miércoles, 3 de septiembre de 2008

EL GOBIERNO DE LOS RICOS. UNA NOTA DE HUMBERTO CAMPODONICO


LA REPUBLICA 08 de septiembre de 2008

El gobierno de los ricos
Humberto Campodónico

Una reciente encuesta de Ipsos Apoyo para Lima Metropolitana nos trae elementos que confirman, una vez más, que el crecimiento económico aporta beneficios, en lo fundamental, al sector A, y mucho menos al resto de sectores, sobre todo al D y E, que son los más pobres.

Dice la encuesta que el sector A (el 5.5% de la población) gana en promedio S/. 12,118 mensuales, mientras que el sector E (el 13% de la población) gana S/. 660/mes (ver cuadro). Lo primero que salta a la vista es la enorme inequidad, pues el sector A gana 18 veces más que el E. El sector C, la clase media limeña, es el más amplio con el 35% de la población y S/. 1,392 de ingresos mensuales.

Nótese que si sumamos al sector D y E, obtenemos el 42% de la población con ingresos inferiores a los S/. 1,200 mensuales que el INEI establece como canasta mínima mensual para una familia de 5 personas. Este es el crudo resultado después de varios años de fuerte crecimiento económico.

A partir de la encuesta de Apoyo, hemos realizado cálculos propios. Primero, hemos tomado el # de hogares de Lima de la Encuesta Nacional de Hogares 2007 del INEI (1'998, 354 hogares) y lo hemos multiplicado por los ingresos por sector que da Apoyo. Así, el sector A tiene ingresos mensuales de S/. 1,332 millones, mientras que los ingresos del E solo son S/. 171 millones/mes.

Apoyo dice que el gasto en alimentos del sector A es el 15% de su ingreso promedio, mientras que para el E la cifra es 65% (como en África). Ojo, el gasto en alimentos del sector C, la clase media es 49%, cifra que duplica a la de otros países como Argentina, Chile y Colombia. No está nada bien esta clase media. Nótese que el gasto mensual en alimentos del sector A (S/. 200 millones) es el doble que el del E (S/. 111 millones), a pesar de que solo gasta el 15% de sus ingresos en comida.

Apoyo dice que el ingreso disponible para gastos extra (después del pago de alimentos, educación, transporte y servicios básicos) es de 62% para el sector A, lo que equivale a S/. 7,500/mes (12,118 x 62%), o S/. 826 millones mensuales para todo el sector. En cambio, la cifra de plata extra para el sector E es del 2%, 13 soles mensuales (660 x 2%), o S/. 3.4 millones mensuales para todo el sector. Nótese que la clase media, sector C, dispone de S/. 195 mensuales (1392 x 14%) de plata extra para toda la familia.

Este "dinero extra" del sector A ha aumentado enormemente el consumo de lujo. Dice Apoyo: "Hay mayores ventas de vehículos de alta gama (cuyos precios llegan a US$ 400,000), yates, joyas, relojes, entre otros". (El Comercio, 6/9/08). Agrega Apoyo: "En Lima en el 2008 se vendió un Maserati color plateado. Además, entre el 2006 y el 2008, se vendieron tres Ferrari, todos de color rojo". El gobierno les ha dado una "ayudita" a estos sectores: en diciembre del 2006, Carranza bajó el arancel a los yates de 4% a 0%. En el 2007, bajó el arancel de vehículos nuevos, así como el de las joyas, del 12 al 9%.

Casi siempre se sabe todo lo que hacen los pobres, hasta si la mamá le da un vaso de leche a quien, supuestamente, no debería. Pero poco se sabe sobre los patrones de vida y de consumo de los ricos. Ese el mérito de esta encuesta de Apoyo-Ipsos. Los datos demuestran claramente que el modelo económico genera una concentración de ingresos en los sectores más altos y que es allí donde hay que cortar el consumo y no en el presupuesto 2009, porque eso golpea a los pobres. Pero eso es como pedirle peras al olmo porque este es el gobierno de los ricos.
_______________________________
PERU 21 08 de septiembre de 2008

Alguien gobierna para los ricos…
Autor: Nelson Manrique

Dos encuestas hechas en Lima Metropolitana iluminan la coyuntura política. La encuesta de opinión de la Universidad de Lima muestra una abrupta caída del apoyo al presidente Alan García; 15 puntos en un mes, del 39.4% al 24.6%, y la consecuente elevación de su desaprobación: de 54.1% a 71.6%. El 49.6% de los encuestados atribuye la baja popularidad presidencial al alza del costo de vida.

Pero la importancia que los distintos estratos socioeconómicos otorgan a este factor es muy diferente: mientras que en el estrato A, el más acomodado, este tema interesa apenas al 20.0%, en el estrato E quienes lo consideran vital son el 73.9%.

La encuesta de Ipsos Apoyo, publicada el sábado 6 por el diario El Comercio, sobre el consumo del estrato socioeconómico A permite entender mejor el porqué de estas diferencias. Comencemos porque hay más ricos: el estrato A ha crecido en 7% desde el 2005.

El estrato A gasta en alimentos apenas un 15% de los ingresos familiares, mientras que el estrato E gasta el 65%.

Pero, aún más importante, en el estrato A la totalidad de las necesidades de la familia (que incluyen alimentación, otros servicios básicos, educación, transporte y otros gastos corrientes) se cubren con la tercera parte de los ingresos familiares. En cambio, en el estrato E estos gastos consumen el 98% de los ingresos. Mientras que en el estrato A dos terceras partes de los ingresos familiares (el 62%) está “disponible para otros rubros”, en el estrato E queda disponible apenas el 2%.

Esto quiere decir que una familia del estrato socioeconómico E con 660 soles de ingresos mensuales solo puede disponer de S/. 13.20 al mes por encima de lo vitalmente necesario, los cuales serán completamente absorbidos por el simple alza de un sol en el precio del kilo de pollo.

De los datos de Ipsos Apoyo se desprende que en un extremo de la pirámide social millones de limeños no pueden cubrir sus necesidades básicas. En el otro, entre los más ricos, el consumo se viene dirigiendo crecientemente a la compra de yates, relojes de alta gama de precios (cuya venta se viene incrementando en 300% al año), vehículos “del tope de gama, que llegan a los US$400.000”, etc. Estamos hablando solo de Lima. En el interior la situación es aún peor.

La pobreza y la riqueza son relativos: siempre somos ricos –o pobres– “con relación a…”. Por eso Basadre consideraba al abismo social una de nuestras mayores calamidades.

¿Cómo extrañarse del incremento de la conflictividad social y de la bronca acumulada de quienes votaron por García el 2006?

No hay comentarios:

Las plaquetas de la Nueva Maravilla

Las plaquetas de la Nueva Maravilla
Las plaquetas que ganó Machu Picchu