miércoles, 10 de junio de 2009

UN LITRO DE AGUA RESIDUAL CONTAMINA OCHO DE AGUA DULCE

-----Mensaje original-----
De: valetodo@yahoogroups.com En nombre de evaldivia87@yahoo.es
Enviado el: Miércoles, 17 de Junio de 2009 08:08 p.m.
Para: protejamoslaamazonia@yahoogroups.com
Asunto: Valetodo - Un litro de agua residual contamina ocho de agua dulce

www.elmundo.es
Un litro de agua residual contamina ocho de agua dulce

Ecoticias.com (Enviado por: ECOticias.com) , 16/06/09, 11:12 h
La UNESCO calcula que actualmente unos 1.200 millones de personas, habitantes de las zonas más deprimidas del planeta, carecen de agua potable.
Las fuentes que durante milenios han almacenado el agua dulce de la Tierra se encuentran prácticamente al límite de sus posibilidades, una situación que puede parecer contradictoria en un planeta que tiene las tres cuartas partes de su superficie cubiertas de agua y que posee un ciclo natural de lo más eficaz para su reciclado y mantenimiento.

Sin necesidad de predecir apocalípticos escenarios futuros la UNESCO calcula que actualmente unos 1.200 millones de personas, habitantes de las zonas más deprimidas del planeta, carecen de agua potable. Mientras tanto, un privilegiado 9% de la población mundial consume casi tres cuartas partes del agua disponible desperdiciándola y contaminándola. Un litro de agua residual contamina ocho de agua dulce y diariamente se arrojan millones de toneladas de desechos en ríos, lagos y arroyos.

Desde hace unos veinte años los científicos han comenzado a advertir de que si no se no gestionan adecuadamente los recursos hídricos la humanidad acabará teniendo que hacer frente a una gravísima escasez de agua. A pesar de la situación y de los avances tecnológicos se sigue contaminando por efluentes domésticos e industriales, se degradan acuíferos, ríos y masas de agua y no se planifican los riegos. Gran parte de la agricultura mundial y también muchas industrias emplean aguas subterráneas, un recurso del que dependen 2.000 millones de personas para su subsistencia.

¿Por qué seguimos empleando agua de primera calidad para la industria, para el regadío, o para determinados usos donde no es necesario que los requisitos de calidad sean tan estrictos? Reciclar el agua y destinarla a múltiples usos es posible con procesos adecuados de depuración, ya que se generan calidades diferentes dependiendo de las actividades y se produce un ahorro del consumo externo considerable.

En el consumo doméstico, la mayor parte del agua utilizada es de un solo uso: viene directamente del manantial al grifo y de ahí al desagüe, posteriormente tras experimentar, en el mejor de los casos, un proceso de depuración costoso, retorna a la naturaleza, cuando podría reciclarse para el inodoro, el lavado de ropa, el riego de jardines y gran parte de actividades cotidianas que requieren grandes cantidades de agua. La gestión del agua y el desarrollo de técnicas para su reciclaje desempeñará en el futuro un papel fundamental y es uno de los grandes retos para alcanzar el crecimiento sostenible. A proyectos relacionados con este sector de las denominadas ecotecnologias del agua se dedica Llacunats Dinàmics, empresa de biotecnología con sede en el Parc Bit.

Desde los sistemas para la depuración de aguas residuales domésticas a la creación de estanques naturales, como alternativa a las piscinas tradicionales, pasando por proyectos innovadores, como el del futuro biorreactor para la producción de fito-zooplancton para alimento de piscifactorias y acuarios, que se construirá próximamente en el Parc Bit. Esta empresa tiene como objetivo la aplicación en sus proyectos de todas aquellas tecnologías que permitan un mejor aprovechamiento de los recursos naturales con el menor gasto energético, adaptando cada uno de ellos a las circunstancias del entorno en el que está ubicados. Llacunats Dinàmics, junto con otras cinco compañías de Baleares ha constituido el cluster Bioib, una asociación que agrupa diferentes empresas del sector de la Biotecnología en la Comunidad.

«Ecología y economía tienen la misma raíz, –explica Juan Huguet–, director de Llacunats Dinàmics, y en nuestra empresa tratamos de plasmar de manera racional y económica, los conocimientos que existen sobre la cadena trófica que se da en cualquier ciclo acuático, empleando sistemas de tratamiento natural y de bajo coste energético. Estos sistemas, los integramos en el espacio consiguiendo no sólo evitar los problemas de contaminación difusa del subsuelo y de las aguas subterráneas sino creando biodiversidad y economizando el agua para diferentes usos».

Llacunats Dinàmics ha desarrollado diferentes proyectos sobre todo en pequeñas comunidades o núcleos de población, sin fácil conexión a redes de saneamiento municipales, como agroturismos, viviendas unifamiliares, incluso granjas; según Huguet, el clima suave y la gran insolación –principales motores de los procesos biológicos de los lagunados– y la carga contaminante de las aguas, consistente, mayoritariamente, en materia orgánica los convierte en una solución que se adapta perfectamente a todo el área mediterránea.

En Baleares han realizado diferentes experiencias en lugares como los santuarios de Cura, el Puig de Maria o de Randa y numerosos agroturismos. La forma y tamaño de las lagunas varía en función de la tipología del espacio y la cantidad de agua a tratar; en el Puig de Maria, por ejemplo, al estar en la cima de un monte, el sistema es de estanques aterrazados, pero en el hotel agroturismo de Son Siurana, en Alcúdia, han creado un largo lago artificial con cascada. En todos los casos estos espacios no sólo se integran perfectamente en el paisaje, sino que acaban sirviendo de refugio a la fauna silvestre, que paulatinamente comienza a colonizarlos.

El sistema, básicamente, imita el esquema de un sistema digestivo humano con diferentes fases, en cada una de las cuales se disponen las diferentes biomasas transformadoras y consumidoras en sucesión, interviniendo cada una de ellas en la reconversión del agua residuo al agua recurso. En la parte final la laguna se cubre con vegetación macrófita flotante, como el jacinto de agua y la lenteja de agua.

La capacidad de este tipo de plantas para extraer los nutrientes disueltos en el agua, como fosfatos y nitratos, es asombrosa; ya que los transforman en material vegetal vivo, fácilmente recolectable tanto para su utilización agronómica como fertilizante como para su uso forrajero. Estas áreas, se pueblan con peces y es cuestión de tiempo que comiencen a ocuparlas diferentes especies asociadas al agua, como ranas, patos reales, fochas o garzas. Son lugares atractivos y llenos de vida, que nada tienen que ver con la imagen que en principio podemos tener de una depuradora. Además sus aguas pueden emplearse para el riego y otros usos domésticos que no requieran un agua de primera calidad.

Llacunats realiza también piscinas naturales, basadas en la depuración que ejercen las plantas acuáticas, y que evitan tener que añadir productos químicos. Estas piscinas, que recuerdan a los estanques vivos de antaño, se integran perfectamente en el entorno sin romper la armonía del jardín. A este respecto, Huguet comenta la experiencia de un complejo de bungalows en Pollença, próximos a la albufereta, que cuando se reconvirtieron sus estanques en lagunas de este tipo, poblándolas con plantas acuáticas, algunas especies del espacio natural comenzaron a pasearse por ellos para regocijo de los turistas. Otro de los campos de actividad de esta empresa es la acuicultura, especialmente la cría de peces tanto de consumo como de repoblación. Su proyecto estrella, que en breve ubicará en el Parc Bit, es un biorreactor para producir fito-zooplancton para piscifactorias y acuarios y que funcionará al tiempo como reserva de especies continentales en peligro de extinción.

Se trata de dos estanques de superficie, en los que se fertilizará el agua para producir microalgas. En el primero, el agua verde, expuesta al sol servirá de alimento de las dafnias, pequeños crustáceos acuáticos y cuya producción a gran escala sería aprovechada para alimento de piscifactorias y acuarios. El agua excedente, pasará a otro estanque, en el que las dafnias arrastradas por esa corriente ya limpia, servirán como alimento a los peces de la reserva. En principio, se trata de dos especies continentales del litoral mediterráneo en peligro de extinción: el fartet y el samaruc, típicos de las acequias de las zonas del Levante, pero que debido a la contaminación de las charcas por abonos agrícolas están a punto de desaparecer. Otra especie asociada a este espacio será la tortuga de agua autóctona.
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www.ecoportal.net DICIEMBRE 29, 2008

LA PRÓXIMA GUERRA… LA GUERRA DEL AGUA

El agua promete ser en el siglo XXI lo que fue el petróleo para el siglo XX, el bien precioso que determina la riqueza de las naciones. Sin embargo, 160 gobiernos reunidos en la Haya –Holanda- en el 2000 acordaron definir el agua como una necesidad humana y no como un derecho del hombre. No es pura semántica... Un derecho no se compra.En los últimos tiempos, las grandes corporaciones han pasado a controlar el agua en gran parte del planeta y se especula que en los próximos años, unas pocas empresas privadas poseerán el control monopólico de casi el 75% de este recurso vital para la vida en el planeta.

El agua brota como el mayor conflicto geopolítico del siglo XXI ya que se espera que en el año 2025, la demanda de este elemento tan necesario para la vida humana será un 56% superior que el suministro... y quienes posean agua podrían ser blanco de un saqueo forzado. Se calcula que para los 6.250 millones de habitantes ha los que hemos llegado se necesitaría ya un 20% más de agua. La pugna es entre quienes creen que el agua debe ser considerado un commodity o bien comerciable (como el trigo y el café) y quienes expresan que es un bien social relacionado con el derecho a la vida. Los alcances de la soberanía nacional y las herramientas legales son también parte de este combate.

Para comprender el problema, hay que considerar un rosario de datos basados en la extracción, distribución y consumo del agua – lo muestran la Biblia o el Corán- que poseen la edad del mundo; que han dado lugar a conflictos de gran magnitud. Lo nuevo del caso es que, desde hace una década, se acumulan las cifras que presagian que el planeta se encamina a una escacez cada vez más marcada.

El problema es que el agua es un recurso que se da sentado en muchos lugares, es muy escaso para los 1.100 millones de personas que carecen de acceso al agua potable, a las que habría que sumar otros 2.400 millones de personas que no tienen acceso a un saneamiento adecuado.

Más de 2.200 millones de habitantes de los países subdesarrollados, la mayoría niños, mueren todos los años de enfermedades asociadas con la falta de agua potable, saneamiento adecuado e higiene. Además, casi la mitad de los habitantes de los países en desarrollo sufren enfermedades provocadas, directa o indirectamente, por el consumo de agua o alimentos contaminados, o por los organismos causantes de enfermedades que se desarrollan en el agua. Con suministros suficientes de agua potable y saneamiento adecuado, la incidencia de algunas enfermedades y la muerte podrían reducirse hasta un 75 por ciento.

La mayoría de las regiones, el problema no es la falta de agua dulce potable sino, más bien, la mala gestión y distribución de los recursos hídricos y sus métodos. La mayor parte del agua dulce se utiliza para la agricultura, mientras que una cantidad sustancial se pierde en el proceso de riego. La mayoría de los sistemas de riego funcionan de manera ineficiente, por lo que se pierde aproximadamente el 60 por ciento del agua que se extrae, que se evapora o vuelve al cauce de los ríos o a los acuíferos subterráneos. Los métodos de riego ineficiente entraña sus propios riesgos para la salud: el anegamiento de algunas zonas de Asia Meriodinal es el determinante fundamental de la transmisión de la malaria, situación que se reitera en muchas otras partes del mundo.

Casi la mitad del agua de los sistemas de suministro de agua potable de los países en desarrollo se pierden por filtraciones, conexiones ilícitas y vandalismo. A medida que la población crece y aumentan los ingresos se necesita más agua, que se transforma en un elemento esencial para el desarrollo.

En algunas zonas, la extracción del agua ha tenido consecuencias devastadoras en el ambiente. La capa freática de muchas regiones del mundo se reducen constantemente y algunos ríos, como el Colorado en los Estados Unidos y el Amarillo en China, se secan con frecuencia antes de llegar al mar. En China, las capas freáticas acuíferas del norte han descendido treinta y siete metros en treinta años y, desde 1990 desciende un metro y medio cada año. El mar interior de Aral, en Asia Central, ya ha perdido la mitad de su extensión. El lago Chad era hace tiempo el sexto lago más grande del mundo, en la actualidad ha perdido casi el 90% de su superficie y esta agonizando.

Este recurso es un bien tan necesario que podría pasar a ser objeto de peleas políticas, si se lo observa sólo como un negocio: represas, canales de irrigación, tecnologías de purificación y de desalinización, sistemas de alcantarillado y tratamientos de aguas residuales. No debe olvidarse el embolletamiento del agua, puesto que es un negocio que supera en ganancias a la industria farmacéutica.
El origen de esta comercialización del agua habría que buscarla en noviembre de 2001, cuando los recursos naturales al igual que la salud y la educación, empezaron a ser objeto de negociaciones en la OMC (Organización Mundial de Comercio). La meta final es la liberalización de los servicios públicos para el 2005. Esto que suena árido y aburrido, puede simplificarse: lo que hasta ahora era regulado por los estados, pasará a ser mercado de libre comercio.

Dentro de este contexto, existen dos escenarios probables:
-La apropiación territorial: Esto podría realizarse mediante la compra de tierras con recursos naturales (agua, biodiversidad), tampoco se descarta un conflicto militar. Esta última hipótesis, nos transporta a la última guerra en Irak (Marzo 2003) y la apropiación de las grandes petroleras estadounidenses de los recursos iraquíes. No se descarta que con esa guerra hayan querido controlar los recursos hídricos de los ríos Eufrates y Tigris... ríos caudalosos en una de las zonas más áridas del planeta.

-La privatización del agua: En los últimos tiempos, las grandes corporaciones han pasado a controlar el agua en gran parte del planeta y se especula que en los próximos años, unas pocas empresas privadas poseerán el control monopólico de casi el 75% de este recurso vital para la vida en el planeta.

Los gobiernos de todo el mundo –incluido de países desarrollados- están abdicando de su responsabilidad de tutela de los recursos naturales a favor de las empresas, según ellos, para mejorar la provisión del servicio. Las grandes corporaciones no son muchas. Las francesas Vivendi y Suez (clasificadas en los puestos 51 y 99 respectivamente en el Global Fortune 500 de 2001). La alemana RWE (en el puesto53), que adquirió dos importantes empresas de agua, Thames Water en el Reino Unido y American Water Works, en Estados Unidos de Norteamérica. La intervención privada dio pie, en algunos lugares a un aumento exagerado del costo del agua. En la Provincia de Tucumán – Argentina-, la empresa Vivendi enfrentó la furia popular y en Sudáfrica la empresa concesionada con el suministro no tuvo problemas en cerrar la canilla de un 80% de los pobladores de Alexandra Township por falta de pago.

El Banco Mundial juega un papel clave, fomentando las privatizaciones –prestando dinero para las reformas en el sistema de agua-, invirtiendo y finalmente como juez en caso de conflicto entre los inversionistas y los Estados.

Mientras poblaciones no tienen acceso a la salubridad, grandes corporaciones venden agua pura embotellada para subsanar el mal. Entre 1970 y 2000, la venta del agua creció más de 80 veces. En 1970 se vendieron en el mundo mil millones de litros. En 2000, 84 mil millones. Las ganancias fueron de 2.2 mil millones de dólares.
Los acuíferos más grandes que se conocen son:

1) Acuífero de Areniscas de Nubia con un volumen de 75 mil millones de metros cúbicos.
2) Acuífero del Norte del Sahara con un volumen de 60 mil millones de metros cúbicos.
3) Sistema acuífero Guaraní con un volumen de 37 mil millones de metros cúbicos.
4) Gran Cuenta Artesiana con un volumen de 20 mil millones de metros cúbicos.
5) Acuífero Altas Planicies con un volumen de 15 mil millones de metros cúbicos.
6) Acuífero del Norte de China con un volumen de 5 mil millones de metros cúbicos.
El Acuífero Guaraní:

El acuífero posee 132 millones de años. Sus orígenes se remontan a cuando Africa y América aún se encontraban unidas. Su extensión tiene las conocidas dimensiones del continente americano: 1.190.000 kilómetros cuadrados, una superficie más grande que la de España, Francia y Portugal juntas. Es conocido como el Gigante del MERCOSUR porque este inmenso reservorio de agua pura se extiende desde el pantanal en el norte de Brasil, ocupa parte de Paraguay y Uruguay y finaliza en la pampa Argentina. Incluso se sospecha que, a enormes profundidades, el acuífero se encuentra conectado con los lagos de la patagonia. El volumen total del agua almacenada es inmenso. El volumen explotable en la actualidad es de 40 a 80 kilómetros cúbicos, una cifra equivalente a cuatro veces la demanda total anual de la Argentina.

La investigación sobre el Sistema Acuífero Guaraní (SAG) estuvo, hasta 1997, a cargo de la Universidad de Santa Fe y Buenos Aires, de la Universidad de Uruguay y de varias Universidades Públicas Brasileras. Pero a partir de esa fecha paso a ser parte de un proyecto financiado por el Banco Mundial y todo se tiño de sospechas.

En la Argentina, a través de un estudio realizado por Elsa Bruzzone se llegó a una preocupante conclusión: La cíclica presencia del Comandante del Ejército Sur de EEUU, en la Triple Frontera –Brasil, Paraguay, Argentina-, la declaración del Departamento de Estado y los rumores de que allí habría terroristas tiene un objetivo el control del Sistema Acuífero Guaraní (SAG), un verdadero océano de agua potable subterráneo que tiene allí su principal punto de recarga.

Brasil, también puso el grito en el cielo, al declarar a través de Aurelio Garcia que: EEUU puso al Banco Mundial y a la Organización de Estados Americanos al frente de un proyecto que busca detectar la magnitud del recurso, asegurarse su uso de manera sustentable, evitar la contaminación y mantener un control permanente hasta cuando lo considere conveniente.

Quienes defienden la iniciativa de la Organización de Estados Americanos aseguran que por falta de dinero en las Universidades, se busco el apoyo de aportes provenientes del GEF, un fondo donde todos los países del mundo ponen dinero para desarrollar estudios y proyectos ambientales. Se presentó un buen proyecto y este fue aprobado, lo que significa que de alguna manera se están recuperando el dinero invertido en aquel fondo. El Banco Mundial maneja el aporte. Es como el operador de cuenta de un banco.

El alcance del problema del agua no sólo apunta al bolsillo de cualquier consumidor, sino que es una estocada al estómago del fundamentalismo de mercado imperante en la aldea global, por lo cual todo tiene precio y con mayor razón lo que es escaso. La revista Fortune expresó: El agua promete ser en el siglo XXI lo que fue el petróleo para el siglo XX, el bien precioso que determina la riqueza de las naciones. Sin embargo, 160 gobiernos reunidos en la Haya –Holanda- en el 2000 acordaron definir el agua como una necesidad humana y no como un derecho del hombre. No es pura semántica... Un derecho no se compra.
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GATOENCERRADO JUNIO 29, 2008

EEUU declara la guerra al agua en botella

Hasta hace dos años una botella de agua era el símbolo de un estilo de vida saludable. Con un planeta enfermo y ahogándose en objetos de plástico, estos objetos son los nuevos parias.

Los estadounidenses consumen 25 000 millones de botellas de agua cada año y ambientalistas y los políticos quieren poner correctivos al consumo.

Así como ocurre con el cigarrillo en los bares, al azúcar en las escuelas y a los aceites polisaturados de los restaurantes, el agua embotellada está siendo expulsada de las oficinas municipales y de las recepciones oficiales de más de 30 ciudades del país.

89 mil millones
de litros de agua en botella se venden en el mundo. La mitad es tratada.
Nueva York es la última ciudad que ya no le dará la bienvenidas a el agua embotellada en las oficinas ni eventos municipales, así se anunció la semana pasada.“No se comprará ni se servirá más agua embotellada en las oficinas municipales. Obviamente vamos a poner a disposición vasos de papel y a motivar a los empleados para que traigan sus botellas no desechables”, dijo Christine Quinn, vocera de la ciudad.

Además, Nueva York destinó una factura de USD 700 000 para una campaña a favor del consumo de agua de la llave. “El agua del grifo no solo es buena para su bolsillo sino también para el ambiente”, dice el alcalde de la ciudad, Michael Bloomberg.

Su homólogo, Antonio Villaraigosa, en Los Ángeles, dispuso de USD 1 millón para promocionar las virtudes del agua que sale del grifo. San Francisco fue la primera urbe que, desde junio del 2007, no adquiere botellas de agua.“Si quieren tomar agua los invito a tomarla de la llave”, fue el pedido de Gavin Newsom, alcalde de esa ciudad a todos los empleados municipales. Después se sumaron a la cruzada contra las botellas de agua Portland, Seattle, Chicago, Filadelfia…

En Chicago, a comienzos de este año, el alcalde Richard Daley aplicó cinco centavos de impuestos por cada botella de agua para limitar el consumo, mientras que en el Congreso de Estados Unidos avanza una investigación para determinar los impactos de este producto en la salud.

Los llamados a ponerle el ojo a las botellas van en aumento al tiempo que varias compañías han reconocido que el agua que venden en botellas la toman directamente del grifo.

Botellas de todo tipo de marcas, desesperadas y en pánico huyen de la persecución de los furiosos consumidores que las persiguen con cuchillos, hachas y espadas para destruirlas. Así es como frecuentemente se caricaturiza a una industria que en EE.UU. mueve USD 11 000 millones.

Esta industria consume al año 17 millones de barriles de petróleo solo en la fabricación de las botellas de agua para EE.UU., según el Earth Policy Institute.

Esto sin tomar en cuenta la refrigeración y el transporte de sitios como Hawái, Fiji y Francia.

El sistema de envases de plástico, cristal y aluminio está sufriendo embates, pero el ataque más visible es para las botellas de agua. Sin embargo, campañas como “Piensa afuera de la botella” y “Proyecto grifo”, impulsados en Nueva York, aún no tienen un impacto visible sobre esa tendencia a la “plasticomanía” de los consumidores locales.

Por ejemplo, el pasado domingo en el desfile de las sirenas en Coney Island este Diario conversó con varios neoyorquinos que portaban botellas de agua de marca, ninguno dijo haberse enterado de la medida municipal.

Además, a pesar de que varios aseguraron que les produce un poco de culpa comprar una botella de agua cada vez que tienen sed, también dijeron que la ciudad no les ofrece alternativas en los sitios públicos.

De hecho, el consumo de agua embotellada subió un 6,7% con relación hace dos años. Los neoyorquinos, según las encuestas, están dispuestos a dejar a un lado las botellas de agua si en la ciudad habría más fuentes de agua, pero estas ni siquiera hay en el Central Park ni en otras áreas de recreación masivas. “El asunto es que la botella de agua es a menudo más conveniente”, le dijo al Philadelphia Inquirer. Joe Doss presidente de la Asociación de Agua Embotellada.

En marzo pasado, por ejemplo, 300 restaurantes neoyorquinos participaron en la campaña “Proyecto grifo” para incentivar el consumo de agua de la llave.

Algunos, incluso, compensaron con el descuento de un dólar a los clientes que aceptaron un vaso de agua que no venga de una botella.

Desde entonces, más de 12 restaurantes y hoteles han declarado qu el agua de botella es “políticamente incorrecta”.

Los hoteles Grand Hyatt de la ciudad prohibieron servir agua de botella desde el 20 de febrero. “Nuestra cadena avanzará hacia un proceso ambientalmente amigable desde esta año”, señaló el administrador Jerome Pagnier.

Las casas de inversión de Wall Street como Goldman Sachs, JP Morgan Chase también acaban de cortar el servicio de agua embotellada en sus instalaciones de Nueva York.

No son buenos tiempos para el agua. ‘Botellamanía: cómo es que dejamos que le pongan precio al agua que tomamos y por qué la compramos’, es un libro de Elizabeth Royte, que revela quién está atrás de este jugoso negocio.

Daños al ambiente

Los plásticos que se utilizan para la elaboración de las botellas son productos derivados del petróleo. Más de 1, 5 millones de toneladas de plástico se usan para embotellar el agua.L“a demanda en aumento de agua envasada está produciendo basura innecesaria y consumiendo energía”, sostiene un informe del Earth Policy Institute (Instituto de Políticas de la Tierra).

La incineración de las botellas usadas genera subproductos tóxicos tales como el gas clorado y ceniza similar a las que contienen los metales pesados que ya causan bastantes problemas en la salud humana y animal. Las botellas de agua enterradas pueden tomar hasta 1 000 años para biodegradarse.

Los consumidores de todo el mundo gastan colectivamente cada año más de USD 100 en agua en botella cada año.

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