miércoles, 20 de junio de 2012

(EDITORIAL) AGUJERO NEGRO

EL COMERCIO JUNIO 20, 2012

(Editorial) Agujero negro

Debe reforzarse al Indecopi para combatir a la burocracia que dificulta el crecimiento.
Miércoles 20 de junio de 2012 - 07:00 am             
                                    
Los trámites y exigencias de la burocracia a menudo son para los empresarios como ladrillos en el bolsillo para un maratonista. Esto es confirmado en un reciente estudio, encargado por la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (Unctad), que investigó el costo que imponían diversas entidades estatales en 31 casos de requisitos burocráticos ilegales o absurdos que eliminó el Indecopi durante el 2010.
Según el informe, si todas las empresas de los sectores afectados no tuvieran que cargar con el inútil peso de las barreras burocráticas ahorrarían más de 600 millones de soles y generarían aproximadamente 19.500 puestos de trabajo. Prueba de que la disfuncionalidad es generalizada en el resto de sectores es que, según “The Global Competitiveness Report”, el Perú ocupa el puesto 119 de 139 en la categoría de “trabas impuestas por la burocracia”.
Permanecer en esta situación es irresponsable y no solo por lo inmoral de que el Estado impida a los peruanos salir adelante. Y es que en tiempos en los que la crisis europea casi está tocando nuestra puerta y cuando, según el INEI, la última tasa de crecimiento registrada ha sido la menor en dos años, no podemos darnos el lujo de no avanzar a toda velocidad.
¿Cómo evitar que la burocracia siga devorando las oportunidades de progreso de tantos peruanos? Pues dándole más armas a quien se encarga de ponerla a raya: el Indecopi.
Si queremos que los funcionarios de esta institución puedan hacerle frente a regulaciones absurdas creadas por el propio Gobierno, deberíamos partir por hacerla independiente de este. Hoy, el Indecopi tiene el difícil encargo de fiscalizar a ministerios de los que depende para el nombramiento de sus funcionarios o la ejecución de su presupuesto. Y, naturalmente, no se le puede a nadie pedir que castigue a su propio jefe. Por eso, directores y vocales del Indecopi deberían ser nombrados por distintas entidades independientes (como el Banco Central de Reserva y la Defensoría del Pueblo) y la institución debería tener también autonomía presupuestal. Si no, existirá el riesgo de que el Indecopi, en vez de detener la jarana de la burocracia, baile al son de la música que toque el gobierno de turno.
Hay que entender, asimismo, que los más afectados por las barreras burocráticas son quienes tienen menos recursos para sortearlas: los pequeños y microempresarios. Por eso, debería facilitarse que ellos las denuncien ante el Indecopi, empezando por eliminar el doble estándar de trato existente. Hoy, si un ciudadano quiere denunciar a una empresa que lo ha engañado, paga una tasa de 36 soles. Pero si, en cambio, quiere denunciar a una entidad pública que le impide hacer negocios, tiene que pagar catorce veces esa suma. ¿Por qué no eliminar esta diferencia?
Finalmente, es necesario armar adecuadamente a Indecopi para permitirle castigar a funcionarios públicos que creen trámites ilegales o absurdos. Curiosamente, cuando se trata de castigar a empresas que infringen las normas de libre competencia, las sanciones son enormes multas que alcanzan varios millones de soles. Pero cuando es la administración pública la que pone barreras ilegales al mercado, generalmente solo se amonesta al funcionario responsable y, en el caso más extremo, se lo multa con unos cuantos miles de soles. En pocas palabras, cuando se trata de la empresa privada, un garrote. Si se trata del Estado, un cocacho.
Por eso, si queremos que el Indecopi realmente disuada a los funcionarios públicos de obstaculizar a los peruanos que quieren hacer empresa y crear más puestos de trabajo, debemos darle el poder de aplicar medidas más duras. Por ejemplo, iniciarles procedimientos disciplinarios u obligar a la entidad a indemnizar los daños que causó a los ciudadanos trabando sus inversiones. ¿O es que el Estado tiene el privilegio de romper platos ajenos y no pagar por ellos?
El informe encargado por la Unctad confirma la importante labor de Indecopi desmantelando las barreras que la burocracia construye. Aún mucho se puede hacer, sin embargo, para evitar que ella siga siendo lo que es hoy: un gran agujero negro devorador de la riqueza que con tanto esfuerzo crean los peruanos.

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