viernes, 4 de noviembre de 2011

CESAR HILDEBRANT: LA PRESENTACION DE CHEHADE EN EL CONGRESO FUE UN ESPECTACULO ESTUPENDO


LA REPUBLICA NOVIEMBRE 4, 2011

Caso "Las brujas de Cachiche"
César Hildebrandt: La presentación de Chehade en el Congreso fue un espectáculo estupendo

Hildebrandt no se creyó ni una palabra del discurso de Chehade en la Comsión de Ética
Periodista exige que se le saque del cargo de inmediato

El affaire de Omar Chehade y su almuerzo con altos mandos policiales en las Brujas de Cachiche, llegó al agudo análisis de César Hildebrandt, quien le solicitó la salida inmediata del cargo, pro considerarlo "indigno", para cumplir dicha función.

La explicación del segundo vicepresidente ante la Comisión de Ética, fue en opinión de Hildebrandt, "un espectáculo estupendo".

"Lo que quiero decir es que dicha presentación tuvo ribetes teatrales y hasta brillo de escena Chehade de es un actor y el mundo es su escenario, y tiene la ocurrencia terapéutica de aplaudirse y festejarse", escribe en su columna de hoy en el semanario Hildebrandt en sus trece.

Para el periodista, quien asegura no creer ni un ápice de la explicación de Chehade Moya ante la citada comisión, "el vicepresidente pensó que bastaba con un tono de tenor indignado y el gesto de víctima, pero no, se estrelló con sus propias incoherencias".

En otro momento exige la salida del ejecutivo de dicho personaje, y recuerda que éste, fue además abogado de Ollanta Humala en el caso Madre Mía, por lo que podría haber algún tipo de presión para evitar su salida:

"El discurso mítico de Chehade se suma al de la farsa global de la política peruana. Chehade tiene que irse ahora más que nunca, de otra manera Humala demostrará que puede convivir con lo que mal huele", finaliza.
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LA REPUBLICA OCTUBRE 13, 2011

Director del semanario "Hildebrandt en sus trece"
César Hildebrandt: No me genera perplejidad lo del 'Loco David'

Periodista lanza recopilación de sus mejores columnas periodisticas
"Humala no es un liderazgo ejemplar, sino uno bien acogido", señaló

El periodista César Hildebrandt dio una muy interesante entrevista a la revista Caretas. Allí habló de todo, desde temas políticos, hasta los relacionados con su vida personal y la depresión que sufre. "Una de las pocas cosas sobre las que tengo certeza absoluta, es sobre la legitimidad de mi depresión", expresó.

Siempre que hable Hildebrandt habrá algo sobre qué comentar. No solo para periodistas sino para ciudadanos de a pie, el reconocido periodista habló con Caretas, con motivo de la presentación de su libro "Una Piedra en el zapato", con la recopilación de sus mejores columnas del 2006-2011.

Humala, el "liderazgo acogido"

Durante la entrevista, Hildebrandt comenta sobre el nuevo gobierno de Ollanta Humala, y principalmente sobre la forma de manejo que tiene el presidente:

¿Humala es un liderazgo ejemplar?, le consultan
–No, no es un liderazgo ejemplar. Es un liderazgo bien acogido.
–¿Qué no lo hace ejemplar?

–Lo que ahora sabemos de Madre Mía, y lo que está haciendo para convertir en popular la continuidad de un sistema que debía haber cambiado. Él ha hecho popular lo que García hizo repulsivo, gerenciando el modelo actual que consiste en exportar piedras hasta que las piedras valgan.

–Se le ha aplaudido precisamente por otorgar confianza al sistema.
–Claro, la confianza que puede otorgar Roque Benavides, y quizás el ‘Loco’ David. Cuando te dicen “usted está produciendo desconfianza” es que está produciendo desconfianza en la CONFIEP, que es la única desconfianza a la que se le teme en el Perú. Es un país extraño, ¿no? Es un país secuestrado.

Más adelante, comentando ya sobre el tema que ocupó varias portadas en los últimos días, el asesinato de Walter Oyarce, hincha de Alianza Lima, en manos supuestamente del "Loco David", Hildebrandt considera que cosas así "ya no le sorprenden".

"A mí no me genera perplejidad. Todo viene en un kit, o sea, el tipo que en Eisha le dice a la sirvienta que esté con uniforme almidonado en verano porque ella pertenece a otro mundo, otra raza, otro estatuto, es el tipo que puede considerar a su prójimo un enemigo mortal. Esto demuestra que en el mundo de Ellos & Ellas hay ellos y ellas que pueden matar", indica el periodista.

Razonable depresión del periodista

En otro momento de su entrevista con Caretas, habló también sobre la depresión que sufre, a la cual calificó de "legítima".

"Habría que estar loco para no tener tendencia a la depresión. Una de las pocas cosas sobre las que tengo certeza absoluta, es sobre la legitimidad de mi depresión", sostiene.

Para Hildebrandt, lo que más lo deprime es el desorden, lo cual puede ser aún más grave, si se trata de "una república del caos", como en la que según él vivimos.

"Prefiero quedarme en casa con Rebeca y con mis libros a someterme a la ciudad, que es un test para la paciencia más férrea, y yo no soy paciente", agregó el periodista.

Para él, en nuestro país debe reconocers que no solo somos Vargas Llosa y Gastón Acurio sino también, "Aldo Miyashiro y el Loco David".

Alan García solo quiso ser rico

Finalmente, le dedica un espacio a la opinión que le genera el expresidente Alan García:

"A la daga metafórica a casi todos los políticos, pero al primero que se me ocurre, sin ninguna saña, es a García, una suerte de descomunal decepción. Él pudo ser todo, y en realidad fue un hombre que quiso ser rico. En eso va a quedar: un hombre que quiso ser rico y lo logró, es un self-made man relativo, porque recibió mucha ayuda, desde luego", culminda en esta interesante entrevista.
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LA REPUBLICA SETIEMBRE 2, 2011

Hildebrandt sobre viaje del Congreso: Es una ridiculez

El reconocido periodista César Hildebrandt criticó duramente en en su columna de hoy el viaje que harán los 130 congresistas a la sesión descentralizada en Ica. "Acercarse al pueblo volando dos jets y hospedándose en el hotel Las Dunas sí que es divertido", ironizó en su columna del semanario Hildebrandt en sus trece.

Fiel a su estilo. El reconocido periodista y líder de opinión, César Hildebrandt no tuvo reparos en criticar con dureza el viaje por sesión descentralizada que realizará el pleno del Congreso en los próximos días.

"Al pueblo se le acerca con buenas leyes, con medidas adecuadas, no viajando en dos jets y hospedándose en el hotel Las Dunas, eso sí que es divertido", incia a manera de comentario en su columna de hoy en Hildebrandt en sus trece.

Luego continúa dejando en claro la tesis de que viajar no es necesariamente acercarse ni descentralizar tiene que ser necesariamente viajar.

"Esto es una ridiculez. ¿Vamos, gastarse 200.000 mil soles para que les digan lo que todos sabemos? Es decir que Lima sigue siendo la cabeza del Perú hidrocefálico (...) y vamos cuando tengan que viajar a San Antonio de Poto en Puno, irán en macha y en helicópteros alquilados para entrarse de que el sur rabia y que la minería informal es un problenma"...agrega.

Como se recuerda, el pleno del Congreso viajará el siete del presente a la ciudad de Ica para realizar una sesión descentralizada, lo cual costará alrededor de 130 mil nuevos soles.

En otro momento, Hildebrandt asegura: "¡A mí que no me vengan con el tren de las cercanías (...) este gobierno tiene la oportunidad de acercarse a las muchedumbres si cumple algunas de sus promesas y da algunas explicaciones", continúa.

Finalmente, más adelante en su artículo, el ex director de A las 11 con Hildebrandt pide que se explique bien de dónde proviene y de qué manera se realizará el pago de las mineras al fisco peruano, además de exhortar al ministro de Energía y Minas a que diga la verdad sobre el lote 88 y la "negativa de Pluspetrol a negociarlo".

"La verdad es muy sencilla, a Pluspetrol no le da la ganad e negociar nada sobre el lote 88 y con esto todas las promesas de balones en rebaja quedarían en la brocha", concluye en este interesante artículo del semanario Hildebrandt en sus trece, que aparece los días viernes.
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LA REPUBLICA AGOSTO 4, 2011

César Hildebrandt espera que Susana Baca haga algo contra las corridas de toros

El reconocido periodista César Hildebrandt se mostró a favor de que la nueva ministra de Cultura, Susana Baca haga algo para ponerle fin a las corridas de toros. Artista y ahora funcionaria pública ya se pronunció en contra de dicha actividad.


El periodista César Hildebrandt se mostró en contra de las corridas de toros y dijo esperar que la nueva ministra de Cultura, Susana Baca (quien ya se mostró en contra de dicha actividad) realice algo al respecto.

"Ese vicio sangriento y fucsia que les permite a los “críticos” escribir sobre cómo cortan a un toro lentamente y decir que lo que están viendo es arte, heroísmo, danza mortal y toda cojudez que se les pueda ocurrir. Espero que Susana Baca, que odia las masacres de Acho igual que la mayoría de peruanos, haga algo", dijo Hildebrandt a Ellos y Ellas.

Como se sabe, desde que asumió funciones la nuva ministra de Cultura, Susana Baca, el polémico tema de las corridas de toros volvió a estar en la palestra debido a la oposición que tiene ella a dicha actividad.

"A una corrida de toros no he ido nunca, pero por lo poco que he podido ver en los medios sé que es terrible y he tenido que cerrar los ojos”, expresó antes del cambio de mando.

Por lo tanto dijo que "en su mandato deberá discutirse esa polémica práctica".
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LA REPUBLICA JULIO 29, 2011

César Hildebrandt le dijo "Good bye" a Alan García

"Era usted brillante, pobre de solemnidad, desprendido como Haya, honrado como quierens murieron en Chan Chan, pero la promesa empezó a morir en 1985", le dijo César Hildebrandt al ahora ex mandatario Alan García en una carta que le dirigió hoy viernes en su semanario "Hildebrandt en sus trece".

A través de una columna de opinión publicada en su semanario, el reconocido periodista César Hildebrandt se despidió públicamente de Alan García, el ahora ex mandatario, que gobernó dos veces el país.

De arranque, Hildebrandt cuestiona que García no haya entregado la banda presidencial a su sucesor en el Congreso: "Se fue usted de Palacio siendo coherente con sus modales y su sentido del coraje: no acudió a entregarle el relevo a quien, a pesar suyo, ganó las elecciones", escribió.

Luego indica que gracias esta decisión, muchos pudieron ver quién realmente era el ex mandatario y líder del APRA. "A mí usted no me engaña, usted ese Cristo, es decir, su enfermdad".

Más adelante, el ex director de A las Once con Hildebrandt critica el país que deja García tras su segundo mandato:

"Ahora no somos más país qeu antes, las instituciones no se han fortalecido, la marginalidad de millones no se ha ido y el Estado no se ha rehecho".

Además considera que si bien hay más "cemento", pero sin que la desintegración haya disminuído. "Con usted las desigualdades se han acentuado y la riqueza extrema se ha concentrado más que nunca", escribe.

Las obras se vuelven anónimas

Si Alan García hizo una seguidilla de obras en el último mes de gestión pensaba que iba a salir bien librado de críticas, quizás no contó con Hildebrandt, quien al respecto consideró lo siguiente:

"El cemento, los rieles, los colegios se vuelven anónimos con el tiempo y lo años los agrietan, oxidan y minan", continúa en su columna de Hildrandt en sus trece.

En otro momento, recuerda aquel proyecto que fue Alan García en el pasado y asegura que en todo este tiempo el líder del APRA se olvidó de "quién era".

"Hace tiempo usted renunció a todo aquello que amó en su juventud. No hay en usted ni un asomo de las ideas que lo encendían...usted no solo cumplió años si no se olvidó de quién fue", agrega.

Finalmente el periodista se pronuncia sobre el pasado y la nostalgia de las actitudes de García en el ayer:

"Produce nostalgia recordarlo, era usted brillante, pobre de solemnitud, desprendido como Haya, honrado como quienes murieron en Chan Chan, pero esa promesa murió en 1985", refirió.
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LA REPUBLICA JULIO 15, 2011

Hildebrandt sobre caso Alexis Humala: Pasa más tiempo y esto huele peor

Reconocido periodista opinó que lo que mejor le vendría ahora al mandatario electo, Ollanta Humala, sería "divorciarse de su familia, o al menos olvidarla en los próximos cinco años". Además expresó que mientras más pasa el tiempo, sin respuesta clara sobre el tema "los olores que genera esto, son peores".

Tajante y fiel a su estilo fue el periodista César Hildebrandt al comentar el dilema de Alexis Humala y los problemas que le trajo a su hermano y presidente electo Ollanta, por sus viajes a Rusia.

"Lo que el presidente electo tendría que hacer es divorciare de su familia, o por lo menos olvidarla por los próximo cinco años (...) no se trata de exagerar ni de sumarse a cargamontones de la derecha, sino de recordarle al presidente elegido porqué muchos optamos por defender su candidatura", indicó en su columna Matices, aparecida hoy viernes en su semanario Hildebrandt en sus trece.

Además agregó que en la pasada elección "nos encontrábamos ante la hija de un mounstruo que buscaba regresar al Poder y la evitamos, para que ahora venga un Alexis a paletear la democracia, meterle mano a la transición, mearse en la idea de cambio y a hacerla con la alfombra roja y cónsul a su lado".

En otro momento de su columna, Hildebrandt considera que "el cuento de que Alexis fue enviado a Rusia por Gana Perú es de risa".

Según dijo, esta agrupación en realidad no existe, y además -continúa en su texto- "que nadie puede ir a Rusia a hablar con grandes de la política y de la economía, sin consentimiento del presidente electo".

Luego, dijo esperar que si finalmente Ollanta supo, haya accedido a esta que se realice esta visita "porque su hermano se lo propuso".

"El asunto huele mal, siento decirlo, pero huele mal, mientras más silencio, más olores", agregó muy rotundo el ex director de A las 11 con Hildebrandt.

Finalmente cuestiona que Ollanta no haya dado explicaciones de forma personal, a pesar del mucho tiempo transcurrido:

"Hace mucho Ollanta debió decir que a él no habrá hermano que lo tiente ni comisión que lo entusiasme, ni dinero off shore que lo preserve (...) que mire bien a Alan García, el Humala de 1985, la encarnación del cambio".
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DIARIO 16 JUNIO 16, 2011

César Hildebrandt: “Alan es un ejemplo de corrupción ostentosa”
Entrevista de Luis García Rojas

Aunque la elección ya terminó, el ambiente poselectoral sigue polarizado. Y mientras Humala cambia su camisa celeste por el terno, César Hildebrandt le reclama que no sólo se vista como presidente sino que empiece a comportarse como tal. Con esa claridad que da la experiencia, y teniendo presente siempre la historia, el periodista también le pide que no se deje provocar por los que quieren su fracaso, porque esta oportunidad de cambio quizá sea única. A Hildebrandt también le parece particular y risible el ego de García, que tendrá un Cristo, y a quien ve como un ejemplo de corrupción ostentosa.

-Antes de hablar del presidente electo, le pregunto cómo ha visto la campaña que pasó?
Polarizada, intensa, y además sintomática respecto de lo partido que está el país. Dos perúes combatiendo casi en el preámbulo de una guerra civil, y expresándose esto en un lenguaje de gran ferocidad, y con pocas posibilidades de reconciliación, más allá de las hipocresías y los protocolos, lo que anuncia es una suerte de atrincheramiento en las posiciones.

-Y esto se mantiene incluso después de la elección. Humala ha dicho que quiere un gobierno de concertación. ¿Qué tan difícil será?
Basta leer los twitters pos elección, de los ppkuyes y de la gente que alrededor de PPK no ha hecho sino expresar su pensamiento conservador y racista, para darse cuenta de que no hay sino una frágil tregua. Es cierto que el presidente electo está dando muestras de concertar, conciliar, ceder, y es cierto que la Confiep ha recogido ese mensaje. Pero me temo que si el presidente electo hace o dice algo que no esté en el libreto ortodoxo de la Confiep, la guerra se reanudará.

-Hay sectores para quienes la campaña no ha terminado.
Sectores que creen que ellos no pueden perder nunca, que si pierden la elección, conservan el poder, porque su poder no está sujeto al veredicto popular, sino que es un poder crónico, vitalicio, y es el poder del dinero. Ese poder se considera tan pétreo, que no es vulnerable a ninguna democracia. Esa es la gente que reclama a Humala ‘¿te vas a portar bien, o mal?’. Si te portas mal, nos hundimos todos, y si te portas bien, todo va bien. El Presidente se convierte en un rehén. Y no elegimos a un rehén; elegimos a un Presidente.

-Eso hasta suena a una amenaza. ¿Está amenazado el Presidente electo?
Es la soberbia de siempre, de la derecha peruana que nunca ha admitido ni sus errores, ni su falta de proyecto nacional, ni sus frustraciones en la historia, y que siempre ha querido tener la razón. Y todo lo demás es una suerte de chusma usable, siempre que sea obediente. Cuando la chusma da muestras de un relativo descontento, se convierte en algo peligroso.

-Ha dicho que la derrota de Keiko encierra un triunfo de la ética. ¿Es también un gesto de madurez social, o sólo una reacción ante un intento de imposición?
Creo que la derrota de Keiko es consecuencia de la rebelión del interior del país, en contra de Lima, de lo que representa, y de la política centralista. Keiko tuvo la desdicha de vincularse a Lima, a su proyecto autoritario y ultraliberal y por eso perdió. Pero me da escalofríos pensar qué hubiera pasado si hubiera sido más astuta, que felizmente no lo es: si se hubiese conectado más con las provincias y con el interior. Estadísticamente sí, es el triunfo de la ética; ahora, también es el triunfo de la rabia.

-Óscar Ugarteche dice que perdió esa derecha “falangista, racista, fóbica, oscurantista e ignorante”. ¿Es toda la derecha así, la que perdió?
Hay empresarios que no se sienten representados por esa derecha mayoritaria, que viene de las cavernas. El capitalismo de los capitalistas no existe. Los países avanzados son eso, contratos sociales que aproximan a los trabajadores y a los propietarios del dinero, y esa gente moderna ha tratado de cambiar inútilmente a la derecha limeña, y no ha logrado ni lo logrará. La derecha va a tener que refundarse, o buscarse otro Fujimori, algún golpista, la reencarnación del autoritarismo podrido que tanto les gustó. Si la derecha no cambia, se convertirá en pandillaje o extremismo.

-Y quizá ahora sea el momento para la ‘gran transformación’ de la derecha.
Es el mejor momento. Vamos a ver si tienen la entereza de promoverlo. El Perú necesita una derecha civilizada y una izquierda moderna. La modernización de un país no sólo es poner grúas pórtico en el Callao, también es cambiar de aires, pensamientos, metas. Sustituir la indiferencia por compasión social; el compromiso por la intolerancia. Hemos vivido tiempos de exterminio mutuo, vino Sendero y quiso acabar con todo. Se fue Sendero, y (la derecha) siguió haciendo lo mismo. Hasta parecería interesada en promover otro Sendero.

-¿Si esa derecha es la que perdió, cuál es la izquierda que ganó?
La izquierda que ganó es la que ya no tiene que ver con el estalinismo; la izquierda PM, post muro. La gente que entendió por qué se cayó el muro, puede entender qué necesita la nueva izquierda. Felizmente, hay sectores en el partido de Humala donde esa corriente está representada. Desde luego hay una izquierda comunista, regresiva, anticuada, fósil, que quiere meterse en el humalismo. No creo que lo logre, no creo que Humala lo permita.

-Algo que ha terminado afectada en esta campaña es la credibilidad de la prensa. ¿Seguimos siendo el cuarto poder, o subestimamos más a la población?
La última encuesta de La Católica le da al cuarto poder el 48% de credibilidad, y 50% de incredibilidad; ya vamos perdiendo la batalla de la credibilidad, que es el único capital. Mi pronóstico es muy malo, y es momento de reflexión. Debería serlo, pero no lo va a ser, porque los conozco: son obcecados, totalitarios. La prensa se va a airear cuando los jóvenes que están en Internet se animen a pasar al papel. No creo que los viejos dueños de periódicos, tan próximos a grandes intereses y favores del gobierno, cambien. Van a morir ahí, con sus rabietas de mercado, con sus vaticinios apocalípticos y, sobre todo, con su imbecilidad crónica.

-¿Y el papel de la televisión? ¿Cómo ha visto la presencia de Jaime Bayly, el resurgimiento de Beto Ortiz, sólo por mencionar dos nombres?
En la misma prensa hay excepciones. En la TV también, pero hablamos de las tendencias gruesas y estas son convertirse en furgón de cola del poder. Porque sale un entrevistador temerario, temerario se le llama ahora a quien entrevista a alguien que no piensa como el resto; a lo que hemos llegado: que alguien que le arranca a (Jorge) Trelles la frase ‘nosotros matamos menos’ es un héroe. ¡Madre mía! No digo que Beto no haya cumplido una buena misión; la ha cumplido. Del mismo modo Bayly, si le queda algo de vergüenza, debe haber sentido mucha durante y después de su labor de sicario. Pero en grueso, la TV se ha comportado como una basura. Ha ayudado a polarizar con mentiras.

-Humala ha ganado la elección y en sus primeras declaraciones se ha apurado a dar explicaciones. ¿Qué debería hacer para dejar esa impresión de secuestro y empezar a ser el Presidente del cambio?
En primer lugar debería ser Presidente. Los presidentes no tienen por qué estar sometidos a presiones. Segundo, debe recordar por qué es Presidente. No lo es porque la Confiep le dijo que sí, o Canal 4, sino porque millones le dijeron ayúdanos, cambia algunas cosas. Que reciba a la Confiep me parece bien, pero que no reciba a la CGTP me parece mal. Me parece mal que diga que EEUU es un aliado estratégico. EEUU sólo tiene aliados estratégicos de la categoría de la OTAN, que ni siquiera es un país, o Israel. Pero que diga eso después de decir que habría que revisar algunos aspectos del TLC, me parece contradictorio, y ojalá que sea sólo un lapsus lingüe.

-Bueno, después de esta primera gira, irá a EEUU y Europa.
Es un viaje necesario, una conversación en Washington civilizada está bien. ¿Pero decir que aliado estratégico? Le está faltando a Humala un consejero con mayor influencia en política internacional. También dijo que va a evaluar al equipo de La Haya y eso no es ni correcto ni oportuno. Ese equipo lo hace bien, tanto, que Chile está muy preocupado. Que lo evalúe, pero que no lo diga. Eso será en Torre Tagle, ¿pero que lo diga en público? Es decirle a Chile ‘estoy preocupado porque creo que no lo estamos haciendo bien’. Parece que Humala todavía no está enterado de que es el Presidente.

-Humala tendrá muchas exigencias sociales, y tendrá una oposición que ya empezó a mostrar los dientes. ¿Qué papel tendrá la oposición?
Será una oposición a matar y feroz, del fujimorismo y sus aliados. Keiko y (Carlos) Bruce serán las dos cabezas de la oposición. Y luego habrá una oposición moderada, espero responsable, del resto de partidos, y ojalá que (Alejandro) Toledo pueda influir no como aliado incondicional, sino como moderador de su bancada. Humala se las va a ver con gente que quiere su fracaso; a la derecha le importa mucho su fracaso, porque probablemente sería el descarte definitivo de cualquier opción no sistémica. Después de un fracaso de Humala, sólo quedarán matices de la misma opción.

-Ante un escenario así, Humala parece indefenso. ¿Qué le queda, elegir buenos ministros, decisiones serenas, tener socios en la región?
Actuar con prudencia, no dejarse provocar. El aliado de Humala no se llama Morales, ni Kirchner, ni Correa, menos Mujica o Lugo. Si las papas quemen, ojalá que no, Lula no va a recordar ni que lo conoce. Su aliado es el pueblo. Si hay ese problema, Humala debe recordar que el pueblo lo eligió. ¿De cuándo acá un proceso de cambios se ha protegido por el exterior? Nunca. Humala no es un revolucionario, menos mal. Pero sí quiere cambios razonables, porque contrariamente a lo que piensa la derecha, este modelo sí es perfectible.

-¿Qué le parece el entorno de Humala, Nadine, Salomón Lerner, Chehade, Marisol Espinoza, Abugattás, y ahora Kurt Burneo?
Lo veo bien intencionado, variado, es un jugo surtido. Lo están haciendo bien. El asunto es qué pasará cuando empiece el gobierno. Su entorno tiene un problema, y es que Gana Perú no es un partido. Y hay corrientes. Lerner está a la derecha de (Javier) Diez Canseco, y éste a la izquierda de Marisol, y Chehade en un centro personal. ¿Qué los puede disciplinar? El poder y la responsabilidad de proteger a Humala de denuncias que podrían deteriorar su autoridad. La derecha jugará a encontrar contradicciones y tendrá éxito si esta gente sigue hablando cada vez que le preguntan. En política a veces el silencio es imperativo.

Un Presidente millonario

-En enero usted dijo que García tendrá que explicar por lo menos 10 casos de corrupción. ¿Siguen siendo 10?
No sé… en todo caso hay 10 de corrupción y uno de mal gusto, el Cristo en el Morro. Si hubiera una suerte de policía estética, tendría que ir preso. Vamos a ver si el coraje alcanza para esas investigaciones. Pero que Odebrecht done 850 mil dólares y el Presidente 100 mil (a esa obra), casi es una insolente transparencia, una manera clarísima de decir ‘miren lo bien que nos ha ido’.

-La donación de García ha sorprendido a más de uno…
El Presidente es muy rico. Puede soñar con tener un departamento en París. Y nunca ha trabajado. Y no ha podido tener éxito ni fracasar porque nunca hizo nada. Y es muy rico. Y la pregunta es, ¿de dónde es muy rico? Porque ha recaudado fondos, ha recibido gratitudes, ha hecho negocios que no sabemos y que no son formales, y tiene amistades particulares por lo generosas. El Presidente merecería un juicio de residencia. Ahora, ¿lo hará el próximo gobierno? No lo sé, pero lo dudo.

-¿Por qué? Una de las frases más repetidas por Humala en campaña es que investigaría a García.
Porque probablemente eso requiera mover el escenario político de un modo peligroso para el propio gobierno. García está consiguiendo una alianza con el fujimorismo… Es inminente el asunto de (Alberto) Fujimori.

-Se refiere al indulto.
Sí. Y el agradecimiento de la bancada fujimorista puede ser perfectamente la protección a García. No tiene suficientes congresistas para parar una investigación, pero a la hora de los loros, qué pasará con la gente de PPK, de Solidaridad, esas bancadas frágiles que no están soldadas por un programa principista: son mudables. Pero sería bueno que García pagara por lo que ha hecho. Él es un ejemplo de corrupción ostentosa.

-¿Cuál es el caso más emblemático de corrupción por el que podría ser procesado?
Sus vínculos con Odebrecht y Graña y Montero, que él mismo acaba de exhibir con este asunto del Cristo del Pacífico.

-Este monumento, al margen de lo económico, también revela un aspecto de su personalidad, además de su ego, ese afán de perpetuarse.
Tiene que ver con eso que usted dice, con su idea de perennidad, de historicidad o de eternidad. Pobre García; cree que va a tener una posteridad de cemento. No es así. Quizá algunos desde una embarcación vean eso, que medirá 37 m, y diría lo que muchos dicen al ver su fortuna: ¡Ay, Jesús! No será un monumento, sino un recordatorio. Es patético. El problema de un ego como el de García es que llega a ser cómico, humorístico. Un ego de ese tamaño ya no impresiona, divierte. Quiere que todo el mundo lo recuerde, pero vuelve a demostrar que las instituciones no le importan.

-Ya que hablamos de humor, parece que la renuncia de PPK a su nacionalidad también fue sólo una broma de campaña.
Desde el comienzo fue una mentira grosera. Y ahora PPK es una especie de consejero crónico; como una enfermedad que no se va. Él insiste en que tiene la fórmula y está convencido de que el 18% que obtuvo lo convierte en presidenciable y referente de opinión en economía. Pero no sabe que es un invento de García, uno de los tantos heterónimos que ha usado García. PPK no existiría sin él, y PPK cree que existe por sí mismo, y que tiene futuro. Ya que alguien de 72 años diga que tiene un gran futuro resulta conmovedor.
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SUPLEMENTO DOMINGO LA REPUBLICA MAYO 29, 2011

“Los broadcasters creen que libertad de expresión es el derecho a difamar y a tergiversar”

Es una de las pocas voces independientes, honestas y al mismo tiempo frontales del periodismo peruano. Dueño de una prosa inconfundible que muchos siguen con delectación, César Hildebrandt, el director del semanario Hildebrandt en sus trece, es también un agudo observador de la coyuntura política. Aquí habla de los candidatos y del papel que están jugando los medios de comunicación.

Por Flor Huilca

La prensa extranjera se sorprende de la parcialización de los medios y el desequilibrio informativo. ¿Qué piensa usted?

–Si uno viene como turista informativo y exige objetividad absoluta y neutralidad suiza, entonces estamos de acuerdo, pero habría que preguntarle a un corresponsal de El País si se sería neutro en el caso de que Blas Piñar o algún personaje vinculado directamente al franquismo fuera candidato, o a un periodista de Le Monde, Le Figaro, si la neutralidad absoluta debería ser para juzgar a un movimiento neonazi o a un movimiento de extrema derecha con Jean-Marie Le Pen. Mientras no se confunda información con opinión, no se tergiversen los hechos y no se mienta, los periódicos tienen todo el derecho de asumir un punto de vista, sobre todo cuando consideran que el país está en peligro; y, en este caso, está en peligro.

–Es que no han asumido un punto de vista, ahora son parte de la campaña.

–Ese es un asunto que tiene que ver con la calidad de la prensa peruana, que está bien venida a menos porque los periodistas, en la mayoría de los casos, se han convertido en empleados del patrón, y es el patrón quien decide la agenda, los temas, lo vetos, a quién hay que levantar y a quién hay que demoler. La ideologización extrema de la campaña no es de los periodistas sino de los dueños de los medios, y en el caso de los que defienden a Keiko tienen un claro objetivo: que nadie toque este sistema, y ella les asegura eso, según ellos.

–¿Y los que apoyan a Ollanta? Porque también hay medios que están a su favor.

–Son una minoría. En ese caso se trata de posiciones que evidentemente no les reditúan ningún poder porque es precisamente Humala quien se propone hacer algunos cambios cualitativos en el sistema. En ese caso veo una suerte de romanticismo periodístico y ‘ovejanegrismo’ –si cabe el neologismo–. Prefiero ser mil veces oveja negra que un borrego blanco, y la prensa peruana está llena, en este momento, de borregos y de balidos con b y con v.

–¿No le llama la atención que medios que en el 2000 jugaron un papel a favor de la defensa de la democracia como El Comercio y Canal N ahora estén en la otra orilla, en el mismo lugar en el que estaban los diarios de 50 céntimos?

–Habría que ver si El Comercio ya no cuesta 50 céntimos. Temo que empiece a costar 50 céntimos cualitativamente hablando. En realidad El Comercio debería regalarse porque ya se regaló. Me sorprende que un periódico de la historia y la tradición de El Comercio se entregue de un modo tan promiscuo a los designios no de un partido político, no de un frente popular, no de una plataforma programática, sino de una auténtica pandilla de retornados que vienen desde la cárcel como el señor Víctor Joy Way, hasta el oportunismo más absoluto como el señor Rafael Rey, pasando por el señor Jaime Yoshiyama, el señor Jorge Trelles alias “matamos menos” y el señor José Chlimper que amenaza a los portuarios con balearlos si hacen huelga prolongada. Es el pasado hoy. No entiendo lo de El Comercio, aunque sí intuyo que se trata simplemente del billetón, para decirlo en términos criollos; al final es el billetón.

–No solo es El Comercio. Están también otros diarios que han optado por…

–En general es la prensa conservadora, que es la gran mayoría, la que se ha sumado a la campaña de Keiko, pero sobre todo se ha sumado a la anticampaña, la campaña de demolición y de asesinato moral de Humala, a quien le reprochan mil cosas que va a hacer. Es curioso porque se le reprocha lo que va a hacer, y a la señora Keiko, que es testaferro de su padre, nadie le hace preguntas en torno a lo que ya se hizo y lo que se puede prever que repetirán. Hay un tratamiento tan asimétrico, tan absolutamente desproporcionado que, me imagino, también habrá sorprendido a los corresponsales extranjeros.

–¿Qué ha pasado allí? Antes al menos era claro que había dinero en la salita del SIN. ¿Ahora alrededor de qué se han reagrupado?

–Es el dinero; el aglutinante es el dinero, no hay ningún misterio. Lo que ellos quieren es representar de un modo muy beligerante los intereses de las grandes empresas nacionales y trasnacionales que están detrás de este modelo. Ni siquiera es García el que lo encarna; es todo este tramado corporativo que está instalado y que no quiere que nada se mueva. Es casi casi el Estado catatónico, la cadaverización del país, volver al país una suerte de momia inmóvil donde nada pueda ser tocado. Cualquiera que intente que a la momia se le mueva un brazo de inmediato le caen a la yugular. No entienden que están creando otra vez las condiciones para un impasse social muy agudo.

–¿Cómo se expresan en la prensa esos intereses que usted señala? ¿Cómo han logrado tanta representación mediática?

–No es que tengan presentación en prensa; son la prensa. Ya no tienen intermediarios, ya no tienen emisarios en los directorios, ahora ellos son la prensa. Cuando Graña y Montero y el señor Emilio Rodríguez Larraín, que representa a Lan, están en el directorio y mandan, la derecha no necesita tener directores. El Comercio es suyo y lo mismo sucede con otros diarios. Entonces estamos viviendo una realidad bien difícil y poco democrática que, me temo, va a derivar en un desenlace crítico y, quizá, violento. Se está creando una atmósfera tal que vamos a encontrarnos con un gobierno autoritario que no va a saber qué hacer en democracia porque el problema es que el fujimorismo no sabe actuar en democracia; lo probó del 90 al 92: no sabe negociar, producir consenso, ceder, convocar. El único verbo que conjuga es mandar.

–¿El autoritarismo es consustancial al fujimorismo?

–Es un estilo de la derecha peruana. El fujimorismo fue una interpretación de la derecha peruana, la vieja derecha peruana. No se olvide que siempre se ha hecho representar por gente muy recia y, a veces, bastante asesina, para decirlo de un modo pintoresco. Sánchez Cerro, Odría,... el más dulce fue el mariscal Benavides, que metió presos a un montón. Esa fue la versión Walt Disney de la derecha peruana. Fujimori no es un accidente, no es un intruso, no hace sino encarnar de un modo brutal sus viejos interés y sus viejos designios.

–Las críticas del televidente no solo se escuchan en época electoral sino también van contra sus noticieros llenos de sangre...

–Y de monotonía.

–¿El televidente tienen alguna forma para exigir calidad en lo que ve? ¿Qué se puede hacer porque ni la Asociación de Anunciantes (Anda) interviene?

–Esa pregunta se podría responder con otra pregunta: ¿quién le ha dado a Ernesto Schultz hijo la potestad de coeducar a la juventud a través de la televisión? ¿Quién le ha dado al respetable ciudadano israelí Baruch Ivcher el derecho de emitir lo que le de la gana a la hora que le dé la gana? ¿Quién le ha dado al señor Ángel Gonzales, residente en Miami, el derecho de decidir qué propalan el 9 y el 13? Los medios de comunicación no expresan a la gente, expresan a los propietarios. ¿Pueden los consumidores de información lograr cierta participación en los contenidos? En este sistema no pueden. La única solución sería algo como la BBC, que es una televisión auspiciada desde el Estado inglés y sin embargo privatizada en sus contenidos, dirigida con total independencia, o NHK en Japón... ¡Cuándo llegaremos a eso!

–Bueno, los broadcasters que manejan la mayoría de canales son los mismos que vimos en la salita del SIN con Montesinos.

–Por eso cuando alguien habla del tema dicen libertad de prensa en peligro, enemigo de la libertad de expresión. Creen que la libertad de expresión es el derecho que les asiste a decir lo que les da la gana, a difamar cuando quieren, calumniar cuando les venga en gana, torcer, tergiversar cada vez que ellos consideren que es necesario, editar a la mala, etc. La libertad de prensa de la señora Rosa María Palacios, que en la noche decide exactamente qué debe pensar la gente pero siempre desde la perspectiva ultraconservadora, y Jaime de Althaus, que le hace dúo desde otro canal.

–¿El Consejo de la Prensa cumple algún papel en la autorregulación de sus medios asociados?

–¿Recuerda cómo se reía Castañeda? Esa es mi respuesta. El Consejo de la Prensa es nada, es un sindicato de fantasmas dirigidos por Gasparín; no hay nada que rescatar ni que ver. Es un biombo que alberga a los dueños, claro que tienen todo el derecho a tener su Consejo, pero se da cuenta de que los periodistas no tenemos ni federación ni Colegio en ejercicio. No tenemos nada, por eso nos maltratan, nos consideran empleaduchos; es un gremio desunido, plagado por el egoísmo y absolutamente incapaz de ejercer cualquier autoridad ética.

–La candidata Keiko Fujimori ha dicho que ha cargado una cruz muy pesada y que no quiere que sus hijas pasen por lo mismo. Más allá de lo declarativo, ¿hay razones para darle la oportunidad que pide?

–No le creo ni una palabra. A ella no le creo ni la puntuación, ni las tildes, porque si fuera así, si quisiera reivindicar su apellido, ¿qué hacen allí Trelles, Martha Chávez, la señora Cuculiza? ¿Qué hacen allí todos aquellos que como Chlimper fueron o ministros o allegados no solo de Fujimori sino también de Montesinos? No hay ningún propósito de enmienda real, es bla, bla, bla. Lo que se viene es un liberalismo sin anestesia. Lo que García ha tratado de hacer de un modo suave se hará de un modo violento; para eso esta gente como Chlimper y Rey que están encargados del trabajo duro.

–Aun cuando insiste en que ella será la que tome las decisiones y la que gobierne, ¿puede realmente mostrar distancia de su padre?

–No tengo dudas: este sería el cuarto gobierno de Fujimori, no tengo dudas. El del 90-95 con golpe, el del 95-2000, el de finales de los 2000 que fue su abortado tercer gobierno, y si su hija gana ahora sería el cuarto. Sería el único “presidente” –entre comillas porque ante todo fue jefe de una banda– que gobernaría el país en cuatro periodos. Eso es lo que quiere la familia Fujimori: entrar a los Guinness.

–Keiko ha intentado, al menos en apariencia, desmarcarse de la presencia de Montesinos en esta campaña. ¿Lo ha logrado?

–¿Usted cree? Montesinos acaba de hacerle el enésimo favor de soltar por allí el audio, en complicidad con García, cuando decía que aquel levantamiento (de Ollanta Humala) era una manera de distraer su fuga a Venezuela. Están en completa combinación. Al final de cuentas, Keiko no puede olvidar, porque ingrata no es, que el señor Montesinos le daba en su manita la mensualidad de su universidad en Boston cuando venía a Lima. A veces se la daba su papi; ella lo declaró y la admitió. Lo que no dijo es lo que dijo Montesinos el 2001, que él a veces le da el dinero en efectivo. ¿Cómo va a olvidar ese favor? No se ha desmarcado ni en apariencia de esa presencia. Se trata simplemente de una treta publicitaria que es parte de todo este montaje escénico. Su candidatura es una candidatura teatral, en la que ella finge no ser hija, finge no ser cómplice, no ser miembro de la banda, y se yergue como una persona completamente ajena. ¿Ajena de quién?

–El Ollanta que ganó en primera vuelta no es el mismo que tenemos ahora, y su plan de gobierno menos. ¿Son legítimos todos esos cambios?

–Lo que tenemos ahora es un Ollanta golpeado por la primera vuelta, en la medida que su votación no fue suficiente para hacer prevalecer su programa. Él arguye, y me parece que con razón, que ante los resultados ha tenido que suavizarlo ¿Es válido?, sí. ¿Es deseable?, sí, democráticamente válido también. ¿Eso le puede haber quitado votos?, sí. ¿Puede generar algún tipo de confusión?, sí.

–¿Qué le parece el respaldo de Mario Vargas Llosa y de los intelectuales? ¿Es suficiente para lograr el consenso que necesita para ganar las elecciones?

–Respeto la posición de Vargas Llosa y de algunos intelectuales que acompañan en este momento a Ollanta Humala pero no ha habido ningún caso en la historia electoral del Perú en el que el respaldo de intelectuales haya decidido una elección; nunca, ni aquí, ni en Rusia. Es un valor agregado de tipo moral, un prestigio añadido, pero no creo que eso vaya a significar votos; me parece algo bueno, pero no cuantitativamente estimable.

–¿Esperaba ese cambio en Vargas Llosa? En el 2006 el escritor criticó severamente a Ollanta Humala y ahora termina llamando a votar por él.

–Que Mario Vargas Llosa haya decidido apoyar a Ollanta es legítimo, no creo que nazca de ningún rencor de hace veinte años atrás. Creo que nace del mismo asco que sienten muchos peruanos, millones de peruanos para decirlo en términos precisos, respecto al retorno de la banda que tomó el poder, corrompió las Fuerzas Armadas, destruyó el Poder Judicial, abolió la Contraloría, convirtió la fiscalía en un prostíbulo, destrozó la médula misma del país y ahora dice, bueno por interpósita persona, es decir Keiko Fujimori, vamos a gobernar. ¿Qué le parece? Y la mitad del Perú dice sí, cómo no.

“Vivimos de nuestros lectores”

–Hildebrandt en sus trece, el semanario que dirige, tiene más de un año. ¿Cómo le va en esta aventura de resistencia periodística?

–Nos mantenemos; yo pensé que iba a ser una experiencia breve, se lo confesaré. Pensé que iba a durar dos o tres meses, y resulta que la realidad me ha contradicho por enésima vez, y, en este caso, para bien. Vivimos de nuestros lectores, tiramos 20 mil ejemplares con una devolución de 4%; no es un mérito, no me jacto de ello, pero vivimos tranquilos y con dignidad, con mucha austeridad, pero ¿sabe qué?: no nos hemos vendido.

–Pero usted ha tenido audiencias mucho más grandes. En la primera vuelta lo vimos comentando las elecciones en un canal. ¿Hay algún proyecto para volver? En Facebook, por ejemplo, lo reclaman.

–Lo del Facebook lo tomo como un gesto generoso de simpatía y como un reclamo auténtico de pluralidad en una pantalla casi casi uniformada, solo le falta dos pepas para ser naranja. Lo que esa buena gente no entiende es que no depende de mí; me llamaron del 9 para la primera vuelta, hice comentarios, evidentemente no gustaron, no me llamaron para la segunda vuelta. ¡No es un reclamo eh! Me importa un rábano si me llaman o no. Eso le indica hasta qué punto la televisión está absolutamente secuestrada por los que cortan el jamón. No pueden admitir que quien se salga del libreto esté allí, por eso en televisión hay un parentesco tenaz entre programa y programa. Son los mismos personajes, los mismos ataques, los mismos sesgos, las mismas ediciones, los mismos blancos a abatir.

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