viernes, 9 de septiembre de 2011

"SI YO NO HUBIESE SIDO ACTOR, HABRIA SIDO ACTRIZ"


PERU 21 NOVIEMBRE 10, 2011

“Si yo no hubiese sido actor, habría sido actriz”

“No soy ni celoso ni chismoso”, nos dice Ricky Tosso, quien protagoniza La Bodeguita y conduce Hombres trabajando para ellas, todo en Frecuencia Latina.
Autor: Gonzalo Pajares - gpajares@peru21.com

Ricky Tosso tiene 51 años, todos, menos seis meses, sobre un escenario. ¿Su secreto? “Hay que divertir. A la gente le encanta reírse. Ya me tocaría descansar, pero no puedo. Me van a sacar con los pies por delante de un escenario… y yo, feliz”.

AUNQUE NOS DIGAN MACHISTAS, LOS HOMBRES SIEMPRE HEMOS TRABAJADO PARA ELLAS, ¿NO?
Siempre nos han explotado (risas).

¿Y POR QUÉ TE VANAGLORIAS?
Si no trabajáramos para ellas, nuestra vida no tendría sentido.

¿ELLAS TRABAJAN PARA NOSOTROS?
También, no seamos mezquinos.

ENTONCES, ESTÁS FELIZ EN HOMBRES TRABAJANDO PARA ELLAS...
Tengo un feeling especial con las señoras quienes, gracias a Dios, siempre me han seguido. Las señoras de mi edad veían Los detectilocos. Entonces, siempre me han seguido.

¿Y NO SE ABURREN DE TI?
(Ríe). No, pues. ¿Mi secreto? La pinta, no (risas). Quizás trabajar con amor y hacerlas reír. En cámaras soy divertido; fuera, bien aburrido.

EN LA BODEGUITA, MÓNICA HOYOS ESTÁ ENAMORADA DE TI. ¿CÓMO ES POSIBLE?
Yo me pregunto lo mismo. Nunca voy a ser galán aunque baje de peso (ríe). Pero soy un hombre real y, créeme, la gente se enamora de los gordos y de los feos; es más, normalmente, las bonitas se enamoran de los feos. Mi novia es muy bonita (y me enseña su foto).

¿CÓMO LA CONQUISTASTE?
Hablo. No me dejes diez minutos con una mujer porque cae (risas). Algo me tenía que dar Dios: soy gordo, feo, grande, pero labia tengo.

¿TE HAN SACADO LA VUELTA?
Me han sacado la vuelta y, uf, yo he sacado la vuelta (risas).

ERES UNA DE LAS PERSONAS QUE MÁS SABE DE TV EN EL PERÚ...
Así es (ríe). Hay otros que saben más. Tengo 51 años y a los seis meses hice mi primer comercial. A los cuatro años ya trabajaba con mi papá en el teatro.

¿NO TE ABURRES?
No, el escenario es mi vida. Si no hubiese sido actor, habría sido actriz (risas). Intenté estudiar Arquitectura y me retiré al sexto ciclo.

¿YA SUPERASTE A TU PAPÁ?
Eso lo debe decir el público. Nunca intenté competir con su trayectoria. Fue mi maestro, un gran actor. Éramos distintos: en televisión yo opté por el humor, pero en el teatro ya había hecho Shakespeare, Tennessee Williams. Ahora, empezar con el humor me ayudó muchísimo porque hacer reír es dificilísimo. Hacer llorar es mucho más fácil pues se puede manipular al público.

MUCHAS VECES TOMAMOS CON LIGEREZA EL HUMOR…
Hice una película, Muero por Muriel, y la crítica se dio cuenta allí de que era actor (risas). Es verdad, la gente –público y directores– cree que uno es un payaso. Por eso, siento que la película me ayudó mucho. Sin embargo, nunca más me han llamado para hacer cine. Extraño, ¿no? Mi sueño es hacer Enrique VIII, pero tengo miedo de que salga al escenario y la gente se ría.

TIENES PRESENCIA ESCÉNICA…
Eso me ayuda. Por ejemplo, en La Bodeguita no hago un personaje cómico sino un tipo común y corriente, que tiene sus odios y sus alegrías, es agresivo y puede matar por su hija, pero, a la vez, es un pan de Dios, solidario, que ayuda a la gente: un papel difícil, porque es más fácil jugar con el estereotipo.

¿CÓMO ASUMES EL PAPEL DE UN TIPO NORMAL, CUANDO SIEMPRE HAS ESTADO EN LOS EXTREMOS?
Es difícil, pero tengo oficio y he logrado meterme en el personaje. Ahora, aunque uno haga un personaje ‘estereotipado’, igual hay que estudiarlo, igual hay que crear una historieta detrás de él: si es casado, viudo, divorciado, etcétera. Los rusos Meyerhold y Grotowski ya explicaban esto. Grotowski, por ejemplo, hablaba del actor acróbata.

HOMBRE, HAS HECHO TU TAREA, HAS ESTUDIADO…
Claro, en Buenos Aires estudié con Pedro Aleandro. También estudié en Miami, en Ecuador y acá. Además, en casa, con padres actores, no había otro tema: médico no iba a ser nunca (risas).

LA BODEGUITA COMPITE CON MAGALY MEDINA…
Aunque la decisión del horario fue del canal, yo nunca me corro, me gustan los retos. Por ejemplo, cuando hacía Teatro desde el teatro competí con Gisela Valcárcel y, a veces, le ganábamos.

IMAGINO QUE TEATRO DESDE EL TEATRO ES UNA DE TUS MEJORES EXPERIENCIAS PROFESIONALES…
Me encanta: allí se mezclan la madre de las artes escénicas, que es el teatro, con mi trabajo actual: la televisión. En siete años hicimos más de 300 obras. Yo estoy seguro de que volverá, máximo, en un año.

ALLÍ OPTABAS POR LA COMEDIA…
Sí, de vez en cuando hacíamos un drama para descansar un poco. El programa se convirtió en una especie de escuelita para nuevos actores: Maricarmen Marín... hasta Christian Thorsen, quien era más animador de televisión.
___________________________

EL COMERCIO SETIEMBRE 9, 2011

Ricky Tosso y sus confesiones: "Mi sueño es ser un buen actor"

Ha hecho casi de todo en TV; sin embargo, siente que aún le falta mucho por hacer. Personifica a “Virginio” en la serie La bodeguita, a las 9:00 p.m.

SONIA DEL ÁGUILA TORREJÓN
Redacción Online

Hizo su primer comercial de televisión cuando tenía apenas 6 meses de nacido junto a Meche Solaeche. Desde entonces, ya parecía posar para las cámaras, se proyectaba como un gran actor. Ricky Tosso lleva el arte en las venas. A sus 51 años de edad no imagina su vida lejos de los escenarios. La actuación es su vida, su vicio, una enfermedad que jamás lamentará tener. Actualmente protagoniza la teleserie La bodeguita de Frecuencia Latina. Es el bodeguero Virginio, un hombre común y corriente que se enamora y que también sufre por amor. “Es el personaje más difícil que me ha tocado interpretar” nos dice.

El martes se estrenó “La bodeguita”. ¿Cómo ves estos primeros días de la serie?
Estamos bien. Poco a poquito el público se va a enganchar, no es fácil.

Tienen una fuerte competencia en el horario, pues programas como “Magaly TeVe” y “La Perricholi” gozan de un público cautivo.
No pienso en la competencia, yo no miro a los costados, solo me preocupo en mi trabajo y en hacer las cosas con cariño y amor. El colchón que le deja “Al fondo hay sitio” a “La Perricholi” es bastante alto, quién no quisiera tener un colchón así.

Hay quienes aseguran que “La bodeguita” es una copia de “Al fondo hay sitio”. ¿Cómo tomas las comparaciones?
No tiene nada que ver con “Al fondo hay sitio”, son distintas teleseries, así como hay programas cómicos, también hay noticieros, telenovelas, y no tienen por qué ser copias.

¿Qué opinas del éxito de “Al fondo hay sitio”?
Son extraordinarios y exitosísimos, es un monstruo y es muy difícil competir con ellos, por eso nosotros no elegimos ese horario. Es una pared, un muro.

En la teleserie eres Virginio, el bodeguero del barrio.
Así es. Mi personaje es como un filtro de todas las historias, pero tiene su propia historia, está enamorado de Clarita (Connie Chaparro), una linda joven que no le da bola y Virginia (Mónica Hoyos) está enamorada de él, pero a él no le gusta ella. Es uno de los personajes más difíciles que me ha tocado interpretar porque no es un tipo, no es una caracterización. Es difícil hacer un tipo común y corriente.

¿Te identificas con él?
Sí, porque es un tipo bonachón y tranquilo.

Vuelves a hacer una teleserie después de “Los detectilocos”, tras casi 27 años.
Es verdad. Luego de eso hice telenovelas, “Teatro desde el teatro”, “Vale la pena soñar”, “Risas y salsa”, cine, programas infantiles, también un programa de conversación.

¿Qué no has hecho en televisión?
Noticieros y deportes, que es algo que no me gusta y no pienso hacer.

“MI SUEÑO ES SER BUEN ACTOR”
¿Qué personaje que aún no has hecho te gustaría interpretar?
Me gustaría hacer de Enrique VIII. Es mi sueño. El actor nunca termina de cumplir sus sueños, mi sueño es ser buen actor.

¿Sientes que te falta mucho para serlo?
Eso no lo puedo decir yo sino el público.

¿Cómo ves la TV en Perú?
Hay más oportunidades, hay una nueva generación de actores que es muy buena.

¿Y en cuanto a contenido?
Hay cosas buenas, también hay cosas que no me gustan y no las veo. Por respeto al público no puedo decir a qué cosas me refiero.

¿Extrañas hacer humor, como el que hacías en “Los detectilocos”?
Uno va creciendo con el tiempo, hacer un programa cómico forma parte del pasado. Aportó a mi carrera, gocé mucho, pero no sé si volvería hacerlo, posiblemente haría algo con una nueva generación de actores, Christopher Gianotti podría hacer el personaje que yo tenía (Ricky).

¿Está en tus planes revivir “Teatro desde el teatro”?
Sí. Estamos en conversaciones para hacerlo el próximo año, pero aún no hay nada concreto.

Además de “La bodeguita” estás al frente de “Hombres trabajando para ellas”, un programa que sufrió algunos cambios, pero que parece haber encontrado su rumbo.
Fue muy difícil encontrar el camino al principio, poco a poco se fueron corrigiendo cosas y se encontró el camino. Christopher Gianotti es muy divertido, trabaja conmigo desde hace 12 años.

¿Siempre como actor?
No, él era mozo mío en “La Mona Risa” (Café Concert), era tan gracioso que un día lo hice subir al escenario. ¿Si lo descubrí? Nadie descubre a nadie, uno lo ve y lo convoca.

¿Hacer cine es algo que está pendiente en tu carrera?
Hice “Muero por Muriel”, aquella vez El comercio me premió como Mejor Actor de Cine. Me encantaría hacer otra película, pero no volvieron a llamar, no sé por qué.

¿Es complicado hacer comedia?
Es mucho más complicado que hacer llorar. Hacer reír es algo muy serio. Para ser actor se nace no se hace, el bichito por el arte lo llevas siempre, yo siempre quise ser actor. Nací entre bambalinas, mis padres fueron actores, la mayoría de mi familia se dedica al arte.

¿Cuántos años llevas actuando?
Empecé a los 10 años, actualmente tengo 51. Tengo 41 años actuando ininterrumpidamente. Empecé de casualidad en un teatro en Panamá, en la obra Hansel y Gretel. Mi papá dirigía esa obra y yo siempre lo acompañaba, un día que el actor que hacía de Hansel se enfermó me dieron el papel. Desde entonces no he parado. Aunque mi primer comercial lo hice a los seis meses de edad con Meche Solaeche, era un comercial de una marca de leche y ella era mi mamá.

Tu vida ha estado marcada por el éxito y grandes satisfacciones, pero también viviste momentos difíciles. En 1998 afrontaste una dura batalla contra el cáncer renal.
Es cierto, aunque yo lo tomé con mucho humor; disculpando la palabra, me cag… de risa. Yo no tengo miedo a la muerte, la gente nace para morirse. El tratamiento fue duro y dolorosísimo. No hay quimioterapia para el cáncer renal por eso me hicieron inmunoterapia. El primer año me ponían dos vacunas diarias por las noches, el segundo y el tercero una, y cada vez que te ponían las vacunas venía el dolor desde el pelo hasta la uña del pie. Me enchufaban pastillas para el dolor y para dormir. Bien bonito (sonríe irónicamente). Mi familia me apoyó mucho. Tuve que cambiar la vida que llevaba, dejé de comer todo lo que comía y de tomar 6 litros de gaseosa diarios, ahora llevo una vida sana.

¿Cuál ha sido el momento más difícil que has pasado?
Todavía no ha llegado. He perdido a mis padres, a mis abuelos, me ha dado cáncer, ahora soy diabético, dentro de algunos años puedo tener lepra (risas). No sé.

¿Cómo te va en el amor?
Muy bien. Estoy contento con mi pareja, ella es socióloga y nos llevamos súper bien.

*Hace algunos años tu ex pareja Ebelin Ortiz te acusó de deberle dinero. ¿En qué quedó ese problema? *
No hablo del tema, nunca lo hablé y no lo voy a hablar ahora, menos si se trata de una mujer que fue mi pareja. Le tengo mucho respeto.

No hay comentarios:

Las plaquetas de la Nueva Maravilla

Las plaquetas de la Nueva Maravilla
Las plaquetas que ganó Machu Picchu