lunes, 4 de julio de 2011

"EL PREMIO POR GANAR LA COPA AMERICA 1975 FUE US$ 150"


PERU 21 JULIO 4, 2011

“El premio por ganar la Copa fue US$150”

El ‘Cholo’ Hugo Sotil integró aquel equipo que ganó la Copa América en 1975. Un gol suyo, en el triunfo sobre Colombia, le dio el título a Perú.

"Cuando uno se pone la ‘blanquirroja’ hay que salir a matar", señala Sotil. (USI)
Por Carlos Lara

“Para mí es una satisfacción haber formado parte de ese equipo que logró por segunda vez el título de la Copa América para el Perú. Soy feliz por eso y por el cariño de la gente. En cada rincón del país adonde voy, la gente me llama ‘Cholo’ y eso me alegra, el cariño de la gente no tiene precio”, nos dice el legendario Hugo Sotil mientras recuerda aquella gesta de la selección en 1975, un torneo donde jugó un solo partido y marcó el gol del título sobre Colombia.

Tuvo que escaparse del Barcelona para jugar la final de 1975 contra Colombia.
Curiosamente, ese fue el único partido de la Copa América que jugué. Para suerte mía hubo un tercer partido con Colombia, ya que el primero se perdió (0-1 en Bogotá) y el segundo se ganó (2-0 en Lima). Yo quería jugar por la selección, pero Barcelona no me dejaba. En ese tiempo no existían las facilidades que brinda hoy la FIFA a las selecciones. Aproveché que esa semana no había fecha en España y calladito compré mi pasaje para Madrid y de ahí a Caracas. Para los muchachos fue una sorpresa grata verme allá, en el momento clave.

¿Temió que la dirigencia del Barcelona le aplicara una sanción ejemplar por escaparse?
Bueno, tenía muchas ganas de jugar por mi selección y sabía que estaba en falta porque no había jugado ningún partido. Al regresar a Barcelona me citaron los dirigentes y fui con miedo a la reunión porque pensé que me iban a castigar, pero al final me felicitaron y me dieron dos días de permiso.

Algunos dicen que ese gol suyo, para el 1-0 final, fue de ‘champa’.
Qué iba a ser ‘champa’... pero si no lo hacía habría sido malo porque la pelota me llegó tras un remate de Cubillas que le chocó a un defensa. Como estaba a nueve metros del arquero, aproveché ese momento, cerré los ojos y le pegué con fuerza.

¿Recuerda cuánto fue el premio?
El premio recién lo pude cobrar luego de dos años, cuando vine de vacaciones. Fue algo de 500 soles, es decir 150 dólares. Hoy todo ha cambiado; ahora, por venir a la selección, te pagan. Nosotros no íbamos por el premio ni por la plata, sino porque queríamos darle algo al país.

¿Qué sentía al entonar el Himno Nacional vistiendo la ‘blanquirroja’?
Me temblaba todo, el cuerpo se me escarapelaba. Daban ganas de llorar de emoción. Era una sensación indescriptible. Valoro el gesto del profesor Sergio Markarián, quien no siendo peruano canta nuestro himno mientras hay muchachos que no le dan importancia. Hay que tener conciencia cívica y guardar respeto porque se trata de un símbolo patrio. Hay que entonarlo con mucha pasión y sentimiento.

¿Siente que se ha perdido compromiso con la selección?
Tienes razón. Hoy los jugadores se ponen la camiseta de la selección como si fuera la de un equipo de barrio, no le ponen lo que deberían poner. Cuando uno se pone la ‘blanquirroja’ hay que salir a matar. Lamentablemente, los muchachos, por el mismo nerviosismo o no sé porqué será, no ponen todo.

¿Considera que algunos jugadores vienen a vacacionar o a visitar a las amistades?
Está bien que visiten a sus familiares y amigos, pero que no trasnochen porque eso es malo para un deportista.

¿Qué cree que le falta al futbolista peruano de hoy?
El futbolista peruano tiene talento, pero le falta ser más atrevido, ‘conchudo’. No hay que aflojar, así te trabajen a la boquilla o te metan la mano. Cuando los defensas me jodían o me pegaban, yo me motivaba más. Les decía ‘apágate, oye conch… que te voy a hacer un gol’. Antes los seleccionados surgían de los barrios, de las canchas de tierra; hoy muchos vienen de las academias.

¿De la convocatoria que hizo Markarián están bien los 23 elegidos o cree que faltó alguien?
Me hubiese gustado que Irven Ávila quedara en la lista, pero ya no se puede hacer nada.

En la selección mexicana han separado a ocho jugadores por meter mujeres a la concentración. En Perú pasó lo del Golf los Incas. ¿Es tan difícil controlarse?
Hay mucha tentación. Sin embargo, en mi época nunca pasó eso. Concentrábamos en el Colegio Militar Leoncio Prado, con militares y policías que nos vigilaban.

¿Antes cómo se relajaban en las concentraciones? No había Internet, televisión por cable, ni videojuegos.
Jodiendo a los compañeros o jugando cartas o billar. Yo no era de ir a discotecas, pues en ese tiempo no había muchas como hoy. En los ratos libres nos reuníamos y nos tomábamos unas cervecitas. Pero, eso sí, nunca hubo escándalos en nuestra época. La selección se respeta.

¿Aparecerá otro equipo como el del ’75, aparecerá otro ‘Cholo’?
Ojalá. Hoy los muchachos tienen todas las comodidades, mientras que nosotros dormíamos en una cama de una plaza en el Leoncio Prado. ¿Si saldrá otro como yo? Que surjan jugadores que pongan cojones.

¿Sus nietos le preguntan por su experiencia con la selección?
Son pequeños, pero ven fotos y muchos les cuentan sobre eso. Me dicen ‘papá viejo, tú jugaste en la selección’. Escuchar eso me emociona y me pone feliz.

Un mensaje a la selección que hoy debuta ante Uruguay.
Que pongan alma, corazón y vida por el Perú. Espero que hagan un buen torneo y que se saquen conclusiones para las eliminatorias.
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EL COMERCIO MAYO 20, 2010

El día que Marcos Calderón ‘lesionó’ a ‘Cachito’ Ramírez para ganar la Copa América

En 1975 el ‘Cholo’ Sotil vino desde el FC Barcelona y anotó el gol del último título continental de la selección peruana. Esta y otras anécdotas de Daniel Peredo

Sotil, que jugaba en el Barcelona, era uno de los indiscutibles de Marcos Calderón. (Foto: Archivo histórico El Comercio)
UNO
Copa América 1975. Perú viajó a Caracas para jugar la final del torneo ante Colombia. El plantel recibió una presencia notable en la definición: Hugo Sotil, quien, por fin, pudo incorporarse luego de innumerables gestiones con el Barcelona que no lo cedía. El “Cholo” llegó la noche anterior con 25 relojes con la insignia de su club que repartió entre sus compañeros, y se puso a órdenes de Marcos Calderón. El técnico había alineado casi toda la Copa a Rojas, “Cachito” Ramírez y Oblitas en ataque, aunque la presencia de Sotil lo obligó a cambiar. Cuentan que antes de descansar, Marcos envió al médico a la habitación de “Cachito”.

—“Cachito”, ¿cómo estás?

—Bien

—¿No te duele nada?

—No

—¿Seguro? ¿No tienes alguna molestia?

—Estoy perfecto. Marcos quiere poner a Sotil y no sabe qué hacer. Dígale que piense en otro porque yo no voy a salir. Jugué todos los partidos y el “Cholo” nunca estuvo.

Los periodistas estaban presionando mucho para conocer por quién jugaba Sotil y a Calderón se le ocurrió “lesionar” a Ramírez y anunciar al “Cholo” en su reemplazo. Al final, la estrella del Barza fue titular, hizo el gol del campeonato y “Cachito” fue al banco, ingresó en el segundo tiempo por Percy y resultó importante para mantener el resultado. Con la Copa en sus manos, Calderón, Sotil y Ramírez se dieron un tremendo abrazo.

DOS
Descentralizado 2009. Áncash recibía en Recuay a CNI. El presidente de la “Amenaza”, José Mallqui, se reunió con el técnico Mario Flores antes del partido. “Estamos muy conformes con tu trabajo, el equipo se ha recuperado y, salvemos o no la categoría, quiero renovar tu contrato todo el 2010”. Flores llegó con el equipo en último lugar, a 12 y 13 puntos de CNI y Alianza Atlético, respectivamente, pero logró remontar e igualarlos. A poco del final del torneo, firmó contrato por el 2010. Áncash sumó 48 puntos, aunque una sorpresiva victoria de Alianza Atlético en Lima ante San Martín lo dejó sin chances y perdió la categoría. Antes de regresar a Lima, Flores volvió a recibir una comunicación de Mallqui: “Estamos dolidos, hay equipos que no nos quieren en Primera y nos jugaron sucio, pero igual, seguimos con el compromiso que tenemos para Segunda”. El técnico regresó a la capital convencido de que seguiría en Áncash y rechazó ofertas de Melgar, Total Chalaco, Huancayo, Inti Gas y CNI. “Tengo un contrato con Áncash que voy a respetar”, respondió a todos. En febrero del 2010, cuando arrancó el Descentralizado y los 16 clubes tenían entrenador, cuentan que Mallqui dejó de cumplir los pagos de Flores. Cuando el DT reclamó, el presidente le respondió: “Es un contrato muy elevado para Segunda, hasta acá llegó nuestra relación laboral”. Flores se quedó en el aire. Hasta ahora no tiene equipo.

TRES
México 1970. Perú arribó al Mundial en medio de gran expectativa por haber eliminado a Argentina. En el aeropuerto, una decena de periodistas locales cubrieron la llegada. Un reportero radial se acercó a Roberto Chale, famoso por el pelotazo a Rulli en la Bombonera, le hizo unas cuantas preguntas y luego le pidió que le sugiriera a qué otros jugadores entrevistar. “Mira, Cruzado es ese que se está riendo”, señaló. El periodista se acercó, prendió su grabadora y levantó la voz: “Ahora nos encontramos con Luis Cruzado”. El entrevistado se sorprendió, puso cara de molesto y dejó al hombre de prensa con la palabra en la boca: “Yo no soy Cruzado, soy “Perico” León”. Chale se mataba de risa en uno de los asientos de la sala del aeropuerto y el periodista lo encaró.

—¿Usted no me dijo que ese jugador era Cruzado?

—Lo que pasa es que él es cruzado, pero cruzado con mono, disparó el terrible Roberto.
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MUNDODEPORTIVO.es
Jueves 05 de Junio de 2008


FC BARCELONA
"Que me entierren con la camiseta del Barça"

ENTREVISTA EXCLUSIVA MD- Cholo Sotil se sincera a sus 61 años y repasa sus momentos en azulgrana
Martín Fernández Nieto - 03/06/2008 03:00



Pese a que alguna biografía asegura que nació en el mes de marzo, Hugo 'Cholo' Sotil vino al mundo en mayo. Acaba de cumplir 61 años. Con ocasión de su aniversario, el internacional peruano de la cintura de goma y los regates increíbles accedió a conceder una entrevista en exclusiva para Mundo Deportivo. Azulgrana entre 1973 y 1976 habló en Cahuache, a 20 minutos del centro de Lima, de su paso por el Barça, de Cruyff, de Neeskens, de Laporta y de la burocracia en tiempos de Franco tras un 0-5 del Barça al Real Madrid. Sólo respondió con el silencio a la pregunta sobre los supuestos problemas económicos y el hecho de que sobrevive mediante remunerados saques de honor.

Cuéntenos, ¿cómo fue su fichaje por el FC Barcelona?
Yo recuerdo mucho ese día. Los dirigentes del Barcelona habían llegado para ver a un jugador que no era quien les habla (alude a Teófilo Cubillas). Para mi suerte esa jornada el Alianza Lima se medía al Deportivo Municipal (equipo del 'Cholo'). Ese día hice un gran partido y por la noche, como a las nueve, llegaron los dirigentes del Barça con el profesor (entrenador) Rinus Michels. Yo ni lo conocía, les recibí en la calle, me preguntaron si quería ir a España, me quedé sorprendido, estaba asombrado. Después reaccioné y les respondí que 'sí'. A los dos días ya estaba viajando.

¿Todo fue rápido e imprevisto?
Vinieron a buscar a mi amigo Teófilo Cubillas y al final fui el elegido; son cosas del fútbol. Los dirigentes de Municipal cobraron diez millones de soles por mi traspaso, no me dieron nada por esa transferencia, creo que las pesetas al cambio eran entonces a dos por uno.

¿Cómo le recibieron en aquella época?
Llegué a Madrid y había como 100 periodistas; luego en Barcelona, como 200. Yo me preguntaba a quién estaban esperando. Fue una sorpresa pues no sabía que el periodismo era tan fuerte allá.

¿Cómo era Michels?
Conocíaalgo de la 'naranja mecánica', pero muy remotamente. Tuve la suerte de tenerlo como entrenador. Era muy estricto, rígido, pero te daba libertad para jugar. Le estaré siempre muy agradecido porque siempre me tuvo en cuenta. Él me llamaba 'Cholo' y se portó muy bien.

¿Quiénes fueron sus primeros amigos?
Mi primer compañero de cuarto era uno de Tenerife, Juanito. Después compartía mucho tiempo durante la concentración con Costas, quien ahora es profesor (técnico) del club. Ambos eran unas bellas personas. Juanito destacaba por su alegría, era muy vivo y alegre. Nos comprendíamos, teníamos cosas en común.

Háblenos de Johan Cruyff, ¿qué representó en su vida?
Cuando llegué a Barcelona no tenía casa y me hospedaron en el Hotel Calderón. Allí estuve viviendo con mis dos hijas menores. Allí le conocí, él sabía de mí por los periódicos. Nunca me llamó Hugo, siempre 'Cholo, Cholo'. Me buscaba siempre. Mi compadre guiaba el equipo, era un líder sin ser catalán, se ganó el respeto de todos y ordenaba dentro y fuera del campo. Nosotros no nos preocupamos por los premios (las primas). Él siempre tenía problemas con la directiva, sacaba la cara por todos nosotros.

¿Pensaba que sería técnico, poseía condiciones de estratega?
Él pensaba ser mánager, no lo imaginé como entrenador. Me sorprendió con su decisión.
¿Recuerda una anécdota con él, algo en especial?
Los dirigentes del Barcelona, como premio por el campeonato de Liga, nos ofrecieron un viaje a las Islas Canarias con toda nuestra familia. Hacía mucho calor y mi esposa no había llevado ropa de baño; la esposa de Cruyff le dijo: "Yo le presto". Imagínese, fue un gran gesto de una señora de Europa.

Uno de sus hijos lleva el nombre Johan, ¿por qué?
En consideración a Johan Cruyff y a Johan Neeskens. Mucha gente piensa que este último me marginó, pero no fue así. Lo que debe saber lagente es que Neeskens estaba en gran momento y el club es una empresa y debía actuar como tal. En aquel momento, sólo podían jugar dos jugadores extranjeros y mis trámites para nacionalizarme se demoraron como un año. Para hacer los trámites debía trasladarme a Madrid y después de nuestro histórico 0-5 al Real allá en la capital no les convenía agilizar mis documentos… Por la amistad con ambos y en honor a ellos mi hijo lleva el nombre de ambos.

¿Se ha reencontrado con Cruyff?
La ultima vez que lo vi fue por el Centenario del club. A los muchachos les preguntaba '¿dónde está el 'Cholo'?, ése que jode siempre'. Lo decía con cariño, conmigo se portaba diferente.

¿Tiene contacto con los actuales dirigentes del club?
El presidente Joan Laporta siempre me envía postales por fechas especiales. Hace poco le escribí para recomendar a mi hijo Hugo, el mayor de los varones. Está trabajando ahora en el fútbol base con José Ramón Alexanko y le estoy muy agradecido por ello.

¿A quién más recuerda de su paso por el Barça?
A varios, en especial al masajista Àngel Mur. Allá en Barcelona todos los días nos pesaban; yo era propenso a engordar y los frijoles eran mi debilidad. Angelito nos pesaba los martes. El caso es que después del descanso de los lunes yo llegaba con casi dos kilos de más. Él era mi cómplice: los jueves hacían la convocatoria y Angelito me hacía el favor de ocultar mi sobrepeso. En la víspera del partido ni comía para intentar llegar a mi peso ideal de 70 kilos.

¿Cuáles fueron sus mejores partidos como azulgrana?
La gente recuerda mucho el 0-5, pero una vez realicé tres goles en una tarde, no recuerdo contra quién. Y contra el Espanyol los partidos eran memorables. Había un jugador de ese club muy rudo, De Felipe. Cruyff me decía 'tú, 'Cholo', juega por su lado' y le respondía '¿por qué no vas tú?, yo tengo que dirigir', me respondía.

¿Cómo recuerda los festejos por el título de Liga de 1973-74?
Nosotros salimos campeones en Gijón faltando tres o cuatro fechas para el final del campeonato. Llegamos al aeropuerto, nos recibieron en plena fiesta, también en el ayuntamiento de la ciudad y después en el estadio. Fue apoteósico... no se imaginan. Otro detalle: jugaba con el '9' y hablé con Asensi y él me dio el '10'; fue un gran gesto y el '9' se lo dieron a mi compadre Cruyff.

¿Un honor para usted jugar con el '10'?
Imagínense, como grandes jugadores que vinieron después, como Maradona. Y cuando regresé al club en mi taquilla, por supuesto remodelada, me decían que se guardaba para los suramericanos. Allí se cambiaban Diego, Romario, Ronaldo y Ronaldinho.
Antes de triunfar en el fútbol de niño usted cargaba sacos con 70 kilos de café...
No me arrepiento de eso, me sirvió para fortalecer mis piernas. Y los fines de semana jugaba hasta cinco partidos y me daban diez soles al día y un plato de comida. Gracias a Dios pude jugar en España. Yo nunca moriré, pero el día que lo haga pido que me pongan y me entierren con la camiseta de mi selección y también con la del Barcelona.

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