martes, 3 de mayo de 2011

"SOY PACIFICO PORQUE SI TE RESPONDO, TE PUEDO MATAR"


PERU 21 MAYO 3, 2011

“Soy pacífico porque si te respondo, te puedo matar”

“No tomo, no fumo, no me drogo, no he robado. Desde chico –cuando andaba sin zapatos– me he roto el lomo. Valoro a mis padres porque me dieron valores y me enseñaron que todo se consigue con esfuerzo”, nos dice Juan Zegarra.
Autor: Gonzalo Pajares C.

“Quien me hizo boxeador fue mi padre, no la calle. Peleo desde los 14 años. Primero era un hobby, luego me gustó y lo que determinó mi decisión de dedicarme a él fue mi convocatoria a la selección”, nos dice Juan Zegarra, boxeador peruano que acaba de ganar el título de campeón nacional superligero. Fue famoso fuera del ring por una atrevida sesión de fotos con David del Águila, el ex novio de 'Florcita’.

¿TU BARRIO NO ERA VIOLENTO?
Como en todo barrio, la violencia está presente. Sospecho que, por ello, mi padre me inculcó este deporte. Mi padre quería ser un boxeador, pero no hubo quien lo guiase, por eso quiso que su aspiración frustrada se plasmase en mi hermano y yo, y nos hizo boxeadores. Siempre me repite: “Yo te formé, yo te hice”. Él me hablaba mucho de Mike Tyson, por eso, soy un fanático a morir: me encanta ver sus peleas, su forma de entrenar… es más, creo que tengo todas mis peleas ganadas por Knock Out porque sigo su ejemplo.

¿SU EJEMPLO O SU ESTILO? TUVO UNA VIDA BASTANTE COMPLICADA…
Sí, pero cada uno maneja su vida como mejor le guste. En la calle siempre vas a encontrar gente que te ofrece alcohol, drogas, pero depende de uno si las toma o las deja. El boxeo es un deporte para gente pobre: allí, generalmente, están quienes los practican. Uno lucha por ganar aquello de lo que carece. Y en esta lucha es fundamental el apoyo de la familia. Por eso, el boxeo es esfuerzo, es luchar por aquello que uno más desea.

¿QUÉ BUSCAS CON EL BOX: UN TÍTULO O DINERO?
Mi meta es ser campeón mundial, pero no te voy a mentir diciéndote que la plata no me interesa: sin plata no hay vida. Yo quiero llegar a lo más alto y mantenerme. Ya llevo diez años en esta lucha y nada me hará retroceder. Llevo dos años como profesional, tengo siete peleas y todas las he ganado por KO.

ES UN POCO RARO QUE EN CATEGORÍAS COMO LA TUYA SE PRODUZCAN TANTOS KO…
Soy un fajador. Y, curiosamente, no soy de boquilla, no me gusta faltar el respeto: a los que me dicen que me van a matar yo les respondo que en el ring conversamos. Eso sí, no vivo pensando en que voy a salir y, pum, voy a noquear a mi rival en tal asalto. Yo me dedico a pelear, pues tengo las condiciones físicas necesarias para durar los 10 asaltos… pero mis rivales solo me han durado tres (risas).

¿CÓMO ERES EN TU VIDA COTIDIANA?
Tranquilo. No soy agresivo, soy totalmente pacífico. El boxeo te ayuda a controlarte. Antes yo era un poco nervioso, te agarraba y no te soltaba hasta verte sangrar. Hoy, soy muy tranquilo: si quieres pelear conmigo, te evito, porque te puedo matar (ríe). Para qué buscarse un pleito si uno puede retirarse y seguir viviendo tranquilo. Los años, además, me han ayudado a ser disciplinado: cuando estoy acá, con la familia, me tomo mis agüitas, pero apenas llego a EE.UU. no hay fiestas, no hay mujeres, no hay diversión, todo se transforma en 'casa-gimnasio-casa-dormir’, y no me pesa: mi meta es ser campeón mundial, y si hay que sacrificar algo, lo haré.

¿POR QUÉ SON MALAS LAS MUJERES MIENTRAS TE PREPARAS PARA UNA PELEA?
Cuando entreno mi cabeza solo piensa en el box. Las mujeres sí me llaman la atención, si no lo hicieran sería un maricón, pero, repito, es por una cuestión de preparación.

HICISTE UNAS FOTOS CON DAVID DEL ÁGUILA, EL EX NOVIO DE FLORCITA…
Sí, por ellas la Federación Peruana de Box me quitó el apoyo económico. Fue estúpido lo que hicieron pero fue su decisión. Me daban 800 soles: 500 en víveres y 300 soles en efectivo. Vivía con esa plata, pero cuando me la quitaron, tuve que dejar el boxeo y ponerme a trabajar: no tenía ni dónde entrenar. Fue una cosa que me frustró.

¿QUÉ HICISTE?
Me dije: “Ta huevón”, y me preparé para ingresar a Senati. Pero me encontré con Carlos Zambrano, quien vive en EE.UU., y me dijo que su mánager quería hablar conmigo. Este me ofreció llevarme a EE.UU., hacerme profesional y, así, en noviembre de 2008, me fui. Me demoré seis meses en ponerme en forma: los empresarios quisieron regresarme porque, como estaba decaído, mis condiciones no eran las mejores. Pero me propuse no fracasar y entrené durísimo. Yo sé que, a purito huevo, voy a llegar a ser campeón.

¿VOLVERÍAS A HACER LAS FOTOS CON DEL ÁGUILA?
No, mi hermano, no sabes cuánto me arrepiento. No las veo tan jodidas, pero, bróder, fue un traspié, me puse depre, puso de cabeza a mi vida, pero sabía que iba a pasar: desde ese día digo 'adelante, adelante como un elefante’ (ríe).

EN EL BOX, PARA SER CAMPEÓN, SE REQUIERE TALENTO Y CONTACTOS…
Sí, y mi mánager los tiene. Es un ganador, así como mis entrenadores, quienes me sacan la mierda, pero no sabes la satisfacción que siento cuando llego a casa. En el boxeo hay mafias, pero me he cruzado con alguien que lleva mi carrera muy bien, que me consigue peleas con buenos rivales, que, en el papel, están mejor que yo, pero les he ganado.

¿CÓMO ES LA CONVIVENCIA CON ZAMBRANO Y MAICELO?
Somos una familia, pero Carlos Zambrano es más que mi hermano, porque hemos crecido juntos desde nuestros tiempos en la selección. ¿Si entiendo a Maicelo cuando habla? No, pues, hermano, no me metas en ese tema, no generes discordia. Dime, ¿tú lo entiendes? Yo tampoco, pues bróder, no soy traductor (risas).

¿CÓMO SUENA MAICELO CUANDO HABLA INGLÉS?
Es un cague de risa (risas).

No hay comentarios:

Las plaquetas de la Nueva Maravilla

Las plaquetas de la Nueva Maravilla
Las plaquetas que ganó Machu Picchu