lunes, 30 de mayo de 2011

POR QUE VOTARE POR KEIKO....POR: JAIME BAYLY

PERU 21 MAYO 30, 2011

Por qué votaré por Keiko
Autor: Jaime Bayly

La señora Keiko Fujimori ha prometido que, si es elegida presidenta del Perú, respetará escrupulosamente las formas democráticas, no cerrará el Congreso ni cambiará la Constitución como abusivamente hizo su padre ahora en prisión, no introducirá una enmienda constitucional que permita la reelección inmediata en beneficio propio como abusivamente hizo su padre ahora en prisión, no permitirá violaciones a los derechos humanos por parte de las fuerzas del orden, respetará la libertad de prensa y preservará una política económica basada en la creación de riqueza por parte de la empresa privada y en la asignación de los recursos según el libre mercado, política que inició su padre hace veinte años y que ha aliviado la pobreza de muchos peruanos en las últimas dos décadas.

El señor Ollanta Humala ha prometido, ante la Biblia y ante su Divina Providencia, el Altísimo Mario Vargas Llosa, que, si es elegido presidente del Perú, respetará escrupulosamente las formas democráticas, respetará la libertad de prensa, no estatizará ninguna empresa, no introducirá una enmienda constitucional que permita su propia reelección y continuará con la política económica de libre mercado y creación de la riqueza por parte de la empresa privada.

Es decir, Keiko Fujimori y Ollanta Humala han prometido exactamente lo mismo: Si gano, seré un demócrata cabal, me portaré bien, no incurriré en desmanes autoritarios ni perpetraré fechorías, no me haré reelegir y respetaré una política económica de libre mercado.

La pequeña diferencia es que Keiko Fujimori ha prometido todo eso y que todo eso precisamente está en su plan de gobierno. Ollanta Humala ha prometido todo eso, pero su plan de gobierno dice exactamente lo contrario de lo que ahora promete. Y con ese plan de gobierno estatista, autoritario, chavista, velasquista, confiscatorio, el señor Ollanta Humala se presentó a estas elecciones y pasó a la segunda vuelta.

Algunos eligen creer las promesas de Keiko. Otros eligen creer las de Humala. Pero quienes eligen creer las promesas de Humala deberían tener en cuenta que el plan de gobierno de Humala está grotescamente reñido con las promesas que ahora, para complacer a Vargas Llosa y ganar la elección, formula en abierta contradicción con su plan de gobierno estatista, confiscatorio, intervencionista y autoritario, calcado de los modelos argentinos y ecuatorianos y un poco también del venezolano.

Como votar por alguien basándonos únicamente en sus promesas parecería una decisión arbitraria y subjetiva, pues uno elige, prometiendo ambos lo mismo, que tal candidato no es confiable y el otro sí, me parece que tal vez es mejor votar por alguien basándonos no tanto en sus promesas sino en sus actos, en su conducta pública, en su hoja de vida. Cualquiera promete cualquier cosa con tal de ganar. Ya luego en el poder, raramente cumplen lo que han prometido. Por eso, una información más precisa para distinguir a un candidato de otro es evaluar su pasado, su biografía, las cosas que ha hecho a lo largo de su vida. Eso puede ayudar considerablemente a saber si es o no un demócrata, si cree de veras en una economía de libre mercado o si en el fondo (aunque ahora no lo dice) cree en una economía regulada por la abierta intervención del Estado como agente creador de la riqueza.

El pasado de la señora Keiko Fujimori revela que tuvo la mala suerte de que su padre diese un golpe de Estado cuando ella tenía apenas 16 años (por lo que, en justicia, no podríamos culparla de dicha arbitrariedad criminal), luego su padre la mandó a estudiar la universidad en los Estados Unidos porque en el Perú su vida corría peligro (y ella obedeció como casi cualquier hija en sus circunstancias hubiera obedecido a su padre), luego no cabe duda (al menos para mí) que los estudios de la señora Fujimori fueron pagados por dineros que su padre obtenía de los fondos reservados que manejaba a discreción el perverso señor Montesinos (delito del que son culpables los señores Fujimori y Montesinos, pero en ningún caso la entonces joven Keiko Fujimori, que no tenía por qué hacerle una auditoría a su padre para saber con qué fondos estaba pagándole la universidad, como ninguna joven haría con su padre) y que más adelante, ya graduada, tuvo la lucidez y el coraje de pedirle a su padre, no una sino muchas veces, que despidiera al bribón de Montesinos (consejo que su padre desoyó) y que se opuso públicamente a que su padre se presentase a la ilegal reelección del 2000, y que cuando su padre huyó vergonzosamente a Tokio, ella, Keiko Fujimori, en el peor momento de desgracia y vergüenza para su familia, se quedó en el Perú y dio la cara a la justicia. En resumen, podemos decir que la señora Keiko Fujimori tuvo la mala suerte de ser la hija de un dictador. Pero las tropelías y atrocidades que cometió su padre no son culpa de ella, y culparla es un acto de miseria moral que rebaja a quienes de ese modo pretenden mancharla. El pasado reciente de la señora Keiko Fujimori también revela algo lamentable, que por suerte corrigió a tiempo: Celebrando la noche del 10 de abril la buena votación que había obtenido, la señora Fujimori cometió el error de decir que la dictadura de su padre ha sido el mejor gobierno en la historia del Perú. Decir eso fue una barbaridad. Decir eso fue una afrenta a quienes creemos en la democracia, la paz y la legalidad. Por fortuna, y como es una persona de bien que sabe reconocer sus errores y disculparse por ellos, la señora Fujimori no tardó en pedir perdón por los crímenes que cometió su padre y en prometer que si ella gana la presidencia no incurrirá en los abusos y las ilegalidades que viciaron la autocracia de su padre. Nunca es tarde para pedir perdón.

El pasado del señor Ollanta Humala revela, por su parte, que en los años 1992 y 1993 fue jefe de una base militar en Tingo María y que, agazapado bajo el nombre de guerra de 'capitán Carlos’, secuestró y asesinó, él personalmente, a cerca de diez personas, según lo ha acusado la semana pasada, en este diario, uno de los miembros del Batallón 313 al mando de Ollanta Humala, el ex Sargento Segundo Gómez Reátegui, y según están dispuestos a acusarlo ante los tribunales de justicia los familiares de los pobladores de los caseríos cercanos a la base de Madre Mía a los que Ollanta Humala sacó a patadas de sus casas, ordenó que corriesen, les disparó por la espalda y arrojó luego sus cadáveres al río Huallaga. Es decir que el ex dictador Alberto Fujimori está condenado a pasar 25 años en la cárcel porque se presume que dio la orden para asesinar extrajudicialmente a los muertos en las matanzas de Barrios Altos y La Cantuta, pero Ollanta Humala hasta ahora, no se sabe cómo (se presume que pagando sobornos para que sus acusadores se retracten y cambien su versión original), ha conseguido salir airoso de los asesinatos extrajudiciales que él personalmente, haciéndose llamar el 'Capitán Carlos’, cometió en los caseríos cercanos a la base de Madre Mía los años 1992 y 1993.

El pasado de Ollanta Humala revela también que los años 2003 y 2004 sirvió al gobierno democrático de Alejandro Toledo como agregado militar en París y Seúl, al mismo tiempo que en el Perú permitía y alentaba que circulase un periódico con su nombre, “Ollanta”, que exigía el golpe contra el presidente Toledo y el fusilamiento de Toledo.

El pasado de Ollanta Humala revela también que, cuando su hermano Antauro y 150 reservistas tomaron por asalto la comisaría de Andahuaylas el 1 de enero de 2005, en un intento por dar un golpe militar que derribase al gobierno de Toledo, el señor Ollanta Humala, desde Seúl, aplaudió ese golpe antidemocrático, dijo que era “una acción viril”, y llamó “patriotas” a los golpistas que mataron a los policías Cahuana, Chávez, Rivera y Cerrón. Nunca el señor Ollanta Humala ha pedido perdón por apoyar el golpe de su hermano Antauro ni por llamar “patriotas” a los golpistas asesinos. Al contrario, cínicamente, ha dicho que él no sabía nada del golpe, que no tuvo “arte ni parte” en el golpe y que tampoco tuvo nada que ver con el pasquín “Ollanta”, que los años 2002, 2003 y 2004 pidió el golpe que finalmente se ejecutó a comienzos de 2005.

El pasado de Ollanta Humala revela, en resumen, que ha secuestrado, torturado y asesinado a civiles inocentes o sospechosos de terrorismo los años 1992 y 1993 (y por ello deberá rendir cuentas ante la justicia) y que ha aplaudido y festejado un golpe militar contra el presidente Toledo en 2005, llamando “patriotas” a los asesinos de cuatro policías.

Comparando sus biografías, Keiko Fujimori nunca ha matado a nadie ni ha conspirado para dar un golpe contra la democracia peruana. Ollanta Humala ha matado personalmente a varias personas cuando era el 'capitán Carlos’, ha llamado “patriotas” a los asesinos golpistas del 2005 y ha sido un activo conspirador contra la democracia que entonces presidía Alejandro Toledo, el mismo señor que ahora lo apoya “en defensa de la democracia”.

Yo elijo votar el domingo por Keiko Fujimori no basándome en sus promesas sino en su pasado. Entre un matón, un asesino y un golpista probado, y la hija de un dictador que ha perdido perdón por los crímenes de su padre, elijo votar por la hija del dictador que ha entrado en política para limpiar su apellido, pero que nunca ha torturado ni matado a nadie, como lo ha hecho su oponente, el señor Ollanta Humala, que tiene las manos manchadas de sangre y que algún día pagará ante la justicia (cuando deje de sobornar testigos) por los crímenes que cometió.
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PERU 21 MAYO 23, 2011

Premio Nobel del Rencor
Autor: Jaime Bayly

Mario Vargas Llosa es un gran escritor y, sin duda, merece el Premio Nobel de Literatura. Pero cuando escribe y habla de política se equivoca a menudo, y a veces se equivoca bochornosamente.

Para comenzar, no siempre Vargas Llosa fue un demócrata. Vargas Llosa aplaudió con júbilo y alborozo a la dictadura del general Juan Velasco. Vargas Llosa se declaró “revolucionario”, es decir partidario de aquella dictadura. No lo digo yo. Lo escribió el propio Vargas Llosa en marzo de 1975, en una carta dirigida al general Juan Velasco, a quien no llamaba dictador (como llama rabiosamente “dictador, ladrón y asesino” al presidiario Alberto Fujimori), sino a quien llamaba, respetuosa y adulonamente, “Señor Presidente”. Juan Velasco dio un golpe militar y fue un dictador más cruel y más torpe aún que Fujimori y sin embargo, en 1975, Vargas Llosa se hincaba de rodillas ante el dictador Velasco y le decía: “Con la misma firmeza con que he aplaudido todas las reformas de la revolución, como la entrega de la tierra a los campesinos, la participación de los trabajadores en la gestión y propiedad de las empresas, el rescate de las riquezas naturales y la política nacional independiente…”. Leyó usted bien: al séptimo año de la dictadura militar de Juan Velasco, Mario Vargas Llosa se jactaba de aplaudir “con firmeza” las reformas (o sea, los atropellos) de la revolución (o sea, de la dictadura), y no algunas, sino “todas las reformas de la revolución”. Claro, al señor Vargas Llosa, revolucionario adulón del dictador Velasco, que aplaudía “con firmeza” las barbaridades que perpetraba esa dictadura, no le habían quitado una hacienda, como a mi abuelo Roberto, que en paz descanse, ni le habían robado un banco, ni le habían expropiado unas minas o unos campos de petróleo en los que él había invertido millones de dólares. No, claro que no: a Vargas Llosa poco y nada le importaban el abuso y el despojo que sufrieron los agricultores, los banqueros, los empresarios y los inversionistas extranjeros, porque a él no le quitaron nada, y por eso aplaudía “con firmeza” no una sino “todas las reformas de la revolución”, y no en 1968, cuando recién se instalaba esa dictadura, sino en 1975, cuando el dictador Velasco estaba a punto de ser desalojado del poder.

Pero eso no es todo. En marzo de 1975, dirigiéndose en tono untuoso al “Señor Presidente Juan Velasco Alvarado”, Mario Vargas Llosa escribía lo siguiente: “Hay el peligro de que la Revolución Peruana, como muchas otras, deje de serlo. Nada me entristecería más que eso ocurriera”. Es decir, Vargas Llosa en 1975 estaba triste y acongojado no porque se había instalado una dictadura comunista en el Perú. No, no: estaba triste, acongojado y alarmado porque esa dictadura (que él llamaba servilmente “revolución”) corría el peligro de desaparecer.

Pues esto demuestra que Mario Vargas Llosa no es políticamente infalible y que su penosa defensa del golpista Ollanta Humala no resulta la primera vez en que el talentoso escritor defiende a un golpista, pues ya antes, como se ha demostrado, aplaudió y defendió al golpista Juan Velasco, y aplaudió y defendió los atropellos contra la legalidad y la propiedad privada que esa dictadura perpetró.

Sobre Ollanta Humala, a quien ahora apoya, Mario Vargas Llosa ha escrito algunas líneas que conviene recordar.

No hace mucho, en entrevista concedida a la televisión peruana, Vargas Llosa dijo: “Estoy seguro de que si Ollanta Humala hubiese ganado las elecciones, la democracia peruana habría sido destruida y el Perú estaría al nivel de Bolivia, Ecuador o Venezuela”.

Hace pocos años, Mario Vargas Llosa escribió que los hermanos Ollanta y Antauro Humala “han tomado del nazismo el ideal de la pureza racial”, es decir llamó neonazis o racistas a Ollanta y Antauro Humala.

Hace pocos años, Mario Vargas Llosa escribió: “El movimiento etnocacerista quiere armar al Perú para declararle la guerra a Chile y así recuperar Arica”. Que se sepa, cuando Antauro Humala, cumpliendo órdenes expresas de su hermano Ollanta Humala, dio el golpe militar de Andahuaylas hace seis años, Ollanta Humala dijo que los golpistas asesinos “no son subversivos, son unos patriotas”, y dijo además que el golpe de su hermano era “una acción viril” y declaró que él, Ollanta Humala, se consideraba “una pieza del engranaje del movimiento etnocacerista”.

Hace pocos años, Mario Vargas Llosa escribió que el movimiento de los hermanos Ollanta y Antauro Humala “puede parecer payaso, cavernario y estúpido, y sin duda también lo es, pero sería una grave equivocación suponer que, debido a lo primario y visceral de su propuesta, el movimiento está condenado a desaparecer”. En efecto, Ollanta y Antauro Humala siguen siendo “payasos, cavernarios y estúpidos”, como bien los describió Mario Vargas Llosa, y su movimiento no parece condenado a desaparecer, pues Ollanta Humala, con el voto de Vargas Llosa (pero en ningún caso con mi voto), podría ser elegido Presidente del Perú en dos semanas.

No deja de ser curioso que Mario Vargas Llosa esté impaciente por elegir Presidente del Perú a un sujeto al que calificaba de “nazi, racista, payaso, cavernario y estúpido”.

Pero además, hace pocos años Mario Vargas Llosa estaba seguro de que Ollanta Humala era “protegido y fiel discípulo” del dictador venezolano Hugo Chávez, como en efecto era y sigue siéndolo, por mucho que ahora intente disimularlo con embustes. Vargas Llosa escribió hace poco que si Ollanta Humala ganase las elecciones “continuará en el Perú” las políticas de los dictadores Hugo Chávez y Juan Velasco Alvarado. Más aún, Vargas Llosa escribió: “El país todavía no se recupera del todo de aquella catástrofe que el general Velasco y su mafia castrense causaron al Perú. Ese es el modelo que el comandante Chávez y su discípulo, el comandante Ollanta Humala, quisieran –con la complicidad de los electores obnubilados– ver reinstaurado en el Perú y en toda América Latina”.

Es decir que hace poco Mario Vargas Llosa estaba seguro de que había que estar “obnubilado”, es decir aturdido, es decir atontado, es decir idiotizado, para votar por Ollanta Humala, pues en caso de llegar Ollanta Humala al gobierno peruano, aplicaría las políticas fracasadas de Hugo Chávez y Juan Velasco Alvarado.

¿En qué momento se obnubiló Mario Vargas Llosa para terminar votando por Ollanta Humala, a quien describió como “nazi, racista, payaso, cavernario, estúpido, discípulo y protegido de Hugo Chávez y caudillo bárbaro”?

¿Cómo y por qué Mario Vargas Llosa, que antes decía que había que estar “obnubilado” para votar por Ollanta Humala, de pronto se obnubiló él mismo y ahora nos pide, masivamente obnubilado, que votemos por Ollanta Humala?

Es bien simple: Primero, Mario Vargas Llosa no es políticamente infalible, y así como en 1975 aplaudía con firmeza “todas las reformas” (entiéndase, los atropellos y abusos) del dictador Velasco, ahora, en 2011, pide que los peruanos votemos por el golpista probado y admirador de dictadores, Ollanta Humala. Segundo, Mario Vargas Llosa se obnubiló, es decir se aturdió, es decir se atontó políticamente, cuando tuvo que elegir entre el golpista probado, “el racista, el payaso, el estúpido, el cavernario de Ollanta Humala” (y no lo digo yo: lo escribió él) y la señora Keiko Fujimori. De pronto, Vargas Llosa, turbado por el rencor, cegado por el odio, vio obnubilada su lucidez y atribuyó perversamente los crímenes y atrocidades de Alberto Fujimori a su hija mayor, Keiko Fujimori, y se paseó por el mundo esparciendo mentiras grotescas, por ejemplo que si la señora Keiko Fujimori es elegida presidenta “liberará a Montesinos y la mafia de Montesinos volverá al poder”, por ejemplo que, como la señora Keiko Fujimori “es hija de un ladrón y un asesino”, entonces de todos modos ella también es una ladrona y una asesina, viles oficios en los que, si no se ha inaugurado aún, se estrenará apenas jure como presidenta, puesto que, según la lógica viciosa y perversa de Vargas Llosa (hijo de un hombre que le pegaba a su esposa, lo que no creo que se transmita genéticamente, pues me resisto a creer que Mario Vargas Llosa le pegaba a su tía y luego a su prima hermana) la hija de “un ladrón y un asesino” está condenada, por el mandato de sus genes, a ser inexorablemente una ladrona y una asesina.

Bien ganado se tiene Mario Vargas Llosa el Premio Nobel de Literatura. Pero, si hemos de ser justos, la Academia Sueca debería concederle también el Premio Nobel al Rencor, o cuando menos el Premio Nobel al Elector Obnubilado.
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PERU 21 MAYO 16, 2011

La isla

Autor: Jaime Bayly
A Silvia, que tomó las fotos.

UNO
Conocí La Isla en 1991. Quedé maravillado. Me embrujaron la pureza de su aire, el resplandor de la luz, el sosiego de sus habitantes, la cálida quietud del mar. Pasé un semestre de ese año en un edificio llamado Ocean Village. Le alquilaba el departamento a una venezolana. Mi prima vino a visitarme. No pude evitar deslizarme en su cama. Suave y delicadamente, me invitó a volver a mi cama. La amé, la sigo amando. Un actor vino a visitarme. Mientras yo estaba escribiendo (rumiando un borrador más de mi primera novela), él se fue a la playa y olvidó la llave del edificio y se quedó horas bajo el sol inclemente de La Isla, y cuando por fin fui a buscarlo y lo encontré, estaba rojo, quemado, víctima de una feroz insolación. Sin embargo, sonrió. Lo amé por eso. La memoria es arbitraria. No se elige lo que se recuerda.

DOS
Después de vivir tres años en Georgetown, Washington DC, donde me casé y nació mi hija mayor, nos mudamos a un departamento en La Isla, en el edificio The Sands, el más cercano al mar de toda La Isla. Le alquilaba el séptimo piso a un ecuatoriano que terminó siendo embajador. Era como vivir en alta mar. El eco de las olas mansas rompiendo en la orilla penetraba como un murmullo adormecedor. Allí esperamos con ilusión el nacimiento de mi segunda hija. Nació en el hospital Mercy. Llegó en el verano de 1995. Fuimos felices en ese departamento. Durante el día escribía una novela (Fue ayer y no me acuerdo) y en las noches hacía un programa de televisión en el canal Sur de mi amigo Arturo Delgado. Entrevistaba celebridades. Entrevisté a Shakira, a Enrique Iglesias, a Ricky Martin, a Cristina, a Don Francisco. Amé a Shakira levemente rolliza, traspasada de romanticismo, con su pelo negro natural. Extraño a esa Shakira.

TRES
Una familia feliz, o que intenta ser feliz, merece una casa, o eso es lo que pensé en 1996, y por eso nos mudamos a la casa amarilla, recién construida, en 335 Hampton Lane. Se la alquilaba a unos argentinos. Vivimos allí seis años. Escribo “vivimos” y debo hacer una observación: vivimos juntos hasta que mi esposa decidió volver a Lima con las niñas y yo me quedé llorando su ausencia, buscando el olor de mis hijas en sus cuartos, esperando a que vinieran a visitarme pronto, recordándolas vivamente cada vez que escuchaba ciertas canciones, por ejemplo The Sweetest Thing, de U2, que escuchábamos en la camioneta verde jugando a dar curvas resbalosas al tiempo que mis hijas se deslizaban de un lado a otro en el asiento trasero, riendo y cantando a la vez. Se fueron y aquel fue el año más triste de mi vida, pero por suerte cada tanto volvían y nos metíamos en la piscina y salíamos disfrazados de dálmatas a pedir caramelos en Halloween y yo sentía que ese amor duraría para siempre, que es exactamente lo que siento ahora.

CUATRO
Ciertos contratiempos impensados en el mundo de la televisión (uno nunca está preparado para que le digan estás despedido), me obligaron a imponerme la austera disciplina de escritor que ya había vivido en Georgetown diez años atrás: escribir, sólo escribir, escribir con rabia, como un demente o un alunado, y no hacer televisión, y vivir de mis ahorros. En Georgetown la cruzada literaria duró tres años y diezmó mi cuenta bancaria. Ya en La Isla, los años 2002, 2003 y 2004 me encerré en una casa vieja, amarilla, en la calle Caribbean y me dediqué a escribir triste y furiosamente una novela, El huracán lleva tu nombre, y otra más, Y de repente, un ángel. Mis hijas me visitaban cuando estaban de vacaciones en el colegio de Lima. Fuimos dos veces a Disney, la segunda vez superó ampliamente a la primera. Juramos no volver más. Hemos cumplido. La vieja casa amarilla de Caribbean se la alquilaba a un médico cubano. Quiso vendérmela. Pedía mucho dinero. Decliné. Una vez más, preferí mudarme y alquilar, que era una manera de sentirme libre y liviano y sin ataduras.

CINCO
Tres años dedicados por completo a escribir mermaron considerablemente mis ahorros y me obligaron el 2006 a volver a la televisión. Alquilé entonces una casa en la calle Fernwood, número 668. Se la alquilé a un empresario cubano. Allí escribí El canalla sentimental y El cojo y el loco. Allí me hice adicto a las pastillas. De allí fui manejando de madrugada, todo amarillo, a que me operasen. Allí me recuperé a solas, extrañando con desesperación la morfina. Allí vino a visitarme la policía. Me interrogaron. Querían saber si había hecho el amor en un hotel de Miami con una menor de edad. Habíamos hecho el amor, sí, pero Silvia no era menor de edad, tenía ya 19 años y ahora tiene 22 y es mi esposa y aquella tarde en que fuimos al bar, a la playa y al hotel no la olvidaré nunca. Como no olvidaré la camioneta en la que me dormía manejando y en la que choqué tantas veces, como no olvidaré el auto azul al que dejé estragado, después de incontables accidentes. En la casa de Fernwood no viví cuatro años: sobreviví cuatro años.

SEIS
El año pasado me despidieron de la televisión peruana cuando recién llevaba tres meses viviendo en Lima y soñaba con quedarme en esa ciudad. Pero el destino es un humorista y mi sueño se difuminó. No me despidieron porque el programa tuviese mala sintonía o pobres ventas publicitarias. Me despidieron sabe Dios por qué. De pronto me encontré en Lima, expulsado de la televisión, con mi novia embarazada, con mi ex esposa gritando insultos a mi novia, con una obra en construcción en el edificio vecino que me impedía dormir: el caos puro. Dios tuvo compasión y se apiadó de mí. Me llamaron de Miami y me ofrecieron un programa de televisión. Lo hablé con Silvia y no lo dudamos: si en Lima ningún canal contestaba siquiera mis llamadas, debíamos irnos a Miami y tener al bebé en Miami y darle a mi carrera de televisión (28 años ya) un final algo más digno que la humillación que me infligieron en octubre del año pasado al despedirme por razones que ignoro y prefiero seguir ignorando. Entonces volví a La Isla, volví a La Isla a la que había jurado no volver cuando me fui a vivir en Lima, volví a La Isla y encontré la casa de mis sueños, La Casa Verde, y no dudé en comprarla y recibir en ella a Silvia, y luego Silvia y yo decoramos la casa para darle la mejor bienvenida al mundo a la bella Zoe. Aquí escribo estas líneas, en La Casa Verde. Aquí me quedaré lo que me quede por vivir, eso está claro. Ruego a Dios que Silvia y Zoe me acompañen y que Camila y Paola no tarden en venir a visitarnos y ocupar los cuartos que hemos decorado con amor para ellas. Por fin he encontrado un lugar en el que quiero quedarme. Por fin mi cabeza no me dice que debería estar en otra parte. Veinte años después de conocer La Isla, es aquí donde me ha sido concedida la gracia del amor y el discreto sosiego de la felicidad.
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EL COMERCIO MAYO 16, 2011

Jaime Bayly mostró prueba de que Humala planeó el ‘Andahuaylazo’

En su programa de TV, el periodista presentó un video en el que Antauro Humala admitió que su hermano le dio la orden para tomar por asalto la comisaría en enero del 2005

Una nueva prueba que demostraría la autoría intelectual de Ollanta Humala en la toma de la comisaría de Andahuaylas, conocida como el ‘Andahuaylazo’, presentó anoche Jaime Bayly en su programa de televisión.

En el espacio dominical, el escritor y periodista difundió un video en el que Antauro Humala reconoce que la orden para tomar por asalto la dependencia policial la dio su hermano y candidato presidencial por Gana Perú.

Como se recuerda, la asonada en la que murieron cuatro policías el 1 de enero del 2005 estuvo encabezada por el entonces oficial del Ejército Antauro Humala al mando de un grupo de reservistas.

“El testimonio de Antauro Humala, el día que dio el golpe en Andahuaylas, es un testimonio que no está trucado ni manipulado; en el que Antauro dice que la orden de dar ese golpe se la dio Ollanta humala”, afirmó el novelista en su programa de TV “Bayly”.

PERDÓN A FAMILIARES DE POLICÍAS
En otro momento del programa, Bayly exigió a Ollanta Humala a pedirle perdón a los familiares y deudos de los policías caídos y al país por lo que llamó un “intento golpista” planeado junto a su hermano Antauro.

“Le ruego a Ollanta Humala que pida perdón por la autoría intelectual de este golpe en Andahuaylas. Le ruego en honor a la memoria de esos cuatro policías asesinados que se disculpe con los familiares de esos agentes de la ley que fueron abatidos cruel, vilmente en Andahuaylas y por cuya memoria yo exijo respeto. Por la memoria del capitán PNP Carlos Cahuana Pacheco, el teniente PNP Luis Álex Chávez Vásquez, el suboficial técnico de tercera Abelardo Cerrón Carbajal y el suboficial técnico de segunda Ricardo Rivera Fernández”, sostuvo Bayly.

Finalmente, reiteró que por el respeto a la memoria de estos policías asesinados y por sensibilidad con el dolor de estos familiares, “Ollanta Humala debe pedirle perdón al pueblo peruano”.
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PERU 21 MAYO 9, 2011

El golpista felón
Autor: Jaime Bayly

UNO
Cuando Ollanta Humala era teniente coronel en actividad del Ejército peruano, y cuando el presidente democrático Alejandro Toledo envió al teniente coronel Ollanta Humala como agregado militar primero a París y luego a Seúl, Ollanta Humala permitió que, quincena a quincena, se repartiera gratuitamente en el Perú un periódico titulado “Ollanta” (no Antauro: Ollanta), en el que se insultaba con las peores bajezas al presidente Toledo, se arengaba a los lectores de “Ollanta” a dar un golpe y derribar al gobierno de Toledo, se afirmaba que el gobierno de Toledo había perdido la legitimidad democrática y se hacía apología de la violencia en un lenguaje descaradamente terrorista. El teniente coronel Ollanta Humala, cobrando sueldo del gobierno de Toledo en París y luego en Seúl, permitía y alentaba al mismo tiempo que un pasquín repugnante, con su nombre “Ollanta” como gran titular, exigiese con lenguaje procaz y en tono injurioso y abiertamente antidemocrático el golpe militar contra el gobierno de Toledo. Por consiguiente, el teniente coronel Ollanta Humala era un soldado traidor, un oficial felón, un golpista encubierto conspirando activamente, cada quincena, contra la democracia peruana, al tiempo que, con absoluta desfachatez, cobraba su sueldo en París y Seúl de la misma democracia peruana que él pretendía dinamitar. En los años 2002, 2003 y 2004 en que el venenoso pasquín “Ollanta” exigió en titulares tremebundos la insurgencia popular y el derrocamiento del gobierno legítimo de Toledo, ni una sola vez el teniente coronel en actividad Ollanta Humala hizo un gesto público de repudio o protesta frente a un periódico que llevaba su nombre, que publicaba su foto en la portada diciendo “Exclusivo desde Francia: Comandante Ollanta Humala: Mi preocupación es estar seguro hacia dónde debe apuntar el filo de mi espada” (Quincenario “Ollanta”, 14 de agosto de 2003). En esos tres años, el teniente coronel Ollanta Humala no mandó una sola carta a los periódicos desmarcándose del contenido vicioso y terrorista del panfleto “Ollanta”, no presentó una sola demanda judicial para evitar que ese libelo abyecto usara su nombre “Ollanta” (que, por lo demás, no es un nombre frecuente entre los peruanos), no emitió declaración pública alguna condenando el periódico “Ollanta”, no hizo el más leve gesto para dejar constancia ante la historia de que ese periódico golpista, sedicioso, que preparó el terreno para el Andahuaylazo, no representaba sus ideas políticas. El teniente coronel Ollanta Humala bien callado y contento se quedó, porque entonces estaba convencido de que el periódico golpista “Ollanta”, que le repartía quincenalmente su hermano Antauro (y que con seguridad se imprimía con dineros llegados desde la Venezuela), estaba lanzando y apuntalando su carrera política y abriéndole las puertas a la captura del poder, tal como lo había educado su padre Isaac, comunista ortodoxo de la vieja guardia. Por eso publicaban las fotos de Ollanta Humala en la portada glorificándolo, exaltándolo, diciendo “Mi preocupación es hacia dónde debe apuntar el filo de mi espada”. Su preocupación no era preservar la democracia y respetar la paz. Su preocupación era blandir su espada filuda y capturar el poder.

DOS
Siendo agregado militar en París del presidente democrático Toledo, el teniente coronel Ollanta Humala permitió que su periódico “Ollanta” titulase: “El Perú ya no es Nación, ahora es Colonia” (Quincenario “Ollanta”, febrero 2003), “¿Habrá Presidente Más Pelele? Toledo degenera al Perú en hazmerreír mundial” (“Ollanta”, marzo 2003), “La República Criolla debe agonizar más rápidamente” (“Ollanta”, agosto 2003), “¡Tiro al Traidor! ¡Del 2004 no pasa la Putrefacta Republiqueta Criolla!” (“Ollanta”, diciembre 2003), “¡Con Dos Cacerinas se Compone el Estado de Derecho!” (“Ollanta”, enero 2004), “¡Pueblo en Marcha! ¡Abajo el Tirano!” (“Ollanta”, febrero 2004). Harto de esa inmunda campaña golpista que el teniente coronel Ollanta Humala permitía y alentaba en el periódico “Ollanta”, el presidente Toledo castigó a Ollanta Humala mudándolo, como agregado militar muy bien remunerado, de París a Seúl. Pero como las injurias y las diatribas no cesaban, y como Ollanta y Antauro Humala exigían un golpe contra el gobierno democrático, el presidente Toledo hizo lo que tenía que hacer: a finales de 2004, ordenó al Comandante General del Ejército que diera de baja, por golpista, por traidor a la democracia, por felón, al teniente coronel Ollanta Humala, que en efecto fue expulsado deshonrosamente del Ejército peruano los últimos días de 2004. Quedó entonces muy claro que Ollanta Humala era un conspirador contra la democracia que presidía Alejandro Toledo y que era un militar fracasado que había sido dado de baja por promover el golpe de Estado contra un gobierno legítimo nacido de la voluntad popular.

TRES
Como consecuencia de la humillación que sufrió al ver interrumpida su carrera militar (una carrera que debía continuar hasta 2016), y furioso con el presidente Toledo, quien con toda justicia había ordenado su destitución, el teniente coronel dado de baja Ollanta Humala tomó una represalia inmediata contra Toledo, es decir se vengó o intentó vengarse de quien lo había expulsado del Ejército. En efecto, Ollanta Humala quiso expulsar a Toledo del gobierno, mediante un golpe militar que su hermano Antauro perpetró en Andahuaylas hace seis años, al comenzar el 2005, golpe que causó la muerte de cuatro policías inocentes, cuya comisaría fue emboscada por la gavilla de hampones golpistas comandados por Antauro Humala. Ollanta Humala ha declarado en días recientes que no tuvo “arte ni parte” en ese golpe militar de Andahuaylas. Ollanta Humala miente. Cuando ocurrió dicho golpe, y a sabiendas de que habían muerto cuatro policías, Ollanta Humala declaró desde Seúl: “Llamo a desconocer la democracia de Toledo, que ha perdido la soberanía y la legitimidad”; declaró desde Seúl después del golpe: “Llamo a la insurgencia popular, y así lo demando”; declaró desde Seúl después del golpe: “Respaldo la acción política viril de mi hermano, que es la insurgencia”; declaró desde Seúl después del golpe que los golpistas “Son militares y están haciendo el trabajo que saben hacer”; declaró desde Seúl después del golpe que los golpistas asesinos “No son subversivos, son patriotas que se sienten estafados por un gobierno que nos ha robado la democracia”. Por lo tanto, el teniente coronel dado de baja por golpista Ollanta Humala no sólo alentó y reclamó el golpe militar contra la democracia de Toledo en su periódico “Ollanta” los años 2002, 2003 y 2004, sino que, una vez producido ese golpe, y muertos cuatro policías, Ollanta Humala justificó el golpe, aplaudió el golpe, respaldó el golpe como “una acción viril” y dijo que los golpistas asesinos “son unos patriotas”.

CUATRO
Queda demostrado que el teniente coronel dado de baja por golpista Ollanta Humala conspiró contra la democracia peruana, pidió una y otra vez el golpe militar contra el presidente Toledo desde su periódico “Ollanta”, lanzó una proclama golpista desde Seúl el 1 de enero de 2005 afirmando que el gobierno de Toledo no era democrático ni legítimo y que por consiguiente se justificaba una insurgencia popular para derribarlo y, en una entrevista con Jesús Miguel Calderón, de Radioprogramas del Perú, emitida el 1 de enero de 2005, aplaudió el golpe fallido de Andahuaylas. Dijo “respaldo la acción política de mi hermano que es la insurgencia”, dijo que el golpe de Andahuaylas era “una acción viril”, aplaudió a los golpistas y afirmó en tono inflamado que los golpistas asesinos “no son subversivos, son unos patriotas”. Es un hecho histórico probado más allá de la duda razonable que el teniente coronel dado de baja Ollanta Humala fue el autor intelectual y el cómplice moral de un golpe sangriento contra la democracia peruana ocurrido hace seis años, golpe que provocó la muerte de cuatro policías inocentes. Un soldado desleal, un golpista felón, un apologista de la violencia, un admirador de asesinos a quienes llamó “patriotas”, no merece ser presidente del Perú.
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PERU 21 MAYO 2, 2011

El regreso de Bayly lideró en el rating

El programa televisión del periodista alcanzó 16.6 puntos de rating. En el segundo puesto se ubicó Punto Final con 14.5 puntos.

El periodista Jaime Bayly lideró las preferencias de los televidentes nacionales, alcanzando el domingo último 16.6 puntos de rating con su esperado regreso a la pantalla chica local vía América Televisión.

Su primer programa, que lleva por nombre Bayly que se graba en Miami tuvo su pico de audiencia (28,1) en el sector AB en la primera media hora de emisión, mientras que el más bajo (11,8) se registró ocurrió en el nivel C, también durante la primera media hora.

En el segundo puesto del rating del domingo se ubicó Punto Final con 14.5 puntos y, en el tercero, Cuarto Poder con 14.1 puntos.
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EL COMERCIO MAYO 1, 2011

Jaime Bayly aseguró que no se está muriendo

Afirmó que Zoe y Silvia le han devuelto la fe en la vida. Espera amistarse pronto con sus hijas

Jaime Bayly aseguró que no padece cirrosis aguda ni fibrosis pulmonar tal como lo afirmó su ex pareja Luis Corbacho a través de su blog.

“Me siento muy bien, mejor que nunca, y, que yo sepa, no padezco ninguna enfermedad terminal ni grave”, señaló el escritor que hoy, a las 10 p.m., volverá a la TV local a través de Canal 4 con su espacio “Bayly”.

El ‘Tío Terrible’ también aseguró que su esposa Silvia Núñez del Arco jamás estuvo en calidad de ilegal en EE.UU. “Es falso lo que algunos infelices han propalado acusándola de estar en calidad de ilegal y pidiendo su deportación de este país”, precisó a la revista “Somos”.

Jaime Bayly afirmó que está muy feliz viviendo con su pequeña hija Zoe y su esposa Silvia en Miami y que planean residir en esa ciudad por los próximos años. Añadió que no pierde la esperanza de que sus hijas mayores, Paola y Camila, los visiten en EE.UU. para que puedan conocer a la nueva integrante de la familia.
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EL COMERCIO ABRIL 28, 2011

Bayly adelantó que será "subjetivo y apasionado" en su nuevo espacio (http://elcomercio.pe/espectaculos/749998/noticia-bayly-adelanto-que-subjetivo-apasionado-su-nuevo-espacio)

El irreverente conductor volverá a la televisión peruana este domingo vía América TV

Tras conocerse que este domingo Jaime Bayly reaparecerá en la televisión peruana vía América TV, el polémico periodista emitió un discurso en el que anunció que en su nuevo espacio, lo más probable es que sea “subjetivo, apasionado y atrabiliario”

“Gracias por darme una bienvenida tan calurosa que me hace sentir como en casa. Sumarme a un equipo de periodistas que reúne tanta excelencia profesional como el que ustedes lideran es importante para mí. Estaré todos los domingos a las 10 de la noche -si ustedes me permiten y si tienen la benevolencia de acogerme en vuestros hogares- analizando la campaña presidencial peruana”, inició su discurso el también escritor.

Luego confesó que “Bayly”, su nuevo espacio político que se realizará en el mismo estudio de grabación en el que hace su programa para el canal Mega TV, de Miami, servirá para decir lo que piensa sobre Ollanta Humala y Keiko Fujimori, cuyas candidaturas se dedicará a examinar.

“Como ustedes saben tengo fama de ser el francotirador, no tengo fama de ser el pacificador, de ser muy neutral. Lo más probable es que sea un poco subjetivo, apasionado y atrabiliario, pero al menos diré limpia y honestamente lo que pienso y examinaremos juntos ambas candidaturas, la de Keiko (Fujimori) y la de Ollanta (Humala) y trataremos de pensar juntos cuál es el voto más inteligente, que más nos conviene a los peruanos”, remarcó.
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PERU 21 ABRIL 25, 2011

La ruleta rusa
Autor: Jaime Bayly

UNO
Si el señor Ollanta Humala es un demócrata, ¿por qué no renunció al Ejército golpista de Fujimori en 1992? ¿Por qué no se atrevió a dejar constancia ante la historia de alguna manifestación de protesta o desacuerdo con ese acto de barbarie?

Si la señora Keiko Fujimori es una demócrata, ¿por qué le cuesta tanto trabajo reconocer que el golpe de Estado que fraguó y perpetró su padre en 1992 fue un grosero atropello a la legalidad democrática? ¿Por qué se obstina en defender aquel error clamoroso?

DOS
Si el señor Ollanta Humala es un demócrata y es muy respetuoso de los derechos humanos, ¿por qué sirvió activamente, sin dudas ni murmuraciones, en el Ejército golpista de Fujimori y Montesinos, que cometió numerosas violaciones a los derechos humanos con el pretexto de combatir el terrorismo? ¿Por qué no se apartó de ese Ejército acanallado que vulneraba de un modo sistemático los derechos humanos? ¿Por qué fue cómplice entusiasta de esa gavilla de crápulas y hampones uniformados que le besaban el culo a Montesinos y se limpiaban el culo con los derechos humanos?

Si la señora Keiko Fujimori es una demócrata y es muy respetuosa de los derechos humanos, ¿por qué afirma que la dictadura abusiva e inescrupulosa que presidió su padre ha sido el mejor gobierno de la historia del Perú? ¿Cómo puede permitirse la insolencia moral de cubrir de gloria a un gobierno que dinamitó las instituciones democráticas y se llenó de ladrones, matones y tramposos? ¿Cómo puede no advertir con una mínima lucidez que el gobierno de su padre fue, ante todo y sobre todo, una dictadura, no importa si una dictadura popular o una dictadura eficiente?

TRES
Si el señor Ollanta Humala es un demócrata, ¿cómo pudo permitir que su hermano Antauro intoxicase las mentes de los peruanos más incautos con ese pasquín repugnante precisamente titulado “Ollanta”, que pedía el golpe sangriento contra el gobierno legítimo (impopular, pero incuestionablemente legítimo) del presidente Toledo? ¿Cómo pudo permitir que su nombre Ollanta fuese un grito de guerra bárbaro, racista y subversivo contra un gobierno surgido de la voluntad popular? ¿Cómo pudo permitir que su nombre se asociase con un panfleto sedicioso que exigía con descarado lenguaje terrorista el derrocamiento de un gobierno democrático? ¿Cómo pudo Ollanta Humala leer mes a mes en París y luego en Seúl, pagado por el gobierno de Toledo para que (no) trabaje como agregado militar, el periódico “Ollanta”, que pedía la muerte a sangre fría del propio Toledo y varios de sus ministros, entre ellos el señor Kuczynski, y no sentir vergüenza y asco?

Si la señora Keiko Fujimori es una demócrata que se propone presidir un gobierno respetuoso del equilibrio de poderes y la legalidad, ¿cómo puede incurrir en el error de decir que ella asume el activo y el pasivo del gobierno de su padre? ¿Cómo puede ignorar que el pasivo del gobierno de su padre es un número escandaloso de crímenes abominables? ¿Cómo puede olvidar que esos crímenes tuvieron lugar precisamente porque su padre le otorgó un poder irrestricto a un criminal prontuariado como Montesinos, que había sido expulsado del Ejército por espía y traidor a la patria? ¿Cómo puede seriamente tratar de convencernos de que su padre no sabía nada de las fechorías y las vilezas que ejecutó Montesinos con la complicidad de Alberto Fujimori?

CUATRO
Si el señor Ollanta Humala es un demócrata y un pacifista y muy respetuoso de los derechos humanos, ¿cómo pudo apoyar desde Seúl la carnicería nauseabunda que su hermano Antauro desató en una comisaría de los Andes peruanos? ¿Cómo pudo aplaudir que su hermano Antauro y sus alzados en armas asesinasen a sangre fría a cuatro honorables agentes de la ley, a cuatro policías inocentes? ¿Nos cree tontos el señor Humala cuando dice que él no sabía que su hermano Antauro se proponía hacer lo que finalmente hizo en Andahuaylas? ¿Nos cree tan despistados para suponer que él no leía en Seúl el periódico “Ollanta”, que anunciaba lo que en efecto ocurrió, es decir, un golpe militar sangriento contra el gobierno de Toledo? ¿Nos cree desmemoriados para olvidar que, ultrajando los cadáveres de aquellos policías asesinados, Ollanta Humala hizo una declaración radial desde Seúl saludando la cobarde emboscada del salvaje de su hermano Antauro?

Si la señora Keiko Fujimori quiere desmarcarse de la dictadura corrupta de su padre y convencernos de que ella es una demócrata convencida, ¿cómo puede decir que su padre será su asesor de lujo en caso de que ella gane las elecciones? ¿Cómo no se da cuenta de que los peruanos, en su amplia mayoría, no quieren que el señor Alberto Fujimori regrese en modo alguno al gobierno, ni como asesor de lujo ni como mandamás en la sombra ni como nada de nada?

CINCO
Si el señor Ollanta Humala quiere despejar o neutralizar la sospecha de que, una vez en el poder, será un atento pro cónsul del Imperio Bolivariano (como Evo Morales, como Daniel Ortega, como Rafael Correa), ¿por qué se le enreda la lengua y se le corta el aliento y empalidece y balbucea paparruchadas cuando le piden que reconozca algo elemental: que el gobierno de Hugo Chávez en Venezuela no es democrático y es autoritario, abusivo y prepotente y ha manchado y envilecido la democracia venezolana? ¿Cómo puede decirnos el señor Humala que es un verdadero demócrata cuando no dice una sola palabra para condenar que el tiranuelo deslenguado de Hugo Chávez exalte y glorifique y presente como un arquetipo moral de la región a un dictador despreciable como Fidel Castro? ¿Cómo puede convencernos el señor Humala de que ahora sí cree en la democracia cuando uno de sus principales asesores, elegido congresista, es un comunista ortodoxo, Javier Diez Canseco, que defiende con entusiasmo las dictaduras cubana y venezolana?

SEIS
Si el señor Humala es elegido presidente, es altamente probable que 1) Una vez instalada la Asamblea Constituyente, que sin duda convocará como ha anunciado en su plan de gobierno, dé de baja (es decir, cierre o disuelva) al Congreso elegido el pasado 10 de abril, como hizo el presidente Correa en Ecuador, 2) Si Humala tiene mayoría en esa Asamblea Constituyente, sucumba a la tentación de A) introducir una cláusula que le permita la reelección inmediata, “a pedido del pueblo”, B) no forzar la enmienda a favor de la reelección, pero imponer el argumento de que, bajo esa nueva Constitución, su candidatura el 2016 sería la primera y, por tanto, no sería en rigor una reelección (el mismo argumento tramposo que usó el señor Fujimori en su candidatura ilegal del año 2000), o C) seguir el modelo argentino y presentar como candidata presidencial a su guapa e inteligente esposa Nadine.

SIETE
Si la señora Fujimori es elegida presidenta, es altamente probable que 1) El señor Humala diga en tono vocinglero que ha sido un fraude electoral orquestado por Alan García, 2) El señor Alberto Fujimori no sea exactamente indultado, pero sí amnistiado o conducido a un hospital con todas las comodidades del caso, 3) En ningún caso la señora Fujimori pretenda cerrar el Congreso en el que carece de mayoría absoluta, cambiar la Constitución de 1993, ni tratar de deslizar una enmienda constitucional a favor de su reelección el 2016.

OCHO
Si el señor Humala es elegido presidente, es altamente probable que 1) Los impuestos suban considerablemente, sobre todo a las mineras, 2) Los inversionistas extranjeros se replieguen, generando desempleo, 3) La riqueza del petróleo, el gas y los minerales sea controlada por el Estado, y 4) Los inversionistas chilenos sean hostigados.

NUEVE
Si la señora Fujimori es elegida presidenta, es altamente probable que 1) Los valores bursátiles, recuperada la confianza, suban de un modo significativo, 2) Las inversiones extranjeras se queden en el Perú y sigan llegando al Perú, creando miles de empleos y mejorando la calidad de vida de los más pobres, 3) Los grandes grupos mineros se vean obligados a pagar más impuestos, pero no sean nacionalizados, y 4) Los inversionistas chilenos no se retiren del Perú.

DIEZ
En ambos casos, la desconfianza de que el ganador sucumba a la tentación autoritaria tiene cierto fundamento, pero, en mi opinión, el peligro es sin duda mucho mayor si gana el señor Humala, golpista probado, matón enmascarado, admirador camuflado de dictadores como Hugo Chávez y Fidel Castro y cómplice del asesinato de policías inocentes en Andahuaylas.

En el caso del señor Humala, no tengo dudas de que, si gana, los peruanos más pobres verán un severo detrimento en su calidad de vida y muchos de ellos perderán sus empleos como consecuencia de la fuga de las inversiones extranjeras. En el caso de la señora Fujimori, no tengo dudas de que el crecimiento económico sostenido del Perú, que comenzó con la dictadura de su padre, continuará bien encaminado y el peruano promedio mejorará sus condiciones de vida y la pobreza en el Perú seguirá disminuyendo.

ONCE
Por consiguiente, y como yo no creo en la neutralidad, me reafirmo en mi convicción de que la señora Keiko Fujimori, no siendo desde luego la candidata perfecta, es sin duda el menor de los males y constituye un riesgo considerablemente menor al que representa la amenaza de un gobierno autoritario y estatista del golpista probado de Ollanta Humala. Por eso, el próximo 5 de junio iré a votar en Miami por la señora Keiko Fujimori. Y luego me quedaré los próximos cinco años viviendo en los Estados Unidos, porque no quiero vivir en el Perú gobernado por el golpista Humala ni pagarle mis impuestos al golpista Humala y porque mi apoyo a la señora Fujimori es totalmente desinteresado y no aceptaré ningún cargo público ni me rebajaré a la deshonra de vivir de los dineros de los contribuyentes. Yo soy un escritor y los escritores viven allí donde les resulta más propicio escribir y guardan prudente distancia de los políticos y, si algo conocen la naturaleza de su oficio y de la condición humana, huyen de la política y del poder como de la peste. Pero no por ello me quedaré callado, porque el próximo 5 junio los peruanos, por desgracia, jugarán nuevamente a la ruleta rusa.
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PERU 21 ABRIL 18, 2011

Los golpes de Humala
Autor: Jaime Bayly

UNO
El señor Alberto Fujimori dio un golpe de Estado en abril de 1992. Fue un grave error. Nada justifica atropellar el imperio de la ley. Sin embargo, la gran mayoría de los peruanos lo aplaudió entonces y lo reeligió años después. ¿Todos esos peruanos que celebraron el golpe del señor Fujimori y lo convalidaron votando por él en 1995 se habrán muerto ya? ¿Tanta gente se muere tan rápido?

DOS
Cuando el señor Fujimori dio el golpe de 1992, su hija Keiko tenía apenas 16 años. Era menor de edad. Estudiaba en el colegio Recoleta. No tiene sentido suponer que Keiko tramó el golpe o participó del golpe o animó a su padre a dar el golpe. Keiko era una adolescente que cumplía deberes escolares. Por lo tanto, es injusto y abusivo culparla del golpe de su padre. A los hijos menores de edad no se les culpa por los errores o los delitos de sus padres.

TRES
Cuando el señor Fujimori dio el golpe de 1992, el señor Ollanta Humala era oficial del Ejército peruano. Tenía 29 años, estaba a punto de cumplir 30 años. Era un soldado hacía ya 10 años desde 1982. Como todos saben, el señor Fujimori dio el golpe de Estado con el apoyo explícito del Ejército peruano. Para que no quedaran dudas, sacó los tanques a la calle y los jefes militares apoyaron públicamente el golpe. El Ejército fue, pues, cómplice del golpe, aliado del golpe, pieza clave del golpe. Sin el apoyo del Ejército, el golpe no hubiera sido posible. El señor Ollanta Humala no era menor de edad cuando el señor Fujimori dio el golpe. El señor Ollanta Humala estaba a dos meses de cumplir 30 años cuando el señor Fujimori dio el golpe. El señor Humala pudo renunciar al Ejército en protesta por el golpe. El señor Ollanta Humala debió renunciar al Ejército en protesta por el golpe. No lo hizo. El señor Humala siguió sirviendo leal y diligentemente al Ejército golpista de Fujimori durante ocho largos años más. En todo ese tiempo, el señor Humala, miembro activo del Ejército golpista al servicio de Fujimori, fue por consiguiente un aliado tácito del Jefe Supremo de su Ejército golpista. Si el señor Ollanta Humala fuese un demócrata, hubiese renunciado al Ejército cuando Fujimori dio el golpe del 92. No lo hizo. De modo que, como todos los militares que formaron parte del Ejército golpista a la órdenes de Fujimori y Montesinos, el señor Ollanta Humala también es responsable por apoyar con su silencio cómplice ese golpe de Estado.

CUATRO
Cuando el señor Fujimori dio el golpe de 1992, yo tenía 27 años, vivía en Lima y presentaba un programa en Canal 5. Al día siguiente renuncié y me fui del Perú. Si yo pude renunciar a la televisión para no apoyar el golpe, el señor Humala también pudo renunciar al Ejército para no apoyar el golpe. El señor Humala no renunció ese año, ni el siguiente, ni el subsiguiente. Bien callado y contento se quedó sirviendo al Ejército golpista. Durante ocho años fue un peón del ajedrez de Fujimori y Montesinos. No tuvo el coraje ni la decencia de renunciar a un Ejército que todos sabían acanallado y envilecido y que era el sostén de la dictadura.

CINCO
Si el señor Humala fue cómplice del golpe del señor Fujimori en 1992 (el que calla, otorga), a finales de octubre del 2000, coludido con su hermano Antauro, lideró una rebelión militar el mismo día que huyó del Perú el bribón de Montesinos. Ocho años y medio necesitó el señor Humala para darse cuenta de que el Ejército abusivo al que servía con entusiasmo era, en la práctica, el partido político sin escrúpulos del señor Fujimori. Cuando por fin advirtió algo tan evidente, no renunció a dicho Ejército en forma pacífica. Lo que los hermanos Ollanta y Antauro Humala hicieron a finales de octubre del 2000 fue dar un golpe militar. Lo que pretendían era capturar el poder. No lo consiguieron. Fue un golpe torpe, fallido. Pero fue un golpe militar a una dictadura que se desplomaba. Por consiguiente, es rigurosamente cierto que el señor Ollanta Humala, junto con su hermano Antauro, se alzó en armas para tomar el poder de un modo violento los últimos meses del 2000. Si los hermanos Humala hubiesen tenido éxito en dicha sublevación golpista, ¿habría democracia ahora en el Perú? Yo creo que no.

SEIS
No fue aquella la única vez que los hermanos Ollanta y Antauro Humala dieron un golpe militar fallido para capturar el poder. Lo intentaron de nuevo años después. El 1 de enero del 2005, el señor Ollanta Humala, desde Seúl, fue el autor intelectual del golpe militar frustrado que su hermano Antauro, siguiendo sus órdenes, perpetró en el Perú. Dicho golpe había sido anunciado una y otra vez en el panfleto “Ollanta” que se repartía gratuitamente en el Perú. En ese pasquín, que llevaba el nombre de Ollanta Humala, se pedía el derrocamiento del gobierno del señor Toledo y el fusilamiento del presidente Toledo y de varios de sus ministros, entre ellos el señor Kuczynski. El señor Ollanta Humala era agregado militar del presidente Toledo en Seúl. El señor Ollanta Humala no podía ignorar que en el Perú su hermano Antauro repartía, mes a mes, miles de ejemplares de un libelo venenoso precisamente llamado “Ollanta” (no muchos peruanos se llaman Ollanta) que exigía el golpe sangriento contra el gobierno legítimo del señor Toledo y reclamaba “ajusticiar” (léase asesinar) a varios miembros de ese gobierno democrático. Si el señor Ollanta Humala permitió que durante meses su hermano Antauro distribuyese aquel periódico inmundo que llevaba el nombre de “Ollanta” y que pedía el golpe contra el presidente Toledo, es porque el señor Ollanta Humala estaba de acuerdo con las barbaridades antidemocráticas que dicho periódico publicaba. Pero, además, para confirmar que el golpe militar fallido del 1 de enero de 2005 fue una decisión tomada conjuntamente por los hermanos Ollanta y Antauro Humala, es preciso recordar que ese mismo día pasaba el retiro como militar el señor Ollanta Humala. Por si eso fuera poco, luego de que Antauro Humala capturase una comisaría de Andahuaylas, matando a cuatro policías y dando vivas desaforadas a su hermano Ollanta como próximo presidente del Perú, el propio señor Ollanta Humala declaró desde Seúl a Radioprogramas del Perú que apoyaba la rebelión de su hermano Antauro. Allí están como pruebas irrefutables las grabaciones en las que, a viva voz, desde Seúl, el señor Ollanta Humala aplaude con entusiasmo el golpe militar de su hermano Antauro. Ambos pensaban (deliraban) que capturarían el poder de un zarpazo, no importaba si matando policías inocentes. Como a finales del 2000, en enero de 2005 ambos pensaban (deliraban) que llegarían al gobierno a balazos. Si el señor Antauro Humala hubiese tenido éxito en su golpe militar de enero de 2005, ¿no es razonable suponer que enseguida habría llegado como un héroe al Perú su apandillado hermano Ollanta y que a continuación hubieran implantado una dictadura? Si ambos hubiesen tomado violentamente el poder en enero del 2005, ¿habría democracia ahora en el Perú? Yo creo que no.

SIETE
La señora Keiko Fujimori no ha tramado nunca un golpe militar. Su padre dio un golpe de Estado cuando ella tenía 16 años. La señora Keiko era menor de edad y, por tanto, no es responsable de los desmanes autoritarios en que incurrió su padre. Pero el señor Ollanta Humala fue cómplice de ese golpe porque no renunció (estando a punto de cumplir 30 años) al Ejército golpista de Fujimori y Montesinos, a quienes continuó sirviendo durante ocho años. Años más tarde, el 2000 y el 2005, el señor Ollanta Humala y su hermano Antauro trataron de tomar el poder violentamente en el Perú. Dieron dos golpes militares. Ambos golpes resultaron fallidos. Es decir que, además de golpistas, los hermanos Humala son un par de inútiles como golpistas. Si hemos de comparar las credenciales democráticas de la señora Fujimori y del señor Humala, la señora Fujimori no ha dado nunca un golpe militar y el señor Humala ha perpetrado dos golpes militares fallidos en el Perú.

OCHO
Los venezolanos que votaron por el señor Hugo Chávez en 1998 lo hicieron a sabiendas de que había encabezado un golpe militar contra Carlos Andrés Pérez en 1992. Chávez era un golpista probado. Sin embargo, lo eligieron presidente y, por supuesto, no tardó en destruir la democracia venezolana. Los peruanos que voten el próximo 5 de junio por el señor Ollanta Humala estarán votando por un golpista probado no una sino dos veces. Como Chávez, si Humala llega al gobierno, no tardará en socavar la democracia peruana (convocará a una Asamblea Constituyente y terminará cerrando el Congreso, tal como hizo el presidente Correa en Ecuador) y en implantar un gobierno autoritario basado en el poder militar.

NUEVE
Votar por la señora Fujimori es votar por la preservación de la democracia peruana y por un modelo exitoso de crecimiento económico. Votar por el señor Humala es votar por un golpista probado que dinamitará la democracia y el crecimiento económico. Los verdaderos demócratas no votan por golpistas probados. El señor Ollanta Humala es un golpista probado. Por el bien del Perú, es hora de votar por la señora Keiko Fujimori.

DIEZ
No pocos temen que si la señora Fujimori gana, su padre saldrá en libertad. Del mismo modo, no pocos temen que si el señor Humala gana, su hermano Antauro, asesino convicto de policías, saldrá de la cárcel. Puestos a elegir el menor de los males, creo que el señor Fujimori en libertad será menos peligroso para el Perú que el golpista confeso y asesino de policías inocentes, Antauro Humala.
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PERU 21 ABRIL 11, 2011

Buenas y malas noticias
Autor: Jaime Bayly

Es una mala noticia que el señor Humala (que no renunció al Ejército golpista cuando el señor Fujimori perpetró el golpe del 92, que apoyó desde Seúl el golpe fallido de su hermano Antauro contra el entonces presidente Toledo, emboscada que dejó varios policías muertos) haya obtenido más del 30 por ciento en las elecciones presidenciales de ayer.

Es una buena noticia que la señora Keiko Fujimori (que tenía 16 años cuando su padre dio el golpe del 92, que por consiguiente no puede ser responsable de los desmanes autoritarios del gobierno de su padre, que en el segundo gobierno de su padre hizo todo cuanto pudo para que despidieran al bribón de Montesinos, que se quedó valientemente en el Perú cuando su padre renunció y fugó de un modo deshonroso) haya obtenido un claro e inobjetable segundo lugar en las elecciones de ayer, con un porcentaje que sobrepasa el 23 por ciento de los votos.

Es una alentadora noticia que un candidato inteligente, moderno, de probado éxito personal como el señor Kuczynski haya quedado tercero, con más del 19 por ciento de los votos.

Es una gratificante noticia que el canalla envanecido de Toledo, que en algún momento decía en tono fanfarrón que ganaría en la primera vuelta, haya sido humillado por el pueblo, quedando relegado, con apenas 15 por ciento, a un vergonzoso cuarto lugar, a pesar del apoyo de Mario Vargas Llosa, quien parece tener más influencia entre los suecos que entre los peruanos.

Es una deliciosa y espléndida noticia que el señor Castañeda, un sujeto tan obtuso como prepotente, que se cree el inventor de la escalera y que causó un masivo daño cerebral con sus camisas amarillas y su discurso chocarrero, haya sido incapaz de llegar al 10 por ciento de la votación de ayer.

Es una estupenda noticia que el partido en el gobierno, esa secta o cofradía de pillos, adulones y trepadores, haya sufrido una debacle histórica, siendo reducido a escombros, con apenas 4 congresistas de los 130 elegidos ayer.

Es una orgásmica noticia que el partido del señor Barba sea ahora una morgue o funeraria porque no pasó la valla electoral. El Cambio Radical fue, en efecto, radical: lo que era un partido político familiar es ahora un velatorio desolado. Mis condolencias.

No es para nada seguro que la señora Fujimori será capaz de prevalecer sobre el señor Humala en la segunda vuelta.

Pero, en mi opinión, era bastante seguro que el señor Kuczynski, renuente a renunciar a su nacionalidad estadounidense, con una escuálida votación en la mayoría de las provincias, que ha quedado tercero gracias al voto educado y moderno de Lima, hubiera sido incapaz de derrotar al señor Humala en segunda vuelta.

Por eso apoyé a Keiko Fujimori y fui a votar por ella ayer en Miami Beach (no pude hacerlo porque la mesa estaba cerrada).

Creo que la segunda vuelta será muy reñida y quien resulte ganador lo será por un margen muy estrecho.

Mi pronóstico (o mi deseo) es que al final ganará Keiko sobre Humala.

Baso mi pronóstico en los siguientes cálculos: 1) Creo que 7 u 8 de cada 10 votantes de Kuczynski (sobre todo los de Lima) votarán sin dudarlo por la señora Fujimori y muy pocos de quienes han votado por el señor Kuczynski lo harán por el señor Humala; 2) Creo que los votos de Toledo se dividirán a partes iguales entre Humala y Keiko; 3) Creo que los votos de Castañeda se dividirán a partes iguales entre Keiko y Humala; 4) Creo que los votos apristas, no siendo muchos, irán consistentemente hacia la señora Fujimori.

Es decir, el fiel de la balanza parecería ahora el señor Kuczynski, y dado que la mayor parte de sus votos proviene de la Lima moderna y bien informada, es razonable suponer que esas personas probablemente votarán por la señora Fujimori para evitar un triunfo del señor Humala.

Ya se sabe que en la segunda vuelta no gana el que más entusiasmo despierta, sino el que menos temor inspira.

Dicho esto, y sabiendo como sabemos que los peruanos somos políticamente impredecibles, creo que si el señor Humala neutraliza el miedo con un discurso moderado, y si consigue instalar el argumento de que un triunfo de la señora Fujimori sería un virtual regreso a la dictadura de su padre, no es improbable que sea Humala quien finalmente gane.

Como es obvio, si la señora Fujimori quiere ganar, tiene que seducir cautelosamente a los votantes de Kuczynski, Toledo y Castañeda. Cuando escribo “cautelosamente”, pienso que la señora Fujimori debe evitar sellar pactos o alianzas formales con esos tres candidatos. Ante todo, debe evitar la peligrosa fotografía que dé la impresión de que toda la clase política se une, desesperada, contra el insurgente señor Humala.

Pero si yo estuviera en los zapatos de la señora Fujimori, anunciaría ya mismo que, en caso de ganar, el primer ministro de mi gobierno será el señor Kuczynski. (Si me apuran diría: “Soy genéticamente hija de Alberto Fujimori, pero políticamente me considero hija de Pedro Pablo Kuczynski”). También anunciaría que el señor Castañeda será ministro de Transportes o de la Producción o de lo que quiera o ministro de Las Escaleras Infinitas.

En otras palabras, si la señora Fujimori dice de un modo claro y enfático “Si yo gano, no gobernará mi padre, sino gobernaremos PPK y yo”, sus probabilidades de ganar se multiplicarán, puesto que los votantes de PPK son, en esencia, alérgicos al señor Humala y, por consiguiente, fácilmente migrantes del entusiasmo por PPK a las simpatías por la mera K.

Siendo francamente abusivo atribuirle a la señora Fujimori los errores del gobierno de su padre, y siendo francamente grotesco suponer que un gobierno de la señora Fujimori sería tan autoritario y corrupto como el de su padre, queda por ver qué harán ahora los señores Kuczynski, Toledo y Castañeda. Lo inteligente y realista es aceptar que la señora Fujimori no es responsable de los errores o los delitos que cometió su padre, que si ella llegase al gobierno tendría la obligación moral de demostrar que el suyo será un gobierno democrático y honrado, a diferencia del de su padre, y que un triunfo del señor Humala pondría al Perú en el camino de Venezuela o Ecuador, mientras que una victoria de la señora Fujimori lo mantendría en la senda próspera de Chile.

Así las cosas, celebro que el 23 por ciento de los peruanos hayan votado ayer por la señora Fujimori, me alivia considerablemente que el señor Kuczynski por lo visto no haya quedado segundo (porque, en tal caso, creo que la victoria de Humala en la ronda final habría sido segura) y aplaudo el buen juicio de quienes castigaron con su voto al arrogante y falsete señor Toledo y al poco iluminado señor Castañeda, que ahora ya sabe que las escaleras que construyes son a veces las mismas por las que el pueblo te lleva, pasito a paso, para abajo.

Me divierte en extremo pensar qué harán ahora los señores Toledo y su padrino, el señor Vargas Llosa. No dudo de que los señores Kuczynski y Castañeda darán claras señales de apoyo a la señora Fujimori, lo mismo que seguramente harán las diezmadas huestes apristas (ahora reunidas en algún asilo de huérfanos en la clandestinidad). Pero, sabiendo como sabemos que los señores Toledo y Vargas Llosa aman tanto a la democracia como odian a la familia Fujimori en pleno, bien puede ocurrir que el señor Vargas Llosa y su entenado Toledo terminen apoyando, “en aras de la democracia”, al señor Humala, lo que confirmaría que Dios es un comediante y que en ningún caso es peruano.
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EL COMERCIO ABRIL 11, 2011

Jaime Bayly pronosticó: "Al final ganará Keiko sobre Humala"

El periodista consideró como una buena noticia, el que la candidata de Fuerza 2011 haya pasado a segunda vuelta y como mala el que Ollanta haya obtenido más del 30% de votos

(Foto: Archivo El Comercio)
Leal a su polémico e irreverente estilo, el periodista Jaime Bayly precisó que el resultado electoral de ayer -que pone de momento a Ollanta Humala y a Keiko Fujimori en la segunda vuelta- originó una buena noticia y otra mala.

“Es una mala noticia que el señor Humala (que no renunció al Ejército golpista cuando el señor Fujimori perpetró el golpe del 92, que apoyó desde Seúl el golpe fallido de su hermano Antauro contra el entonces presidente Toledo, emboscada que dejó varios policías muertos) haya obtenido más del 30% en las elecciones presidenciales de ayer”, escribió Bayly en su columna de hoy, en Perú.21.

“Es una buena noticia que la señora Keiko haya obtenido un claro e inobjetable segundo lugar en las elecciones de ayer, con un porcentaje que sobrepasa el 23 por ciento de los votos”, remarcó.

DA COMO GANADORA A KEIKO EN UNA SEGUNDA VUELTA
Bayly además detalló que no es para nada seguro que Keiko prevalezca sobre Humala en una segunda vuelta, sin embargo se atrevió a lanzar un pronóstico, en el que dio como ganadora a la candidata de Fuerza 2011.

“Creo que será muy reñida y quien resulte ganador lo será por un margen muy estrecho. Mi pronóstico es que al final ganará Keiko sobre Humala… Si yo estuviera en los zapatos de la señora Fujimori, anunciaría ya mismo que, en caso de ganar, el primer ministro de mi gobierno será el señor Kuczynski. También anunciaría que el señor Castañeda será ministro de Transportes o de la Producción o de lo que quiera o ministro de Las Escaleras Infinitas”, acotó.

De otro lado, destacó que Pedro Pablo Kuczynski haya quedado tercero en las elecciones y con más del 19% de votos. “Es una gratificante noticia que un candidato inteligente, moderno, de probado éxito personal como el señor Kuczynski haya quedado tercero, con más del 19 por ciento de los votos”, subrayó.
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EL COMERCIO ABRIL 4, 2011

Jaime Bayly aseguró que su voto será por Keiko Fujimori este domingo

El ex “Francotirador” consideró que la candidata de Fuerza 2011 no ha entrado a la lid electoral por ambiciones personales

En su última columna publicada en el diario Perú 21, el periodista y escritor Jaime Bayly expresó que su voto en las elecciones presidenciales del próximo domingo será para la candidata por Fuerza 2011, Keiko Fujimori, pues “a pesar de su juventud, es una mujer que ha demostrado su tranquila inteligencia, su serenidad y firmeza en los momentos adversos (que no han sido pocos) y su tolerancia a las críticas más despiadadas sin perder el talante y la sonrisa”.

A juicio de Bayly, la lideresa del fujimorismo no se había metido en la actual disputa electoral por ambiciones personales, sino que lo que la motiva es el “amor por su padre”. En tal sentido, el ex “Francotirador” manifestó que al llegar a los 72 años, espera que sus tres hijas lo quieran “como Keiko quiere a su padre, ahora en prisión”.

“Hará su mejor esfuerzo para presidir un gobierno respetuoso de las formas democráticas y exento de pillos y bribones como los que se apandillaron con su padre en la década de los noventa”, apunta.

En tanto, consideró que las adhesiones dirigidas a los candidatos Alejandro Toledo, Pedro Pablo Kuczynski y Luis Castañeda Lossio no harán más que favorecer al líder nacionalista y postulante por Gana Perú, Ollanta Humala, por el cual, aseguró, no votaría ni en una eventual segunda vuelta electoral.

“Creo que el señor Humala es una buena persona con malas ideas (…) pondría en riesgo la democracia peruana (pues, como es bien sabido, el señor Humala admira a dictadores como Hugo Chávez y Fidel Castro) y frenaría al crecimiento económico sostenido de los últimos veinte años, que ha logrado rebajar la extrema pobreza en el Perú”, refiere el escritor.

Lamentó también que no haya existido un consenso entre Toledo, Kuczynski y Castañeda, cuyo caudal electoral , según las últimas encuestas suma casi la mitad de preferencias electorales. Para Bayly, “hubiera sido deseable que unieran sus fuerzas alrededor de uno de los tres”.
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EL COMERCIO ABRIL 2, 2011

Jaime Bayly y Silvia Núñez del Arco presentaron a su bebe

La pequeña Zoe Bayly Nuñez del Arco nació el último domingo en Miami. La familia aún sigue en EE.UU.

(Foto: Perú.21/ USI)
Con esta enternecedora imagen se confirma el nacimiento de la tercera hija del famoso escritor y periodista Jaime Bayly.

La pequeña Zoe, fruto de su relación con Silvia Nuñez del Arco, nació el domingo 27 de marzo a las 11:45 a.m. según dijeron a “Perú.21” fuentes allegadas de la familia Bayly.

Silvia dio a luz a través de una cesárea. “Zoe nació en el hospital de Coconut Grove (Miami) con 3,5 kilos de peso y 52 centímetros de estatura. Fue atendida por el doctor Rolando de León, uno de los médicos más prestigiosos de la ciudad. (…) Jaime no se despegó de ellas ni un minuto. Es una niña muy tranquila”, contó la fuente.

La joven mamá se encuentra en el domicilio de Jaime en Key Biscayne, en Miami (Estados Unidos). Se supo que los abuelos (madre de Bayly y padres de Silvia) han visitado a los flamantes padres.

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