domingo, 1 de mayo de 2011

UN PERUANO SERA EJECUTADO EN MALASIA


PERU 21 MAYO 2, 2011

Un peruano será ejecutado en Malasia

Reyes Amasifuén Tello fue condenado a morir en la horca por haber llevado droga. Sus familiares y amigos han pedido ayuda para evitar la pena.

No se ha precisado la fecha de la ejecución de Reyes Amasifuén Tello. (Perú.21)
En unos días, el peruano Reyes Amasifuén Tello será ejecutado en Malasia por haber ingresado a ese país con 1.114 gramos de cocaína distribuidos en 116 cápsulas alojadas en su estómago. El connacional fue capturado el 15 de mayo del 2007.

Los familiares y amigos de Amasifuén, natural de Juanjuí, han pedido ayuda a las autoridades peruanas para evitar esa pena. Hicieron este llamado a través de diversos medios de comunicación. Sin embargo, no precisaron la fecha en que se llevaría a cabo la sanción.

Otros cinco peruanos están en la misma situación y serían condenados a la horca. En las últimas tres décadas más de 200 personas fueron ejecutadas por narcotráfico. La legislación de Malasia establece la pena capital para toda persona que esté en posesión de más de 15 gramos de heroína o cocaína.
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EL COMERCIO ABRIL 26, 2011

Un peruano entre los condenados a morir en la horca en Malasia

Reyes Amisufuén Tello es parte de los 700 personas procesadas, en su mayoría, por tráfico de drogas

Foto referencial (Reuters)
(EFE). La muerte en la horca es la pena que aguardan 702 personas encarceladas en Malasia y la mayoría de ellas por narcotráfico, delito por el que de año en año aumenta en el país asiático el número de condenas que acarrean ceñir la soga al cuello.

El peruano Reyes Amisufuén Tello, de 32 años, que fue detenido en mayo de 2007 con poco más de un kilo de cocaína, es uno de entre el total de 68 reos que en 2009 fueron condenados a la pena capital por un tribunal de Malasia.

Esa cifra de personas condenadas a morir en el patíbulo casi se duplicó el pasado año a raíz de que el Alto Tribunal de Kuala Lumpur, que es el único competente en casos en los que fiscalía pide la máxima pena, dictara nada menos que 114 condenas capitales, según los datos facilitados por el Ministerio del Interior.

“Esto significa que cada semana se le comunica a alguien que será colgado hasta que muera”, apunta un activista de la representación que Amnistía Internacional (AI) tiene en Malasia.

TRES MEXICANOS CONDENADOS A MUERTE
La mayor parte de los condenados a muerte pasan por el presidio de Sungai Buloh, situado a las afueras de Kuala Lumpur y adonde la semana pasada fueron trasladados Luis Alfonso de 47 años, José Regino, de 36 años, y Simón González Villarreal, de 33 años, tres hermanos mexicanos sobre quienes se cierne la pena capital.

Los tres hermanos fueron detenidos en marzo de 2008 en una nave industrial de la ciudad de Johor Baru, en la que la policía encontró supuesto material para la fabricación de metanfetaminas, precursores químicos y cerca de 29 kilos de esa droga.

El Alto Tribunal ha citado a los tres hermanos los días 27 y 28 de abril para que expongan por medio de su abogado Kitson Foong, el argumento de en su defensa, confirmó el letrado de los acusados.

Desde 1960 y hasta hoy, en Malasia han sido ahorcadas 441 personas, de las que tres fueron enviadas al cadalso entre 2008 y 2010, según el Ministerio del Interior.

De ese número personas ajusticiadas, 228 lo fueron tras haber sido declaradas culpables de tráfico de droga, otras 130 recibieron el mismo castigo por tenencia ilícita de armas de fuego y tres por declarar la guerra al rey de Malasia.

El último reo occidental al que los verdugos han ceñido la soga fue el australiano Michael McAuliffe, ahorcado en junio de 1993 en la prisión central de Kajang tras permanecer ocho años encarcelado por la posesión de casi 142 gramos de heroína.

CULPA BAJO PRESUNCIÓN
La legislación penal de Malasia contempla la pena capital para la persona declarada culpable de haber sido detenida con más de 15 gramos de cualquier droga de las consideradas duras o de 200 gramos de las calificadas como blandas.

Pero también el código mediante el que se juzgan los delitos de droga incluye una “cláusula de presunción” que permite al fiscal y el juez declarar como narcotraficante a toda persona sobre la recaiga la sospecha de que está relacionada con tráfico de droga.

Los grupos de activistas malasios que hacen campaña a favor de la abolición de la pena capital sostienen que el aumento de las condenas a muerte demuestra que estas sirven de muy poco para combatir el creciente tráfico de droga en Malasia, cuya Policía admite que descubre menos del 8 por ciento de la que se produce en el país o llega del exterior.

“Ya hemos escuchado demasiadas excusas para mantener en vigor este inhumano y arcaico castigo”, dicen desde Amnistía Internacional.

Malasia es uno de los 67 países que en 2010 aplicó la pena de muerte.
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COMERCIO 15 de enero de 2009

MALASIA. TRÁFICO DE DROGAS
Continúa el juicio de ciudadano peruano

Abogados siguen pidiendo ayuda económica para poder mantener el proceso
Por Patricia Castro Obando. Corresponsal
BEIJING. El fiscal continúa presentando a sus testigos en la tercera fecha del juicio contra el peruano Reyes Amasifuén, acusado por tráfico de drogas en Malasia. Esta vez prosiguió con su testimonio el técnico de laboratorio encargado de analizar la cocaína y fueron llamados a declarar dos oficiales de policía que participaron en el arresto de nuestro compatriota.
Reyes Amasifuén fue capturado el 15 de mayo del 2007 en el centro de Kuala Lumpur cuando se detuvo a hacer una llamada telefónica. Para entonces, ya había logrado pasar el control de aduanas del aeropuerto. Llevaba en el estómago 1.114 gramos de cocaína repartidos en 116 cápsulas.
Los tres testigos involucrados directamente en el caso respondieron minuciosamente las preguntas tanto del fiscal como de la defensa, según Tania Scivetti Sandu, una de los abogados de Reyes Amasifuén. Tanto ella como su colega Tharamjit Singh continúan solicitando ayuda económica para cubrir los gastos del proceso contra el peruano.
La abogada defensora sostiene que Reyes Amasifuén ha logrado controlar sus nervios iniciales.
Esta versión la corroboró la intérprete argentina Lorraine Mariana Bottreau. "Está más enfocado y con mejor ánimo. Mucho más tranquilo y prestando bastante atención durante toda la sesión. Yo le traduzco simultáneamente lo que preguntan ambos abogados y la respuesta de los testigos. Él se interesa mucho por los comentarios del juez", detalló.

EL DATO
En peligro
El juicio de Reyes Amasifuén se encuentra en su segunda semana, pero podría extenderse una más. De ser considerado culpable, el peruano enfrentaría la pena capital.

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