miércoles, 23 de marzo de 2011

CONFIRMADO: CARLOS ALVAREZ DEJO CANAL 2


PERU 21 MARZO 24, 2011

Confirmado: Carlos Álvarez dejó Canal 2

El humorista se alejó de El especial del humor porque no se difundió el sketch donde se parodiaba a Carlos Carlín y Phillip Butters.

Álvarez ya habría iniciado conversaciones con Panamericana Televisión. (USI)
El cómico Carlos Álvarez dejó Frecuencia Latina luego de la polémica iniciada por un supuesto veto a un sketch de su programa, El especial del humor, donde se parodiaba a Carlos Carlín en su bronca con Phillip Butters.

Según fuentes de Perú.21 en el canal latino, los directivos no le habrían hecho caso al imitador, quien insistía en la transmisión de la mencionada secuencia. Jorge Benavides seguiría al frente del espacio que se transmite todos los sábados a la 9 de la noche.

Según versiones periodísticas, Álvarez se mudaría a Panamericana Televisión, donde ya habría iniciado negociaciones preliminares para un nuevo programa.
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PERU 21 AGOSTO 6, 2009

“Es mejor llorar sobre un Mercedes que sobre un Tico”

Carlos Álvarez debe ser el mejor humorista del país. En El especial del humor ha creado personajes memorables como 'Don Bieto’, 'Chamo’ y 'Paolín lin lin’. En Chile deslumbró con sus imitaciones de Bachelet, Donayre y Pinochet. Perfeccionista y divertido, estos días se presenta en el teatro Canout.
Autor: Gonzalo Pajares C.

"Soy de Santa Beatriz. Mi casa estaba a pocos metros de los tres canales que, por entonces, existían: América, Panamericana y Canal 7. Siempre veía a los artistas caminando por allí", nos dice en pocos minutos saldrá al aire Trampolín latino, su programa de 'ayuda social’.

¿Allí nació su sueño de estar en TV?
No. Yo tenía otras ambiciones. Quería estudiar Derecho. Pero las circunstancias cambiaron mi destino. Participé en un concurso de radio, fui convocado por Augusto Ferrando para Trampolín a la fama. Luego estuve en Risas y salsa, Las mil y una… Sin embargo, de alguna u otra forma, plasmé mi pasión por la política haciendo humor político.

¿Era de estar en la calle? ¿Dónde nace su chispa?
Era un muchacho tranquilo, promedio. Creo que uno de los factores del éxito en este trabajo es la rapidez mental, el estar atento, no temer la papa caliente. Si sale una noticia nueva, hay que cambiar el sketch pues la gente está muy atenta a la actualidad. Claro, hay que ayudarse con la lectura, estando siempre actualizado. Creo que tengo la capacidad de transformar una situación desagradable en humor y, a la vez, de entretener, enviar un mensaje.

¿Quiere convertirse en político?
No tengo ninguna aspiración política. Yo quiero al Perú y, cuando veo a algunos países vecinos que progresan y les va bien, siento que debemos trabajar por hacerlo mejor. Yo trato de contribuir a nuestro desarrollo desde mis programas de televisión. Es una bendición de Dios estar en una pantalla, y hay que aprovecharla para que la gente forme su criterio. Yo me siento con el derecho de opinar.

¿Para su trabajo es bueno que nuestra fauna política sea precisamente eso?
La clase política es una 'zoociedad’ especial. Los políticos nos dan los mejores libretos. Yo no ridiculizo a los políticos. Yo resalto –humorísticamente– lo que, de por sí, ya es ridículo.

Usted es un 'workahólico’. ¿Su billetera le pide ese ritmo de trabajo?
Me encanta trabajar las '25’ horas del día. Para mí, las cosas para ayer. Dicen que el dinero no da la felicidad… pero es mejor llorar sobre un Mercedes que sobre un Tico (se carcajea).

Acaba de estar en Chile. Allí, en un país solemne, se burló de su presidenta.
Muy solemne. En el programa al que me invitaron hice de Bachelet, del general Donayre y, además, pasaron el sketch que hice cuando murió Pinochet. Lo saqué con alitas (se ríe). El público aplaudió la ocurrencia.

¿Sintió que esas personas se burlaban de sus políticos a través de usted?
Fue saludable que exorcizaran la solemnidad de su clase política. En el Perú somos más irreverentes. Yo siempre digo: Si los políticos se burlan del pueblo, por qué los humoristas no podemos burlarnos de ellos.

¿Ya exorcizó su etapa oscura y fujimorista?
No la llame oscura (ríe). Yo siempre di la cara, no me fui del país y afronté mi proceso judicial, del que fui absuelto. Aprendí una gran lección: nunca plasmar en mi trabajo mi simpatía con un político o con una forma de gobierno. Pero ya aprendí la lección.

¿No cree que su programa en Canal 7, a fines de los 90, fue un panfleto?
No. Fue más un apasionamiento, un error, un pecado, una falla.

¿Existe ese video íntimo suyo con el que, se dice, lo chantajearon?
(Se ríe). No. No hay nada. No es cierto. No fui amenazado.

¿Por qué le chocaron tanto las declaraciones de Paolo Guerrero?
Fue muy ácido. Yo no soy homofóbico y tengo muchísimos amigos gays. Creo que una persona no debe ser valorada por su sexualidad sino por su inteligencia, su cultura y su don de gente. Me pareció que su ataque fue artero, él trataba de insultarme y no me pareció justo. Yo siempre fui cortés con Paolo. Quizás exageré con el personaje, pero no fue mi intención agredirlo.

Carlos, ¿es usted homosexual?
No, no soy homosexual.

No tendría nada de malo...
Absolutamente nada. Felizmente, las cosas están cambiando. Ojalá nuestro país fuese más liberal.

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