domingo, 6 de marzo de 2011

GABRIEL GARCIA MARQUEZ CUMPLE 84 AÑOS


LA REPUBLICA MARZO 6, 2011

Gabriel García Márquez cumple 84 años

La literatura está de fiesta. Un día como hoy hace 84 años nació uno de los mejores exponentes de las letras en Sudamérica y en el mundo: Gabriel García Márquez.

Nacido un 6 de marzo de 1927 en Aracata, Colombia, Gabo pudo dar a conocer al mundo su talento en relatos como “Ojos de Perro Grande” o los “Funerales de Mamá Grande” entre otros.

Sin embargo fue Cien Años de Soledad, la que es considerada su obra maestra, la que le dio el reconocimiento mundial, y pasó a ser uno de los líderes del Boom latinoamericano junto con Mario Vargas Llosa.

El premio Nobel fue un acto de justicia que no demoró la academia sueca en reconocerle y otorgárselo en 1982, convirtiéndose, en ese momento, en el cuarto latinoamericano en conseguirlo luego de Gabriela Mistral, Miguel Ángel Asturias y Pablo Neruda.

Y las celebraciones en todo el mundo por su natalicio no se han hecho esperar, en el Reino Unido miles de jóvenes salieron a repartir libros del escritor colombiano a todos los que quisieran, con la condición que luego de leerlos se lo dieran a otros, y formar una especie de cadena.
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PERU 21 OCTUBRE 28, 2010

‘Gabo’ “casi aprendió a hablar con loros”

Su editor, Cristóbal Pera, contó pasajes de algunos textos reunidos en el nuevo libro del Nobel colombiano, Yo no vengo a decir un discurso.

Discursos de García Márquez revelan sus convicciones más profundas. (AP)
Yo no vengo a decir un discurso, el nuevo libro de Gabriel García Márquez que sale a la venta el viernes, es la compilación de los relativamente pocos textos leídos en foros públicos por el laureado Nobel colombiano y un vistazo a sus convicciones más profundas.

Su pasión por la literatura, el periodismo y la política, así como su aversión a hablar ante grupos de personas, se reflejan en 22 textos pronunciados en países como Colombia, Venezuela, Cuba o Suecia.

La recopilación inicia en 1944, cuando García Márquez aún no sabía que se convertiría en escritor y habló en el acto de graduación de la clase anterior a la suya, en el Liceo Nacional de Varones de Zipaquirá. Y termina el 2007, cuando habló ante las Academias de la Lengua y los reyes de España al cumplir 80 años.

También incluyen los discursos al aceptar en 1972 el Premio Rómulo Gallegos en Venezuela y por supuesto el que pronunció en 1982 al aceptar el Nobel de Literatura en Suecia.

Cristóbal Pera, editor de la publicación, dijo que el mismo García Márquez estuvo releyendo los textos y se dio cuenta de cuánto había evolucionado como escritor y de que una recopilación tenía sentido y complementaba sus obras de ficción.

“Creo que esta reunión de los textos de sus discursos tiene un sentido especial en el contexto de su obra… Él habla o elige hablar sobre temas relevantes para él, como el ámbito político, la proliferación nuclear, la ecología, América Latina y después habla de algunos amigos que han sido sus mejores amigos”, como Álvaro Mutis o Julio Cortázar.

En uno de los discursos, reclama a Europa por juzgar a América Latina con sus propios esquemas sin tener en cuenta que ellos forjaron el destino de esta parte del mundo. Al mismo tiempo pide una utopía “arrasadora… donde de veras sea cierto el amor y sea posible la felicidad y donde las estirpes condenadas a cien años de soledad tengan por fin y para siempre una segunda oportunidad sobre la tierra”.

Además cuenta cómo se convirtió en escritor “por la fuerza”. “Resolví escribir un cuento, nomás por taparle la boca a Eduardo Zalamea Borda”, quien decía que las nuevas generaciones de escritores no ofrecían nada. A la semana siguiente el cuento se publicó con gran despliegue y con una nota de Zalamea Borda diciendo que se había equivocado.

Para no hacerlo quedar mal, no le quedó más remedio que seguir escribiendo. Pero ha descubierto algo, dijo en 1970: “El oficio de escritor es tal vez el único que se hace más difícil a medida que más se practica”.

La portada del libro, colorida y con el dibujo de un loro, tiene también un significado especial. “En la portada original, la propuesta era muy parecida, pero había un colibrí. Él y su hijo Gonzalo propusieron que fuera un pájaro más latinoamericano (...). Al final se usó un loro y es muy interesante porque… siempre tuvo loros desde niño en Aracataca. Él cuenta que casi, casi aprendió a hablar con los loros”.

La primera edición será de 150,000 ejemplares que estarán disponibles inicialmente en México y España.
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EL COMERCIO OCTUBRE 5, 2010

Gabriel García Márquez publica un libro que reúne 22 de sus discursos

La obra, titulada “Yo no vengo a decir un discurso” (Mondadori), se publicará de manera simultánea en España y América Latina

(Reuters)
Ciudad de México (DPA). Seis años después de la publicación de “Memoria de mis putas tristes”, el escritor colombiano Gabriel García Márquez lanzará el 29 de octubre un nuevo libro, que reúne 22 textos que escribió para pronunciarlos como discurso.

La obra, titulada “Yo no vengo a decir un discurso” (Mondadori), se publicará de manera simultánea en España y América Latina, sin presentación por parte del escritor, de 83 años.

Según informó la editorial,* “estos textos, en su mayoría inéditos, no solo sintetizan sus obsesiones como escritor”,* sino también temas que le han preocupado como ciudadano, como los problemas de su tierra colombiana, el peligro de la proliferación nuclear o del desastre ecológico y el futuro de la juventud o la educación en América Latina.

Los discursos hacen un recorrido por prácticamente toda la vida del Premio Nobel de Literatura, desde los 17 años hasta el mensaje que dio por la celebración de sus 80 años ante las Academias de la Lengua y los reyes de España en 2007.

Entre los textos figuran “Como comencé a escribir”, “Brindis por la poesía”, “Periodismo: el mejor oficio del mundo”, su discurso sobre la jubilación de la ortografía “Botella al mar para el dios de las palabras”, el recuerdo de amigos como Julio Cortázar o Álvaro Mutis, “La tierra amada aunque distante”, “El cataclismo de Damocles” y “Una alianza ecológica de América Latina”.

El título de la obra viene de una frase que dijo ante sus compañeros para una ceremonia de graduación del liceo a los 17 años: “Yo no vengo a decir un discurso”.

Según la editorial, “la relectura de estos textos, dispersos u olvidados, ha llevado a García Márquez a comentar: “leyendo estos discursos redescubro cómo he ido cambiando y evolucionando como escritor”.
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LA REPUBLICA MAYO 19, 2010

Acuerdo acercará a Llosa y García Márquez

Un acuerdo entre Leer-e y Leqtor.com, dos de las principales librerías en soporte electrónico que operan en España, aumenta en 3.000 la oferta de títulos disponibles para libro digital, con obras de Mario Vargas Llosa, Gabriel García Márquez, Julio Cortázar o Juan Marsé, informaron las marcas.

Los 20.000 lectores registrados de estas dos firmas podrán acceder también a una colección de novela negra con autores como Mari Jungstedt, Philip Kerr, Marc Pastor y Craig Russell, así como a obras de Jorge Bucay, Mitch Albom o Frank McCourt, todas procedentes del fondo de Leer-e, precisaron las empresas en un comunicado.

Leqtor.com aporta obras de Mario Vargas Llosa, Gabriel García Márquez, Rosa Montero, Juan Goytisolo, José Luis Sampedro, Miguel Delibes, Julio Cortázar, Juan Marsé y Alfredo Bryce Echenique.

Además, ambas firmas venderán en sus tiendas los dispositivos de lectura Leqtor, Irex y Bookeen merced a un acuerdo con el que esperan "acelerar el desarrollo de un mercado cada vez más amplio", añade la nota. (Con información de EFE)
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SUPLEMENTO DOMINGO LA REPUBLICA NOVIEMBRE 15, 2009

Gabo la doble vida

El estudioso inglés Gerald Martin tuvo que entrevistar seis veces al escritor colombiano para preguntarle qué era cierto y qué era mentira de las distintas versiones que ha dado sobre episodios de su vida. El resultado, una verdadera biografía macondiana.

Por Ángel Páez

Gabriel García Márquez ha dicho siempre que escribe para que sus amigos lo quieran, pero también es cierto que ha contado la historia de su vida acomodando, suprimiendo u omitiendo datos para que lo quieran mucho más. Ese fue el trabajo más difícil para Gerald Martin durante los diecisiete años que tardó en componer la biografía del colombiano: separar la verdad de la ficción de un hombre que se deleita viviendo su vida como una novela.

Cuando Martin terminó el trabajo se lo entregó a García Márquez para que le diera su opinión, pero no le comentó si era bueno, malo o ninguno de los anteriores, sino que le hizo correcciones y le señaló que no estaba de acuerdo con algunas de sus apreciaciones personales. Probablemente, para el inglés Gerald Martin resultó mucho mejor que su biografiado, un escritor atacado por la vanidad de que el único que puede escribir algo brillante sobre él es él mismo, no le haya felicitado por Gabriel García Márquez: Una Vida (Debate, 2009). Los críticos de Martin no pueden sostener que el libro es una obra oficial oleada y sacramentada por el colombiano más famoso del planeta.

La biografía de Gabo escrita por Martin es la historia de un hombre con doble vida que cuando es puesto en evidencia, dependiendo de su estado de ánimo, elige el silencio o se enfurece, en un asunto amoroso o político. De acuerdo con la versión oficial que García Márquez había difundido sobre su vida romántica, antes de viajar a París como corresponsal del periódico “El Independiente” de Bogotá prometió a su novia Mercedes Barcha Prado que se casaría con ella. Martin descubrió que la española María Concepción Quintana, Tachia, con la que Gabo vivió una tormentosa relación en París en 1956, estuvo a punto de echar a perder la promesa del escritor en ciernes. Martin logró entrevistar a Tachia, y para su sorpresa, le contó asombrosos detalles del amorío. Al poco tiempo el inglés sostuvo una entrevista con Gabo. “Me armé de valor y le pregunté (a García Márquez). ‘¿Y de Tachia, qué?’. En ese momento eran muy pocos los que sabían de ella, y menos aún quienes conocían la historia entre ambos, aun a grandes rasgos; supongo que había esperado que se me pasara por alto. Respiró hondo, igual que alguien ve abrirse lentamente un ataúd, y dijo: ‘Bueno, eso pasó’”, cuenta Martin.

Hay amores que nunca

Tachia narró al biógrafo el día a día de la alucinante relación de la pareja, como que García Máquez, después de haberse quedado sin trabajo debido al cierre del diario que lo había enviado a Europa, no hacía el menor esfuerzo para encontrar otro empleo. También contó que quedó embarazada de Gabo mientras una ilusionada Mercedes lo esperaba en Colombia. Lamentablemente, perdió el bebé a los cuatro meses, luego rompió con el colombiano y se largó de París prácticamente huyendo de él. “Me volvía loca”, le confesó a Martin, quien luego se confrontó con García Márquez. “Le pregunté: ‘¿Podemos hablar del tema?’. ‘No’, me contestó’”, relata. El colombiano cayó en la cuenta de que el biógrafo había hablado con Tachia y que seguramente le había confiado aquello que esperaba nunca saliera a la luz, así que, acorralado, le dijo al inglés: “Yo seré lo que tú digas que soy”. Eso fue como una luz verde. Como una píldora de alivio. “Siempre ha querido ejercer el control sobre la versión de su vida que se contaba –o difundir varias versiones, de modo que ninguna pudiera contarse–, como para cubrir de una vez por todas los sentimientos de pérdida, traición, abandono e inferioridad que heredó de su niñez”, dice el biógrafo.

Empero, a pesar de sus esfuerzos, Gerald Martin no consiguió develar el misterio del puñetazo que Mario Vargas Llosa le infligió a García Márquez el 12 de febrero de 1976, en Ciudad de México, cinco años después de que el peruano publicara uno de los estudios más elogiosos y emocionados sobre el colombiano, Historia de un deicidio (1971). Gabo, además, es el padrino de bautizo de Gonzalo Vargas Llosa, nacido el 11 de setiembre de 1967. Aunque el escritor inglés tampoco pudo establecer si la disputa tuvo como origen un presunto intento de García Márquez de seducir a Patricia Llosa (“Solo ella conoce cabalmente la historia”, dice), deja en claro que el rompimiento entre los dos grandes amigos de todos modos era inevitable debido a diferencias irreconciliables respecto al comunismo en general y a Fidel Castro en particular. Vargas Llosa detestaba las dictaduras y no se imaginaba en el papel de adulador de satrapías después de haber escrito Conversación en La Catedral (1969), así que no dudó en tildar de “lacayo” a García Márquez por haberse convertido en íntimo amigo de Castro, luego de haber publicado El otoño del patriarca (1975), que es una bella diatriba contra el despotismo latinoamericano.

Gerald Martin relata que la disputa se origina cuando Jean Paul Sartre, Simone de Beauvoir, Julio Cortázar, Mario Vargas Llosa y Gabriel García Márquez suscribieron una carta de protesta dirigida a Fidel Castro por haber enviado a prisión al poeta Heberto Padilla, acusado de presunta colaboración con la CIA, en 1971. El problema era que Gabo no había autorizado incluir su rúbrica y exigió retirarla, lo que Vargas Llosa consideró una traición. Lo que había pasado es que Plinio Apuleyo Mendoza, amigo entrañable de García Márquez, creyó que su paisano estaría de acuerdo en protestar por el encarcelamiento de Padilla, como lo estaban el resto de sus compañeros. Mendoza se equivocó y ocasionó que Cuba incluyera en su lista negra al autor de Cien años de soledad. Era un asunto que el propio Gabo solucionaría personalmente buscando a Fidel Castro. Con Vargas Llosa, hasta ahora no se ha vuelto a encontrar.

Espérame en el cielo

“Así que se propuso hacerle una oferta al dirigente cubano que no pudiera rechazar”, escribe Gerald Martin: “Le propuso (…) hacer una crónica épica de la expedición cubana a África (Angola), la primera vez que un país del tercer mundo se había interpuesto en un conflicto en el que estaban involucrados las dos superpotencias del primer mundo y el segundo”. Después de esperar durante un mes a Fidel Castro en el Hotel Nacional, el líder caribeño se apareció y se lo llevó a una reunión con los altos mandos que le contaron los secretos sobre la guerra en Angola. Una vez que terminó la redacción, y para que todo saliera a pedir de boca, el novelista envió el artículo en consulta al mismo Castro, algo que un periodista independiente no habría hecho. “Quería que fuera el primero en leerlo”, le dijo Gabo a Martin: “Acabé de ganarme la lotería porque, en vez de quitar cosas, lo que hizo fue aclararme cuestiones importantes y agregar detalles que no estaban”. El biógrafo apunta: “El artículo se publicó en todo el mundo y los hermanos Castro quedaron sumamente complacidos”. García Márquez se había incorporado al redil privado de Castro. “Durante un tiempo García Márquez, embriagado como es de imaginar por su amistad personal con la figura más destacada de la historia latinoamericana reciente, diría a los periodistas que no quería hablar de Fidel porque temía parecer un adulador, aunque luego lo pusiera por las nubes de todos modos”. Esta es otra de las razones de por qué García Márquez, después de leer la biografía de Martin e indicarle que debían sentarse a conversar sobre algunos aspectos de la misma que no le gustaban, no volvería a hablar con él.

Las protestas mundiales por el encarcelamiento de los opositores al régimen castrista no le importaron a García Márquez, porque siguió cultivando la férrea y adictiva amistad con el longevo dictador, como tampoco le dio remordimiento haber trabado amistad con los ex presidentes mexicanos Gustavo Díaz Ordaz y Luis Echevarría, implicados en la matanza de Tlatelolco, el 2 de octubre de 1968. Además, no le molestaron las críticas por su compadrazgo con los ex jefes de estado Carlos Salinas de Gortari y Carlos Andrés Pérez, enredados en investigaciones por corrupción, y se habituó a que los primeros en que leyeran sus obras fueran sus amigos los poderosos. Antes que nadie, los ex presidentes colombianos Alfonso López Michelsen y Belisario Betancourt, y, por su puesto, Fidel Castro, tuvieron el privilegio de tener en sus manos el original de El general en su laberinto (1989). No es precisamente la imagen que Gabo esperaba ver en una biografía suya.

Uno de los episodios que grafica la doble vida de García Márquez es el que protagonizó en la asamblea de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), en 1996, en la que se reunieron los dueños de 200 periódicos y donde habló sobre la importancia del ejercicio libre de la prensa. No llamaría la atención si no fuera porque Gabo apoyó al régimen cubano que suprimió la libertad de prensa. “Probablemente sólo él habría intentado llevar a cabo la hazaña de salir airoso de esta doble vida, que le permitía discutir los problemas de la prensa burguesa en países formalmente democráticos al tiempo que ofrecer su apoyo al único país del hemisferio, Cuba, donde nunca había existido una prensa libre ni la habría mientras Castro permaneciera en el poder”, escribe el biógrafo inglés.

Gerald Martin reconoce que admira a Gabriel García Márquez pero aclara que ese sentimiento no le impidió describir situaciones controversiales que protagonizó el colombiano, y que las incorporó en la biografía a sabiendas de que podrían mortificarlo. Por eso a Martin no le sorprende que tiros y troyanos se hayan dividido a favor y en contra del libro, lo que al final de cuentas es una buena señal. Lo cierto es que la vida del creador de Macondo, según la versión de Gerald Martin, o la del mismo García Márquez, causa el mismo asombro que invadió al coronel Aureliano Buendía cuando su padre lo llevó a conocer el hielo.
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EL COMERCIO OCTUBRE 18, 2009

Gabriel García Márquez fue espiado por México durante dos décadas

15:35 | Los servicios secretos aztecas interceptaron sus comunicaciones. El novelista fue considerado como agente de propaganda de Cuba en 1982

México (EFE). El escritor colombiano Gabriel García Márquez fue espiado por los servicios secretos de México, país en el que ha residido desde la década de los 60, y calificado de “agente de propaganda” de Cuba en 1982, el año que el literato recibió el premio Nobel, según publicó hoy el diario El Universal.

De acuerdo con el rotativo, García Márquez fue objeto de espionaje de la Dirección Federal de Seguridad mexicana (DFS) desde 1967 y los documentos desclasificados de esta institución en relación al autor abarcan hasta 1985. Toda información posterior continúa como secreta.

La DFS realizó en México labores de espionaje en el marco de la llamada “guerra sucia” (1960-1980) en busca de elementos subversivos afines a ideologías de izquierda.

Equivalente mexicana a la CIA o el KGB, esta policía política extendió sus investigaciones a algunos intelectuales y artistas, como los escritores Octavio Paz (Nobel en 1990) y Salvador Novo.

¿QUÉ SE DESCUBRIÓ?
Una conversación captada entre García Márquez y el director de la agencia de noticias cubana Prensa Latina, Jorge Timossi, recoge que el literato había cedido los derechos de su libro “Crónica de una muerte anunciada” al Gobierno de Cuba.

“Lo anterior confirma que Gabriel García Márquez, además de ser pro cubano y pro soviético, es un agente de propaganda al servicio de la Dirección de Inteligencia de ese país”, se indica en un documento de la DFS.

El escritor se estableció en México a principios de los 60 y, aunque ha residido durante periodos prolongados en otros lugares desde entonces, actualmente vive en Ciudad de México.

Fue vigilado desde los años 70, con los Gobiernos de Luis Echeverría (1970-1976) y José Luis López Portillo (1976-1982).

El espionaje no llegó a penetrar el círculo interno de “Gabo”, aunque sí a identificar su entorno de familiares y amigos y a intervenir su teléfono.

Uno de los archivos más amplios se refiere al papel del escritor como mediador entre movimientos de la izquierda latinoamericana y el que fuera presidente de Francia Francois Miterrand (1981-1995).
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EL COMERCIO OCTUBRE 6, 2009

Polémica por pedofilia frena filme basado en libro de Gabriel García Márquez

14:12 | Una ONG contra el tráfico de mujeres y niñas dijo que demandará al escritor, a los productores y a las autoridades mexicanas si se graba el filme

Ciudad de México (DPA) . El proyecto de filmar en México la novela “Memoria de mis putas tristes”, de Gabriel García Márquez, ha quedado congelado, por señalamientos de pedofilia en la historia sobre un anciano que se regala una noche de sexo con una adolescente virgen de 14 años para su 90 cumpleaños.

El productor y codirector de la cinta, Ricardo del Río, señaló que el gobierno del estado de Puebla (en el centro de México), donde iba a rodarse la película, decidió retirar su apoyo financiero al proyecto por la polémica, en declaraciones que publica hoy el diario “Reforma”.

La controversia estalló después de que la Coalición Regional contra el Tráfico de Mujeres y Niñas en América Latina y el Caribe anunciara el viernes que demandaría penalmente al Premio Nobel de Literatura, a los productores del filme y al gobierno de Puebla por promover la prostitución infantil.

DEFIENDE LA OBRA
“Están censurando una obra fílmica antes de que se haga sin conocer ni el guión ni la visión del director ¿Cómo pueden opinar y criticar así”, expresó Del Río. Según el director, la actriz elegida para la película, Ana de Armas, tiene 21 años y en la cinta no se iba a manejar una edad.

“Así que simplemente han asesinado nuestra adaptación, nos han dado un golpe mortal porque no podemos aventurarnos a filmar sin todos los recursos. Será difícil que esto salga adelante porque ya se politizó”, dijo.

“Es increíble, porque sabíamos que habría polémica, pero no de una periodista como Lydia Cacho ni de una cineasta como Bertha. Sorprende, porque ellas han combatido justamente la censura”.

La cinta, una coproducción entre México, España y Dinamarca, tenía un presupuesto estimado en 5,5 millones de dólares, según “Reforma”. Otras versiones mencionan ocho millones de dólares. El gobierno de Puebla iba a asumir el 20% del financiamiento.
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PERU 21 OCTUBRE 3, 2009

Una ONG denunciará a García Márquez por apología a la prostitución infantil

La medida busca impedir la filmación de la novela Memoria de mis putas tristes, cuyo rodaje será en la ciudad mexicana de Puebla.

Agencias/Perú.21.pe. Una organización contra el tráfico de mujeres y niñas anunció que denunciará penalmente a funcionarios mexicanos y al escritor colombiano Gabriel García Márquez, para impedir que su novela Memorias de mis putas tristes sea llevada al cine, por considerar que promovería la prostitución infantil.

Sin embargo, Teresa Ulloa, directora de la ONG Coalición Regional contra el Tráfico de Mujeres y Niñas en América Latina y el Caribe, afirmó que la denuncia no busca meter al escritor o alguien más a la cárcel, sino solo evitar la filmación de la cinta, ya que “como libro no tiene acceso a las personas más vulnerables de la sociedad, (pero) una vez que se convierta en película estará en cines y luego será transmitida por televisión”.

Ulloa informó que la acción la interpondrá este lunes ante en la Procuraduría General en la capital mexicana y estará dirigida contra el Premio Nobel de Literatura de 1982; el gobernador de Puebla, Mario Marín; el secretario de Finanzas del estado, Gerardo María Pérez; además de los representantes legales de las empresas Femsa y Televisa, que participarían como productoras.

La obra Memorias de mis putas tristes narra la historia de un hombre de 90 años que llega a un burdel buscando una niña virgen de 14 “como regalo de cumpleaños”. El rodaje de la producción comenzará entre este mes y noviembre en la ciudad mexicana de Puebla.
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LA REPUBLICA AGOSTO 16, 2009

Vargas Llosa y García Márquez, memoria y ruptura

A raíz de la publicación de “De Gabo a Mario” de Ángel Esteban y Ana Gallego –de venta en librerías limeñas–, esta nota revisa el incidente que los separó hace 36 años, y las conjeturas y consecuencias de aquel puñetazo que Vargas Llosa aplicó a García Márquez. Todo esto visto con la lupa de la distancia y el recuerdo de una amistad literaria que se quebró de golpe.

Por Freddy Molina Casusol

Ha dejado a que sus futuros biógrafos desentrañen el misterio. Ni con Beto Ortiz –en la lejana entrevista televisiva del 2000, la más completa que se ha hecho sobre su vida personal y política– ni con Heidi Grossman[i], Vargas Llosa ha cedido. Antes ya lo había intentado el periodista Ricardo Setti para el largo libro que este publicara en idioma portugués allá por 1986[ii]. Con ninguno hablaría sobre el incidente. En los tres casos, una carcajada contenida y juguetona detuvo la curiosidad de los entrevistadores por arrancarle una confesión acerca de los motivos que lo empujaron a endilgarle un fuerte puñetazo hace 33 años a García Márquez, en el Palacio de las Bellas Artes de México.

El incidente

El 12 de febrero de 1976, fecha de la proyección privada del film “Odisea en los Andes”, el novelista peruano Mario Vargas Llosa le propinó un fuerte puñete en la cara a su par colombiano Gabriel García Márquez en un cine de la ciudad de México, en circunstancias en que este se disponía a abrazar al primero a quien no veía después de una larga temporada. El colombiano no tuvo tiempo de reaccionar y cayó de bruces. Todavía sorprendido por la actitud del peruano, le contó varios días después al periodista Oscar Alarcón del diario “Correo” de Bogotá, lo siguiente: “Cuando me vi con Mario, me pareció verlo sonreír y que trataba de abrazarme. A esto se debió que cuando me pegó estaba completamente indefenso y con los brazos abiertos, de lo contrario me hubiera protegido por lo menos la cara. Caí sin conocimiento. Además, Mario tenía un anillo con el que me rompió la nariz”[III].

García Márquez manifestó igualmente: “La verdad es que ignoro completamente los motivos y sigo sin saber cuál fue la razón que tuvo Mario para pegarme”[IV].

Francisco Igartua, periodista peruano, años después le diría a Juan José Armas, biógrafo español de Vargas Llosa: “Yo estaba presente. Fue terrible. Cuando nos dimos cuenta, Gabriel estaba en el suelo y Mario se había ido. Fui yo quien trajo el bistec para bajarle la hinchazón al ojo del Gabo.”[V] Sin embargo, en sus memorias, el propio Igartua desmiente haber hecho esto: “luego supe que lo trataron con un trozo de carne, un grueso bistec, que adquirieron en una carnicería vecina y se lo aplicaron al ojo como compota.”[VI]

Hasta antes del incidente, la amistad que se profesaban ambos novelistas era inmensa. María Pilar Serrano, esposa del desaparecido escritor chileno José Donoso y testigo de excepción del mutuo aprecio que existía entre ellos dos, ha escrito : “Pero ‘amistad’, verdadera amistad, con profundo cariño, reconocimiento y admiración era la que unía entonces a Mario Vargas Llosa y a Gabriel García Márquez. Vivían a una cuadra de distancia, a la vuelta de la esquina literalmente, en el barrio barcelonés de Sarriá. Se admiraban, disfrutando de su mutua compañía, de sus interminables conversaciones, de los paseos que juntos hacían por las calles de la ciudad y Mario escribía sobre «Gabo». «Le dedicó dos años de su vida, María Pilar», me dijo Patricia (Llosa), al libro-ensayo en el que volcó su admiración por “Cien años de soledad”, la obra maestra de su amigo. El libro: “Historia de un deicidio” le sirvió también a Mario a manera de tesis para obtener su doctorado en la Universidad de Madrid...”[VII].

El testimonio de Serrano –que frecuentó a los Vargas Llosa y García Márquez en la década del 70– es importante para tener una idea de las dimensiones de la ruptura que remeció el ambiente literario por aquel entonces.

Las hipótesis

Son tres las hipótesis que se barajan para explicar la pelea entre Vargas Llosa y García Márquez. Hipótesis 1: “García Márquez le quiso robar la mujer a Vargas Llosa”.

Esta hipótesis fue la primera que apareció en los cables de las agencias periodísticas que reseñaron el incidente. La agencia de noticias EFE, en su despacho del 13 de febrero de 1976, decía: “El móvil de la pelea, no podía ser para menos: las faldas. Un asunto de faldas que, al parecer, provocó García Márquez cuando, en Barcelona, intentó una aproximación a la mujer de Vargas Llosa”[VIII].

Esta hipótesis no resiste análisis. No aporta prueba alguna. Es una suposición, una especulación que rondó por la mente de los periodistas, bastante propensos a dejar volar, tanto como el público lector, la imaginación.

Hipótesis 2: “Vargas Llosa estaba ofuscado por las posiciones políticas de izquierda de García Márquez y disimuló su enojo tomando como pretexto lo que supuestamente el Gabo «le había hecho a Patricia en Barcelona»”. Esto ha sido sostenido por Francisco Igartua. Pero ha sido el propio Vargas Llosa, quien, en la referida entrevista que le hizo Beto Ortiz, ha expresado enfáticamente que: “Lo que ha dicho Igartua es falso”.

Además, para que no queden dudas, ha aclarado que “...el distanciamiento con él (con García Márquez) se debió a una cuestión personal, fundamentalmente, que no tiene nada que ver con su posición ideológica, de la cual discrepo también profundamente, porque creo que, políticamente, García Márquez no es de ninguna manera el buen escritor que es de literatura.”[IX]
Queda, pues, para explicar el confuso incidente de 1976, la tercera hipótesis:

Hipótesis 3: “Vargas Llosa se dejó llevar por la ira al enterarse que García Márquez y su mujer le habían aconsejado a su esposa Patricia separarse de él, debido a que este sostenía un tórrido romance con una modelo norteamericana en Finlandia” (otra versión que circula indica que era una joven sueca).

Esta hipótesis fue expuesta en un artículo por el periodista Juan Gossain del diario “El Heraldo” de Barranquilla[x]. Es verdad que Gossain no señaló cuál era el nombre de la referida modelo y no aportó, como en el primer caso, prueba alguna. Pero pensamos que lo que conjeturó, es lo que más se acerca a la verdad.

La agencia Associated Press (AP) reprodujo parte del artículo de este periodista, quien escribió que la mujer de Vargas Llosa hizo caso a los consejos de los García Márquez y que cuando este se enteró de todo, “montó en cólera”[XI].

Eso quiere decir que Vargas Llosa, llevado por el enojo extremo, esperó el momento oportuno, que se le presentó con la exhibición del film “Odisea en los Andes”, para desquitarse de lo que consideró una afrenta a su matrimonio. Vargas Llosa, asimismo, habría tramado el encuentro entre los dos para vengarse. García Márquez, en conversación telefónica con un redactor del diario “El Espectador”, dijo que “... el director de cine chileno Miguel Littin lo había invitado a sugerencia de Vargas Llosa porque hacía tiempo que no se veían y esa era una buena oportunidad, de lo que se desprende que el peruano lo hizo con premeditación”[XII].

Esto último es posible. De que Vargas Llosa haya provocado el encuentro deliberadamente, es posible. Hay que recordar que Jaime Bayly, en su columna publicada en el diario “Correo” de Lima, relató que el escritor, molesto por la deserción de su hijo Álvaro de la prestigiosa universidad de Princeton para trabajar como periodista en Lima, pactó una cita con este en el parque de Miraflores, la cual terminó con el ojo morado del hijo mayor del escritor.

Cuenta Bayly: “Álvaro terminó asilado en casa de Fernando de Szyszlo, amigo de la familia. Cierta tarde, Mario lo citó en el parque de Miraflores para convencerlo de regresar a Princeton. Álvaro volvió a La Prensa con un ojo morado. Mario le había dado un puñete”[XIII].

O sea, ya hay un antecedente de las iras del novelista que abonan la tesis de que el escritor se deja a veces ganar por la furia. Esto habría ocurrido en el caso de García Márquez. Vargas Llosa rompió unilateralmente la amistad con García Márquez. Le dijo a su editor Carlos Barral que no volviera a publicar el ensayo “García Márquez. Historia de un deicidio” (1971), libro que analizaba la obra del colombiano (por ello esta edición se ha convertido en una pieza de colección para los fanáticos). Barral lo hizo y, lamentándose con el biógrafo Armas Marcelo, confesó: “Solo pude publicar una primera edición de 20,000 ejemplares, y ahí acabó todo”[xiv]. Tampoco fue traducida a otros idiomas. Así de tajante fue Vargas Llosa. Posteriormente, la brecha entre los dos escritores se ensanchó al calificar Vargas Llosa, en la polémica con el novelista alemán Günter Grass, a García Márquez como “cortesano de Fidel Castro”[XV].

Vargas Llosa ha dicho que ni él ni Gabriel García Márquez hablarán sobre el incidente. Dice que les dejarán el trabajo a sus biógrafos, si es que se lo merecen. Todo conduce a pensar que Vargas Llosa se equivocó, se precipitó. Se dejó llevar por sus impulsos, aquellos que bien canalizados convierte en sus famosos “demonios” literarios. Por eso no quiere hablar del tema. Sabe que está en falta. Esto explicaría el que Vargas Llosa, no muy recientemente, haya autorizado que se publique como prólogo un extracto de “Historia de un deicidio” para la nueva edición de “Cien años de soledad”, editada por Alfaguara y la Real Academia Española. Ha tendido el puente para una futura reconciliación. Vargas Llosa habría comprendido, finalmente, que la precipitación no es una buena consejera y que un puñetazo no es suficiente para apagar el recuerdo de una buena amistad.

Notas

[i] Ver “Montesinos es más ladrón”. Entrevista de Heidi Grossman a Mario Vargas Llosa (2000). En Mario Vargas Llosa. Entrevistas escogidas. Selección, prólogo y notas de Jorge Coaguila. Fondo Editorial Cultura Peruana, 2004, p. 276.
[ii] Ver Diálogo con Vargas Llosa, por Ricardo Setti. Ensayos y conferencias de Vargas Llosa. Kosmos-Editorial, S.A., 3ra. Edición, 1990.
[iii] Ver “García Márquez. «No sé por qué me pegó Mario»”, en “Correo”, 18 de febrero de 1976. Reproducido en Psicoanálisis de Vargas Llosa, Max Silva Tuesta,

Editorial Leo, 2005, p. 231.
[iv] Ibíd., p. 230.
[v] Ver Vargas Llosa. El vicio de escribir, Juan José Armas Marcelo, Grupo Editorial Norma, 1991, p. 121.
[vi] Ver Huellas de un destierro, Francisco Igartua, Editorial Santillana S.A., 1998, p. 106.
[vii] Ver “El «boom» doméstico”, María Pilar Serrano. En Historia personal del «boom», José Donoso, Editorial Seix Barral, 1983, p. 107.
[viii] Ver “El novelista Vargas Llosa noqueó a García Márquez”, en “El Comercio”, 14 de febrero de 1976. Reproducido en Psicoanálisis de Vargas Llosa, p. 224.
[ix] Ver Diálogo con Vargas Llosa, p. 30.
[x] Ver “Vargas Llosa fracturó la nariz de García Márquez”, en “La Prensa”, 18 de febrero de 1976. Reproducido en Psicoanálisis de Vargas Llosa, pp. 232-233.
[xi] Ibíd., p. 233.
[xii] Ver “Siguen especulaciones sobre el golpe de Vargas Llosa a García Márquez”, en “La Prensa”, 20 de febrero de 1976. Ibíd., p. 235.
[xiii] Ver “El escritor y el payaso”, Jaime Bayly, 20 de noviembre de 2008.
[xiv] Ver Vargas Llosa. El vicio de escribir, p. 124.
[xv] Ver “Respuesta a Günter Grass”, en “El Comercio”, 6 de julio de 1986; y “Günter Grass aclara a Vargas Llosa”, en “Quehacer”, No. 42, agosto-setiembre 1986.
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EL COMERCIO JULIO 5, 2009

Puñetazo de Mario a 'Gabo' retratado en un libro

9:51 | El escritor Luis Fernández Zaurín relata el fin de una de las amistades más fructíferas de la literatura latinoamericana

(EFE) El puñetazo propinado supuestamente por Mario Vargas Llosa a Gabriel García Márquez hace más de treinta años en México protagoniza una de las anécdotas del libro firmado por Luis Fernández Zaurín bajo el título “De cuando Vargas Llosa noqueó a Gabo”.

El supuesto puñetazo puso punto y final a una de las amistades más fructíferas de la historia de la literatura y hoy da título al libro publicado en España por la editorial Styria.

La anécdota hace alusión al encuentro que tuvo lugar en 1976 en México entre los dos grandes escritores del “boom latinoamericano”, cuando al final de la proyección del filme “La odisea de los Andes”, García Márquez se acercó al peruano para saludarlo y recibió un puñetazo en el mentón que lo dejó tirado en la alfombra del teatro.

“Vargas Llosa había abandonado a su familia para perseguir a una modelo norteamericana y Gabo, tratando de consolar a su mujer Patricia, le aconsejó pedir el divorcio y tomar acciones legales por “abandono del hogar””, relata el texto.

El propio García Márquez es el protagonista de otra anécdota del libro y así Fernández Zaurín cuenta como cuando el Premio Nobel de Literatura “acabó el manuscrito de “Cien años de soledad” tenía tantas dificultades económicas que decidió dividir la obra en dos partes, pero se equivocó y mandó inicialmente la segunda parte y luego la primera”.

Hay otras historias curiosas, como la protagonizada por el colombiano Luis Humberto Soriano, dueño de dos burros y 3.500 libros, con los que recorre los parajes del departamento de Nueva Granada para promocionar la lectura, en una suerte de invención del “biblioburro”.

Fernández Zaurín explicó a Efe que “las anécdotas definen el carácter de sus protagonistas” y, en general, tienen un elemento en común: “la compulsividad, todas tienden a llevar las cosas al extremo”.

Muchas veces, añadió, “esas historias no son verdaderas sino puras invenciones que se transmiten de forma oral hasta que, como diría Vargas Llosa, acaban por convertirse en “la verdad de las mentiras” y eso las convierte en literatura en estado puro”.

Fernández Zaurín recoge desde la muerte accidental de la mujer del escritor William Burroughs, hasta el apuñalamiento con un cortaplumas de Adela Morales a manos de su entonces esposo Norman Mailer.

Además el texto recopila anécdotas sobre Francisco de Quevedo, Miguel de Unamuno, Pío Baroja, Camilo José Cela, Jorge Luis Borges, Juan Carlos Onetti, Gabriel García Márquez o Enrique Vila-Matas.

También tienen cabida sucesos poco conocidos que rodearon a Mark Twain, Jonathan Swift, Anton Chejov o Henrik Ibsen.

Consideró Fernández Zaurín que “el género del anecdotario es habitual en la literatura anglosajona, pero raro en nuestra literatura” y por esa razón decidió recopilar en un libro anécdotas de autores clásicos y de escritores contemporáneos”.

El texto no se olvida las circunstancias que rodearon al poeta español Rafael Alberti cuando su nombre sonó como posible Premio Nobel Literatura.

Así, recuerda que “después del Nobel a Neruda en 1973, circuló que 1974 sería el año de Alberti y, de hecho, la Academia sueca quiso conocer de cerca al poeta español”, pero, según el autor, Alberti dijo que no se le había perdido nada en Suecia y se fue a Italia, donde recibió un premio que consistía en botellas de vino.

En otro capítulo del libro, Fernández Zaurín revela que el veterano escritor y economista español José Luis Sampedro cuando tiene crisis de ideas sitúa un audífono en un café para escuchar las conversaciones de la gente, de las que surgen historias nuevas para las novelas.

Se trata, sin duda, de “un libro escrito desde mi amor a la literatura” y las anécdotas protagonizadas por “muchos de los autores de los que he sido lector y que me tocaron la fibra”, concluyó Fernández Zaurín.
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EL COMERCIO DICIEMBRE 19, 2008

Iraq fue, por sexto año consecutivo, el país donde murieron más periodistas

21:00 | Aunque el número de fallecidos es muy inferior al de años anteriores, según el Comité para la Protección de los Periodistas

Nueva York (EFE).- Iraq fue en 2008, y por sexto año consecutivo, el país donde más periodistas han muerto, aunque el número de fallecidos es muy inferior al de años anteriores, según el Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ, por su sigla en inglés).

Esa organización informó hoy de que ha contabilizado 41 periodistas fallecidos en el ejercicio de su profesión, durante este año, lo que supone un descenso del 37% respecto de 2007, cuando se documentaron 65 muertes, aunque el CPJ aún investiga 22 bajas para determinar si están relacionadas con el desempeño de su trabajo.

"La disminución en el número de periodistas caídos en todo el mundo puede atribuirse en gran parte a Iraq, dónde las muertes bajaron de un récord de 32 muertes tanto en 2006 como en 2007 a 11 en 2008", explicó la organización en un comunicado.

El CPJ, que citó argumentos ofrecidos por periodistas y analistas, sostuvo que el menor número de muertes coincide con una mejoría general en las condiciones de seguridad en Irak y destacó el aumento en tropas estadounidenses desde 2007 entre los factores que han influido en ese descenso.

Otros factores fueron, según el CPJ, "el rechazo de líderes tribales sunitas a la red Al Qaeda y otros combatientes extranjeros en la provincia de Anbar y otros lugares en el occidente de Iraq".

Además, "un alto el fuego declarado por el clérigo chiíta independiente Moqtada al Sadr contra las fuerzas de la coalición lideradas por EE.UU.; y la consolidación del control sectario de vecindarios".

"La presencia menos numerosa de los medios occidentales también contribuyó a la disminución de muertes en Iraq", según el CPJ, que se remitió una vez más a sus entrevistas con periodistas.

Todos los caídos en ese país en 2008 eran iraquíes trabajando para medios locales.

Desde el principio de la guerra en marzo de 2003, 136 periodistas y 53 colaboradores de medios de comunicación han muerto en Iraq, lo que convierte a ese conflicto en el más mortífero para la prensa en la historia reciente.

De los datos facilitados por el CPJ, también se deduce un cambio en los puntos más conflictivos del mundo, ya que ha aumentado el número de muertes en determinadas zonas de Asia y el Cáucaso.

En conflictos en Pakistán, Afganistán, India y Sri Lanka murieron en total 13 reporteros, mientras que 3 fallecieron cuando cubrían conflictos civiles en Tailandia.

Otros 3 murieron en tan solo 5 días mientras cubrían el conflicto entre fuerzas georgianas, rusas y locales por control de la polémica región de Osetia del Sur.

Más del 90% de los reporteros caídos por su trabajo eran periodistas locales quienes cumplían con su labor informativa para medios locales, regionales e internacionales.

El asesinato continúa siendo el principal motivo de muertes relacionadas directamente con el trabajo: 28 de los fallecidos fueron blanco de ataques, mientras que 7 murieron como consecuencia de una situación de combate y 6 por cubrir tareas peligrosas como disturbios sociales y protestas callejeras.

Las investigaciones del CPJ durante 17 años muestran que Filipinas y Rusia figuran entre los países con mayor número de periodistas caídos en cumplimiento de su labor, y entre los peores en resolver los asesinatos.

En México, el periodista Alejandro Zenón Fonseca Estrada cayó en represalia directa por su trabajo, según el CPJ, que apuntó que otros cuatro profesionales de ese país murieron bajo circunstancias aún no esclarecidas en 2008.

Además, las investigaciones del CPJ muestran que al menos siete periodistas mexicanos han desaparecido desde 2005, de forma que "México sigue siendo uno de los países más peligrosos para la prensa en América Latina".

Bolivia y Camboya también figuran en la lista de países con periodistas caídos por su labor este año.

El CPJ contabiliza un caso solo cuando tiene certeza razonable de que un periodista cayó en represalia directa por su trabajo, en fuego cruzado o cumpliendo una tarea de riesgo.
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PERU 21 SETIEMBRE 2, 2008

"Cada mañana sufro como un perro al leer la prensa escrita"

Gabriel García Márquez consideró que los medios escritos han perdido su calidad y es difícil hallar textos que realmente valgan la pena. El escritor lamentó que el periodismo actual se haga deprisa y que los periodistas no puedan pensar mejor lo que escriben.

‘Gabo’ reiteró que el periodismo lo lleva en el alma y que es ‘el oficio más bello del mundo’. (Reuters)
El escritor colombiano Gabriel García Márquez dijo hoy que “sufre como un perro”, debido a la mala calidad del periodismo escrito y porque es difícil hallar “auténticas joyas” en las páginas de algún medio.

El Premio Nobel de Literatura de 1982 se encuentra en Monterrey, México, en la séptima edición de los premios que otorgan Cemex y la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano en las categorías de texto, fotografía y trayectoria a los más destacados periodistas latinoamericanos, informó la edición digital del diario El País.

“El periodismo es una vaina que uno lleva por dentro”, destacó ‘Gabo’ antes de su participación en el VI Seminario Internacional sobre la búsqueda de la calidad periodística, al que asisten más de un centenar de comunicadores de América Latina, Europa y Estados Unidos.

El colombiano lamentó que el periodismo actual se haga deprisa, por lo que los periodistas no pueden pensar mejor lo que escriben.

García Márquez reiteró que el periodismo lo lleva en el alma y que es “el oficio más bello”, y que contra eso “no hay nada que hacer”.

“No hay mejor oficio en el mundo que este, pero ya a mi edad me aburre mucho”, afirmó. No obstante, explicó que diariamente lee varios periódicos. “Cada mañana es un desastre, sufro como un perro”, añadió.

El autor de Cien años de soledad resaltó que su impresión es que los medios no dan tiempo suficiente a sus periodistas. Admitió que ahora los periódicos deben competir con la radio y la televisión, pero que la escritura tiene una gran ventaja sobre los medios electrónicos.

“Escribir sale del alma, los otros medios son aparatos, son máquinas”, subrayó el literato colombiano. Agregó que encuentra muy pocos reportajes o notas que puedan ser consideradas “joyas”, pero que cuando las encuentra piensa, “quién será este tipo”.

“Siempre ha sucedido así, pero antes había la ventaja de que el periódico era más difícil de hacer y las máquinas nunca funcionaban bien y daba tiempo para pensar un poquito”, afirmó el laureado literato.

“Esa era la vida de los periodistas de antes, entonces sufríamos tanto que nos teníamos que emborrachar todas las noches”, comentó.

Finalmente, García Márquez aseguró que ese “ciclo ya se cerró” y actualmente los periodistas ya no tienen tiempo para escribir, por lo que mejor se dedicó a escribir libros.

Comentarios (9)
#1 | 02 septiembre 2008 | 09:47:29 AM
jorge
Es muy cierto, a veces, uno tiene que escribir tan rapido que, ni piensa por uno mismo.
Y es mejor dedicarse a escribir un libro con mucha mas paciencia.

#2 | 02 septiembre 2008 | 10:36:31 AM
Richard Bringas
La obsesión por informar rápido y en consecuencia, de realizar textos chapuceros se evidencia más en la prensa electrónica. El periodista de este medio vive en una permanente lucha contra el reloj y deja de lado la calidad de sus textos. ¿Y qué me dicen de la formación de los periodistas? De la vieja bohemia solo ha quedado el apego por la bebida y ya no se ven periodistas que lean.
Gabo no será un diestro en el manejo de las nuevas tecnologías, pero sabe muy bien del oficio.

#3 | 02 septiembre 2008 | 11:06:19 AM
cesibell
EN EFECTO UNO LEE LOS PERIODICOS,Y LA NOTICIA ENFOCADA POR UN PERIODISTA LA HACE MAS TRISTE,SIN NINGUNA LUZ DE SOLUCION O ESPERANZA PARA QUIEN LEE, SOLO ALGUNOS PERIODICOS COMO PERU 21 TIENE COLUMNISTAS BUENOS,ES UN PLACER LEER A GUILLERMO GIACOSA NO LO DEJO DE HACER,UN LUJO PARA EL ALMA COMO DICE SABINA.

#4 | 02 septiembre 2008 | 11:09:41 AM
Soledad
Si antes los periodistas tenian que luchar contra mas dificultades tecnicas y no tenia acceso a tantas fuentes de informacion como ahora, porque el nivel de los articulos era otro? Sera porque ya ni ellos leen ahora? O ya no tienen alma? Gabo tiene razon: los seudo periodistas de hoy nos hacen sufrir cada dia. Y la falta de tiempo no es excusa para ser sensacionalistas o mediocres.

#5 | 02 septiembre 2008 | 11:43:34 AM
Luis Alberto Borda
Todo cambia, y el periodismo no puede ser la excepcion.
Los periodistas que tenemos hoy son los periodistas que se merece esta epoca llena de tecnologia, pero vacia de sentimientos.

#6 | 02 septiembre 2008 | 11:57:49 AM
chazo
Grande Gabo,a su edad y dando en el clavo .Yo me pregunto que le pasaria si por casualidad se le ocurriese leer los diarios chicha de lima.

#7 | 02 septiembre 2008 | 01:21:20 PM
NEO
Y NOSOTROS POR ACA SUFRIMOS COMO PERROS CADA MAÑANA CON EL TRAFICO DE MIERCOLES DE LIMA MI ESTIMADO GABO....

#8 | 02 septiembre 2008 | 01:34:34 PM
Alex
Todos los que compartimos información sabemos esa herida actual, tuvo que ser alguien como el querido Gabo quien pusiera el dedo en la llaga y nos llame a una reflexión, en estos tiempos que cualquiera se declara periodista y no puede armar ni una frase, aun con estudios universitarios. Escribir, informar, es un pasión y la comunicación antes que ser una "ciencia", es un arte donde podriamos comprendernos mejor como seres humanos.

#9 | 02 septiembre 2008 | 02:53:53 PM
Christian
En verdad que no hace falta ser García Márquez para saber que el periodismo no es lo mismo. Basta saber de la generación de Valdelomar y quienes lo siguieron hasta que las nuevas tecnologías nos quitaron la reflexión crítica y suplantamos la cantidad por la calidad de la información.
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PERU 21 SETIEMBRE 4, 2008

Nuevo periodismo
¿Pueden los medios crear una mejor sociedad?
Autor: Augusto Álvarez Rodrich

MONTERREY, MÉXICO.- Anteayer culminó el encuentro de la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano, que se repite en esta ciudad desde el año 2003, siempre alrededor de la búsqueda de la calidad periodística, con el análisis del papel de la responsabilidad social empresarial en los medios para alcanzar dicho objetivo.

Los debates del último par de días giraron sobre este tema desde la perspectiva del rol que pueden cumplir los medios y los periodistas –una distinción frecuente en las discusiones– para contribuir al desarrollo sostenible de sus países mediante una cobertura de calidad, pertinente, pluralista, inclusiva e independiente.

Desde distintos enfoques regionales, ideológicos o del tipo de medio del participante –escrito, televisivo, radial o electrónico–, la pregunta de fondo que se planteó constantemente fue si realmente el periodismo puede impulsar una mejor sociedad.

Las respuestas coincidieron en que, especialmente por la creciente inoperancia de los gobiernos, el periodismo tiene un espacio crecientemente relevante. Sin embargo, las dudas aparecieron sobre la posibilidad real de concretarlo, distinguiéndose en el enfoque a los “idealistas” y a los “mercantilistas” o, para ponerlo de un modo más simple, a los buenos y a los malos.

Muchos creen que este partido ya lo ganaron, hace tiempo, lo segundos, es decir, los que promueven un periodismo donde el interés particular y la defensa del poder político o económico pesan más que los principios y la ética. Donde el insulto a la persona con que se discrepa es el único argumento. Donde manda la soberbia del periodista y no la visión del ciudadano.

Pero, como comentó el español Iñaki Gabilondo, quien el martes fue homenajeado por su trayectoria periodística de más de cuatro décadas, encuentros como el de Monterrey llevan a pensar que la batalla no está perdida. Y que, a diferencia del espíritu que hoy prima en muchas redacciones, donde las historias que se prefiere contar son las del incremento de las ganancias, sí hay espacio para, sin ser incompatible con lo anterior, contar buenas historias, las que defienden al ciudadano o las que, al menos, le explican a este por qué pasa lo que pasa. Es decir, para hacer buen periodismo.
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TROME 04 de septiembre de 2008

PICO TV
'Gabo' periodista

Este Búho recuerda que andaba con mi mochila y llevaba un libro para arriba y para abajo, el que leía con avidez toda la tarde en la soledad y la inmensidad del estadio de San Marcos: 'Crónicas y reportajes' de Gabriel García Márquez, que había salido en edición popular y de bolsillo de la editorial colombiana 'Oveja Negra'. A inicios de los 80, el escritor colombiano ya había ganado el Nobel en el 82, y yo había leído algunas de sus novelas trascendentales, como 'Cien años de soledad' o 'El otoño del patriarca', pero no el trabajo que hizo en el diario 'El Espectador' de Cartagena, cuando era veinteañero y escribió 'cuando era joven, feliz e indocumentado'. Ya en la cima del mundo literario, editó este libro donde reproducía sus mejores reportajes de juventud para ese diario.

Eran crónicas de notable calidad. Ya se despuntaba el genial narrador que sería años después. Relatos sobre la bomba atómica de Hiroshima o la historia de 'La virgen La Marquesita' que atendía en un pueblito llamado 'La Sierpe', exorcismos, magia, misterios, eran los tópicos que un joven García Márquez impregnaba en sus escritos periodísticos. El estilo que luego plasmaría en la inmortal 'Cien años de soledad'.

El mismo 'Gabo' nunca olvidó sus épocas de periodista. Es más, hoy, viejo, preside una fundación llamada 'Nuevo periodismo' que impulsa la formación y la difusión de cronistas jóvenes en el mundo de habla hispana. En Monterrey, donde se entregaron los premios anuales, 'Gabo' rompió su silencio y dio una definición del oficio que ejercemos:

'Se sufre, pero no hay mejor oficio que el periodismo', pero añadió que 'sufre como un perro' cuando lee algunos diarios. Responsabilizó a las exigentes horas de 'cierre de edición' de darles poco tiempo para pensar y recrear mejor sus notas: 'los medios no les dan tiempo suficiente a los periodistas. Cerraron a las seis, cuando debieron cerrar a las nueve de la noche', explicó. Sin embargo, dijo 'la escritura tiene una gran ventaja sobre la TV o radio'. 'Escribir sale del alma, los otros son aparatos, máquinas'. Finalizó, señalando que los periodistas de antes sufrían mucho por la precariedad de las máquinas 'y nos daba tiempo para pensar un poquito... y como sufríamos tanto, nos emborrachábamos todas las noches'. Si lo dice 'Gabo', ¡¡salud!! Apago el televisor.
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EXPRESO 20 de agosto de 2008

Mundo al revés
Mala prensa
Luis García Miró Elguera

El oficio periodístico es muy complejo. Bien llevado es un servicio a la sociedad, mal practicado es el peor enemigo de un pueblo. La brutal competencia que existe en la industria periodística mundial lleva a ciertos “hombres de medios” a buscar titulares solo para vender y, en otros casos, a usar la prensa como instrumento de chantaje para obtener “ingresos” por la puerta falsa.

En el primer ejemplo opera extraordinariamente esa máxima del periodismo: “perro muerde a hombre” no es noticia; “hombre muerde a perro” vende toda la edición. Mientras tanto, en el segundo supuesto lo único que nutre a ese periodismo zafio es la extorsión al poder.

En consecuencia, esta profesión mal ejercida es un arma peligrosísima. Y precisamente eso es lo que viene sucediendo en el Perú desde que seudoperiodistas –homogenizados en el pensamiento progre– han copado a la “gran” prensa para imponer consignas, ejercer control, acumular poder y conseguir prebendas particulares a expensas de su manejo circunstancial de un conglomerado de medios de comunicación.

El estilo es el mismo. Puntería a alguna víctima y entonces toda la prensa progre actúa como escuadra demoledora hasta acabar con el oponente de turno. En este caso al gobierno aprista, a cuyo partido los progre le han declarado la guerra porque no se allana al capricho caviar, como sí sucedió con el oficialismo paniagüista y toledista –que empoderó hasta el escándalo al mundillo de las oenegés–, ya que en los dos años de esta segunda gestión de Alan García el sector “políticamente correcto” no ha podido sacar troncha del Estado, como suele hacerlo en base a extorsionar al régimen de turno.

Y en ese escenario, un imperdonable pecado de la prensa es convertirse en exacerbadora de la opinión pública para vender más. Presa de pánico por la competencia, el periodista envilecido se torna él mismo en noticia, usando al hombre de la calle para vestir de información lo que es apenas un ardid mediático. Ejemplo de esta mala praxis es aquella prensa que excita la calle utilizando como pretexto el problema de la inflación. Sin medir su irresponsabilidad, confunde a la opinión pública levantando la noticia del aumento de precio de combustibles, pasajes o alimentos, sin poner el tema en contexto: el disparo del costo del petróleo y los granos ha desatado una grave inflación en todo el planeta.

Es más, ayer una conocida radioemisora –dominada por el cogollo caviar– colocó a varios de sus reporteros en sendos microbuses para que “entrevisten” a los pasajeros con preguntas sesgadas como: “¿qué le parece la nueva alza de los pasajes?”. Sin embargo, dado que muchos no respondían indignados –como procuraba el “redactor”– pues volvía la repregunta “¿acaso este aumento no va a desbalancear su presupuesto?”, “¿cómo piensa hacer para soportar tamaña alza?”

En otras palabras, una prensa parcializada, convertida en instigadora del descontento social so pretexto de “informar objetivamente.
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De: noticiaslatinas@yahoogroups.com [mailto:noticiaslatinas@yahoogroups.com] En nombre de elpasquinderadiobemba
Enviado el: sábado, 03 de marzo de 2007 03:24 a.m.
Para: noticiaslatinas@yahoogroups.com
Asunto: [Noticias Latinas]GARCÍA MÁRQUEZ WRITES LIKE A DREAM...

80 AÑOS DE IMAGINACIÓN, ORIGINALIDAD Y RITMO...
El año del inmortal Gabriel García Márquez


Bogotá, 1 mar (EFE).- El "Año de García Márquez". Así bien puede
llamarse este 2007 en que coinciden el 80 aniversario de su
nacimiento, los 40 años de la publicación de "Cien años de soledad"
y los 25 del Premio Nobel de Literatura.

Son aniversarios que trascienden las fronteras nacionales y
literarias porque Gabriel García Márquez, el maestro del realismo
mágico, el creador del legendario mundo de Macondo, es ante todo un
colombiano universal y uno de los inmortales de la literatura.

Gabo, como lo llaman afectuosamente desde sus más íntimos amigos
hasta aquella legión de lectores anónimos que tiene repartida por
todo el mundo, está considerado por los críticos como el más grande
escritor vivo y para algunos es el más importante de la lengua de
Castilla después de Cervantes.

"Es un autor que lo consideran de casa en cualquier lengua y en
cualquier época y en cualquier país donde se lea", manifestó
recientemente en una entrevista con una radio colombiana Dasso
Saldívar, autor de "El viaje a la semilla", la más completa
biografía de García Márquez, nacido el 6 de marzo de 1927.

La admiración, veneración en algunos casos, que García Márquez
despierta en todo el mundo no es gratuita. Es producto de la fértil
imaginación y torrente narrativa de un genio que llevó a su más
elevada expresión un estilo de contar historias fantásticas, no como
fábulas, sino como parte del mundo real.

Eso se constata en las similitudes entre los personajes de sus obras
y sus antepasados, comenzando por la figura de su abuelo, el coronel
Nicolás Ricardo Márquez Mejía y José Arcadio Buendía, de "Cien años
de soledad", y entre su abuela Tranquilina Iguarán Cotes y Úrsula
Iguarán.

"Los abuelos de García Márquez fueron primos hermanos, como José
Arcadio y Úrsula Iguarán en "Cien años de soledad", anota Saldívar
en su obra sobre Gabo.

Las coincidencias entre lo real y lo imaginario, entre Macondo,
aquella "aldea de 20 casas de barro y cañabrava construidas a la
orilla de un río de aguas diáfanas..." y su natal Aracataca,
población del departamento caribeño del Magdalena, refuerzan la
tesis de quienes consideran que el Nobel, más que inventar, dio un
toque mágico a la realidad colombiana.

Es la realidad de un país desgarrado por conflictos, como las 32
guerras que promovió y perdió el coronel Aureliano Buendía en la
obra cumbre de Gabo.

El propio García Márquez, en el discurso de aceptación del Premio
Nobel, el 10 de diciembre de 1982, ante la Academia Sueca de Letras,
recordó que los "gérmenes" del realismo mágico se remontan a los
testimonios "asombrosos" legados por los cronistas de Indias sobre
leyendas como la de "Eldorado".

La obra de García Márquez tiene además la virtud de que atrapa tanto
al lector común y corriente como a los críticos más agudos, un
fenómeno que la Editorial Sudamericana, de Buenos Aires, constató
hace 40 años cuando los 8.000 ejemplares de la primera edición
de "Cien Años de Soledad" se agotaron en cuestión de días. Fue ahí
que empezó a forjarse la leyenda.

Desde aquel 5 de junio de 1967 la obra prima de García Márquez ha
sido traducida a cerca de 35 idiomas, desde el ruso hasta el
esperanto, pasando por el húngaro y el chino, y se calcula que sus
ventas superan los 30 millones de ejemplares.

Recientemente fue escogida por un grupo de 125 intelectuales como
una de las 20 mejores novelas de la historia y, junto con El
Quijote, son las únicas en español de la lista.

Pero a pesar de su prestigio, García Márquez no está exento de las
polémicas, como la provocada en 1997 en la inauguración del I
Congreso Internacional de la Lengua Española, celebrado en Zacatecas
(México), donde propuso simplificar la ortografía y desató con ello
un aluvión de críticas que, según dijo después, se debió a una mala
interpretación de su discurso.

Diez años después de esa polémica, el IV Congreso de la Lengua
abrirá sus sesiones en Cartagena (Colombia), el próximo 26 de marzo,
con un homenaje a García Márquez por sus coincidentes aniversarios.

Los homenajes incluyen además la presentación de una edición popular
de "Cien años de soledad" preparada por las Academias de la Lengua
de los países de habla hispana y revisada por el propio padre de
Macondo.

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