jueves, 17 de marzo de 2011

CARLOS ALCANTARA LLEGO DE JAPON Y LLORO EN EL AEROPUERTO

EL COMERCIO MARZO 17, 2011

Carlos Alcántara llegó de Japón y lloró en el aeropuerto (http://elcomercio.pe/espectaculos/728891/noticia-carlos-alcantara-llego-japon-lloro-desconsoladamente-aeropuerto)
“Fue terrible, las casas se caían al costado”, narró el artista que ya se encuentra con su familia

Carlos Alcántara llegó esta madrugada al Perú y tras recordar el trágico momento que vivió durante el terremoto en Japón, se quebró en llanto. “Fue terrible, las casas se caían al costado”, señaló.

El reencuentro con su esposa fue más que emotivo. La pareja se unió en un abrazo y besos interminables. Carlos no podía creer que estaba de vuelta, una serie de emociones se habían apoderado de él y no podía contener el llanto.

“Como ya lo dije en algún momento, parecía que estábamos en una piscina con olas de cemento, era terrible, las casas se caían al costado y ver en la televisión lo del tsunami y con toda la cantidad de olas que han venido. Todos los días hemos tenido entre tres, cuatro o cinco terremotos pequeños. Para nosotros son terremotos para ellos son réplicas de seis, cinco o cuatro grados”, comentó Alcántara en conversación con “A primera hora”.

Señaló además, que debido al terremoto, el techo del teatro en el que presentó su espectáculo “Asu mare” se cayó y tuvo que cambiar de locación. “Llevamos el show a una discoteca y la gente igual nos siguió. Más de 500 personas nos han seguido. En plena actuación han habido cerca de cuatro réplicas y la gente no salía, se quedaba a ver mi espectáculo”, contó.

Alcántara reiteró que nunca se ha sentido tan contento de regresar al Perú. Agradeció las muestras de gratitud que recibió de los peruanos, pero también lamentó las críticas que recibió por haber seguido presentado su show pese al desastre natural que ocurrió en dicho país.

“Hay gente que ha escrito (en Facebook) estupideces, dice qué hago yo haciendo reír en medio de un desastre. ¿Me van a criticar por eso? A mí me contrataron”, subrayó.
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EL COMERCIO MARZO 12, 2011

Carlos Alcántara en Japón: “Todo se empezó a caer, incluidos los techos"

‘Cachín’ contó que durante el terremoto las pistas parecían “olas de cemento”

(Frecuencia Latina)(http://elcomercio.pe/mundo/726409/noticia-carlos-alcantara-japon-todo-se-empezo-caer-incluidos-techos)
En Japón a Carlos Alcántara le ha tocado pasar uno de los momentos más terribles de su vida, ya que vivió ‘in situ’ el devastador terremoto de 8,9 grados en Japón.

“Estamos tratando de sacar adelante nuestras funciones”, fueron las palabras con las que ‘Cachín’ describió su estado de ánimo. Luego contó que él regresaba de cambiar dinero cuando el violento movimiento telúrico lo sorprendió.

“Empezó a moverse todo, pensamos que era una réplica, pero cuando nos dimos cuenta todo se empezaba a caer incluidos los techos. La gente en la calle estaba como loca, nadie bajaba del auto, no sabíamos qué hacer, los postes se movían, en la pista parecía que estábamos en unas olas de cemento. Finalmente abrimos la puerta y nos dimos cuenta que estábamos en medio de un terremoto”, contó Alcántara en conversación telefónica con su amigo Carlos Carlín en el programa “La noche es mía”.

‘CACHÍN’ CONMOVIDO
Además aclaró que se encuentra bien porque afortunadamente se encontraba en la parte central de Japón y no en la parte más devastada por el sismo y el tsunami.

Dijo que el teatro donde se iba a presentar suspendió el show porque el techo se había caído por lo que pidió permiso para presentarse en una discoteca.

“Tengo una cantidad de sentimientos encontrados. En una discoteca hice la que creo yo es la mejor presentación de mi vida. Hemos hecho la función prácticamente sin luces, por momentos se me atracaba la voz porque estoy haciendo reír a la gente, mientras el pueblo entero de Japón está sufriendo”, señaló Alcántara.
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EL COMERCIO MARZO 11, 2011

Terremoto sorprendió a Carlos Alcántara en Japón

Su madre confirmó que el actor está bien, pero dijo sentirse preocupada porque su hijo está alojado en una zona cercana al mar

(Foto: Archivo El Comercio)
Doña Isabel, madre de Carlos Alcántara señaló que su popular hijo, quien viajó a Japón para cumplir una serie de presentaciones con su show “Asu mare”, se encuentra bien tras el violento terremoto de Japón.

“Yo no he tenido comunicación directa con él, yo sé por mi nuera, su esposa Jossie, que la llamó como a las 3 de la mañana y le dijo que no se preocupe, pero que se había caído el techo del teatro donde se iba a presentar (…) es ya bastante que haya llamado a su casa porque son tan difíciles las comunicaciones”, señaló la madre del actor.

En conversación con RPP, doña Isabel dijo sentirse preocupada porque el domicilio que tiene el actor en Japón se encuentra cerca al mar.
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EL COMERCIO FEBRERO 5, 2011

Carlos Alcántara: de los "caminos tenebrosos" al humor sin fronteras

El actor, el claun, el ‘Dragón’, el bailarín y jurado de ‘reality’, presenta ‘Asu mare’ en Asia y sale del país a arrancar sonrisas en Colombia

ALFREDO ESPINOZA FLORES
Redacción online

Probó “casi todas las drogas” durante una etapa de su juventud, pero hoy, a sus 46 años, a Carlos Alcántara se le ve lúcido, alegre, trabajador. Él mismo define su adolescencia como un momento de “caminos tenebrosos”, pero logró encaminarse en base a un remedio infalible: la risa.

Aunque no todo ha sido chiste en su vida, las actuaciones cómicas han sido las que mayor éxito le han dado. Y, claro, sin olvidar su lado dramático en producciones como “Ojos que no ven” o “La Gran Sangre”. Este 2011 cumple 25 años de carrera artística profesional y los celebra a lo grande: llevando su humor al extranjero. Desde este lunes 06 hasta el 12 de febrero, Carlos Alcántara se presenta en el Festival Internacional de Humor, organizado por la cadena Caracol de Colombia.

ALCÁNTARA ANTES DE LOS 20
Cuando el protagonista de la actuación y la comedia nacional era aún un extra, Carlos apareció por primera vez en pantalla en la película “Los 7 pecados capitales”, de Leonidas Zegarra. Era 1981 y él tenía 17 años.

Pasó sus primeros años en la Unidad Vecinal de Mirones, en el Cercado de Lima. Allí sí vivió los pecados. “Mi etapa más difícil fue entre los 16 y 22 años, una época con bastante inclinación por irme por los caminos tenebrosos de la vida… las drogas… probé varias porque si no eres un idiota y no perteneces al grupo. A través de esa filosofía he perdido varios amigos”, recuerda. ¿Cómo salió de eso? “Por suerte siempre tuve una madre que estuvo aconsejándome y unas ganas de mejorar”.

También fueros años de alienación, luego de haber cumplido servicio militar. “Pensaba que ser blanco era mejor, que tener una ascendencia extranjera era de mejor nivel… un montón de tonterías que si no estás bien informado te alienas y terminas mal. A mí me chocó cuando fui al servicio militar y mientras a mi amigo lo registraron como blanco, a mí me registraron como mestizo”, cuenta. Su situación fue tal que llegó a cambiarse de nombre para entrar a lugares exclusivos. “Una vez entre al Yacht Club con el nombre cambiado y pasé tres meses como rey, pero al final de la temporada me descubrieron y me botaron. Pasé un papelón”.

Intentando ganarse la vida, trabajó vendiendo electrodomésticos en la Feria del Hogar. Según él, “para buscar chicas, también”. Su carrera artística estaba por empezar. “Quería ser actor, por eso iba contra la corriente”.

ALCÁNTARA A LOS 20
El extra se puso una bola roja en la nariz y su vida cambió para siempre. Como si fuese una varita mágica, una lámpara de un genio, su fama creció a finales de esta década.

Su verdadero inicio en la actuación fue cuando ingresó al Club de Teatro. La mejor decisión que tomó. Si no hubiese ido contra la corriente “quizás habría sido ingeniero industrial. No tenía la idea de lo que era, pero postulé a la Universidad de Lima dos veces y no hice ni siquiera dos puntos. Hice -10 y -30”, sonríe.

Fue en el Club de Teatro donde debutó en las tablas en 1986, a los 20 años. Allí participó en diversos montajes, como “La Malquerida”, “Los Tres Mosqueteros”, “Cuatro Historias de Alquiler”, “La Mujer del Año”, “Viva el Duque Nuestro Dueño”, “La Calle” y “Monólogos del Pene”, entre otros. En televisión, la pantalla chica lo acogió con “Saña”, y siguió con “Paloma”, “Solo por ti”, “El hombre que debe morir”, “Antonio Raymondi”, “Mala Mujer”, “Calígula”, “Obsesión”, entre otras.

Entonces llegó su mejor momento. “Cuando estaba en el Club de Teatro era compañero de July Naters. Una vez fui a ver Pataclaun y le dije: ‘Si haces un taller, me avisas’”. Seis meses después se dio. Empezó en “Pataclaun en la Ciudad” cuando tenía 25 años, luego siguió con “Pataclaun Enrollado” y “Pataclaun Busca Pareja”, formando parte de ese recordado y exitoso elenco de clauns que pronto aparecería en televisión.

ALCÁNTARA A LOS 30
El gran salto llegó. Dada la buena acogida sobre las tablas, Carlos Alcántara pasó a la pantalla chica como claun. ¿Cómo no recordar al popular ‘Machín’? ¿Cómo olvidar sus ocurrencias y su lengua floja? ‘…mare’, ‘…ajo’, ‘…erda’ y mil y un apodos para los demás. Dos temporadas bastaron para ganarse el corazón del público.

“Creo que he sido el primero en tirarme pedos y decir lisuras sin decirlas en televisión”, comentó hace poco, en un reportaje de Frecuencia Latina en homenaje a Pataclaun. ¿El capítulo que más recuerda? Cuando ‘Machín’ va a hacer servicio militar. El capítulo final agarró a todos con una nostalgia predecible, que aún se siente. “Fue como los Beatles separándose y haciendo una última canción”.

Su siguiente ‘hit’ (en realidad solo un amague de tal) se dio cuando reapareció en la TV, pero en una nueva faceta: la conducción. En 2005, a los 39 años, debutó en “Lima Limón” junto a Laura Huarcayo. Apenas duró 6 meses. En pleno programa en vivo, sin aviso alguno, anunció su renuncia. “Me llamaron a este programa por mi transparencia y estoy muy agradecido por eso. Pero mi madre me enseñó a ser consecuente con mis valores e ideas y a mostrar una sonrisa sincera. A las señoras les pido perdón si en alguna ocasión di una opinión abrupta. Muchas gracias por todo el cariño, lo que hice fue por ustedes (…) Prefiero evitar especulaciones así que opto por renunciar públicamente. Desde hoy dejo “Lima Limón”, gracias Laura, adiós”, dijo en ese momento.

Por principios o por la discusión que tuvo poco antes con Favio Ubierna, el pastor hijo del productor Guillermo Guille, cuando se tocó el tema del matrimonio homosexual, lo cierto es que Alcántara desapareció de manera abrupta del magazine. Para algunas una mala forma de despedirse; para otras, una salida decorosa, con orgullo.

En esta etapa hizo algunas películas, entre ellas, “Muerto de amor” (2002), “Ojos que no ven” (2003), “Polvo enamorado” (2003) y “Doble Juego” (2004). La segunda, la de ‘Pancho’ Lombardi, es que con más cariño recuerda, por considerarla su mejor interpretación en el cine.

ALCÁNTARA A LOS 40
Aún sin poder quitarse la marca de ‘Machín’, Carlos emprendió una nueva aventura televisiva con un personaje que logró que la gente lo recuerde no solo como un claun: el ‘Dragón’. En 2006, a los 40 años, Alcántara se unió al elenco de la exitosa serie “La Gran Sangre”. Él era un ex policía convertido en un maestro de artes marciales, líder del grupo que imponía justicia en las calles. Hasta cuatro temporadas duró y luego estrenaron la película. Lamentablemente, pese a la expectativa, como él mismo reconoce, “sin éxito”.

El fracaso del filme no lo desanimó y sorprendió con una nueva incursión en la pantalla chica. Sorprendió, sobre todo, por el formato del programa en que apareció, un ‘reality show’, habiendo renunciado años antes a un magazín con ‘talk show’. No era lo mismo, es verdad, pero algunos no lo vieron con buenos ojos.

Nada que lamentar. Sus dotes como bailarín hicieron callar a todos y ganó la primera temporada de la versión nacional de “Bailando por un sueño”. Luego se quedó en el programa como jurado en las distintas versiones que tuvo el espacio de Gisela Valcárcel.

En las tablas no se hizo extrañar. Por cuarto año (“jamás pensé que duraría tanto”), y sin descanso, el actor presenta el unipersonal “Asu Mare”, en el que hace carcajear a los asistentes con la ficción de una vida que tiene mucho de la realidad de la suya. Incluso su madre le dice “yo no soy así, yo soy peor”.

Desde este lunes 06 hasta el 12 de febrero, Carlos Alcántara se presenta en Colombia. Se le ve emocionado pero con gran sentido de responsabilidad. Sabe que es una oportunidad que ya quisieran tener muchos otros actores o humoristas: internacionalizar su trabajo. Llevará partes de su unipersonal para el show. Los colombianos le agradecerían de por vida que les presente al sensacional ‘Machín Alberto’, con harto ‘…mare’ y ‘…ajo’ de por medio, y al gran ‘Dragón’ y su sabiduría. No lo dejarían volver. ¿Sería acaso como su despedida a lo ‘Beatles’ de Pataclaun? Mejor no pensarlo, aún tiene para rato. Y lo mejor puede estar por llegar.
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EL COMERCIO ENERO 31, 2011

Carlos Alcántara a los artistas: "Tomen en cuenta que la política no es un juego"

El actor, que este fin de semana presenta su unipersonal en el balneario de Asia, pidió a sus colegas que se preparen si quieren postular al Congreso

No necesita pintarse la cara ni vestirse con ropa colorida para hacer reír. Tampoco un partner para mantener al público ensimismado durante las más de dos horas que dura su espectáculo. Carlos Alcántara es un éxito sobre el escenario, es un showman que lleva el humor en las venas y al que da gusto aplaudir. Y este 5 de febrero llevará su unipersonal “Asu Mare” al Centro Cultural Rímac en Asia.

Inolvidable como ‘Machín Alberto’ en la serie cómica “Pataclaun”, sorprendente como ‘Dragón’ en “La gran sangre”, impresionante bailarín en “Bailando por un sueño”, notable actor de películas como “Ojos que no ven” y convincente jurado en “El gran show”. Por si fuera poco, en su paso por divertidos comerciales de una conocida marca de cerveza, Carlos se las ingenió para colocar su sello personal, el cual lo ha ubicado en un importante lugar en la lista de los referentes del espectáculo peruano.

Vuelves a Asia con “Asu Mare” . ¿Qué novedades trae esta nueva versión de tu unipersonal?
Es una versión totalmente mejorada, habrá pantallas para que el que esté en la última fila pueda ver bien y también participarán cinco músicos, va a ser algo muy bonito. Es la tercera vez que me presento por allá, y ahora regreso después de dos años.

Entras al cuarto año de “Asu Mare”, todo un reto.
Así es. Jamás imaginé que iba a durar tanto y con tanto éxito. Las entradas de mi espectáculo se venden con anticipación, se agotan rápido. Creo que lo que más funciona es cómo la gente se pasa la voz. Yo me entrego al cien por ciento para que todo salga bien, no tengo un libreto hecho, me gusta improvisar .

¿Las historias de tu show forman parte de la vida real?
La mayoría son reales y las que no, están sazonadas con la realidad. Es como una retrospectiva para entender un poco cómo es que yo termino siendo artista. Y la verdad es que mi mamá tiene mucho que ver en todo lo que he conseguido.

¿Y ella qué opina de que cuentes anécdotas de su vida en tu unipersonal?
A ella le gusta. Siempre que va a ver mis show me dice: “yo no era así, era peor”. Mi mamá es muy graciosa. A pesar de que le ha tocado la vida difícil, estar sola y trabajar para sacar adelante a sus hijos, siempre ha tenido un espacio para el humor.

No fue fácil para tu madre, pero tú tampoco te la llevaste fácil ¿Qué es lo que más te marcó en tu infancia?
Mi barrio. Mi gran Unidad Vecinal de Mirones. Tengo los mejores recuerdos de mi niñez, he jugado mucho. Hay algo que siempre agradezco a mi barrio, a mi madre, a mis amigos, es el hecho de haber jugado y haber hecho mucho deporte.

¿Es cierto que no te perdías ni una sola fiesta, y que eras un buen bailarín?
Iba mucho a fiestas. He vivido la época de John Travolta, de Michael Jackson, del break dance. Me aprendía todos los bailes. En mi barrio había mucha gente autodidacta, yo no he sido el mejor bailarín de mi barrio, había gente que bailaba mejor que yo, también había grandes futbolistas.

¿Cuál ha sido la etapa más difícil que viviste en Mirones?
He tenido varias etapas, aunque la más difícil fue la adolescencia, entre los 16 y 22 años. Fue una época con bastante inclinación por irme por los caminos tenebrosos de la vida, que uno vive porque tiene que vivirlos.

¿Te refieres a las drogas?
Así es. Las drogas... probé varias porque sino eres un idiota y no perteneces al grupo. Y a través de esa filosofía he perdido varios amigos que lamentablemente han empezado por el mal camino y no han terminado bien.

¿Y tú cómo encontraste el buen camino?
Por suerte siempre tuve una madre que estuvo aconsejándome y unas ganas de mejorar.. .Pero así como en mi barrio hay gente que va por el mal camino, también hay gente trabajadora, estudiosa y profesional. La familia influye mucho, depende de cómo te forman, de cómo te crían.

"PENSÉ QUE SER BLANCO ERA MEJOR"
¿Es cierto que hay una época alienada en tu vida, en la que te sentías frustrado por no ser blanco?
Pensaba que ser blanco era mejor, que tener una ascendencia extranjera era de mejor nivel, que tener plata era mejor… un montón de tonterías que si no estás bien informado te alienas y terminas mal. A mí me chocó cuando fui al servicio militar y mientras a mi amigo lo registraron como blanco, a mi me registraron como mestizo. Ahora me doy cuenta que todos somos iguales, lamentablemente hay gente en este país que no piensa así.

¿Fue tanta tu alienación que llegaste al extremo de cambiarte el nombre para ingresar a discotecas exclusivas?
Me cambiaba el nombre y el apellido porque yo creía que eso es ser mejor. Un montón de veces he entrado a las discotecas con nombre cambiado. Una vez entre al Yacht Club con el nombre cambiado y pasé tres meses como rey, pero al final de la temporada me descubrieron y me botaron. Pasé un papelón.

¿Te arrepientes de algo que has hecho?
De lo que me arrepiento es que no aproveché algunas cosas en el colegio y la academia. Quería ser actor por eso iba contra la corriente.

¿Si no hubieses ido contra la corriente qué crees que hubieses sido?
Quizás habría sido ingeniero industrial. No tenía la idea de lo que era, pero postulé a la Universidad de Lima para ingeniera industrial. Postulé dos veces y no hice ni siquiera dos puntos, hice -10 y -30.

¿Cuáles son los cómicos que tienes como referentes?
Mis referentes han sido siempre el 'Chato' Barraza, de quien tengo el LP de “Ahí vengo yo”, también 'El gato' Abad, Néstor Quinteros, 'Melcochita'.

Has sido invitado para participar, del 6 al 12 de febrero en el Festival Internacional de Humor organizado por la cadena Caracol de Colombia.
Estoy emocionado de probar ante un público que no sea peruano, de ver las reacciones de este, que nunca me han visto ni escuchado. El show que presentaré serán extractos de “Asu Mare” y tendrá ciertas modificaciones en cuanto palabras y expresiones que son muy peruanas.

Además te presentas en tres ciudades de Japón
Sí, estoy muy emocionado de llevarle a la comunidad peruana que está ahorita en Japón un poco del Perú, ya que este show es netamente criollo y peruano. Tengo amigos que están allá que me mandan mails y me llaman pidiéndome que vaya para allá.

LA ACTUACIÓN
¿Cómo inicias tu carrera actoral?
Estudié teatro en el Club de Teatro de Lima en Miraflores, con Reynaldo D´Amore, pero antes de estudiar ahí pasé como extra en todos los eventos que podía. Mi carrera la hice desde cero, como extra con parlamento, extra sin parlamento, figurante…

Pero fue en “Pataclaun” que conseguiste popularidad y éxito.
Es cierto. Me hice conocido y la gente me reconoció más. Por eso siempre le agradezco a “Pataclaun” y a Julie Nutters.

Pero tu éxito actoral fue más allá. Te llevó a hacer cine.
He participado en 9 películas. Mi único papel protagónico fue en “La gran sangre”, que no tuvo éxito, pero el mejor personaje que hice fue en “Ojos que no ven” de Francisco Lombardi. Interpreté a Martín Chauca, pareja del personaje de Tatiana Astengo. Con ese personaje llegué al Festival de Cine de San Sebastián.

¿Te arrepientes de algo que dejaste de hacer?
Estudiar inglés. Me jalaron en el tercer ciclo y mi mamá me sacó. Ahora sé porque mi esposa habla inglés y porque estuve en Estados Unidos.

¿Vas a seguir como jurado en “El gran show”?
No sé si vuelva.

¿Y a participar como héroe?
Me gusta bastante bailar, pero no participaría bailando y menos aún ahora que ponen cámara hasta para ir al baño. No podría, soy muy 'bocafloja'.

Llevas una relación de 17 años con tu esposa. ¿A qué atribuyes el éxito de tu matrimonio?
Pronto vamos a cumplir 18. Creo que la base es mucha comunicación, bastante respeto y admiración por el prójimo y, sobre todo, empujar el carro hacia el mismo lado.

DESCARTA INCURSIONAR EN POLÍTICA
¿Algún partido político te ha propuesto integrar sus filas?
Muchas veces, pero no me interesa. Me parece una idea descabellada.

¿Qué te parece que muchos colegas tuyos postulen al Congreso?
Bueno, supongo que esta bien en la medida de que se preparen, porque tampoco se trata de postular por postular. La cosa no es tan fácil, no estoy ni en contra ni a favor, pero que tomen en cuenta que no es un juego.
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PERU 21 ENERO 29, 2011

“Mis referentes son el ‘Chato’ Barraza y Melcochita”

“Yo me muestro tal como soy. Y mi humor funciona en todos los niveles sociales. Me han dicho que siendo uno se puede ser universal. Ese es mi sueño... y el de mi vieja y mi barrio” (risas), nos dice el estupendo humorista Carlos ‘Cachín’ Alcántara.

"¿A quién escojo entre Tilsa y Larissa (Riquelme)? A Tilsa, mil veces. De Larissa no tengo ningún recuerdo: no sé cómo es ni cómo habla ni de qué. Es una chica que tuvo un golpe de suerte y supo aprovechar su momento. Tilsa es mucho más sabrosa, más peruana, más entradora”. Así comienza nuestro diálogo callejero con Carlos ‘Cachín’ Alcántara, el excelente humorista que presentará su unipersonal Asumare, el sábado 5 de febrero, en el Centro Cultura Rímac (Asia).

Al Carlos Alcántara adolescente, ese que caminaba por Mirones, ¿cómo le gustaban las chicas?
A esa edad no miraba mucho lo que había dentro, solo lo que había afuera (risas). De hecho, me gustaban las chicas con buen derriere, con buen busto, con cintura pequeña. El color no me importaba… aunque en una época me alocaron las rubias.

¿Eras buen pobre?
Totalmente. En tiempo de guerra… hasta muña, harina, lo que sea para saciar el ‘hambre’ (risas). No me arrepiento. De lo único que me arrepiento de mi adolescencia es de no haber aprovechado el colegio ni las oportunidades que me dieron algunos familiares para estudiar.

¿Desaprovechaste el colegio o el colegio te desaprovechó?
Tienes razón. Yo no me adaptaba al sistema educativo de los colegios nacionales. No tengo nada en contra de ellos, pero su sistema podría ser mucho mejor. No se pueden tener tantos alumnos en un salón y que todos vayan al mismo ritmo.

¿Saliste a tomar alcohol con tus profesores?
En algún momento. Y si bien directamente no le di dinero a ninguno para que me aprobase, sí lo hice indirectamente. Recuerdo que en cuarto de media me tocó Mecánica Automotriz y, para aprobar, uno tenía que dar o un galón de gasolina o una herramienta.

Eres un pata de barrio que se mueve con la ‘gentita culturosa’ de Lima…
Yo lucho con los dos lados: llego a ser popular pero no intelectual. Tampoco quiero ser un intelectual. Lo mío es estar en la calle pero soy bastante abierto. No me trago a la gente que se siente superior, ya sea por su dinero, por su raza, por su capacidad intelectual. Todos deberíamos ser iguales pero, lamentablemente, el Perú es un país dividido. Yo lucho para que nos miremos de frente, pues durante mi adolescencia –y parte de mi adultez– viví una alienación, unas ganas de estar con gente de un mundo al que no pertenecía y, al final, rebotaba.

Ahora estás en ese mundo…
Pero me sigo sintiendo el mismo chico de barrio de siempre y, lo mejor, valoro de dónde vengo, mi familia, mis amigos, los consejos de los adultos; el valor del trabajo, el esfuerzo, algo que no hacía antes. Y estos valores se los estoy inculcando a mis hijos.

Y todo eso está en Asumare…
El espectáculo se hizo para que la gente supiese de dónde vengo, quién es mi madre, por qué es importante, cuánto ha influido en mí, por qué le agradezco. Pero tengo otras cosas de qué hablar: la pareja, los hijos, la modernización, la intelectualidad, lo que no fui, lo que quise ser.

¿Eras un sabrosón?
Claro, porque vengo de un barrio recontrasabroso… y sigo siendo recontrapendejo (risas). Ahora sufro porque me queda toda la pendejada del barrio porque mientras muchos están de ida, yo ya estoy de regreso, pero igual me quieren agarrar de huevón. Somos un país de pendejos, todos sacan la vuelta: los que manejan, los futbolistas, los maridos y, aunque no sé el porcentaje, hasta las mujeres, eso sí, cuando ellas lo hacen, lo hacen mejor (risas). Los peruanos nos hemos acostumbrado a hacer pendejadas para lograr cosas.

¿Le gusta el orden?
Claro, porque mi vida es desordenada hasta ahora. Y mi mujer se la pasa corrigiéndome y ayudándome a vivir como gente. Y yo aporto vitalidad para el trabajo, humor, bondad, me saco la mugre para que no nos falte nada, apoyo emocional. Pero todo esto lo he tenido que aprender porque tengo un ego muy fuerte.

¿Qué tal te sientes en ‘Eisha’?
Tranquilo. Hace 20 años hubiese estado acomplejado, porque así era yo, alguien que valoraba mucho el dinero, el color de pelo, el color de piel. Ahora ‘Eisha’ es una muestra de lo que podía ser el Perú: uno se encuentra con gente de todas partes; con cholos, negros, blancos y chinos; con misios y platudos. Pero aún seguimos divididos como país.

¿Quiénes son tus referentes en el humor?
El ‘Chato’ Barraza, Melcochita, Tulio Loza, Vinko y Néstor Quinteros. Recuerdo que tenía el LP ‘Ahora vengo yo’, del ‘Chato’ Barraza, un disco de chistes. Con mis amigos nos reuníamos a escucharlo, a matarnos de risa. Yo no me siento ni más ni menos que ellos. Lo que he hecho es reciclar las lecciones de estos grandes con mis vivencias de barrio. Felizmente pude salirme a tiempo de esa vida. Seinfeild, Bayly, Carrey, Rock son mis nuevos referentes.

Si yo te digo que eres el ‘Miguelito Barraza del siglo XXI’, ¿te molestas?
No, para nada, pero como Miguelito Barraza no hay nadie. Yo no me compararía con él, un maestro. Yo soy un comediante con delirio de hacer otras cosas… como actuar.
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EL COMERCIO ENERO 22, 2011

Carlos Alcántara: “Soy un actor recontra barrio”

El actor participará en el Festival Internacional del Humor, en Colombia. Además, tendrá tres presentaciones en Japón

(Foto: Archivo El Comercio)
DIEGO PAJARES

‘Cachín’ llegó al Centro de Lima y lo primero que hizo fue pararse en la avenida Abancay y apreciar la vista: tráfico, manifestaciones rumbo al Congreso y fanáticos ansiosos por una foto con él. “La gente se sorprende de que yo esté aquí, pero no saben que soy un actor recontra barrio”, comenta.

Así es Carlos Alcántara, quien en dos semana nos representará en el Festival Internacional del Humor organizado por el canal Caracol de Colombia, quien no sabe aún si continuará trabajando con Gisela Valcárcel (aunque es muy probable que sí), y quien se apena al hablar de “Broders”, aquella serie inspirada en Starsky & Hutch que protagonizó junto con Christian Thorsen y Percy Olivares, porque se ilusionó en realizar una segunda temporada que nunca vio la luz.

Estás por empezar el cuarto año consecutivo presentando “Asu mare!” ¿Cuál es la clave del éxito?
No es que yo me presente y el local se llena. Vengo acompañado por una popularidad, una pasada de voz, eso es importante. Trabajo con un gran equipo.

¿Has tenido la oportunidad de ver alguno de los unipersonales de otros actores?
Tengo mucha admiración por todos los compañeros del rubro, pero no he visto el trabajo de Carlos Galdós, tampoco los últimos unipersonales de mi amigo Carlos Carlín. He visto el de Johanna San Miguel, el de Fabiola Arteaga. Vi el trabajo que hicieron las hermanas Aguirre, son encantadoras, divertidas. No he visto nada de Carlos Álvarez, solo el de Fernando Armas, porque coincidimos en varias reuniones. Es un mate de risa.

¿Es cierto que te propusieron hacer “El cavernícola” antes que a Gonzalo Torres?
Tuve una conversación con Juan Carlos [Fisher, director]. Me pareció genial el guión, pero estaba con mucho trabajo y no podía asumir el papel. Cuando me enteré de que lo iba a hacer Gonzalo, me alegré, él era el indicado.

¿Has tenido propuestas para volver a actuar en televisión?
Me propusieron tener una participación en “Lalola”, pero no se acomodaron mis tiempos. Quieren que trabaje cuando me toca salir de vacaciones [risas]. Tendría que gustarme mucho el personaje, la historia y el sacrificio económico, porque la verdad con los unipersonales me ha ido mucho mejor que en cualquier cosa de televisión que haya hecho en mi vida.

¿Cuáles son tus referentes?
Me he cansado de ver al ‘Chato’ Barraza. No solo de verlo, sino de escucharlo. Tengo sus LP de chistes. Néstor Quintero, ‘Melcochita’, Tulio Loza. También he visto el trabajo del ‘Gato’ Abad, de Chalo Reyes. Esos son mis referentes.

¿Qué estás planeando para tu siguiente unipersonal?
Quiero hacer algo más tecnológico. Por otro lado, quiero incluir temas de pareja. Mi esposa es bailarina de danza contemporánea, baila, es entonada para cantar. Haremos temas entre ella y yo. Así como tengo temas con mi vieja y con el barrio, tengo 18 años con la misma pareja. Hay un montón de cosas que decir al respecto. Estaría listo en julio.

Viajarás a Colombia para participar en el Festival Internacional del Humor.
Estoy emocionado y orgulloso. Me enfrentaré a gente nueva, de otro país, en un set de televisión con público, con cámaras. Tengo que acomodarlo todo en dos bloques de 15 minutos. Presentaré “Asu mare!” porque es lo que tengo ahora y creo que mi mamá me va a dar suerte [risas].

*¿Estás al tanto de que también irá Tulio Loza?
Imagino que Tulio tiene un repertorio gigantesco. Supongo que él llevará algo más político, que es lo que más me gusta de lo que él hace. Lo sigo desde niño, me encanta Camotillo. No dudo que lo hará muy bien.

También harás presentaciones en tres ciudades de Japón.
Esa es otra cosa que me tiene feliz y orgulloso. Me voy a Japón, en donde hay harto peruano. También haré reír a los japoneses, uno tiene que mostrar lo suyo afuera.

Definitivamente, este será el año de la internacionalización para Carlos Alcántara.
Lo de Japón es genial, pero en lo de Colombia sí siento que es una subida de nivel en mi trabajo profesional. Ir a otro país, mostrar lo mío y que funcione. Si puedo arrancarles una risa espontánea, yo seré feliz.

NO QUIERE SOLTAR A GISELA VALCÁRCEL
El año pasado alcántara cumplió tres años trabajando como jurado en los diversos ‘realitys’ producidos por la rubia conductora. ‘Cachín’ no descarta en esta temporada volver a sentarse entre Morella Petrozzi y Pachi Valle Riestra, aunque asegura no haber conversado todavía con la producción de la ‘Señito’.
“Todo dependerá de mis tiempos, aunque me siento cómodo con el horario. Para mí es genial ir una vez por semana, sábado por la noche, pero para mi familia no (risas). Al final mi esposa y mis hijos terminaron acompañándome”.
El actor reafirmó estar cómodo trabajando con la producción del programa que transmite América Televisión, y que regresará a la pantalla chica en abril próximo con un programa llamado igual que el del año pasado: “El gran show”.
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PERU 21 JULIO 2, 2010

“Probé casi todas las drogas, pero el deporte y trabajar me salvó”

No es solo un claun ni, mucho menos, un crítico de arte, pero Carlos Alcántara intenta ver más allá de esa nariz roja que hace mucho no se coloca. Sufre, tiene miedos y sueños, como cualquier otro ser humano. Conozca un poco más de este popular actor.
Autor: Fabiola Valle

De adulto tuve varios conflictos internos. No era feliz porque no me asumía como era. No aceptaba que era un chico de barrio, que no sabía inglés, que mis abuelos fueran andinos, que mi apellido no fuera famoso... Tenía muchos prejuicios. Andaba con un grupo de gente a la que no pertenecía. Pero ahora estoy feliz porque me muevo en la vida tal como soy. No trato de aparentar nada ni me creo más porque sea famoso”, nos cuenta Carlos Alcántara.

Usted es un actor muy popular, pero quizá muchos no saben que es un actor de 'a pie’...
Soy un chico de barrio total y sabroso. He crecido en Mirones, Breña, un distrito muy populoso, y he andado por Bellavista, el Callao, San Miguel, el Centro de Lima y San Martín.

¿Y por qué andaba en esos lugares?
Ese era mi entorno. No tenía carro ni plata. Y mis fiestas y reuniones eran por ahí. Ya más grande tomaba taxis con mis amigos y nos fugábamos sin pagar. Pero eso era palomillada.

Ha estado por zonas 'bravas’. ¿Alguna vez probó algún tipo de drogas?
Sí, casi todas, pero nunca me pegué. De joven, uno quiere hacer todo lo que hace el grupo por ser reconocido y muchas veces se equivoca.

¿Y cómo logró salir de ese mundo?
El deporte y la responsabilidad de trabajar al día siguiente me salvaron.

Usted estuvo expuesto al peligro...
Sí. De adolescente nunca faltaron los malos amigos que te incitan a robar para comprar ropa. De adulto tuve otros conflictos: cuando vivía solo, andaba medio desubicado. Entonces, tapé esos huecos con drogas. Recién empecé a aceptarme en la época en que trabajé en Pataclaun.

¿Cuándo se interesó por la actuación?
Desde chiquito quise ser famoso. Veía mucha televisión y mi madre solía incitarme a que en las fiestas sacara a bailar a los invitados y tocara el cajón.

¿Cómo se inició?
Actúo desde el colegio. Voy a la televisión desde los años de Yola Polastri. Me gustaba participar. A los 17 años trabajé de extra en la cinta Los siete pecados capitales, de Leonidas Zegarra, pero nunca la vi. Luego hice teatro y novelas. Pero los personajes más importantes fueron 'Machín’, en Pataclaun; 'Dragón’, en La Gran Sangre, y 'Charlie Salsa’, en Brothers. También tuve una participación muy buena en Ojos que no ven, de Francisco Lombardi. Pero aún espero mi oportunidad.

Le gusta que la gente lo reconozca...
Tengo un ego muy grande. Me gusta que me vean y me aplaudan. Soy feliz al escuchar la risa de la gente y saber que se va contenta luego de un espectáculo. Es como una droga con la que no se puede vivir.

¿Cree que participar en el programa de Gisela Valcárcel le da más fama?
Claro. La gente me ha conocido en otra faceta y ahora me acepta más. Hasta los cómicos imitan el personaje de 'Machín’. Me divierte que seamos inspiración para las personas que trabajan con el humor. Eso significa que tu trabajo está yendo bien.

Pero, ¿cómo maneja eso?
Yo tengo claro cuál es mi función dentro del trabajo. No todo puede ser gratuito: hay un sacrificio. Si la gente me sigue y me ve, lo mínimo que puedo hacer es firmar un autógrafo o tomarme una foto con ella.

¿Usted estudió otra carrera aparte de la actuación?
Estudié en la Universidad Garcilaso de la Vega. Postulé a Ingeniería Industrial, pero no ingresé y terminé en Sociología. Luego me cambié a Administración de Empresas. Hasta que me di cuenta de que no era lo mío cuando le pagué a un profesor para que me pusiera 11 en matemáticas. Me pareció una pérdida de plata estar pagando para pasar un examen.

Escuché alguna vez que usted es un apasionado del fútbol...
Yo quería ser futbolista. Me parece lo máximo que te paguen por jugar, aunque a mí también me pagan por hacer lo que me gusta. A veces es difícil y cruel trabajar en algo en lo que no te sientes cómodo. Y, encima, a veces no te pagan. Quizá si me hubiera dedicado a la pelota no tendría tanto éxito ahora como actor y tal vez estaría encaminado más por la vida turbia del futbolista.
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PERU 21 MAYO 8, 2010

“Mi madre me ha contagiado toda su alegría, toda su chispa”

Carlos Alcántara es un buen y versátil actor. Recordado por sus papeles de 'Machín’, en Pataclaun, y 'Dragón’, en La gran sangre, también ganó Bailando por un sueño y la rompió con su unipersonal ¡Asumare!, que repone mañana, por el Día de la Madre, en la PUCP. Entradas: Teleticket.
Autor: Gonzalo Pajares Cruzado

Mi mamá trabajó 40 años en la Compañía Peruana de Teléfonos; mi papá no trabajó nunca (risas). 'Machín’ es como él. Recuerdo a mi padre llegando a casa y diciendo: “No me han pagao, no me han pagao” (risas). Yo me veo en mi casa, mi padre durmiendo y el lugar oliendo a cantina. Antes había rencor; ahora lo tomo con humor”. Carlos Alcántara, 'Cachín’, nos habla, con ingenio, de sus padres.

Imagino que lo vivido con su padre afianzó su relación con su madre…
Fue mucho más estrecha, mucho más dependiente. Quizá por este rollo de amor-odio con mi madre soy el más 'afectado’ de mis hermanos, pues la llevó a fijarse más en mí. Me puso una estrellita: yo destacaba en los deportes, en las actuaciones, con las chicas… en todo. Siempre me festejó, siempre estuvo en la tribuna tomándome fotos, siempre estuvo alentándome. Por eso hago ¡Asumare!, porque ella es la culpable de lo que soy (risas).

¿Por qué su madre se 'fijó’ en usted?
Creo que no tuvo mucha paciencia, y mi hermano mayor pagó pato. Le caía golpe y yo, al toque, aprendía qué no hacer. “¿Cuánto es 2+2?”, le preguntaba mi madre. “Tres”, contestaba mi hermano. 'Pum’, le caía golpe, y yo al toque decía “cuatro” (risas). Le debo tanto a mi hermano que mi siguiente espectáculo será Ay, hermano (risas).

Su madre hizo todo para que ustedes no fueran como su padre…
Así es. La imagen que tengo de ella es 'trabajando, renegando’, 'trabajando, renegando’, y siempre muy alegre, muy chisposa, muy jaranera, muy risueña; chiquitita, pero con un carácter muy fuerte, y rodeada siempre por los chiquillos de mi barrio –la Unidad Vecinal de Mirones–, llevándonos de paseo a todos en su Volkswagen del 64. Ella era, también, una mujer rígida y muy trabajadora, sin tiempo para nada. La recuerdo llamando a su trabajo y renegando: “Carajo, mierda, hoy voy a llegar tarde. Aló, por favor, márcame mi tarjeta” (risas). El tiempo no le alcanzaba.

Mi mamá era la estricta, y mi papá, el permisivo, el buena gente…
Mi mamá era las dos cosas (risas). Mi madre creció entre puros hombres, en el Jr. Ica, donde había mucho peligro para las mujercitas. Seguramente la asustaron de niña pues, apenas veía un mendigo, un indigente, nos tomaba de la mano, nos clavaba las uñas y nos hacía cambiar de acera: “Allí viene el loco, allí viene el loco”. Por eso, yo les tenía miedo a los mendigos y pensaba que todos eran rateros. Me hubiera gustado ver a mi madre apoyada por un padre. Siempre reclamo esto, es un dolor que llevo conmigo. Si mi viejo hubiese sido un poquito responsable, mi madre habría sido más feliz.

¿Usted la hace feliz?
Trato, pues me gano la vida hablando de ella, es mi fuente de inspiración (risas). Le doy sus 'regalías’ porque ella se merece todo. Después de trabajar 40 años, depositó su liquidación en CLAE y lo perdió todo. Imagine todo lo que debe tener metido dentro de su alma… y, también, tiene tanta fortaleza que, a pesar de todos sus males, nunca deja de reírse y de contagiarnos toda su alegría, toda su chispa. ¿Cómo no ser agradecido con ella?

¿De dónde viene su humor?
De mi madre. Aunque hay cosas de mi padre quien, a pesar de tener muchas cosas negativas, era muy gracioso cuando estaba borracho; por eso mucha gente lo busca para tomar, porque es un tipo muy ameno, el alma de la fiesta cuando está zampao. Cuando no está borracho está resaqueao, y resaqueao no hay nadie gracioso.

¿Para qué lo buscaban sus amigos?
Para las palomilladas. Yo he sido palomilla y aventurero, soñaba con ser un Robinson Crusoe. Luego empecé a caer en el entorno, en los amigos, y las palomilladas pasaron a ser “vamos a robar fruta”, “vamos a robar animales”, “vamos a robar”, “vamos a robar”, “vamos a robar”. Mi familia no era pobre, pero sí tenía muchas carencias: la propina, las zapatillas, el skate. Siempre se repetía el “no hay”, y cuando uno es niño no entiende eso y cree que la mamá es la mala.

¿Cuándo se produjo el punto de quiebre para que saliera de esto?
Yo llegué hasta el fondo: en palomilladas, en drogas y en robo 'des-agravado’ (risas). Pero, por una cuestión de no quedarme atrás con la mancha, de seguir al grupo, no porque me faltara algo o lo necesitara. Uno robaba una Lulú, una Fanta; después iba 'creciendo’ y ya robaba cosas más grandes. A los 14 ya fumaba marihuana; a los 17 ya me metía unos mixtos; todo lo que mis patas probaban lo probaba. Esto lo cuento no para que me imiten, no para que me vean como maleado, sino para que la gente no lo haga porque es algo malo.

¿Su mamá se enteró de lo que hacía?
Nunca. Quien lo hizo fue mi papá, y fue la única vez que me cayó una cachetada suya… pa’ eso nomás se levantó (risas). Fue por robar una gaseosa. Mi papá estaba indignado: “¿Para eso soy tu ejemplo?”, me decía (risas). “Preferible no trabajar que robar” (risas). Ahora me río…

Dentro de este contexto, ¿qué representó la actuación? ¿Un desfogue?
La actuación siempre estuvo. Desde niño tuve claro que quería estar en la televisión. Me decía: “Yo quiero salir allí, yo quiero ser famoso… yo quiero ser futbolista”, porque también quería ser futbolista. Ojo, yo, 'Cachín’, soy de la 'U’; el que es aliancista es 'Machín’. Lo bueno es que lo que quise ser de niño es lo que soy ahora.

Empezó tarde con los unipersonales, pero se le nota muy cómodo…
Le confieso que en todos mis trabajos tuve un problema con mi ego, que no permitía que me sintiera cómodo trabajando con otras personas. Me gusta hacer las cosas a mi manera. Sueño que estoy en el centro de la cancha, solo, y que hago un golazo. Esto era negativo pues afectaba mi vida familiar.

¿En su casa siempre hay un solo sol?
Felizmente, hoy hay varios 'soles’: mi esposa, mis hijos Lorenzo y Gianfranco. He aprendido a ser el último, un satélite. No soy único en mi familia; en mi carrera, sí (risas).

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