martes, 2 de noviembre de 2010

VALLE RIESTRA: "MERCEDES ARAOZ NO SABE LLEGAR AL PUEBLO"


EL COMERCIO NOVIEMBRE 2, 2010

Valle Riestra: “Mercedes Aráoz no sabe llegar al pueblo”

El legislador aprista sostuvo que la designada candidata presidencial de ese partido “no tiene las características de una lideresa”.

Valle Riestra reiteró que Aráoz puede "candidatear a un concurso de belleza". (USI)
El congresista oficialista Javier Valle Riestra aseguró que Mercedes Aráoz, recientemente proclamada como candidata aprista a la Presidencia de la República, no tendrá llegada al pueblo ni a las masas debido a que no tiene las características de una lideresa.

“Más que candidata a la Presidencia de la República, es candidata a un concurso de belleza. De tal manera, que yo acepto a la postulante del partido, pero no creo que sea lo más adecuado, porque las lideresas son personas que deben tener una capacidad de dirigirse a las masas, de sacudirlas”, dijo a Perú21.pe.

En ese sentido, recordó que en el partido de la estrella existen militantes como Mercedes Cabanillas y Nidia Vílchez que pudieron postular en las elecciones generales del 2011. Además, sostuvo que la ex ministra de Economía no tiene la talla de otras figuras políticas extranjeras que llegaron a gobernar sus países, como Michelle Bachelet.

Por ello, cuestionó la decisión de la Dirección Política del Apra por elegir a Aráoz. “Nos quedamos simplemente en la parte frívola y externa, y eso lógicamente no tiene destino. No es que esa persona no tenga categoría, no es que sea torpe, sino que en el Perú de hoy es necesario dirigirse al pueblo, a las masas y a los empobrecidos, y ella no tiene ese idioma, no sabe llegar”, dijo.

Por último, esbozó una hipótesis de por qué los dirigentes de su partido designaron a una figura independiente: “Si ganamos, somos los apristas los que hemos ganado, y si perdemos, perdió ella”.
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LA RAZON JUNIO 15, 2010

No todo lo que está en la Constitución es constitucional, es la tesis que se impondrá
Hoy se ve mi amparo para renunciar

JAVIER VALLE-RIESTRA (*)
Hoy la Séptima Sala Civil oirá mi informe oral. He planteado hace dos años un Amparo en defensa de mi derecho a renunciar al escaño. Gané en primera instancia y sube en una apelación-consulta a la Corte Superior. Algunos, que están en el kindergarten del Derecho, dicen “imposible, el Artículo 95° de la Constitución lo prohíbe”.

He replicado: 1) no todo lo que está en la Constitución es constitucional, siguiendo una antigua doctrina consagrada en los tribunales alemanes. Por ejemplo, tenemos el Art. 100°, expresión del totalitarismo más inicuo que preceptúa cómo la Fiscalía de la Nación debe formular denuncia y el Vocal Supremo Penal abrir la instrucción correspondiente al pie de la letra de las acusaciones penales del Congreso. Es bien sabido que los parlamentos son empíricos y facciosos y que sus veredictos en juicios políticos deben ser tomados con libertad, como era hasta 1993 ¿Qué deben hacer un Fiscal o un Supremo democráticos? Si consideran que no hay tipicidad, que no existen pruebas, o que la causa ha prescrito, deben afirmar que rechazan la denuncia y que prefieren la supraconstitucionalidad de los Tratados de Derechos Humanos;
2) existen materias no escritas que tienen rango constitucional, expresión de la tradición, de la costumbre y del ius cogens internacional. Por ejemplo, el hábeas corpus podría no estar hipotéticamente en el texto constitucional, ni en un texto legislativo, y poder invocarlo una persona atropellada en su libertad física;

3) existen materias constitucionales en Pactos Internacionales ratificados con un rango supraconstitucional, como el derecho a la libertad de trabajo, el que nadie podrá ser constreñido a realizarlo forzosa u obligatoriamente, contrariando su vocación ya que no existe mandato imperativo;

4) las antinomias constitucionales –es decir la contradicción entre artículos de la Constitución intestinamente- o el entredicho con normas supraconstitucionales debe resolverse congruentemente. Una antinomia es el absurdo de que un parlamentario –que no tiene poder de decisión singular y que pertenece a un cuerpo colegiado con accesitarios del mismo Partido- no pueda renunciar y que el Presidente de la República, el astro central de nuestro sistema político, sí pueda abdicar. Recordar que la renuncia de un parlamentario carece de trascendencia; y la del Jefe de Estado, en cambio, puede traer caos;

5) todas las constituciones del mundo y la del Perú, hasta 1979, han permitido la renuncia en caso de reelección;

6) los doctrinarios nacionales (Eguiguren, Bernales, León Vásquez, contemporáneamente, y Luis Felipe Villarán en el siglo XIX, la consideran absolutamente pertinente; 7) Ha habido renuncias históricas como la del obispo Bartolomé Herrera (1860), quien en protesta por la supresión del fuero eclesiástico, prefirió incorporarse a su diócesis.

La no renunciabilidad atenta contra los derechos humanos
Pasemos ahora al tema de fondo. Muchos creen que la renunciabilidad puede servir para que los regímenes intolerantes quieran deshacerse de parlamentarios conflictivos; o para que los propios partidos pidan la renuncia en blanco y la rellenen en el momento oportuno. Sofístico, porque el renunciante comparece ante el Pleno y se ratifica. Allí se mide su sinceridad y su libertad.

El caso de Augusto Bernardino Leguía
Cuando se es un hombre enterizo y no un cobarde, nadie le saca a uno la renuncia contra su voluntad. Gobernaba el Perú, en 1909, don Augusto B. Leguía. El 29 de mayo de aquel año, el hermano de Don Nicolás de Piérola (Carlos) y sus dos hijos (Isaías y Amadeo) realizaron el golpe de Estado más audaz desde el día en que en 1541 los almagristas asaltaron Palacio y asesinaron a Pizarro. Un grupúsculo avanzó por la calle Pescadería y se adueñó del Ministerio de Gobierno y la Prefectura. Entraron a la alcoba presidencial y se apoderaron de Don Augusto. Le pidieron su renuncia, en medio de cadáveres de conjurados y leales regados en las puertas de Palacio. Leguía se negó a firmar. Los complotados decidieron pasearlo por las calles, y por el Jirón de La Unión.

El séquito llevaba al Presidente a la cabeza, vociferando consignas a favor de Don Nicolás. Alguien comentó: “Leguía se ha pasado y allí viene con un grupo dando vivas a Piérola”. Luego de un desfile de una hora lo condujeron hasta la plaza de la Inquisición, hoy del Congreso, y volvieron a exigirle la dimisión arreciando sus amenazas. Un negro manumiso, sirviente de los Piérola, decía con un garrote en la mano: “¿Niño Isaías, le doy ya?” Leguía reiteró corajudamente su decisión de no firmar. Incluso, pretextó que la fecha estaba equivocada. Apareció, entonces, un piquete encabezado por el alférez Enrique V. Gómez; disparó sobre el grupo revoltoso. Leguía y su ministro Villarán se desplomaron ilesos en el suelo. Hubo más de cien muertos. Pero, allí tenemos la lección para los fatuos que se creen predestinados y temen ser renunciados. Si tuvieran compañones como Don Augusto, nada deberían temer.


Hay que resolver las antinomias constitucionales
Debemos repetir e insistir que no todo lo que está en la Constitución es constitucional. El Tribunal Constitucional alemán en el caso Elf (1957) sostuvo:

“Los artículos constitucionales no son ‘constitucionales’ por la sola condición que hayan sido aprobados de manera regular desde el punto de vista formal. Deben igualmente estar en armonía, desde el punto de vista de su contenido, con valores fundamentales supremos del orden fundamental liberal democrático…”

El proyecto de vacar ausentistas y convocar accesitarios es así constitucional. No existe en la magna lex nada que lo vete. El mandato político no es intocable. Las cartas de 1979 y la de 1993 establecen que los parlamentos pueden ser disueltos sumariamente por el Jefe de Estado. Si constitucionalmente se puede lo más (que un tercero disperse a todo el cuerpo legislativo), se puede lo menos, vacar por decisión del propio Congreso. Eso se complementa con la viabilidad de la renuncia propuesta por mí. Si el Presidente de la República puede renunciar, ¿por qué no un congresista perteneciente a un colegiado? Los textualistas dicen que la Constitución no permite estos proyectos. Pero existe la teoría de las antinomias constitucionales referida a las contradicciones entre numerales de la propia ley de leyes. Para superarlas debe buscarse un principio de armonización, ya que las constituciones también mutan y la presión social les da un sentido distinto al primigenio texto. Dicha teoría considera la posibilidad de que existan normas constitucionales inconstitucionales y tiene cabida en este debate, pues se funda en la jerarquía entre disposiciones constitucionales y está destinada a aplicarse en aquellos casos en que la contradicción normativa impide al intérprete aplicar el principio general de armonización.

Las constituciones tienen artículos inconstitucionales. La de 1933, el numeral 53 que proscribía a los Partidos Políticos de organización internacional y prohibía a sus miembros ejercitar función pública. Sin revocarlo, resultó desconstitucionalizado por mutación y el APRA y el comunismo participaron en los comicios de 1945, 1956, 1962, 1963, 1978. La ley de leyes de 1979 tenía dos artículos antagónicos, uno de los cuales era un contrafuero, referidos al destierro.

Hoy tenemos, recapitulo y reitero, el Art. 100° preceptuador de una barbaridad violatoria del debido proceso. Se sostiene que cuando el Parlamento acusa, la Fiscalía y el Poder Judicial no pueden apartarse un ápice de los parámetros impuestos por el Congreso. Pero éste es un cuerpo escabino, faccioso, empírico, pasional que no tiene capacidad ni técnica para tipificar delitos. Esto es violatorio del debido proceso, del propio espíritu de la constitucionalidad escrita y no escrita del Perú y de los Pactos Internacionales. Por eso he presentado un proyecto eliminando ese siniestro numeral; hasta hoy no lo ve el Pleno. Si la fiscalía y la judicatura fueran democráticas deberían negarse a acatar tamaño úkase. Y si los denunciados en esta vía de impeachment tuvieran abogados sagaces deberían plantear excepciones y sobre todo amparos y hábeas corpus. De claudicar el Poder Judicial y el Tribunal Constitucional, el caso podría terminar en la Corte Interamericana de Derechos Humanos que fulminaría ese siniestro artículo totalitario… e inconstitucional. Felizmente, que mi caso tiene otra naturaleza; no pretende inconstitucionalizar el artículo que prohíbe la renuncia, solo pide su inaplicación a mi persona. La Séptima Sala Civil, presidida por la señora Palomino Thompson, declarará fundada mi demanda y dispondrá que se declare vacante mi cargo convocando al llamado por la ley. En agosto ya no estaré en el Parlamento. Habrá vencido la tesis: No todo lo que está en la Constitución es constitucional.

(*) Jurista y congresista
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La Razón 22 de Octubre de 2009

Chile: La insolencia de cuatro diputados socialistas
JAVIER VALLE-RIESTRA

Dije en un juego de palabras que, fonéticamente, Pinochet y Bachelet suenan igual. Al final, son apellidos de origen francés. Agregué que cada uno de esos personajes expresa autoritarismo. Uno de ultraderecha y, la señora, de seudoizquierda. Ambos tienen, sostuve en RPP, de común su antiperuanidad. Dicen que el canciller sureño protestó ante el nuestro como antes lo hiciera por un titular de La Razón. Lo cierto es que cuatro diputados chilenos se han dirigido a Mauricio Mulder reclamando contra mí. Estas actitudes demuestran el espíritu autoritario e intolerante del régimen chileno. No he insultado a esa jefa de Estado. Sin embargo, Jorge Tarud, miembro de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara de Diputados chilena, ha tenido la insolencia de sostener que Alan García es un cobarde –lo que sí es un insulto gravísimo– ya que se oculta detrás de mí. Disparates. No veo ni hablo con Alan García desde que tomó el poder (2006). No he ido a Palacio en estos tres años. Mi opinión es la de un viejo peruano, descendiente de héroes de la Guerra del Pacífico.

Mi bisabuelo, el coronel Miguel Valle-Riestra, y mi abuelo Alfredo combatieron en el Morro Solar en enero de 1880. En la batalla de Miraflores murió Felipe Valle-Riestra blandiendo la espada que mi tío bisabuelo, el almirante George Martín Guise, blandiera en Trafalgar. En el Huáscar combatió Domingo Valle-Riestra. No necesito así consignas políticas –soy aprista pero no estoy inscrito- para advertirle al país que Chile ha devorado territorio Alto y Bajo-peruano, saltando desde el paralelo 26°.15’ de latitud sur en Atacama, hasta el paralelo 18°. Despojaron a Bolivia de su mar y a nosotros Tarapacá y Arica.

En 1838 destrozaron la Confederación Perú-boliviana. Diego Portales expresó a Blanco Encalada: “La Confederación debe desaparecer para siempre jamás del escenario de América… debemos dominar para siempre en el Pacífico”. Derrotados en la guerra de 1879, quedó pendiente un plebiscito en diez años para decidir la suerte de Tacna y Arica. El inexplicable referéndum sobre provincias histórica y sociológicamente peruanas fue saboteado sistemáticamente por el imperialismo chileno. Hubo que transigir en 1929, recuperar Tacna y perder Arica para siempre. Pero no han cesado.

Hoy sostienen la tesis del mar presencial, recogida en su Ley 19080 y acuñada por el almirante Martínez Busch –quien nos denomina la mancha india–, en cuya virtud Chile tiene una presencia continental, antártica y polinésica. Más allá de pactos, donde está la flota chilena, está Chile. Por eso hoy nos despojan de diez mil millas cuadradas que pretendemos reivindicar en la CIJ. La consigna de Chile geopolíticamente es “Al norte, hombre, hacia el norte”. A base de debilidades y claudicaciones terminarán hegemonizando en el Titicaca y alrededores. ¡Visión histórica!, políticos y politicastros. No perderse en las cortesías ni en los eufemismos cortesanos de Torre Tagle. Yo, por mi parte, seguiré irrevocable manteniendo mi posición, aunque protesten los seudosocialistas chilenos todos los días.
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TROME 21 de octubre de 2009

'Bachelet y Pinochet suena a lo mismo'

La presidenta de Chile, Michelle Bachelet, fue comparada con el ex dictador Augusto Pinochet por el congresista Javier Valle Riestra (Apra), al afirmar que debemos estar vigilantes ante el accionar sureño, que mantiene una 'posición fundamentalmente antiperuana'.

"Para nosotros, Pinochet o Bachelet no solo suena a lo mismo, porque uno es un autoritario de derecha y la otra es una autoritaria de pseudoizquierda", precisó.
Además, consideró como 'irracional' que el gobierno de Chile proteste por la portada de un diario limeño que publicó la frase 'Bachelet conchuda', ya que no se trata de un periódico oficial ni institucional.

"Esa frasecita es eufemística de lo que es la señora Bachelet y lo que significa la política chilena recóndita y hasta hipócritamente disimulada, pero los políticos viejos, que conocemos la historia de la República, exhortamos a la generación de jóvenes a que estén alertas si queremos subsistir como una generación pujante y potente", advirtió.

'Mucho aprecio'
Por otra parte, indicó que el incidente con el canciller José García Belaunde ha quedado totalmente superado y aseguró sentir 'mucho aprecio' por el titular de Torre Tagle.
Semanas atrás, Valle Riestra acusó a la Cancillería de 'actuar de manera timorata', lo que generó una respuesta de rechazo de García Belaunde, al sostener que el parlamentario podría tener intereses personales.
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PERU 21 OCTUBRE 6, 2009

Canciller: "No me importa lo que diga Valle Riestra"

José Antonio García Belaunde señaló que Torre Tagle no puede estar sujeta a la presión de los “patrocinadores de clientes”. Pidió al legislador aprista no confundir patrocinio con la representación popular.

El canciller José Antonio García Belaunde dijo que el Ministerio de Relaciones Exteriores no puede estar sujeta a la presión de un patrocinador de clientes, en referencia al legislador aprista Javier Valle Riestra, quien criticó la lentitud para resolver el pedido de asilo o refugio de seis ciudadanos venezolanos, opositores al régimen de Hugo Chávez, así como de un ex ministro boliviano.

“No me importa lo que piense el congresista Valle Riestra. Estamos examinando las cosas detenidamente. No podemos estar sujetos a la presión de patrocinadores de clientes. No confundamos los términos patrocinio y representación popular. El Perú tiene sus procedimientos claros para resolver sus temas”, sostuvo desde la sede de Torre Tagle.

Ayer, el legislador aprista advirtió que el Perú quedaría como una nación “pigmea” si no se atreviera a conceder dicho beneficio, por ejemplo, a los venezolanos Nixon Moreno, dirigente estudiantil, y Didalco Bolívar, ex gobernador de Aragua, así como al boliviano Luis Alberto Valle Ureña, ex ministro de Salud y yerno del ex mandatario Hugo Bánzer.

* Valle Riestra califica de “timorata” a la Cancillería
El legislador aprista cuestiona que hasta el momento no se resuelva el pedido de asilo de opositores venezolanos. Fuentes del Ejecutivo precisan que se está observando la conducta de dichas personas.

El legislador aprista Javier Valle Riestra criticó con dureza la lentitud de la Cancillería para resolver el pedido de asilo o refugio de seis ciudadanos venezolanos, opositores al régimen de Hugo Chávez, así como de un ex ministro boliviano. “Es una actitud timorata”, sostuvo en diálogo con Perú.21.

Advirtió que el Perú quedaría como una nación “pigmea” si no se atreviera a conceder dicho beneficio, por ejemplo, a los venezolanos Nixon Moreno, dirigente estudiantil, y Didalco Bolívar, ex gobernador de Aragua, así como al boliviano Luis Alberto Valle Ureña, ex ministro de Salud y yerno del ex mandatario Hugo Bánzer.

“Es inconcebible. Una inconsecuencia moral. No hay que pensar en la balanza de pagos, ni en la balanza comercial con Venezuela, sino en la balanza moral (...) Hay temor de asustar o encolerizar a Hugo Chávez, y es impropio de un partido estrechamente vinculado al asilo”, indicó.

Ante esta demora, Valle Riestra solicitó que la Comisión de Constitución enviara un oficio al canciller, José Antonio García Belaunde, indagando por esos casos. En el documento se pregunta también por los venezolanos Òscar Pérez, William Prado, Fredy Grangger y Rafael Creazzola.

Fuentes del Ejecutivo afirmaron a Perú.21 que se “observa” la conducta de esas personas para determinar si se ajusta a las normas internacionales. “Nosotros estamos dispuestos a proteger a la gente, pero lo que no queremos es que se use el asilo para hacer política frente a Chávez”, dijeron.
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EXPRESO 28 10 08

La tribuna
Despenalicemos las infracciones de prensa
Javier Valle-Riestra (Partido aprista peruano)

Hemos visto el espectáculo antidemocrático e inquisitorial de ver esposada a una persona condenada por “delito” contra el honor. Estos casos deben acabar. Para lograrlo tengo presentado un proyecto de reforma constitucional (2007) que despenaliza las infracciones cometidas por medio del libro, la prensa y demás medios de comunicación. Pero, como esos atentados (injuria, calumnia, difamación) no pueden quedar sin sanción proyecto llevar los casos a la vía civil donde se ordenará que el demandado pague al demandante una reparación económica y la sentencia sea publicada en un diario de circulación nacional.

La Corte Interamericana de Derechos Humanos reiteradamente ha preferido la libertad a la represión. En el caso Herrera Ulloa vs. Costa Rica dejó sin efecto una condena penal, pese a que se había sindicado al agraviado, Przedborski, en actividades ilícitas. Falló:

“Aquellas personas que influyen en cuestiones de interés público se han expuesto voluntariamente a un escrutinio público más exigente y, consecuentemente, se ven expuestas a un mayor riesgo de sufrir críticas, ya que sus actividades salen de la del dominio de la esfera privada para insertarse en la esfera del debate público.”

Y la Corte Europea de Derechos Humanos sostiene que:
“los límites de la crítica aceptable son, por tanto, respecto de un político, más amplios que en el caso de un particular. A diferencia de este último, aquel inevitable y conscientemente se abre a un riguroso escrutinio de todas sus palabras y hechos por parte de periodistas y de la opinión pública y, en consecuencia, debe demostrar un mayor grado de tolerancia.” (Dichand vs. Austria).

En USA se debatió el afer del General israelita Sharon vs. Time (1983). El héroe se consideraba difamado. Y realmente se le difamaba al llamarlo “genocida”, pero el Tribunal Supremo USA dijo: “Las declaraciones equivocadas son inevitables en un debate libre y deben ser protegidas si se quiere que la libertad de expresión tenga el espacio vital que necesita para sobrevivir.”

En España, el Tribunal Supremo sentenció una casación que absolvía a D. Justo De la Cueva del delito de injurias al gobierno. El querellado había publicado un artículo titulado: “Felipe González, el torturador y gangrenado y su canallada jurídica”. El Supremo consideró que, según la Constitución española, debe primar la libertad de expresión sobre el derecho al honor.

Y el Tribunal Constitucional español revocó una condena por injurias al Rey, a quien se había insultado como “creación de Franco, fascista y encabezador de un mitin festejatorio del fusilamiento de siete vascos patriotas”. Sentenció: “tales rechazables palabras no pueden ser sancionadas con una condena penal”. Debemos, entonces, seguir esas pautas ultrademocráticas provenientes de entes supranacionales y de grandes cortes supremas y acabar con el talionaje al que son propensos nuestros adocenados magistrados totalitarios. Como no podemos cambiar a los jueces, cambiemos el orden jurídico.
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LA RAZON OCTUBRE 14, 2008

Jurista y tribuno Javier Valle-Riestra respalda su designación como nuevo presidente del Consejo de Ministros

Yehude Simon tiene la oportunidad de completar la pacificación del país

Mediante una ley de indulto y amnistía para todos los perseguidos políticos sociales, sean civiles o militares

redactor:Víctor Alvarado

El jurista y tribuno Javier Valle-Riestra, calificó de acierto político la designación del presidente de la Región Lambayeque, Yehude Simon Munaro, como nuevo presidente del Consejo de Ministros y lo instó a emprender la inconclusa tarea de la pacificación del país y promover una ley de indulto y amnistía para todos los casos político-sociales y de perseguidos con implicancia política, sean civiles o militares.

“Esta una tarea que puede realmente ser iniciada por Yehude Simon con una ley de amnistía e indulto para todos los casos político-sociales, para todos los casos con implicancia política y para todos los casos de perseguidos con intencionalidad política, sean civiles o militares los que se encuentren en esta situación”, dijo.
Para Valle-Riestra, Simon mejor que nadie, por haber sido indultado, perdonado, tiene la posibilidad de iniciar una política de amnistía e indulto, eso creo que sería trascendente y eso sería pacificar al Perú.

“No se puede pacificar al Perú ni llegar a la concordia con galeras de prisioneros víctimas de jueces y fiscales que solo se dedican a encarcelar, perseguir y calumniar a inocentes, y esto debe hacer Yehude Simon, exigirle al Congreso, estoy seguro que todos: apristas, fujimoristas, humalistas, estaríamos de acuerdo en respaldarlo”, remarcó.

Matiz progresista
Respecto al cuestionamiento formulado entre otros por el presidente de la región Huancavelica, Federico Salas, de que su elección sería ilegal porque el cargo de presidente regional es irrenunciable, Valle-Riestra señaló que no hay ninguna ilegalidad porque no se trata de un renunciante, sino que está suspendido en su cargo de presidente regional mientras dure el premierato, al cabo de la cual volverá a la presidencia de su región.

“Es el mismo caso de Luis Alva Castro, quien para ejercer como ministro del Interior no ha tenido que renunciar al cargo de congresista”, acotó.

El presidente García, dijo, ha acertado con la designación de Simon, porque es el matiz progresista que necesitaba el gabinete de Alan García para dejar de dar la impresión de que era un gabinete para hacer más ricos a los ricos.

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“Ser indultado no es impedimento para ser premier del Gobierno”

Valle-Riestra sustentó que el caso de Yehude Simon no es el primero de un indultado que llega al alto cargo de presidente del Consejo de Ministros, porque anteriormente el prominente político peruano Manuel Ulloa Elías protagonizó similar performance, pues tenía la condición de condenado en 1968 por la Corte Suprema de Justicia, por los sucesos de la ‘página 11’ e indultado en 1977 por el gobierno de Francisco Morales Bermúdez.

“A nadie se le ocurrió decir que no podía ser primer ministro por haber sido indultado, a lo que hay que sumar que Ulloa hizo un premierato destacado e incluso llegó a ser presidente del Senado”, dijo.

Respecto al beneficio del indulto recibido por Simon, Valle-Riestra precisó que le correspondía porque no era un criminal sino un luchador social. “Yo lo visité en prisión pública y notoriamente cuando fui primer ministro. Lo abracé y salí diciendo que debía ser indultado. Yo no podía indultarlo porque había fuertes resistencias reaccionarias y prejuiciosas, pero fue finalmente indultado por el gobierno de Paniagua”.

“Creo que puede contribuir con su presencia a aplacar la tempestad en los andes, de Puno, Apurímac, Ayacucho, los reclamos de los desocupados y de la gente famélica. Por ahora es una ilusión, hay que desearle éxito de todo corazón”.

En cambio Del Castillo, agregó, no pudo enfrentarlos acertadamente porque aunque se trata de un hombre honrado, su sicología e ideología corresponde a un derechista, y estaba por lo tanto limitado para resolver ese tipo de problemas, en cambio Yehude tiene más sensibilidad para lograrlo.

“Yo le recomiendo que no se deje amilanar, que siga empleando su vocabulario, que no lo disimule, porque si va a emplear un vocabulario con eufemismos o un vocabulario derechista mejor que no acepte el cargo y continúe de presidente de región”, anotó.

Felonía
Valle-Riestra expresó su desacuerdo con los ataques lanzados desde la izquierda por dirigentes como Ricardo Letts y desde las tiendas del Partido Nacionalista de Ollanta Humala y desde la derecha por los fujimoristas como Carlos Raffo.

“Los fujimoristas lo atacan porque fueron ellos los que lo metieron en la cárcel. Los humalistas lo atacan en una forma inexplicable por el solo hecho de que tiene antecedentes penales, pero esos antecedentes penales no son deshonrosos, son honrosos”.

Sobre las críticas del ex congresista Alfredo González, quien ha anunciado que pedirá que Yehude primero cumpla la pena que le fue conmutada antes de ser electo premier, Valle-Riestra lamentó el argumento elegido. “Es infantil ese pedido, porque se trata de un indultado que ha sido perdonado por razones políticas atendiendo a la recomendación de una comisión ad hoc de transparencia indiscutible como la que presidió el padre Hubert Lansiers.

“Simon tiene muchos más títulos morales que todos ellos”, dijo en alusión a sus críticos, “ha estado en la cárcel casi 10 años y eso le da un título moral intachable, no ha estado por corrupción, ni por tráfico de drogas, ni por robos, sino por sus ideas, por radicalismo, en cambio Ricardo Letts y los demás que lo critican, todos esos son amigos míos, pero son gente que no ha pasado ni diez minutos de prisión”.

Autoridad moral
Insisto, dijo, que Yehude está altamente calificado para ser primer ministro del gobierno de Alan García. “No se puede comparar con la experiencia que me tocó desempeñar cuanto asumí igualmente el desafío de ser primer ministro, lo mío fue un mensaje constitucionalizador, por la no reelección, la restauración de la Constitución de 1979. distinto al que le ha correspondido a Simon.

“Yo insisto en que la autoridad moral de Yehude Simon es muy importante en el Perú. No la he tenido yo, no lo ha tenido Jorge del Castillo, no lo han tenido ninguno de los primeros ministros de Toledo, ni los otros que lo antecedieron en el gobierno de Paniagua. Sus pergaminos de luchador social le dan la autoridad moral para actuar, que no la tienen otros que se mencionaron para este cargo como Pedro Pablo Kuczynski, que no pasa de ser un experto en cifras, lobbies y nada más”.

Frente al anuncio de Simon de iniciar una ronda de diálogos con todos los partidos y gremios en conflicto, Valle-Riestra expresó que cualquier proceso de cambios auténtico pasa necesariamente por el diálogo con los partidos de izquierda y de derecha, con los militares, capitalistas, sindicatos, empresarios, porque no se trata de una ruptura ni de un capítulo de lucha de clases.
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LA RAZON 17 de septiembre de 2008

“Congreso es mediocre y quedarme es estar condenado a la pena de muerte”

Valle-Riestra sustenta pedido de renuncia ante Corte Superior de Lima
Carlos Linares Huaringa

El jurista y congresista Javier Valle-Riestra consideró que el Parlamento atraviesa un periodo de decadencia, impulsado por los escándalos que han protagonizado algunos de sus integrantes, llevándolo a ser percibido como una de las instituciones más corruptas del país, lo que sumado a su imposibilidad para restituir la bicameralidad y la C-79 se ha visto obligado a llevar su pedido de renuncia al cargo legislativo a los tribunales.
Ayer se presentó ante el Sétima Sala Civil de la Corte de Lima para sustentar su demanda de amparo contra la mesa directiva por no tramitar su dimisión.

“Me tengo que ir porque juré al incorporarme (al Congreso) por el artículo 307 de la Carta de 1979 que legitima a cualquier ciudadano a restaurar la Constitución de aquel año. Lo intenté y no he podido. Mis convicciones políticas y constitucionales están zarandeadas. Del Castillo declara que no represento al Gobierno ni al partido; Mulder me denomina opositor independiente. No tengo por qué soportar esta sevicia 34 meses más. Por eso, déjenme con esta cinta, la del CAL, y permítanme devolver esta otra, la del Congreso de la República”, afirmó ante el tribunal.

Expresó que su causa es de “puro derecho”, por lo que el tribunal debe resolver cómo armonizar la renuncia del mandatario y la irrenunciabilidad de un congresista.
Posteriormente, en diálogo con LA RAZÓN, recalcó que no se siente cómodo participando en un Parlamento al que considera “mediocre”, porque no está a la altura de los viejos congresos que tuvo entre sus filas, a través de una Asamblea Constituyente, a Haya de la Torre o contó con Luis Alberto Sánchez y Armando Villanueva, entre otros.

“Ahora tengo 77 años y ¿me voy a quedar tres años más ahí para salir en silla de ruedas? Eso es estar condenado a la pena de muerte”, aseveró.
Asimismo, lo calificó de ignorante, porque sus miembros “ignoran lo que realmente debe hacer un padre de la patria”.
Por ello, valoró necesario crear las condiciones para que no se repita el “fenómeno decadente” que hoy vive, “restaurando el bicameralismo”.

Al ser consultado sobre la percepción del Parlamento como uno de las instituciones más corruptas, añadió que “lamentablemente tiene esa mala percepción”.
“Por eso desde un principio me puse al margen, no cobré gastos de instalación ni viáticos, no tengo 6 empleados, sino 3, no tengo 6 teléfonos, sino 1 y no vivo de las gollerías del Parlamento”, puntualizó.
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EXPRESO 16 de septiembre de 2008

La tribuna
Hoy se ve mi amparo para renunciar
Javier Valle-Riestra (Partido aprista peruano)

He planteado un amparo en defensa de mi derecho a renunciar al escaño. Algunos, que están en el kindergarten del Derecho, dicen “imposible, el Artículo 95° de la Constitución lo prohíbe”. He replicado:

1) No todo lo que está en la Constitución es constitucional, siguiendo una antigua doctrina consagrada en los tribunales alemanes. Por ejemplo, tenemos el Art. 100°, expresión del totalitarismo más inicuo que preceptúa cómo la Fiscalía de la Nación debe formular denuncia y el Vocal Supremo Penal abrir la instrucción correspondiente al pie de la letra de las acusaciones penales del Congreso. Es bien sabido que los parlamentos son empíricos y facciosos y que sus veredictos en juicios políticos deben ser tomados con libertad, como era hasta 1993. ¿Qué debe hacer un Fiscal o un Supremo democráticos? Si consideran que no hay tipicidad, que no existen pruebas, o que la causa ha prescrito, deben afirmar que rechazan la denuncia y que prefieren la supraconstitucionalidad de los Tratados de Derechos Humanos.

2) Existen materias no escritas que tienen rango constitucional, expresión de la tradición, de la costumbre y del ius cogens internacional. Por ejemplo, el hábeas corpus podría no estar hipotéticamente en el texto constitucional, ni en un texto legislativo, y poder invocarlo una persona atropellada en su libertad física.

3) Existen materias constitucionales en Pactos Internacionales ratificados con un rango supraconstitucional, como el derecho a la libertad de trabajo, el que nadie podrá ser constreñido a realizarlo forzosa u obligatoriamente, contrariando su vocación ya que no existe mandato imperativo.

4) Las antinomias constitucionales –es decir la contradicción entre artículos de la Constitución intestinamente– o el entredicho con normas supraconstitucionales debe resolverse congruentemente. Una antinomia es el absurdo de que un parlamentario --que no tiene poder de decisión singular y que pertenece a un cuerpo colegiado con accesitarios del mismo Partido-- no pueda renunciar y que el Presidente de la República, el astro central de nuestro sistema político, sí pueda abdicar. Recordar que la renuncia de un parlamentario carece de trascendencia; y la del Jefe de Estado, en cambio, puede traer caos.

5) Todas las constituciones del mundo y la del Perú, hasta 1979, han permitido la renuncia en caso de reelección.

6) Los doctrinarios nacionales (Eguiguren, Bernales, León Vásquez, contemporáneamente, y Luis Felipe Villarán en el siglo XIX, la consideran absolutamente pertinente.

7) Ha habido renuncias históricas como la del obispo Bartolomé Herrera (1860), quien en protesta por la supresión del fuero eclesiástico, prefirió incorporarse a su diócesis.

8) Algunos fatuos dicen que pueden ser coaccionados para renunciar. Allí tenemos el ejemplo viril de Augusto B. Leguía, extraído de Palacio (1909) por los pierolistas, quien pese a la coacción de una chusma multitudinaria no renunció. No teman señores magistrados, esta demanda es para renunciar a privilegios.

Nota: Hoy a las 9 am el 7mo Tribunal (La Mar N° 1027) verá el amparo presentado por el autor de este artículo.
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CORREO 11 de septiembre de 2008

Dios los cría...

..y ellos se juntan, Tal para cual, Nunca falta un roto para un descosido, y otras paremias que indican la unión natural por afinidad. En este artículo me voy a referir a mis chocheras preferidas, Cipriani y Bambarén, los más importantes pollerudos peruanos.

No me queda más remedio que admitir que Cipriani estuvo redondo en sus declaraciones y que sólo dijo la pura verdad, cosa ya bastante difícil para el integrante de una organización que logró meterle a más de mil millones de incautos la gran mentira bimilenaria que hizo posible la existencia de El Vaticano S.A.

Pero claro, tuvo que aullar el otro pollerudo, ese que odia que le digan político frustrado, cuando realmente es un cardenal frustrado. Me refiero a Bambarén, el insignificante obispito del no menos significativo puertito llamado Chimbote, con pinta de camionero recién salido de un comedero de La Parada, cuyos sueños de llegar al Trono de San Pedro ya se le fueron al tacho. Bambarén es jesuita y Cipriani es Opus Dei, dos grupetes que pelean calle por calle el dominio de la gran transnacional Vaticacorp y que –según pareceres muy allegados a los curas– son rivales. Nada de eso. Son enemigos declarados. Son portadores del odio puro, unos hacia los otros, como sólo un cristiano lo puede sentir.

Cipriani, con todos sus defectos, fanatismo católico y los 30 mil soles mensuales que se le paga con mis impuestos, por lo menos está del lado de los productores, del lado de la gente que hace caminar al país (No me refiero a los hijos de puta que pagan por leyes propias al Ejecutivo y al Legislativo y que sobreviven como las sanguijuelas que son), de los que –como diría Ayn Rand– se han negado a dejar de pensar, de los que no permiten que otros piensen y actúen por ellos. Así es, por más que El Cardenal trate de corromperlos con sus biblias escritas en la edad del bronce.

En el otro extremo está Bambarén, exudando su odio, sus frustraciones, su repugnancia, su tirria y sus manías, entregado con alma, corazón y vida a El Capital de Marx, pensamientos de Mao y otras cojudeces, al Comunismo Internacional, a los oenegientos, a los upepientos y al resto de la carroña socialista. Y es que Bambarén ha decidido aplicar la estrategia de La hoz, el martillo y la cruz, marchando juntos, por un solo ideal: el poder y el dinero. Nada más y nada menos. Sin producir, sin trabajar, sólo saqueando, asaltando, estafando y asesinando. Por lo menos Cipriani es más elegante. Es lo que los norteamericanos llaman un con man, un embaucador profesional que entrega toda una Corte Celestial, la palabra de dios y la Gloria Eterna a cambio de –cómo no– el dinero y el poder. Cipriani usa la boquilla como arma. Bambarén, el palo, la piedra y la pistola.

Por lo menos algo tengo en común con estos dos Grandes Sacerdotes: ninguno de nosotros cree en Dios. Y ellos menos que yo, que por lo menos soy agnóstico. Ellos son ateos de tomo y lomo, pero están demasiado metidos en el negocio. Ya no pueden renunciar. Atrévanse a negarlo. Y si piensan enjuiciarme por lo que escribo, esperen una semanita a mi próxima entrega.

Hasta más vernos.

Andrés Bedoya Ugarteche
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LA RAZON SETIEMBRE 4, 2008

Intransigencia cavernícola contra Cipriani

El obispo emérito y sus acólitos zurdos no son obra de la sangre, sino de la tinta
Javier Valle-Riestra
“Si hablé mal, muéstrame en qué” Juan 18,23.

El Cardenal Juan Luis Cipriani --bajo cuya jurisdicción estoy por ser católico practicante, y disciplinado aunque parezca mentira, ya que jamás he posado de agnóstico o incrédulo--, es víctima de la intransigencia seudopuritana de unos termocéfalos, convertidos póstumamente, in extremis, a la democracia. ¿De qué se le acusa? De opinar.

Es decir, la resurrección del Tribunal de la Santa Inquisición abolido por las Cortes de Cádiz en 1812. Si Palma, autor de “Los Anales de la Inquisición”, hubiera conocido la diatriba de un obispo emérito contra nuestro Príncipe de la Iglesia, habría puesto el caso en su relación de condenados por pensar. Eso, pensar, es lo que la prensa seudoliberal y el exobispo exhibicionista han condenado. ¿Qué dijo Cipriani en su homilía sobre Santa Rosa? Repito:

“Son demasiado importantes los derechos humanos para que los dejemos en manos de un pequeño grupo ideológico, los derechos humanos surgen de nuestra razón de ser personas, no es un conjunto sistemático organizado por un grupo, surgen con la misma persona, con el derecho natural, las Naciones Unidas lo convierten en un plan concreto el año 48, pero llevamos una temporada en que se ha convertido en bandera política de un grupo contra otros”.

Es verdad, hoy para obtener publicidad y ser considerado demócrata no es necesario haber luchado por la democracia. Ni siquiera ser mentalmente democrático. Hay que pedir condenas sin pruebas y sin tipicidad; pedir cárcel para los enemigos; incitar al Poder Judicial a la venganza e insultar a los discrepantes. Tiene razón Juan Luis. Existen grupúsculos sin biografía de combate que en nombre de los Derechos Humanos quieren liquidar los Derechos Humanos.

Yo, aunque sea bellaco y fatuo decirlo, sí me siento con autoridad. Toda la vida los he defendido. He presidido las Comisiones sobre la materia en la Asamblea Constituyente (1978), en la Cámara de Diputados (1980), en la Cámara de Senadores (1985); he sido embajador del Perú ante la Comisión de Derechos Humanos Naciones Unidas (Ginebra, 1987), donde me enfrenté al imperialismo y sus lacayos, como Armando Valladares; introduje en la Constitución de 1979 la distinción de hábeas corpus y amparo, la jurisdicción supranacional, el Tribunal Constitucional, la Defensoría de Pueblo, etc.

Y como abogado defendí ad honorem al troskista Napurí, al ex stalinista Ravines, al comunista Liberona, al siempre aprista Borea, a los Humala, etc.; He estado preso en la penitenciaría con Prialé, Idiáquez, Townsend y otros compañeros (1956) y luego siete años en el exilio español (1969-1976).

¿Pero dónde han estado el obispo emérito y sus acólitos zurdos? No son obra de la sangre, sino de la tinta. Son sospechosos de militaristas y de oportunistas. Nunca han sido detenidos por defender libertades, ni siquiera en una Comisaría. Solo tienen un mensaje: “cárcel para los otros”. Tienen el complejo de Eróstrato, quien para hacerse famoso quemó el templo de Diana. Recibió como sanción que su verdadero nombre no fuera conocido por la posteridad.

II
Sirva esto de prólogo a mis reflexiones sobre la intransigencia; así como Sorel escribió Reflexiones sobre la Violencia. En estos días intervendré en la Comisión de Constitución al debatirse un dictamen sobre el proyecto de ley que propone libertad e igualdad religiosas. Se pretende equiparar los derechos que tiene el catolicismo en virtud del Concordato celebrado por el Estado con la Santa Sede en 16 de Julio de 1980. Los proponentes lo han hecho con un tufillo anticatólico. Olvidan que el Perú podía celebrar un Concordato con el catolicismo porque existe la Santa Sede como Estado. Las otras confesiones --anglicana, luterana, calvinista, etc.-- no tenían esa posibilidad. Son un archipiélago de tendencias. Hoy se decide equipararlos. Muy bien. Votaré a favor y creo que será positivo y equitativo. La intransigencia y el sectarismo es lo que hay que proscribir.

III
Creo que el catolicismo del siglo XVI se equivocó al enfrentarse fanáticamente al monje agustino Martín Lutero (1483-1546). Era un gran católico. Un maestro y un doctor en teología, que desempeñaba la cátedra de Santas Escrituras. Escribió un bellísimo Magnificat donde se pulsa la devoción ortodoxamente católica de Lutero por la Madre de Dios. Lutero había estado en Roma, en misión Agustina; era un católico disciplinado, que vivía en una celda.

Publicó sus cuatro textos conteniendo el programa de su revolución teológica: “Sermón sobre las buenas obras”; “A la nobleza cristiana de la nación alemana sobre la reforma del Estado cristiano”; “La cautividad babilónica de la Iglesia”; “La libertad del Cristiano”. Sus trabajos fueron declarados heréticos por la bula Ex Surge Domine (15 de junio de 1520) que condenaba 41 puntos de esa doctrina, escapándoseles, empero, la tesis básica luterana de la justificación sólo por la fe. Luego, el 3 de enero de 1521, la bula Decet Romanum Pontificen lo excomulgó.

Sin embargo, tratando de conciliar fue a la Dieta de Worms, donde le esperaba la última ocasión de someterse y retornar. Expuso ante el emperador Carlos V (quien constantemente buscaría en años siguientes una conciliación con los evangélicos) en un brillante discurso notabilísimo para la época y dejó ver para siempre su firme voluntad de atenerse sólo a la Escritura. No se rectificó y dijo:

“Puesto que soy hombre --y no Dios--, no me es lícito defender mis escritos sino a la manera en que Jesucristo, mi Señor, defendió sus enseñanzas delante de Anás, cuando éste le interrogaba y un servidor le dio una bofetada: “Si he hablado mal, le dijo, muéstrame en qué”.

Y agregó al ser emplazado con dureza por el heraldo imperial para retractarse:

“A menos que se me convenza por testimonio de la Escritura o por razones evidentes, estoy encadenado por los textos escriturísticos que he citado y mi conciencia es una cautiva de la palabra de Dios”.

Su trabajo más famoso, pero no el más importante, son las 95 tesis sobre el valor de las indulgencias (1517). Eran un turbio negocio vaticano, juntamente con otras corruptelas, como la venta de capelos cardenalicios, repudiada por inmensos sectores de la Iglesia. Se pagaba para salvar el alma. Las tesis eran solo una carta. Y no es cierta la leyenda que fuera clavada en las puertas de la iglesia del Castillo de Wittemberg. Eran absolutamente inocentes. Se decían cosas como “Predican a los hombres que el alma vuela [al cielo] en el mismo instante en que la moneda arrojada suena en el cestillo” (tesis 27); “El ganar de verdad las indulgencias es tan raro, es decir tan rarísimo, como dar con una persona verdaderamente arrepentida” (tesis 31), etc.

Para el Papa León X, sin visión histórica, toda la problemática había sido solamente luchas frailunas. Se equivocó tétricamente. Si hubiera entendido el drama revolucionario, no habría habido escisión, ni Reforma, ni Contra-Reforma. Auto-Reforma, sí.

Y hablando ucrónicamente Lutero habría tenido un destino impredecible dentro de nuestra Iglesia. Pero, a su turno, a partir de 1525, sus grandes trabajos decayeron en panfletos anti-Papa, como el execrable “Contra el Papado romano fundado por el diablo”, y él mismo cometió la gravísima infracción, la torpeza política y religiosa, de casarse con Catalina Von Bora, una monja, y tener media docena de hijos. Renunció a la santidad. Allí vemos la intransigencia de los dos extremos.

Pese a eso, en 1544, se convocó a un Concilio en Trento, invitando a los teólogos evangélicos para concordar. Pero, como se puso como condición que se aceptaría el veredicto del certamen, los luteranos no fueron, causándole a la unidad cristiana una derrota lamentable por irremediable. Nuevamente el fanatismo.

IV
Pero volvamos autocríticamente al Perú para ver las consecuencias del fanatismo. En 1913, en Utawilaya, distrito de Platería, Puno, encontramos a un católico, Manuel Zúñiga Camacho, que por razones educativas hizo posible el ingreso de los adventistas en Puno. Llegaron Frederick Stahl y su esposa para iniciar su misión. Tuvieron un colegio con doscientos alumnos y decidieron formar maestros creando la Escuela Normal de Platería. Buscaron un nuevo estilo de vida para las masas indígenas: temperancia; rechazo al alcohol, a la coca, al concubinato; higiene personal; leer y escribir. El feudalismo y el gamonalismo, falsamente católicos, o mejor dicho católicos indignos (los que invocan a Dios para que proteja sus riquezas), tildaron esta labor adventista de subversiva, porque creaba conciencia contra la opresión, y llegaron a decir que si un indio se alfabetizaba debía amputársele las manos o mandarlo al ejército.

El 3 de marzo de 1913, el fanatismo llegó a su clímax. El obispo --sin alusiones personales contemporáneas-- Valentín Ampuero, dos jueces de Paz de Chuchito y doscientos indígenas embriagados asaltaron la misión adventista y se llevaron a Camacho y a siete campesinos de esa tendencia bíblica. La Corte Superior los liberó y la Suprema confirmó.

Todo esto decidió la presentación, por el Senador puneño Severiano Bezada, del proyecto de reforma del Art. 4° de la Constitución de 1860 eliminando la parte intolerante que prohibía el ejercicio público de religiones distintas a la católica.

Ambas Cámaras lo aprobaron en dos legislaturas sucesivas y cuando debían reunirse para promulgar la reforma, hubo desfiles callejeros histéricos y desde las galerías parlamentarias durante la sesión se insultó a Diputados liberales como José Matías Manzanilla, Alberto Secada, José María Químper, gritándoles: “herejes”, “apóstatas”, “renegados”, “traidores”.

La cosa no quedó allí. Cuando ya se había aprobado la reforma en esa sesión, el Diputado por Celendín, presbítero Sánchez Rangel, se precipitó al estrado, cogió la autógrafa de la Ley y la rompió. Sin embargo, el presidente civilista y católico, José Pardo y Barreda, esa misma tarde, sancionó la Ley, la que fue publicada en el Diario Oficial al día siguiente.

V
Todas estas reflexiones no están fuera de lugar. La actitud histérica parece salida del bando católico que precipitó la ruptura con Lutero en el siglo XVI o los feudales católicos de Platería en 1913. No lo concibo. No lo acepto. Rechazo vehementemente la indisciplina y el desacato contra el Cardenal. No acepto a esos posseurs. A esos posadores que, por hacerse los radicales, los maximalistas, los vanguardistas, los puros, los inmaculados, los exquisitos, insultan y execran a alguien por opinar.

Ya lo dijo González-Prada: los de esa Compañía tienen tres cosa negras: el alma, la sotana y las uñas. Aunque prefiero no generalizar, AMGD, y reconocer que tiene grandes personajes como Vargas Ugarte, Nieto Vélez, Kleiber, historiadores cum laude. La frase de Don Manuel, la limito solamente al díscolo, al levantisco, al coprolálico, al que ha desafiado.
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CORREO SETIEMBRE 2, 2008

Legisladora Lourdes Alcorta (UN) rechaza críticas contra Cardenal Cipriani

Bambarén defiende a un grupo de rojos

Las críticas que lanzó monseñor Luis Bambarén al cardenal Juan Luis Cipriani, luego de que éste asegurara que los derechos humanos son demasiado importantes para quedar en manos de un pequeño grupo ideológico –en alusión a algunas ONG y la Comisión de la Verdad–, provocaron la ira de la congresista Lourdes Alcorta (UN), quien defendió la posición del arzobispo de Lima.

Agustín Chávez
agchavez@epensa.com.pe

Correo: ¿Cuál es su opinión sobre la escaramuza suscitada entre monseñor Luis Bambarén y el cardenal Juan Luis Cipriani?
Lourdes Alcorta: Lamento las declaraciones de monseñor Bambarén, pues son totalmente desatinadas, de muy poca calidad como persona y pastor. Lo dicho por Cipriani fue excelente –hasta fue aplaudido en la Catedral de Lima– y yo coincido con él, pues los derechos humanos (DDHH) no pueden quedar en manos de un grupete, de un grupúsculo ideológico.

C: ¿Por qué cree que Bambarén reaccionó así?
LA: No sé, supongo que Bambarén debe tener una frustración política, pues siempre está metido y vinculado a temas políticos. Su opinión es respetable, pero también individual, de defensa de un grupúsculo que lo que hace es polarizar el país y cree tener el derecho de opinar sobre los DDHH.

C: ¿A quiénes representan estos grupúsculos?
LA: A los ideológicos pues, izquierdistas, rojos, y acompañados también –en el interés económico– por los caviares, que ganan bien su plata y que se consideran los únicos abanderados de la defensa de los DDHH.

C: ¿Qué se debe hacer para llegar a una reconciliación en el país?
LA: Lo único que podemos hacer es darle tiempo al tiempo. Que sea el tiempo el que cierre y deje las heridas atrás, pero no podemos estar manoseándolas y manoseándolas. Hasta en el mismo Ayacucho no quieren saber más del tema.
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CORREO SETIEMBRE 2, 2008

¿San Bamba?

En setiembre del 2007 causó sorpresa la aparición de una imagen muy singular en un mural recién pintado de la moderna catedral de Chimbote, pues se trataba de un particular apóstol con anteojos y cabello cano que para los feligreses no era otro que monseñor Luis Bambarén. Sin embargo, en ese momento el obispo dijo desconocer ese hecho, obra del arquitecto Pierangelo Ripamonti.
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LA PRIMERA 02 de septiembre de 2008

César Lévano
cesar.levano@diariolaprimeraperu.com

Cura sin remedio
El cardenal Juan Luis Cipriani no oculta su desdén por los derechos humanos. No se percata, quizás, que con su dogmatismo de mílite del Opus Dei causa daño grave a la Iglesia Católica (bajo su égida se ha acelerado la deserción de fieles de ésta).

Éste es el prelado que guardó silencio sepulcral en los días en que era obispo de Ayacucho, cuando las violaciones de los derechos humanos eran horrendas y cotidianas. No sólo eso: rechazaba a los familiares de las víctimas de matanzas, torturas y desapariciones. Incurría así en complicidad nada cristiana con esos crímenes.

Su última incursión en este campo revela el sello fascista de su formación, que no es precisamente teológica. Su alineamiento con la barbarie represiva fue reafirmado el domingo último, en su homilía en honor de Santa Rosa de Lima.

Sin el menor respeto por la Santa, Cipriani afirmó que los derechos humanos son demasiado importantes para que queden “en manos de un pequeño grupo ideológico”. Asumía así la defensa del grupo represivo del cual forman parte Alberto Fujimori, el Grupo Colina y otros asesinos, a los cuales no se debe tocar, según Cipriani, ni con la levedad de una hostia.

En sus días de basquetbolista, Cipriani era conocido por su mala lengua, lo cual le valió un apodo que no mencionamos por respeto a nuestros lectores. Pero lo de ahora no es sólo una manifestación personal. Cipriani debería recordar su jerarquía en el clero católico.

El ataque verbal se dirige, en general, contra las organizaciones defensoras de los derechos humanos. Su blanco principal es la ex Comisión de la Verdad y Reconciliación.

¿Por qué actúa así el cardenal? Porque busca enterrar el pasado de abusos y crímenes cometidos por la fuerza pública no sólo contra senderistas u opositores pacíficos, sino también contra la población ajena a la subversión.

Los restos descubiertos en Putis, donde, por el tamaño de las prendas, se sabe que los militares no vacilaron en matar niños, no le han arrancado ninguna lágrima.

¿Por qué, si no quiere que la defensa de los derechos humanos quede a cargo de pequeños grupos ideológicos, no exige Cipriani castigo ejemplar para los criminales de Putis? Felizmente, no todos los prelados se identifican con los grupos ideológicos de la extrema derecha.

Cipriani, como el presidente Alan García, como el ministro de Defensa, Ántero Flores Aráoz, aparenta salir en defensa de las fuerzas armadas y policiales. En realidad, aboga por los que deshonraron el uniforme. No se puede, no se debe, considerar que todos los militares son iguales a Martin Rivas.

Defender a asesinos es abogar por la inmunidad. Algo más: quienes quieren pasar la esponja sobre los crímenes de ayer demuestran estar dispuestos a autorizar nuevos crímenes, y a guardar silencio sobre ellos.
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GATOENCERRADO AGOSTO 31, 2008

Verdades luego de 5 años por: Mario Saldaña C.
Lunes de Licencia

Por: Mario Saldaña C.

Verdades luego de 5 años

Más allá que el informe de la Comisión de la Verdad representa un esfuerzo muy importante de sistematización de los factores que contribuyeron a generar la violencia política en el Perú entre los años 1980 y 2000, y de testimonios cruentos sobre la gran cantidad de violaciones de derechos humanos, siempre sostendré que los principales motivos que le restaron legitimidad a este grupo de trabajo fueron su composición, marcadamente onegeísta e izquierdosa, y la oportunidad de su funcionamiento.

Aquí un fragmento de lo escrito por este columnista el 14 de agosto del 2003, en el diario Gestión.

Pero hay dos aspectos de fondo que comentar sobre el rol y la naturaleza de la Comisión.

La primera es la oportunidad de su existencia. ¿Valía la pena poner en marcha este mecanismo de autoexamen de la sociedad peruana, en un período de transición política, en momentos en que se pretende construir instituciones políticas, entidades que aún no terminan de salir de su última vapuleada por parte de la corrupción y el autoritarismo?

¿El Perú cuenta con el suficiente grado de estabilidad social y política como para emprender esta tarea, cuando son otros los temas que requieren de una atención vital para su gobernabilidad? Claro, se me podría decir que bajo esa lógica nunca llegará el mejor momento.

Pero lo cierto es que la paz lograda en los 90 permitió poner en marcha una serie de reformas de modernización del país, que necesitan ser continuadas para lograr una perspectiva de futuro. Aún no hemos terminado de definir nuestra visión de futuro como nación y seguimos atrapados en temas del pasado, vitales, fundamentales, pero no determinantes en este preciso momento.

El otro comentario es ineludible: la composición de la comisión. Se supone que siendo su labor de interés para el Estado peruano (y no de este Gobierno) en la construcción de esta 'verdad' histórica, es imprescindible que participen los representantes de la mayor pluralidad de sectores.

Pregunto: ¿hay algún representante del empresariado en la comisión?, ¿de los militares en actividad?, ¿de los que participaron en acciones represivas?, ¿de la Conferencia Episcopal?, ¿de los medios de comunicación? ¿No es evidente que existe en su interior una marcada mayoría de sectores de la izquierda? ¿Qué verdad se puede obtener con la participación de sólo un sector de la opinión pública, cuya actuación política y visión del fenómeno de la violencia es públicamente conocida?

Agregaré hoy que el informe de la CVR no incluyó un solo párrafo sobre el daño económico y de infraestructura que afectó principalmente a los más pobres. Siempre se habló de más de 25 mil millones de dólares en pérdidas, pero para los comisionados esto no fue relevante.

Luego de cinco años es necesario terminar de contar la verdad completa, en un esfuerzo mucho más amplio e inclusivo, para luego recién dar paso a la reconciliación.
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CORREO 20 de agosto de 2008

¿Nos tragamos este sapo?

Me desagrada profundamente este fallo interpretativo que acaba de dar la Corte Interamericana. Si bien lo han descafeínado algo (lo cual es bastante dado que se trata de una interpretación y no de una respuesta a una apelación, pues no hay doble instancia allí), me hierve la sangre que en primer lugar tengamos de todas maneras que erigirle un monumento o darles un parque a estas hienas que tanto daño nos hicieron.

¡A ver si los judíos le van a hacer ese reconocimiento a nazis, a ver si los españoles van a hacer eso con ETA! Totalmente inadmisible, indignante, humillante, ofensivo a todos aquellos que tuvimos que ir a multitud de velorios en los 80. Por más que el texto sea tan ambiguo que pueda significar poner un monolito en la mitad del desierto de Sechura o un parque en los confines de la Selva, igual allí estará el hecho de que tuvimos que agachar la cabeza ante estos terroristas.

También se me atraganta que tengamos que emitir partes de esta indignante sentencia por tv o radio, aunque se abra la puerta a hacerlo en términos escondidos (como difundirlos a las cuatro de la mañana). Esto último es relativo, porque la Corte se reserva el derecho a supervisar si esas emisiones le satisfacen.

En cuanto a las indemnizaciones pareciese fluir del fallo que éstas se pueden saldar con las reparaciones civiles que los terroristas tienen que pagar junto al cumplimiento de su sentencia. Podría haber sido peor, como ordenar darle dinero de nuestros impuestos a esta gente para que luego vuelvan a hacer bombas con éste.

Creo que ante esto quedan tres caminos: 1) Aguantar calladitos esta humillación, buscando atenuarla con criolladas como poner el monumento en el fin del mundo o emitir los mensajes a las 3 de la mañana. 2) Hacernos los tontos e incumplir el fallo. 3) Salirnos de una vez de esta esclavitud jurídica que nos impusieron los caviares (porque esta tendencia controla este sistema).

Ya Trinidad y Tobago se fue sin mayores problemas, Chávez no le hace el menor caso, Uribe nos apoyaría (y hasta seguiría si lo acordamos), a Lula no le interesaría y EEUU –que además persigue a terroristas por todo el planeta– no pertenece a esta jurisdicción (menos lío aún si gana McCain), así que no tendríamos mayores problemas, salvo un poco de chilla interna de los caviares y sus medios adictos, que no pasaría de bulla. ¿Va a venir la xenófoba Europa, la Suecia que espía teléfonos sin orden judicial, la Inglaterra que detiene gente por 45 días sin juicio, la Italia que persigue gitanos, a reclamar? 4) Convocar a una consulta a ver si el electorado acepta tragarse esta amarga píldora o si debemos permanecer en esa jurisdicción. Escoja usted lector.

De ser por mí, les mostraría el dedo medio y chau.

Aldo Mariátegui
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EXPRESO 09 de septiembre de 2008

La tribuna
Obama, libertador de USA
Javier Valle-Riestra (Partido aprista peruano)

En mil ochocientos cincuenta y siete, la Corte Suprema de Estados Unidos se atrevió a sentenciar, en el caso Dred Scott que el accionante, un esclavo en Missouri, no tenía derecho a personarse judicialmente porque “esos seres inferiores y subordinados que son los negros, no pueden pretender el derecho de actuar en justicia ante los tribunales de La Unión; la
Constitución Federal no les reconoce la calidad de ciudadanos.

No deben las Cortes de los Estados-miembros otorgarles derechos y privilegios reconocidos a sus ciudadanos blancos”. Scott había sido llevado por su propietario o amo a Illinois, Iowa y Minnesota, donde la esclavitud no existía. Alegó judicialmente que su estatuto personal había cambiado por haber vivido en Estados abolicionistas a los cuales, incluso, podía haber pedido la ciudadanía estatal.

Luego, la retardataria Corte Suprema USA en mil ochocientos noventa y seis, en el caso Plessy c/Ferguson, no obstante que ya se había introducido constitucionalmente la enmienda XIV o regla de la igualdad ante la ley, con el voto disidente del juez Harlan, legitimó la validez de la draconiana regla “separados pero iguales” y decidió que una ley que permite la segregación racial bajo ese dogma no infringe la garantía constitucional de la protección igualitaria de las leyes. Versaba el fallo sobre una ley de Louisiana que segregaba racialmente a los pasajeros de los ferrocarriles.

Como Henry Adolph Plessy era siete octavos blanco y un octavo afroamericano, fue enviado al vagón de los negros; pero dado que insistió en encontrar lugar en el vagón de los caucásicos, fue obligado a descender del tren y arrestado. La Suprema se justificó alegando que la ley es impotente para erradicar instintos raciales y que solo eran actos del poder de policía de un Estado.

Han transcurrido ciento cincuenta años y ciento doce de las inicuas sentencias y va a resultar Presidente de los Estados Unidos de América Barack Obama, solitario negro en un Senado blanco. La victoria está pletórica de simbolismos. Los esclavistas, los racistas, el ku klux klan, los sureños escisionistas, quedan derrotados e históricamente sepultados post mortem. Emergen victoriosas las figuras de Abraham Lincoln, de todos los próceres, desde los framers de 1787 hasta el asesinado Martin Luther King, quienes quisieron construir una nación democrática, igualitaria, con Derechos Humanos. Desgraciadamente, el imperialismo yanqui malquistó a las masas estadounidenses con las masas tercermundistas. Pero, hoy viene Obama como el verdadero liberador.

No como Washington o Jefferson o Franklin, para emancipar a sus pueblos del yugo británico, sino para algo superior: libertar a USA del imperialismo conquistador, saqueador, explotador y belicista. Creo, inclusive, que la frontera que nos separa imaginariamente, Río Grande, se extinguirá. Obama parece étnicamente más de los nuestros. Un latinoamericano. Puedo estar equivocado, pero estoy adscrito a la audacia de la esperanza. Caín no puede vencer.
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PERU 21 08 de septiembre de 2008

'Si la sala me ampara, me voy’

Javier Valle Riestra Congresista del Partido Aprista Sobre su demanda para lograr la renuncia al cargo de congresista. Responde:

Ante la imposibilidad de conseguir una respuesta afirmativa del Parlamento, el legislador aprista Javier Valle Riestra planteó, ante la Sétima Sala Civil de la Corte Superior de Lima, una demanda de amparo contra la Mesa Directiva por no tramitar su renuncia al cargo de congresista. El caso se verá el martes 16.

¿Por qué ha llevado su caso hasta el Poder Judicial?
Porque yo presenté (a la Mesa Directiva) mi renuncia en marzo pasado y no respondieron ni sí ni no. Como yo no puedo estar esperando indefinidamente, he planteado un amparo que tiene diversas premisas. Primero, no todo lo que está en la Constitución es constitucional. Si el presidente puede renunciar, por qué no puede renunciar un congresista, eso no es congruente. Yo quiero ajustarme a mi vocación, además, este es un sistema unicameral que yo condeno por antidemocrático.

Pero cuando usted postuló el Congreso ya era unicameral.
Sí, de acuerdo, pero yo fui con la consigna de que podríamos restaurar la Carta del 79, que había sido arbitrariamente derogada el 5 de abril de 1992. No se hizo tal cosa, y por eso me siento absolutamente incómodo con un sistema parlamentario estéril, fatigante.

Usted dice que no es su vocación, pero ¿acaso no ha sido constituyente, senador y diputado?
Pero el que tenemos es un sistema decadente, en el que solo se puede hablar cuatro minutos.

Entonces, no es su vocación ser congresista en este Parlamento.
Yo ya cumplí mi tarea, voy a cumplir 77 años, ya tengo una biografía hecha, hay que dar paso a los jóvenes. Además, siempre se ha podido renunciar en las constituciones del Perú.

¿Y dónde está la supuesta violación de sus derechos fundamentales?
Si el Presidente de la República puede renunciar, por qué no puede renunciar un congresista, que pertenece a un cuerpo colegiado de 120, y se tiene accesitario, no ocurre ningún trastorno en el Perú. Como la Constitución tiene que ser interpretada coherentemente no puede haber cláusulas contradictorias. De acuerdo con reglas constitucionales y principios de derechos humanos no escritos en defensa de la libertad a seguir mi vocación y cuidar mi salud estoy seguro de que la sala va a amparar mi derecho y, si lo hace, como ya es segunda instancia, me marcho.
Y si pierdo, me voy al Tribunal Constitucional.

¿Cómo se conjugan esos derechos que usted cree conculcados con la responsabilidad política y el respeto al voto de las personas que lo eligieron?
Pero con ese criterio un diputado no podría ser acusado constitucionalmente y la cámara no podría acusarlo ante el Poder Judicial, por respeto a los electores.

En sus alegatos, usted alude a una afectación de sus derechos fundamentales, un problema de salud, pero también una incomodidad por la actuación de algunos apristas.
Yo nunca he traicionado una consigna del partido, pero, por ejemplo, sale (Mauricio) Mulder, que me ataca y dice que Valle Riestra no pertenece al partido, es un opositor independiente; o Del Castillo, que dice que Valle Riestra no representa ni al Gobierno ni al Apra. Eso contribuye a crear una situación más incómoda. Todo ese clima contribuye –además de mi vocación por determinadas actividades laborales, profesionales y mi salud– a una mayor tensión, a un mayor malestar y a justificar por qué me quiero ir.

¿Por qué no puede esperar hasta que se apruebe en el Congreso la renovación por tercios, el bicameralismo?
Primero, porque ya estamos a la mitad del Gobierno y esos cambios no vienen. El único cambio es que yo voy a pasar del más acá al más allá.
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CORREO SETIEMBRE 3, 2008

Toma acciones legales contra Luis Gonzales Posada y procurador Ubillús por no dar trámite a su renuncia

Valle-Riestra presenta amparo contra el Congreso

Se quiere ir y no lo dejan. Javier Valle-Riestra no quiere ser más un congresista de la República. Por ello, cuando el Parlamento rechazó por la vía administrativa su renuncia, no tuvo más remedio que acudir a la justicia para que lo dejaran partir de una vez por todas.

El pasado 19 de junio, el aún congresista interpuso, ante la Sétima Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Lima, una demanda de amparo constitucional nada menos que contra el ex presidente del Congreso Luis Gonzales Posada y el procurador del Legislativo, Julio Ubillús.

En el documento sustenta su posición alegando que el 24 de marzo del 2008 presentó su renuncia al cargo sin obtener hasta la fecha respuesta ni resolución del Poder Legislativo, lo cual –agrega– merece ser considerado una negativa.
Como consecuencia de tal denegatoria, existe violación de mi derecho al trabajo y de mi libre desarrollo de la personalidad, señala.

En la demanda, Valle-Riestra recuerda que promovió el proyecto de ley de reforma constitucional, aprobado por la Comisión de Constitución, que permite la renunciabilidad al cargo, pero que nunca se debatió en el pleno del Congreso.
Entre los fundamentos de hecho, el aún congresista expresa su intención de renunciar por no haber podido cumplir su promesa de restaurar la Constitución de 1979 ni el bicameralismo.

Pero más aún, dice que quiere irse por sus entredichos con sus colegas apristas. El señor Mauricio Mulder aludió a mí como opositor independiente, negando mi aprismo. Lógicamente, mi situación es insostenible y lo recomendable moralmente es que entre mi accesitario, sostuvo.
El martes 16 de setiembre la Sala verá el amparo presentado por Valle-Riestra y, si le da la razón, será por fin un hombre libre.

Mauricio Ottiniano
mottiniano@epensa.com.pe
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EXPRESO, Mayo 13, 2008

Visité a fujimori. ¿Y?

Por: Javier Valle-Riestra (Partido Aprista Peruano)



Algunos politicastros me atacan por haber visitado democrática y cristianamente a Fujimori en sus mazmorras. Pero, ésos, se creen limpios pese a gobernar con la Constitución apócrifa de 1993 traicionando la legítima y vanguardista de Haya de la Torre, tal como lo hicieron desempeñándose como congresistas cuando AFF gobernaba (1995-2000).

Yo, al contrario, al no lograr la restauración constitucional ni la democratización, renuncié al efímero premierato (1998). AFF se encuentra en una pocilga. Le di mis opiniones superficiales sobre el caso ventilado actualmente, apoyadas en lo aparecido en la TV y en la prensa. Lo que no está en el mundo del expediente no está en el mundo. Me convenía examinarlo para mi próximo libro sobre las circunstancias de su extradición. En mi concepto técnicamente no era viable, pero resultó positiva por razones de Estado. Este es un país sectario. Por eso hay que recordar la entereza de Alfonso Benavides Loredo, quien en 1930 defendió al ex presidente Leguía, preso en el Panóptico, acosado por El Comercio y el civilismo.

Don Augusto murió en el Hospital Naval y no llegó a ser condenado penalmente. La historia lo ha absuelto. Pero, sobre todo, rinde homenaje a la gran figura de su defensor.De Seze defendió a Luis XVI en los días de la Revolución francesa, enfrentándose a toda la República. Fue tan patético que logró en la Asamblea trescientos treinta y cuatro votos contra la sentencia de muerte. Su defensa hubiera convencido a un tribunal ordinario. Era imposible ante un tribunal revolucionario.

El nonagenario mariscal Petain, héroe de la I Guerra Mundial (1918), tuvo la senilidad de aceptar, después de derrotada Francia en la II Guerra (1940), la entrega del gobierno en Vichy. Fue colaboracionista del nazismo. Creía que era la manera de salvar a su Patria. Vencido el Eje, se refugió en Suiza, pero decidió volver. Fue encarcelado y procesado por atentado contra la seguridad interior del Estado e inteligencia con el enemigo. Fue defendido brillantemente por Jacques Isorni, un patriota antialemán que asumió una causa impopular. Fue condenado a la guillotina. De Gaulle lo indultó. Murió en la Isla de Yeu, cinco años después.

Isorni fue el gran vencedor. Personas con rangos menores han sido asesoradas por letrados intachables y democráticos. ¿Se volvieron nazis los grandes juristas que defendieron a jerarcas hitleristas (Goering, Hess, etc.) en Nüremberg (1946)? El profesor Servatius defendió a Eichmann, el genocida antijudío, en los tribunales de Israel (1960). ¿Se volvió un genticida por esa defensa magistral? Evidentemente que no. Un letrado defiende polémicamente y con pasión contra el Estado, que no tiene ninguna virtud y sí tendencias totalitarias expresadas en sus fiscales y sus jueces. Lo que no está en el mundo del expediente, no está en el mundo. Tranquilícense, empero, no soy ni voy a ser abogado de AFF. Sólo fui a visitar a un hombre en desgracia.

FUENTE: EXPRESO

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