domingo, 14 de noviembre de 2010

COCA-COLA ESPERA RESTITUIR EN EL 2020 TODA EL AGUA QUE UTILIZA EN SUS PROCESOS PRODUCTIVOS


EL COMERCIO NOVIEMBRE 30, 2010

Coca-Cola espera restituir en el 2020 toda el agua que utiliza en sus procesos productivos

El presidente mundial de la empresa hizo el anuncio en Cancún, ciudad a la que llegó para participar en la XVI Conferencia de las Partes de la ONU sobre Cambio Climático. Según un estudio, actualmente se usan 35 litros de agua para elaborar medio litro de la famosa gaseosa

Foto: Reuters / Archivo
México (EFE). El presidente mundial de Coca-Cola, el turco Muhtar Kent, afirmó hoy en entrevista con Efe que el mayor fabricante mundial de refrescos logrará en el 2020 restituir a la naturaleza toda el agua que emplea en sus procesos productivos y eliminar así su llamada “huella de agua”.

De visita en la ciudad mexicana de Cancún para participar en la XVI Conferencia de las Partes de la ONU sobre Cambio Climático (COP16), el ejecutivo indicó que entre el 2002 y el 2008 Coca-Cola redujo su utilización de agua en un 20%, en el 2012 lo habrá disminuido en otro 20%, y en el 2020 alcanzarán la “neutralidad en agua”.

El objetivo se logrará mediante “mayores reducciones, reciclaje y reabastecimiento de acuíferos a través de programas de recolección de aguas, y devolviendo más a las comunidades”, manifestó.

“En Coca-Cola usamos 300.000 millones de litros de agua al año en nuestras más de mil plantas en el mundo, y esto equivale a seis meses del agua que usa Ciudad de México”, explicó Kent.

Cuando una firma como Coca-Cola, que maneja la marca más reconocida del mundo, dice que será “neutral en su manejo de agua en el 2020, eso ayuda a aumentar la conciencia sobre la necesidad de manejar el agua con mayor respeto”, apuntó.

USO Y ABUSO DEL AGUA
En septiembre pasado, Coca-Cola y la organización Nature Conservancy en un estudio que la compañía gasta 518 litros de agua fresca para producir solo un litro de su jugo de naranja marca Minute Maid, y 35 litros para elaborar medio litro del refresco Coca-Cola.

A juicio de Kent, el tema del uso y consumo de agua es “muy complicado” ya que establecer precios al agua que se extrae del suelo “es un tema muy político en el que los Gobiernos no quieren entrar”.

Sin embargo, “al final del día el mundo debe tener un marco para el agua, así como ahora tiene uno para las emisiones de carbono”, opinó.

“Si no sucede (si no se acuerda un marco mundial para el uso de agua), el 80% del mundo en el año 2030, unos 6.000 millones de personas, vivirán en zonas con problemas de agua”, aseveró Kent.

“El agua no puede ser gratis para todo el mundo, no puede ser que un agricultor cualquiera construya un pozo y saque el agua y la use para sus cultivos, porque hoy la agricultura es la actividad que más agua consume en el planeta”, agregó.

“Se necesitan 5.000 litros de agua para un kilogramos de arroz, el mundo no puede sostener eso”, puntualizó.

EXPECTATIVAS DE CARA A LA COP16
De otra parte, Kent manifestó que el sector privado quiere de los Gobiernos “un enfoque de largo plazo, claridad sobre el establecimiento de precios, incentivos adecuados para inversión, tecnología e innovación, y un mecanismo de crédito para tener incentivos para invertir”.

En la COP16, “el mejor resultado para el sector privado, la sociedad civil y los Gobiernos será al menos acordar las bases de un marco, y el progreso hacia un marco” sobre el cambio climático, subrayó.

Dicho marco debe “ser flexible”, ya que “todos entendemos que no puede ser un marco igual para todo el mundo, sino que tiene haber subconjuntos dependiendo de dónde se encuentra un país en la línea del desarrollo”.

Kent reconoció que “acordar” un marco para luchar contra el cambio climático “no será una realidad” en Cancún, y que apenas se logrará “progresar hacia un acuerdo” futuro.

CONTRA LA DEFORESTACIÓN
Finalmente, Muhtar Kent hizo hincapié en la decisión adoptada ayer por el Foro de Bienes de Consumo (CGF, Consumer Goods Forum), organismo con sede en París que copreside junto a Lars Olofsson, cabeza mundial de la francesa Carrefour.

Esa asociación anunció el lunes en un comunicado que sus más de 400 miembros, entre los que se cuentan firmas como Carrefour, Coca-Cola, Johnson & Johnson, Kellogg, Kraft, L’Oréal, Nestlé, Procter & Gamble, Tesco, Unilever y Walmart, se comprometieron a lograr una tasa cero de deforestación neta para el 2020.

Además esas firmas, las mayores compañías de productos de consumo y minoristas, con ventas conjuntas de más de 2,8 billones de dólares, dijeron que para el 2015 eliminarán los nocivos hidrofluorocarburos (HFC) de sus frigoríficos, congeladores y aparatos de aire acondicionado.

“Son dos anuncios muy audaces (...) y muestran cómo el sector privado debe jugar un papel”, afirmó Kent.

“Las compañías son poderosas, las empresas compran miles de materias primas para producir sus productos, y le debemos mostrar al mundo que realmente tenemos un compromiso serio con el cambio climático y con un mundo bajo en carbono”, insistió.
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EL COMERCIO NOVIEMBRE 14, 2010

Hombre fuerte de Inca Kola: "El Perú es un paraíso para invertir"

Johnny Lindley rompe su timidez y habla con la prensa. Orgulloso de su marca, cree que los peruanos somos emprendedores

Por Milagros Leiva

No cree ser un hombre poderoso. Tímido, humilde y sobre todo apasionado, este empresario que creyó en el sabor peruano mucho antes del ‘boom’ gastronómico de los últimos años está convencido de que el Perú es un paraíso para invertir. Este es el pensamiento de Johnny Lindley.

¿Si los peruanos aman Inca Kola y usted es el dueño, estoy frente a uno de los hombres más poderosos del Perú?
Yo no me siento poderoso. Yo tenía 5 años cuando nació la bebida y, por supuesto, me siento identificado como todos los peruanos.

¿Usted era un niño travieso?
No, recuerda que pertenezco a una familia británica que tenía reglas. Recuerdo que a los 5 años mi padre me decía: acompáñame a contar en el camión, y allí iba yo. Mi obsesión de niño era manejar camiones, eso quería: repartir.

¿Y manejó camiones?
¡Claro! Yo comencé a repartir cuando salí del colegio. A los 18 años ya manejaba por todo Surquillo y Barranco, también iba a La Punta. Era una pelea para conseguir clientes y yo ofrecía.

Entonces comenzó de abajo…
Toda la familia hizo lo mismo, esto es nuestra escuela, nuestra universidad, nuestra pasión. El esfuerzo era artesanal, recuerda que ni siquiera había refrigeración. Antes era otro mundo.

¿En estos años cuál es el invento que más lo ha sorprendido?
Un cúmulo de cosas. Yo recuerdo que de chico Dick Tracy tenía un reloj y hablaba por radio, luego llegó James Bond con su auto y sus cosas increíbles y ahora mira todo lo que tiene un celular. Es impresionante la tecnología.

¿Y cómo hicieron para sobrevivir? Muchas familias se quitan los ojos por dinero…
Dios mediante, hemos llegado a los cien años con la familia siempre unida y con la divisa que alguna vez puso mi padre: hacer las cosas bien, portarse bien y quererse siempre. Son principios elementales que seguimos. Lo tenemos en la sangre y los trabajadores son nuestra familia.

¿Qué solía decir su padre?
Que todos somos iguales, que todos debemos respetarnos y ayudarnos. Esa era la consigna y no había cómo mandarse la parte porque todos ponían el hombro. No se debe abusar del dominio, nunca. Respetos guardan respetos, esa es mi norma.

¿Acepta opiniones en contra?
Todo el día, es bueno discutir. Los errores te enseñan a escuchar.

¿Fue un error vender sus acciones a Coca-Cola?
Esa es una interpretación errónea que fue manipulada de manera interesada. Esto es una sociedad estratégica, significó asociarse con el primer productor de gaseosas del mundo que antes nadie consiguió. Inca Kola era nuestro bien heredado y pensamos: ¿quién podría tenerla segura para toda la vida? Coca-Cola, que es quien tiene la bebida número uno del mundo. Lo logramos. El rey del mundo nos pidió ser socios, y esto no se ha repetido.

Entonces el 50% es suyo y el otro 50 % de Coca-Cola…
No, ellos tienen cerca de 40%, nosotros más de 50%; y el resto, familiares y otras empresas.

La negociación duró tres años.
Sí, y aceptaron nuestros planteamientos. Para tranquilizar nuestras dudas entrevistamos a todos los peruanos que pudimos para saber qué les parecía la alianza con Coca-Cola. El resultado fue que lo merecíamos.

¿Usted le ha dado su fórmula secreta a Coca-Cola?
Exacto, ¿en qué mejores manos podría estar? Teníamos que pensar en el mañana. Coca-Cola tiene 125 años y sigue viviendo, nosotros cumplimos este año 75, era lo mejor que podíamos hacer. Era poner lo más valioso que teníamos en las manos más seguras del mundo. Peleamos bien desde el principio y todo lo que ha venido después son imitaciones, tanto de Coca-Cola como de Inca Kola, lo que han hecho después es básicamente imitar.

¿Se refiere a los Añaños?
No hablo de nadie. En un momento Inca Kola tuvo 18 imitaciones y después de esta alianza superamos todo lo que se venía encima, ahora la guerra de las colas es mundial, pero todo lo que se inventa son copias.

¿Le preocupan los Añaños?
Para lo que han desarrollado deben estar felices; tienen mérito por haber intentado salir fuera del Perú y haber logrado crecer. En nuestro caso, Inca Kola es la primera del Perú y nadie puede derrotarla, es nuestro orgullo.

Cuénteme el secreto…
El secreto es que el sabor no se puede identificar, es amarillo por el oro del Perú, pero su sabor no se puede descifrar. Si te gusta o no te gusta, es otro tema.

Entonces no me dirá la receta.
Lo importante es que te guste y si te gusta ya tienes tu receta.

¿Por qué Coca-Cola no logró vencer a Inca Kola?
Nosotros aprendimos de ellos a manejar el mercado, fuimos avanzando con el tiempo y no podemos negarlo: Coca-Cola fue la escuela. Lo otro fue nuestro sabor. Yo no sé jamonearme, pero sí puedo decir que la construcción de la marca a través de la publicidad tuvo un gran impacto.

¿A quién se le ocurrió la frase “Bebida de sabor nacional”?
Fue un grupito que desarrolló…

No sea tan humilde, pues. Cuénteme cómo se le ocurrió…
No, pues, siempre hemos trabajado juntos, yo pensaba cómo acuñar una frase. La que tengo grabada para toda la vida es: “Inca Kola solo hay una y no se parece a ninguna”. Eso se cumplió. Conseguida su propia imagen jugamos con el sabor nacional porque la bebida va con todas las comidas.

Y si hoy lo rapto y nos vamos a almorzar, ¿qué comemos?
Tendríamos que ir con la enfermera, ja, ja, ja. Te cuento una anécdota de almuerzos. Cuando recién empezamos nosotros íbamos a los restaurantes, éramos como 12 personas y siempre pedíamos los mejores platos, luego pedíamos Inca Kola para tomar y si no había nos retirábamos, al poco rato venía un vendedor nuestro y ofrecía la bebida, por supuesto que la compraban. Lo hicimos muchas veces, era una forma de hacer crecer la demanda. Los mozos nos adoraban…

¿Y ahora qué toma: Inca Kola normal o diet?
Nunca tomé bebida de dieta de nadie, pero cuando sacamos la nuestra probé. Recuerdo que Gastón me dijo que Inca Kola diet sí era una verdadera light porque no había cambiado el sabor. Demoramos cinco años en llegar al sabor, no nos apuramos hasta lograrlo, no queríamos que dejara ese residuo que hay en las otras.

Entonces no le importa demorar hasta lograr lo que quiere.
Es que uno debe sentir que las cosas están bien antes de arriesgarse. No debes apurarte.

¿Por qué cree que lograron meterse en el corazón de los peruanos?
Porque supimos comunicar que nos sentíamos parte del país. En las épocas del terrorismo decíamos que Inca Kola era el sabor que nos une, dábamos ánimos; cuando pasaron los tiempos del dolor era el sabor de la alegría, era la fiesta. Frente a las imitaciones comunicamos que Inca Kola es el sabor peruano, siempre hicimos esa distinción, siempre nos sentimos orgullosos del Perú.

Usted, mucho antes del ‘boom’ gastronómico, se enorgulleció de la comida peruana…
Siempre me gustó la comida peruana; además queríamos encontrar un canal que todos asociáramos, sentíamos que éramos un sabor cuyo valor era el Perú.

Usted tiene 80 años, Inca Kola cumple 75, su corporación 100, ¿cómo ha visto al Perú?
Creo que hoy todos los países son optimistas con su desarrollo, pero el Perú ha demostrado que soportó mejor que nadie la crisis, somos un ejemplo. Los peruanos somos muy trabajadores, nos gusta crecer, yo lo veo. En el país hay gente muy emprendedora y si nos hemos mantenido cien años es por la gente trabajadora; eso agradecemos. Yo creo en el Perú, hemos peleado por avanzar y en eso seguimos.

¿Alguna vez se ha sentido dueño del mundo?
Mi primera mirada en el espejo cada mañana es la misma: siempre me digo que no soy nada, que debo seguir trabajando, que soy como todas las personas. Si me creyera el mejor, seguro que me botan de la empresa. Tenemos tres mil trabajadores que no saben de posturas ni complejos. Un empresario tiene que respetar a su colaborador, y no es una pose, es un valor que debe primar.

Hay gente que se marea con el poder y el dinero…
Solo te puedo decir que aquí nací, que aquí vengo todos los días, ¿cómo me olvido de eso?, ¿cómo me vuelvo diferente? No hay forma. Hay gente que sin tener nada es muy soberbia e imagino que son genes o cosas aprendidas.

Dicen que usted es tímido.
La timidez podríamos catalogarla de dos modos, una es no existir, la otra es no buscar sobresalir, yo pertenezco a la segunda.

¿Qué le aconseja a un joven que sueña con triunfar?
Le diría que defina bien su sueño porque hay muchas oportunidades y el ritmo es muy fuerte. Que piense con mucho detenimiento lo que quiere hacer porque cualquier cosa que elija tendrá competencia y para eso hay que aprender y trabajar duro. El que más se prepara es el que más opciones tiene, por eso hoy son imprescindibles educación y tecnología. Y lo más importante: para emprender algo hay que saber que se puede triunfar. Querer triunfar, ese es el tema.

¿A qué parte del Perú todavía no ha llegado?
Al Ángel.

Ja, ja, ja, ja, ¿al cementerio?
Ja, ja, ja. Hemos llegado a todo el Perú, pero también entendemos que hay bebidas regionales. Queremos crecer más y ese es nuestro objetivo actual. No es fácil llegar a las provincias recónditas. El Perú es un paraíso para invertir.

Maruja, su hermana (), ¿ella delegó todo en usted?*
Noooooooo, ella tiene su familia, sus hijos, ella trabajó mucho.

¿No le dijo hazme millonaria?
Ja, ja, ja, noooooo, qué bah. Tampoco, tampoco, si me decía eso le hubiera dicho que trabaje y no se confíe mucho. Ella estuvo muy comprometida. Yo no entiendo a la mujer que no trabaja, no entiendo a la gente que no hace nada. Y mira, hoy dos mujeres intentan ser presidenta del Perú.

¿Si Mercedes Aráoz y Keiko Fujimori llegan a la segunda vuelta, por quién vota?
Primero tengo que llegar yo a estas elecciones.

¿En qué cree Johnny Lindley?
En lo más elemental: creo que hay un Dios y que uno puede refugiarse en él. Cuando me levanto, lo primero que hago es pedirle energía, que todo salga bien durante el día. Todos, lo digamos o no, sentimos lo mismo: queremos que nos vaya bien.

¿Y qué le molesta?
No tengo rencores ni resentimientos porque si mantienes la incomodidad te envenenas el alma innecesariamente. Si piensas siempre tener la razón, se complican las cosas.

¿Nada le molesta?
Allí es cuando me miro otra vez al espejo, cuando pienso que algo me molesta de los otros me miro para ver si yo no he caído en lo mismo. El espejo siempre te dice cómo estás. Uno puede tropezar, pero hay que saber salir.

Esta entrevista será leída por miles de peruanos que han probado su bebida, ¿quiere decirles algo?
Solo quiero decir que estamos en un gran país, que tenemos que aprovechar las oportunidades. Nuestro principal deber es que el Perú avance.

(*) Su hermana Maruja falleció dos días después de la entrevista.
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PERU 21 MAYO 20, 2010

“Inca Kola tiene 75 años, ya es una tradición peruana”

Hace 100 años, José R. Lindley fundó una pequeña fábrica de gaseosas que, cuatro generaciones después, se ha convertido en una poderosa corporación. Su éxito se debe a una bebida que ha calado en los afectos de los peruanos: la Inca Kola. Johnny Lindley, su gerente, nos da más razones.
Autor: Gonzalo Pajares C.

"En el jardín de mi casa había un dispensador. Cada vez que mis patas del colegio me visitaban, el chongo consistía en combinar los sabores de Inca Kola y los de Bimbo, y armar nuestro propio sabor. Además, en mi casa no nos dejaban tomar otra cosa. Solamente cuando salíamos fuera del país es que podía tomar una Sprite o una Coca-Cola (ríe)". Johnny Lindley Suárez, cuarta generación de su apellido en el Perú, y gerente general de la Corporación Lindley, nos habla del fanatismo familiar hacia la bebida que crearon.

¿Por qué a los peruanos nos gusta tanto la Inca Kola?
Es un gusto adquirido, ya está en nuestros genes. En 2010 cumplimos 75 años y somos ya una tradición peruana. Lo otro es que, desde que se concibió la fórmula, se buscó algo diferente en aroma, sabor y color. El color amarillo refleja el oro de los incas. En cuanto a aroma y sabor, se buscó que no estuviera asociada a algo específico, sino que fuera inclusiva. Allí está su éxito: su sabor es único y 'con todo combina’. Eso sí, se aprecia mejor sola, heladita y en su botella de vidrio. Es una bebida de fantasía, que da satisfacciones gustativas, emocionales y evocativas.

Uno de nuestros mayores orgullos era que ustedes vendían más que la Coca-Cola…
Antes de que fuéramos parte del 'sistema Coca-Cola’, era un orgullo enorme. Éramos el único caso en el mundo donde una bebida local le ganaba a Coca-Cola. Por eso atrajimos su atención y negociamos una alianza estratégica que rige hasta ahora. Hoy, que manejo las dos marcas, me da la misma satisfacción que cualquiera sea líder en ventas.

¿Coca-Cola compró Inca Kola?
Tenemos un acuerdo donde ellos tienen los derechos de licencia de marca, y nosotros, los derechos de comercialización del producto. ¿Qué hacemos? Trabajamos juntos la estrategia de marca y la estrategia comercial. Me enorgullece que el peruano siga prefiriendo una marca creada por mi familia, pero también que nos acompañe The Coca-Cola Company. Juntas manejamos el 65% del mercado local.

Cuando se aliaron con Coca-Cola se decía que Inca Kola iba a estar en todo el mundo. ¿Se ha logrado esto?
No del todo, pero esa expectativa no es del todo cierta. Como hemos conversado, la Inca Kola tiene elementos tan peruanos que, inevitablemente, la limita. Esa fortaleza de marca en el Perú es, a su vez, una barrera. Donde sí ha agarrado viada es en comunidades de migrantes peruanos y latinoamericanos en Europa, Asia y, sobre todo, en Estados Unidos. Hoy hay dos plantas que producen Inca Kola en EE.UU.

Si quiere crecer como marca, sus clientes no pueden ser solo peruanos…
Bueno, hoy estamos creciendo hacia las comunidades latinoamericanas. Es un buen inicio, ya daremos algunos pasos más.

¿La Inca Kola tiene hierbaluisa, manzanilla, plátano, caña de azúcar…?
Es una mezclita interesante de sabores que no le puedo decir porque, si no, nos matan a la salida (risas).

¿Es cierto que, hoy, la 'esencia’ de la Inca Kola se hace en Chile?
Se ha sobredimensionado el tema, por eso es importante saber qué somos hoy… y hoy somos parte de un sistema mundial, el de Coca-Cola. Las marcas se crean en un lugar pero, luego, son del mundo; por lo tanto, se pueden producir en cualquier lugar. Ahora respondo a su pregunta. ¿La Inca Kola se hace en Chile? No, la hacemos acá, y hace 75 años, pero en Chile hay una planta de concentrados que nos provee de parte de sus insumos.

¿Cómo han logrado mantener, durante cien años, el éxito de una empresa familiar?
Cumplimos cien años, pero estamos más jóvenes que nunca porque las posibilidades de crecimiento son inmensas. Nos hemos dado la posta en la familia, pero con un importante equipo de soporte, que tiene mucha sabiduría y mucha tradición, lo que hace que mantengamos un estilo en el manejo de la empresa.

¿No le bastó el apellido para estar como gerente?
No. Tuve que prepararme, formarme y construir mis credenciales. Le doy unas cifras: entre el 2007 –cuando llegué a la gerencia– y el 2009 hemos tenido un crecimiento anual compuesto de alrededor del 45%. ¿Las razones? Me ha ayudado el boom de crecimiento que vive el Perú y una visión clara –respaldad por mis gerentes y mi equipo– para saber a dónde ir.
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De: Felipe Monsante [mailto:monsantef@gmail.com]
Enviado el: miércoles, 16 de septiembre de 2009 10:38 p.m.
CC: Guillermo Tejada Dapuetto
Asunto: Re: Valetodo - FW: INKA KOLA YA NO ES PERUANA

¿Tiene patria la derecha? Simplemente la derecha no tiene patria porque es antinacionalista. No se trata solamente de los Lindley sino también de los D'Onofrio, Lanata, Romero, Wong, Nicolini, Miro Quesada, Benavides de la Quintana, Miranda y tanta basura como ellos que siempre fueron adulados gloriosamente por las FFAA.

Recuerdo cuando Ernesto Lanata salió elegido senador ¡qué vergüenza! y comenzó a hablar de lo que no sabía... de la liberación de la economía, decía tantas barbaridades que no sabe si lamentarse o no porque nunca supo lo que dijo. Pedía incesantemente, al igual que toda la derecha entreguista y traidora, que abolieran los aranceles para dar paso a la libre importación de productos. Como resultado de la bocota de la derecha, por ejemplo, tenemos que si ustedes se acercan al supermercado chileno Tottus y compran caihuas, en la factura leerán que dice "CAIHUAS CHILENAS".

Es decir que gracias a la derecha traidora y a sus adulones uniformados, hasta un producto originario del Perú como la CAIHUA es importada desde Chile por esas empresas chilenas porque gente como Ernesto Lanata, Toledo, D'Onofrio, Lindley, Romero, Wong, Nicolini, Miro Quesada, Benavides de la Quintana, Miranda, Morales Bermúdez y tanta basura como ellos y otros adulones que repiten como loros las consignas extranjeras, pidieron la libre importación y desprotegieron nuestra economía.

Lo de Inca Kola, "la bebida de sabor a traición" se vio venir hace mucho tiempo y muy pronto hasta los incas serán chilenos gracias a la derecha antinacionalista, traidora y entreguista y de las FFAA que ocupan el Perú para controlar a los peruanos.

Felipe
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Asunto: Perdimos la Inca Kola.... que pena!!!?

LA DECISION DE AHORA EN ADELANTE, DEBE SER, NO COMPRAR MÁS INKA KOLA.

EMBOTELLADORA INCA KOLA SE VA A CHILE

ES UNA PENA QUE NUEVAMENTE CHILE NOS QUITE ALGO!!!
El comentario viene porque la Coca Cola ha decidido cerrar la fábrica de Surquillo en que se produce la esencia de la Inca Kola. En adelante, dicha esencia se fabricará en Chile porque allí les será más eficiente hacerla.

No cabe duda que la Coca Cola fabrica otras esencias en ese país y le resulta contraproductivo tener una planta separada en el Perú.
Hasta aquí la reflexión racional.
Pero no vayamos tan rápido.
No todo en la vida es razón ni es comercio.. Existe una sensación de pérdida en el ambiente.

No solo de pérdida sino de frustración, despojo e impotencia.
La Inca Kola hace tiempo que se convirtió en una bebida emblemática del Perú. Cuando menos así nos lo hicieron creer las campañas publicitarias y de concientización que sobre la bebida aquí se hicieron a través de los años.
Inca Kola
estaba insertada muy profundo en el sentimiento nacional. Hasta que a
algún gringo racionalizado se le ocurrió desmantelar la planta de esencias y despacharla a Chile.

Nada menos que a Chile .
A ver que le pareciera a ese gringo 'racionalizado que Kentucky Fried Chicken se vendiera a una empresa iraní, o la Coca Cola misma se fabricara en Cuba? La transacción parecería comercialmente legítima pero la reacción del pueblo norteamericano sería feroz.

Que ese gringo vaya a explicarle su raciocinio a las 300 familias peruanas que está dejando sin empleo.
Claro, la Coca Cola calma su conciencia enviando a esos empleados a recibir clases de Outplacement, un proceso para buscar trabajo.
Mientras tanto 300 nuevos empleados chilenos celebran allá con Pisco.
Poco a poco y por acción de capitales judíos, los chilenos se meten más y más en el Perú. ¿Hasta cuando pues?
No pido una irresponsable declaratoria de guerra pero sí un muro de Berlín al sur. Ustedes me entienden.

Que vaya tomando nota el insensible y
bobalicón
que ordenó colocar un busto de Prat
en la mismísima Escuela Naval del Perú.
Yo se que no es muy sensato todo esto, pero vaya a contarle sensatez al corazón.
A partir de hoy no compraré más Inca Kola. Dejó de ser una bebida
emblemática del Perú.
Cuenten conmigo para el boicot.

Algún día Inca Kola volverá a ser peruana AHORA DONDE QUEDA LA FAMOSA FRASE
'LA BEBIDA DE SABOR NACIONAL'
O 'EL EMBLEMA DE FONDO DEL MAPA
SI SE PRODUCE EN CHILE'!!!!! . . SENTIMIENTO PERUANO DEBE OIRSE.
REENVIEN ESTE EMAIL
YA NO TOMEMOS INCA KOLA!!!!!!
NO GASTEMOS NUESTROS SOLES PARA LOS SUELDOS DE LOS CHILENOS!
TRISTE NOTICIA.
HAY QUE SOLIDARIZARNOS CON TODOS LOS TRABAJADORES DE LA EX- BEBIDA DE SABOR NACIONAL, CONSUMAMOS OTRAS BEBIDAS.
____________________________
De: francisco sagasti [mailto:franciscosagastimiller@hotmail.com]
Enviado el: miércoles, 16 de septiembre de 2009 09:55 a.m.
Para: gtejadad@speedy.com.pe
Asunto: RE: INKA KOLA YA NO ES PERUANA

Muy de verdad y muy peruana la decisión de la señora Leonor Elena Domenack Mejia, yo desde ya, me sumo a su propuesta, pero me permito sugerir la idea que me surje en este momento:

Existio en el Perú otra bebida mucho antes que la Inka Cola, era la famosa e inolvidable "Pasteurina" era una bebida muy saludable elaborada a base de la muy peruana "yerbaluisa" de la firma Barton, precursora tambien de la Cocacola. seria muy posible reunir a los empleados que quedaron sin trabajo por el traslado de la bebida extranjera a Chile y "revivir" nuestra Pasteurina, formando una nueva empresa a base de ex trabajadores, para lo cual ofrezco mi peruanisima colaboración y mi expe riencia desinteresada, y de ese modo boicotear las bebidas extranjeras y volver a las peruanas que siempre fueron no solo originales, sino tambien las mejores.
La medida de Cocacola, bien puede ser una gran oportunidad para volver a lo nuestro y, a la vez, tambien para el nacimiento de una gran empresa. Estoy muy seguro que las entidades crediticias prestarian tido su apoyo.

Animo buenos peruanos, nada podrá vencernos si nos anima ese inigualable sentimiento de patriotismo, somos herederos de la mejor história, de la mejor tradición y de los mejores sentimientos VIVA EL PERU

Francisco Rafael Sagasti Miller
E Mail: franciscosagastimiller@hotmail.com
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De: vanguardia_aprista@gruposyahoo.com [mailto:vanguardia_aprista@gruposyahoo.com] En nombre de Italo Villaverde Huaita
Enviado el: miércoles, 02 de septiembre de 2009 04:09 p.m.
Asunto: [Vanguardia Aprista] fw: El Imperio de la INKA KOLA

ESTRELLA DEL SUR
Italo Villaverde Huaita
El imperio de la Inca Kola
Por : Daniel Titinger y Marco Avilés

Color orina y sabor a chicle. Él no lo dijo, pero quizá lo pensó. Muchos lo piensan. En abril de 1999, el recién llegado a Lima presidente del directorio de The Coca-Cola Company, M. Douglas Ivester, tuvo que probar en público –para el público– la gaseosa que los peruanos preferían. Entrevista de rigor. La prensa esperaba el trago definitivo. Él no lo dijo, pero quizá lo pensó: la bebida gaseosa más bebida en todo el mundo había sido derrotada, lejos de casa, por una desconocida. El brindis fue la claudicación:

Coca-Cola no podía competir con Inca Kola, así que sacó la billetera y la compró. Perder, comprar, todo depende del envase con que se mire. Lo cierto es que la compañía que había hecho añicos a la Pepsi en Estados Unidos, y que en menos de una semana desbarató el imperio de esta bebida en Venezuela, que facturaba más de diez mil millones de dólares al año, que pudo conquistar el enorme mercado asiático, que auspiciaba en exclusiva los mundiales de fútbol y las olimpiadas, que distribuía botellas etiquetadas en más de ochenta idiomas, que alguna vez hizo de Buenos Aires la ciudad más cocacolera del mundo, que se había adueñado de Columbia Pictures, que estuvo a punto de comprar American Express, que fue publicitada por The Beatles y Marilyn Monroe, y que hacía que el emperador de Etiopía, Haile Selassie, subiera a su avión sólo para ir a comprarla a países vecinos, es decir, la Coke, nunca logró convencer del todo el paladar de un país tercermundista llamado Perú. Primera plana del día siguiente: «Presidente de Coca-Cola brinda con Inca Kola». Era Goliat arrodillándose ante David luego de la pedrada en la frente.

El gigante maquilló bien la herida. M. Douglas Ivester tomó Inca Kola con una enorme sonrisa: el sabor dulce de la derrota. ¿Dulce? «Demasiado. La gaseosa es horrible, no me gusta», respondió Gregory Luboz, francés en el Perú, a una de las preguntas que lanzamos por Internet. «It’s bubble gum. How do you like that thing?», escupió Ingrid, asqueada, desde Alemania. «Una rara avis, por su color y sabor indefinible», escribió el catalán Óscar del Álamo en su estudio La Fórmula mágica de Inca Kola para el Institut Internacional de Governabilitat de Catalunya. Pero esa «uncommon cola» sobre la que previene la guía de viajes South America, editada en Estados Unidos, despunta con el cuarenta y dos por ciento las estadísticas de preferencias de gaseosas en el Perú.

Mientras, Coca-Cola, always, más abajo, tiene un treinta y nueve por ciento. Pepsi (y su vergonzoso cinco por ciento) no existe. Años atrás, la cadena de comida rápida McDonald’s demostró, divorciándose de su eterna compañera, que el Perú sólo tenía ojos para una bebida gaseosa. Surgió el matrimonio Big Mac-Inca Kola. Empezaban los años noventa y los chifas –restaurantes de comida chino-peruana, la de mayor oferta en Lima– tuvieron que cambiar sus contratos de exclusividad en vista de la avalancha amarilla. «Coca-Cola la ve negra», informaba 17,65%, una revista de publicidad de Lima. «Enjoy Coke, but in Peru… Inca Kola is it!», titulaba la Universidad de Harvard un estudio de su Escuela de Administración de Negocios. Cadenas internacionales de televisión como la CNN, Univisión y Eco, difundían reportajes sobre el fenómeno amarillo. Había un obvio ganador.

En el cólico de la desesperación, la transnacional desmanteló dos veces su equipo de márketing en Lima, y un grupo de empresas coreanas encabezado por Hyundai anunciaba su interés por embotellar la «gaseosa color orina» (Maria Johnson, e-mail desde Canadá) en su país. 1997 fue el año en que Coca-Cola empezó a negociar la compra de su vencedor. Tenía que apurarse.

La familia Lindley, dueña de Inca Kola, ya coqueteaba con Cervecerías Unidas S.A., la mayor cervecera de Chile, y con el grupo Polar de Venezuela. Así que el mandamás de Coke tuvo que pagar doscientos millones de dólares para adueñarse del cincuenta por ciento de Inca Kola y celebrar su propia derrota. Luego, el brindis. «Inca Kola es un tesoro peruano. Vemos que hay buenas posibilidades para ampliarla al mercado internacional», dijo Mr. Goliat elogiando a David. Pero han pasado varios años, Coca-Cola ya es dueña absoluta de Inca Kola, y el imperio de la Inca sólo se ha expandido unos metros al sur y otros al norte de su frontera original. Lo que M. Douglas Ivester no sabía –y usted está a punto de degustar– es que para exportar Inca Kola hay que exportar primero los sabores excesivos del Perú. Ésa es su fórmula secreta.

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