martes, 14 de septiembre de 2010

EL HAMBRE EN EL MUNDO DISMINUYO POR PRIMERA VEZ EN QUINCE AÑOS


EL COMERCIO SETIEMBRE 14, 2010

El hambre en el mundo disminuyó por primera vez en quince años

Según la FAO, en este año hay 925 millones de hambrientos, la mayoría en Asia y África. Las abundantes cosechas y el abaratamiento de los alimentos habrían sido las principales causas del descenso

(Reuters)
Roma (AP). El número estimado de personas que padecen hambre crónica en el mundo ha descendido por debajo de los 1.000 millones -la primera caída en quince años-, gracias a las abundantes cosechas y el abaratamiento de los alimentos cuyo repunte desató desórdenes callejeros hace unos años, según las estadísticas difundidas el martes por Naciones Unidas.

Empero, el total de 925 millones de personas subalimentadas, la mayoría en Asia y Africa, es “inaceptablemente alto” y muy por encima de los objetivos del organismo mundial para reducir el número de hambrientos en el planeta, dijo la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO por sus siglas en inglés).

PROGRESOS DE CHINA E INDIA DAN FRUTOS
El informe de la FAO sugiere algún progreso en la lucha contra el hambre, pero destaca que el mundo está lejos de alcanzar el Objetivo de Desarrollo para el Milenio, promovido por la ONU, para reducir la proporción de personas desnutridas en los países en desarrollo al 10% para el 2015.

El reporte calcula que hay 98 millones menos de personas con hambre crónica que en el 2009, cuando la cifra superó apenas los mil millones. Hace un año, la ONU estimó que 1.020 millones de personas estaban subalimentadas en el planeta. La reducción calculada para este año, especialmente ante el crecimiento de la población, refleja mayormente los progresos en China y la India.

De todos modos estas dos naciones, con sus poblaciones numerosas, representan en 40% de los desnutridos en el mundo. En general, dos tercios de los que padecen hambre crónica viven en China, India, Bangladesh, Indonesia, Pakistán, la República Democrática del Congo o Etiopía, dice el informe.

ABUNDANTES COSECHAS
La baja reportada se debe parcialmente a que los precios de los alimentos han caído de sus máximos niveles de 2007-08, cuando provocaron episodios de violencia en varios países en desarrollo. Otro motivo es que las cosechas de cereales y arroz han sido sólidas. La producción de cereales este año fue la tercera mayor desde que se llevan registros, pese a una escasez en Rusia debida a sequía e incendios, dijo el director general de la FAO, Jacques Diouf.

También es alentador, observó Diouf, que las existencias de cereal sean elevadas: unos 100 millones de toneladas más que los bajos niveles de 2007-08, cuando unos 38 países interrumpieron sus exportaciones como reacción. La creciente demanda de biocombustibles y los aumentos en los precios petroleros fueron los principales motivos del alza de precios en ese entonces.

Los precios de los alimentos siguen siendo persistentemente elevados, “pero no hemos visto el tipo de comportamiento de compras impulsadas por el pánico” que contribuyeron a alimentar las especulaciones y temores de hace un par de años, comentó Josette Sheeran, directora ejecutiva del Programa Mundial de Alimentos de la ONU.

Este mes, un experto de la ONU en derechos humanos instó a los gobiernos a reprimir las especulaciones con los precios y a aumentar la producción de alimentos. En Mozambique hubo protestas mortíferas por los aumentos de precios y la FAO convocó a una reunión especial el 24 de septiembre para debatir los aumentos de precios recientes.
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EL COMERCIO ABRIL 29, 2010

Hay más de 1.000 millones de personas hambrientas en el mundo

Tras calificar la situación como “muy difícil”, el director general de la FAO precisó que en América Latina existen 42 millones de personas con esta grave problema

Jacques Diouf. (Reuters)
Panamá (Agencias) . El director general de la FAO, Jacques Diouf, declaró que 1.017 millones de personas padecen hambre en el mundo, debido a la crisis económica y al aumento en los últimos tres años en los precios de los alimentos. Esta cifra implica que una de cada seis personas padece hambre en el mundo.

Diouf precisó que de dicho total, 642 millones son de Asia y el Pacífico, 265 millones de África, 42 millones de América Latina y el Caribe, y 15 millones en los países desarrollados.

“Estamos en una situación muy difícil con el número de hambrientos en el mundo ya que ha aumentado en 105 millones en 2009 (respecto a 2008) y ya llegamos a más de mil millones de hambrientos en el mundo”, dijo Diouf en la apertura de la 31° Conferencia de la FAO para América Latina y el Caribe en Panamá.

“Los recursos a la agricultura han disminuido de un 19% en 1989 hasta un 3% en el 2006, aunque ahora ha vuelto a aumentar al 6%. Naturalmente si no hay inversión en un sector, este no se desarrolla”, añadió de acuerdo a declaraciones difundidas por la agencia AFP.

De acuerdo a un reciente documento de FAO “la gravedad de la actual crisis alimentaria es el resultado de 20 años de inversión insuficiente en agricultura y abandono del sector”.

OPORTUNIDAD
Por su parte, el coordinador el Comité para la seguridad alimentaria en América Latina de la FAO, Mario Ahumada sostuvo que “la única oportunidad que tenemos es que los gobiernos piensen seriamente en cambiar el modelo de desarrollo ya que con el actual por más medidas paliativas que hagamos siempre se va a seguir generando más pobreza y más hambre”.

En América Latina el problema no es la escasez de alimentos “sino el acceso a ellos”, agregó.
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EL COMERCIO MARZO 19, 2010

ONU: aumentó el número de quienes viven en condiciones miserables

Las ciudades sudafricanas de Buffaly City, Johanesburgo y Ekurhuleni se encuentran entre las más desiguales. Beijing es considerada la más uniforme

(AP). Unos 227 millones de personas dejaron de vivir en condiciones miserables en el mundo en la última década, según un informe de las Naciones Unidas.

Pero el informe agrega que el número de personas que viven en viviendas misérrimas aumentó en 51 millones del 2000 al 2010. Ahora suman 827,6 millones.

El informe, difundido en Río de Janeiro el viernes, agrega que persiste la brecha entre ricos y pobres en ciudades de todo el mundo.

Las ciudades sudafricanas de Buffaly City, Johanesburgo y Ekurhuleni se encuentran entre las más desiguales. Beijing es considerada la más uniforme.

El informe sostiene que las ciudades necesitan dar a los ciudadanos acceso a la educación y el trabajo para zanjar esa división y permitir que todos los residentes participen en la toma de decisiones políticas que afectan la vida cotidiana.

* FAO: el 2009 fue un año catastrófico para la gente que pasa hambre en el mundo
Los laimnetos básicos cuestan en promedio un 19% más que hace dos años y la única solución es el aumento de la productividad de los pobres, diagnosticó la entidad mundial

Santo Domingo (EFE). El número de personas privadas de acceso a una alimentación adecuada creció en cien millones durante 2009, dijo hoy en Santo Domingo el director de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), Jacques Diouf.

Este incremento obedeció en gran medida a la crisis económica mundial, que hizo de 2009 un año “catastrófico para los hambrientos del mundo”, ya que “empeoró notablemente la seguridad alimentaria”, subrayó.

Diouf pronunció una conferencia en un congreso internacional sobre seguridad alimentaria que se celebra hoy en la capital dominicana, donde recordó que en la actualidad mil millones de personas están subnutridas en el planeta.

La caída de los precios internacionales de los alimentos básicos durante 2009 fue “una falsa esperanza”, ya que, debido a la crisis, “los alimentos básicos nacionales cuestan, en términos reales, un 19 por ciento más que hace dos años”, explicó.

El funcionario senegalés señaló que los pobres de las zonas urbanas y sus alrededores son los más afectados por la inseguridad alimentaria, pues padecen con más dureza la subida de los precios.

En su opinión, la “única solución sostenible” ante el hambre radica en “el aumento de la productividad de los pobres y de las personas afectadas por la inseguridad alimentaria, especialmente en los países con déficit de alimentos”.

En Latinoamérica y el Caribe, la crisis “ha erosionado” los progresos alcanzados durante casi dos décadas, cuando el número de personas con hambre se redujo de 50 a 45 millones, y se estima que el índice de subnutridos volvió en 2009 a los niveles del período 1990-1992, cuando el 10 por ciento de la población estaba afectado por el hambre, explicó.

La crisis perjudica más a los países que dependen de las importaciones de alimentos y energía, que tienen altos índices de pobreza, menor demanda de exportaciones y que han experimentado reducciones de la llegada de remesas.

En algunas naciones, además de estos factores, la situación se ha agravado por los desastres naturales, como la sequía, las inundaciones y, en el caso reciente de Haití y Chile, los terremotos.

En esas circunstancias, en la región latinoamericana y caribeña, pese al descenso experimentado en 2009 por los precios, éstos se mantienen aún entre un 10 y un 25 por ciento más altos que en los dos años anteriores, señaló Diouf.

Entre los países más afectados por estas circunstancias figura Haití, la nación más pobre de América, donde el terremoto del pasado 12 de enero impactó negativamente en la seguridad alimentaria y la nutrición.

Más del 40 por ciento de las familias haitianas (unos 3,8 millones de personas) se alimentaba de forma insuficiente antes del terremoto y alrededor del 30 por ciento de los niños sufría desnutrición crónica.

Además, la catástrofe causó el éxodo de unas 600.000 personas desde Puerto Príncipe hacia sus aldeas de origen, por lo que “muchas familias empobrecidas” soportan ahora “una carga adicional, al recibir familias desplazadas, totalmente indigentes”, reveló.

Ante esta emergencia, la FAO coordina un plan de distribución de insumos agrícolas dirigido a 108.000 hogares, unas 600.000 personas de los departamentos Oeste, Sudeste y Artibonite, de cara a la siembre de primavera, que comienza en marzo.

En cuanto a la vecina República Dominicana, el director de la FAO indicó que el buen desempeño de los últimos años del sector agropecuario, que produce cerca del 80 por ciento de los alimentos, no se refleja “proporcionalmente” en la mejora de la situación alimentaria, ya que los índices de subnutrición pasaron del 27 al 21 por ciento entre 1990 y el período 2004-2006.
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EL COMERCIO NOVIEMBRE 19, 2009

Cerca de 400.000 niños mueren antes de cumplir los 5 años en A. Latina

7:05 | La población infantil es una de la más afectada por las condiciones de extrema desigualdad en la región. Bolivia ostenta la mayor mortalidad infantil

Madrid (EFE). Cada día nacen en América Latina más de 30.000 niños que llegan al mundo y viven sus primeros años en unos contextos económicos, sociales y culturales marcados por una extrema desigualdad, tanto a nivel regional como dentro de cada país, según un informe hecho público hoy.

El estudio, el cuarto sobre tendencias sociales y educativas en la región promovido por el IIPE-UNESCO Buenos Aires y la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura, subraya cómo casi 20 años después de la ratificación de la Convención sobre los Derechos del Niño (CDN), la realidad difiere mucho del panorama propuesto en ese articulado.

En América Latina nacen anualmente 11 millones de niños; cerca de 400.000 mueren antes de cumplir los 5 años, aproximadamente 250.000 fallecen antes del primer año y, entre ellos, más de 160.000 durante su primer mes de vida.

Aunque en las últimas cuatro décadas se registraron importantes avances, se observan aún brechas entre países que incluso aumentaron durante los últimos años y que actualmente se sitúan entre los extremos de Cuba y Bolivia, cuya tasa de mortalidad infantil en 2007 fue de 5,3 y 46,6 por cada 1.000 nacidos vivos, respectivamente.

Si bien la región produce un excedente de alimentos un 30 por ciento superior a lo que necesita su población, hay 53 millones de personas que no cuentan con alimentos suficientes, el 7 por ciento de los menores de 5 años tiene bajo peso para su edad y la talla del 16 por ciento es inferior a la que corresponde a esa etapa vital.

El informe destaca la situación de la población aborigen, al subrayar que en Bolivia, Ecuador, Guatemala y Perú la incidencia de la desnutrición global y crónica de los menores de 5 años de las poblaciones indígenas es “algo más del doble” que la de aquellos que no pertenecen a esos grupos.

POCO QUE DESTACAR
Pese a estos datos, el informe destaca otros factores que configuran un panorama más favorable, como los logros en el marco normativo para impulsar políticas a favor de la infancia y el momento de transición demográfica que vive la región hacia una reducción de las tasas de mortalidad y fecundidad y una expansión de la esperanza de vida.

Además, realza el clima que se ha ido creando en la región en el que cada vez es más aceptado el reconocimiento de los derechos de la niñez y que América Latina atraviesa un momento de mayor fortaleza económica y política desde la cual avanzar en favor de la infancia.
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Más del 80% de las muertes infantiles por diarrea ocurren en Africa. (AFP)

PERU 21 OCTUBRE 14, 2009

La diarrea mata más niños que el sida, la malaria y el sarampión juntos

Los países en vías de desarrollo carecen de las medidas higiénicas y de tratamientos adecuados para combatirla. ¿Sabes en qué región ocurren más muertes por este mal?

Cerca de 1,5 millones de niños menores de cinco años mueren al año por la diarrea, la segunda causa de mortalidad infantil después de la neumonía, según un informe del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) y de la Organización Mundial de la Salud (OMS) difundido este miércoles.

El estudio detalla que el índice que víctimas de la diarrea supera largamente el número de muertos que deja el sida, la malaria y el sarampión juntos. Cerca del 88 por ciento de las muertes por diarrea en el mundo se deben al agua contaminada y la mala sanidad e higiene, añadieron los expertos.

Según el documento, menos del 40% de los niños que sufren diarrea en países en desarrollo recibe el tratamiento recomendado, y el problema está estancado desde el año 2000. Tampoco hay progresos en la prevención, dice el informe, como en el acceso a agua potable, amamantamiento del bebé o vacunación contra el rotavirus.

Más del 80 por ciento de las muertes infantiles por diarrea se producen en Africa y el sur de Asia y sólo 15 países representan casi tres cuartos de todos los decesos anuales por la enfermedad en niños de menos de 5 años. India posee el mayor número de fallecimientos anuales, con 386,600.
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África es uno de los continentes más golpeados por el hambre. En la toma, se ve a niños desnutridos en Angola. (AP)

EL COMERCIO OCTUBRE 8, 2009

Se necesitarán US$83.000 mlls. para alimentar al mundo en el 2050

13:04 | La producción de alimentos se deberá incrementar en un 70%. China y la India son los países que más deberán invertir, reveló la ONU.

Milan (Reuters). El mundo necesita invertir 83.000 millones de dólares al año en agricultura en los países en vías de desarrollo para alimentar a 9.100 millones de personas en 2050, dijo el jueves la Organización de la ONU para la Agricultura y la Alimentación (FAO, por sus siglas en inglés).

La agricultura mundial necesita inversiones masivas para incrementar la producción general un 70% en los próximos 41 años, incluyendo casi un doble de elaboración en los países en vías de desarrollo para alimentar a una población extra de 2.300 millones de personas para el 2050, precisó la FAO.

Entre las inversiones necesarias proyectadas se encuentran unos 20.000 millones de dólares para la producción de cosechas y 13.000 millones para ganado, detalló la FAO en un comunicado antes de un foro sobre cómo alimentar al mundo en el 2050 que se va a celebrar en Roma el 12 y 13 de octubre.

Harían falta otros 50.000 millones para mejorar servicios como el almacenamiento y los complejos de procesamiento, agregó.

La mayor parte de esta inversión debe provenir del sector privado: productores comprando semillas, fertilizantes y maquinaria y compañías invirtiendo en complejos de procesamiento, dijo la agencia.

Además de esto, se necesitan inversiones públicas en investigación y desarrollo agrícola, en grandes proyectos de infraestructura como construcción de puentes, puertos, sistemas de almacenamiento e irrigación, al igual que en educación y salud, dijo la FAO.

POR ZONAS
Hasta 29.000 millones de los 83.000 millones de dólares de inversiones netas anuales proyectadas deben destinarse a los dos países con la mayor población del mundo: India y China.

El África subsahariana necesitará alrededor de 11.000 millones de dólares, América Latina y la región del Caribe 20.000 millones, Oriente Medio y África del Norte 10.000 millones, el sur de Asia 20.000 millones y Asia del Este 24.000 millones.
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PERU 21 SETIEMBRE 16, 2009

La cifra de hambrientos en el mundo pasó los 1,000 millones por primera vez

El Programa Mundial de Alimentos de la ONU advirtió que la crisis financiera mundial y el alza de precios de los alimentos agrava la situación. El nivel de ayuda humanitaria es el más bajo en los últimos 20 años.

Cifras que estremecen. El número de personas que pasan hambre en el mundo supera este año, por primera vez en la historia, los 1,000 millones, indicó este miércoles el Programa Mundial de Alimentos (PMA) de la ONU.

Josette Sheeran, directora de la PMA, señaló que la cifra de hambrientos asciende a 1,020 millones. “Este año tenemos más personas hambrientas que nunca”, señaló, haciendo hincapié en que “muchas personas se despiertan y no cuentan ni con un plato de comida”.

Sostuvo que la situación se ha agravado por dos devastadoras ‘tormentas’ que han coincidido: la crisis financiera internacional y el encarecimiento de los alimentos a nivel mundial. Además, el nivel de ayuda humanitaria es el más bajo en los últimos 20 años y el PMA solo ha conseguido 2,600 millones de dólares de los 6,700 presupuestados.

La jefa del PMA remarcó que, con menos del uno por ciento de las inyecciones económicas que han hecho los gobiernos para salvar al sistema financiero global, se podría resolver la calamidad de millones de personas que son víctimas de la hambruna.

A juicio de la responsable del organismo humanitario de la ONU, esa situación constituye una “receta para el desastre” y resulta “crítica para la paz, seguridad y estabilidad en muchos lugares del mundo”.

NO LLEGA AYUDA. Sheeran añadió que el Programa Mundial de Alimentos afronta un grave déficit presupuestario, pues este año solo ha recibido 2,600 millones de dólares de un total de 6,700 millones de dólares necesarios para dar de comer a 108 millones de personas en 74 países.

Sobre el terreno, esa falta de fondos se traduce en el recorte de programas que se están desarrollando en países como Guatemala, Kenia y Bangladesh.

Pese a las adversidades, Sheeran considera que “se puede derrotar al hambre”, aunque esa victoria solo se alcanzará “cuando el mundo se tome el hambre en serio”.

PIDE APOYO. En otro momento, la directora del PMA hizo un “llamamiento urgente” al Grupo de los Ocho –los siete países más industrializados y Rusia– y el G-20 –los países más ricos y emergentes– para que atajen un problema que requiere algo más que soluciones a largo plazo.

“Con la Asamblea General de Naciones Unidas y la cumbre del G-20 en Pittsburgh (Pensilvania, EEUU) en el horizonte, los líderes mundiales tienen una oportunidad ideal para poner el hambre en el mapa”, remarcó el PMA en un comunicado.
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LA REPUBLICA 19 de septiembre de 2008

La crisis frena lucha contra la pobreza

Expertos demandan medidas como el reparto de alimentos, compras estatales y fomento del crédito.
Juan de la Puente. San Salvador.

Expone. José Graziano Da Silva, director de la FAO para América Latina.

Con el agitado marco del derrumbe de los mercados latinoamericanos del lunes y los subsiguientes, más de un centenar de especialistas de América Latina se reunieron (ayer) en El Salvador para analizar la inflación y la crisis alimentaria de la región.

El denominador común de los economistas, agraristas, periodistas, líderes políticos, académicos universitarios y líderes agrarios es que la crisis alimentaria frenó la lucha contra la pobreza en América Latina, y a pesar de la ligera rebaja en los precios de los alimentos en los últimos meses, los hogares, los mercados agroalimentarios y los gobiernos de la región han revelado gran debilidad para responder a las causas externas e internas de la inflación.

Los expertos llamaron a las autoridades a adoptar medidas de urgencia como el reparto de alimentos, aumentar las compras estatales, el reparto de semillas, el fomento del crédito a los productores y el incentivo de la agricultura familiar.

José Graziano da Silva, director de la FAO para América Latina, dijo que con la crisis alimentaria la región perdió el progreso registrado en los últimos años en la reducción de la pobreza. De acuerdo con lo sostenido por el BID, a finales del 2008 en América Latina los pobres extremos habrán aumentado en 26 millones. Basado en información de la FAO, dijo que la crisis alimentaria no es por producción, es decir, por oferta, sino porque persisten los problemas de acceso a los alimentos por los más pobres. "América Latina no tiene un problema de escasez de alimentos sino de consumo", sostuvo.

Alertó que la crisis alimentaria encontró una visible debilidad en los ministerios de agricultura, resultado de un proceso de vulneración de sus capacidades de rectoría y fomento en los últimos 20 años.

Los países exportadores netos de alimentos no deberían tener problemas de desnutrición, pero los tienen. En ese sentido llamó a no engañarse sobre que la pobreza rural bajará por la mejora de los precios agrícolas mundiales.
"La pobreza rural es muy resistente en la región y en los dos únicos países en los que se redujo notablemente, República Dominicana y Brasil, no fue por la mejora de los precios del agro", indicó.

EL DATO
Más. Los gobiernos deben propiciar el desarrollo de la agricultura familiar, que permite la reintroducción de prácticas tradicionales. Citó el programa sobre la papa en el Perú, y un empoderamiento de los pequeños productores de cacao y café. Un esfuerzo importante es la recuperación tradicional de semillas y la agricultura orgánica, dijo.
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LA REPUBLICA 03 de Junio de 2008

10 millones más de pobres por alza de alimentos en Latinoamérica
Aun cuando la producción supera en más de 30% necesidades alimentarias. Según estimaciones del SELA en reunión con la FAO.

El aumento del precio de los alimentos podría sumir en la pobreza a 10 millones de personas en Latinoamérica y el Caribe, según estimaciones del Sistema Económico Latinoamericano y del Caribe (SELA).
El organismo, reunido con carácter de urgencia en Caracas, Venezuela, señaló en un informe que el alza del precio de los alimentos incrementará la pobreza en la región, pese a que la producción de alimentos supera en un 30% las necesidades alimentarias de la población.
Uno de los objetivos de la reunión era acercar posiciones de cara a la cumbre sobre seguridad alimentaria que la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) celebrará en Roma hoy.
A la cita de Caracas asistieron, además de los representantes de los 26 países de la región, representantes de, entre otros, la FAO, del Programa Mundial de Alimentos (PMA), el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). La reunión de Caracas marca el principio de una semana de encuentros sobre el tema que culminará en la cumbre de la FAO.
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LA REPUBLICA 03 de Junio de 2008

Editorial
FAO: Cumbre en Roma

Unos 40 jefes de Estado y de gobierno, más delegaciones de los países miembros de la ONU, inician hoy una cumbre en Roma para tratar la crisis producida por la escalada mundial del precio de los alimentos que, de no tomarse medidas a mediano y largo plazo, amenaza con duplicar el número de personas que sufren hambre en el planeta, estimado en la actualidad en 862 millones.

El informe anual sobre Perspectivas Agrícolas Mundiales, elaborado por expertos de la OCDE y la FAO, prevé que los precios de los alimentos permanecerán altos al menos por un decenio. Estos precios, que ya se han duplicado, se mantendrán por 10 años entre un 20 y un 80% más caros que en el periodo 1998-2007. El arroz y el azúcar subirán más del 30%, y el trigo un 40%.

"En muchos países de escasa renta, la parte de los ingresos familiares destinada a compras de alimentos supera el 50%, y los precios previstos llevarán a mucha gente a la desnutrición", dice el informe, que además indica que en Bangladesh cada familia destina el 64% de sus ingresos a alimentación y en Haití el 50.3%. En ambos países ya se han registrado conflictos sociales por las alzas, que aún no han alcanzado sus puntos máximos.

El documento señala que la demanda mundial de energía está en el origen del problema. Por un lado, el alza imparable del precio del petróleo; por otro, la emergente industria de agrocarburantes y las medidas proteccionistas tomadas por los países ricos para hacerla progresar. Se estima que un tercio del alza de los alimentos se debe a los biocarburantes. Otro factor incidente es el cambio climático, que ha provocado las sequías que afectan la producción de arroz.

El grupo de expertos estima que las previsiones de la FAO, consistentes en una duplicación de la producción mundial de alimentos antes del 2050, difícilmente se cumplirán debido al proteccionismo mencionado, y que la única manera de cambiar el panorama es abriendo los mercados y liberando la capacidad de producción. Angel Gurría, director de la OCDE, opina que "los subsidios a la exportación agrícola en los países ricos perjudican la capacidad y estabilidad del medio rural en los países pobres".

La reunión se realizará en este clima de crisis, al punto de que el Banco Mundial prepara un plan de choque de US$ 1,200 millones para reforzar el agro en los países más afectados, 40 de los cuales corren riesgo de desestabilización. "El problema –dice Robert Zoellick, presidente del BM– es que hemos insistido por años en que los países pobres tenían que liberalizar sus sectores agrícolas, pero ¿cómo hacerlo ante los mercados subsidiados de los ricos? Hoy los alimentos se han convertido en productos con los cuales especular".
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-----Mensaje original-----
De: noticiaslatinas@yahoogroups.com [mailto:noticiaslatinas@yahoogroups.com]
En nombre de Salvador Tio
Enviado el: Jueves, 29 de Mayo de 2008 11:30 a.m.
Asunto: [Noticias Latinas] Hambre en el Mundo - Los agrocombustibles limpiarán el planeta, de pobres

Los agrocombustibles limpiarán el planeta, de pobresYa es tan evidente que no queda lugar para la discusión. Existe una relación directa entre el aumento de los precios de los alimentos y el incremento de la demanda de agrocombustibles.La crisis alimentaria producida por el acelerado aumento en el precio de lo alimentos básicos, afectará en los próximos años de manera franca y cruel a más de 800 millones de personas, la mayor parte en el continente africano, Asia y el Caribe. En un gran porcentaje, niños menores de 5 años.

El hecho de que ingresara la producción de combustibles de origen vegetal como un competidor del mercado de producción de alimentos, ha modificado drásticamente y en tiempo record la cantidad de oferta disponible, ante una demanda en constante crecimiento. Los agrocombustibles se obtienen de los mismos productos y utilizan las mismas tierras de las que se alimenta buena parte de la población mundial.Pero eso no es todo, ya que junto con el precio de los cereales, aumenta el precio de los piensos para el ganado y el valor de uso o arriendo de las superficies necesarias para su cría, provocando el consiguiente aumento de otros alimentos básicos como la carne, los huevos y la leche.

En los últimos ocho años, la cantidad de maíz destinada a la producción de etanol en los Estados Unidos ha crecido mas del 500%. Eso significa que en 2008, casi 100 millones de toneladas, solo de maíz y sólo en los Estados Unidos serán destinadas a producir combustible en lugar de alimentar a la gente. Durante el último año el maíz se ha encarecido hasta un 130%. El precio del arroz pasó en unos pocos meses de 300 dólares la tonelada a unos 1.200 dólares.La mitad de los habitantes del planeta sobrevive con menos de dos dólares por día y cerca de mil millones con menos de un dólar diario. Personas para las que el trigo, la soya, el arroz y el maíz son la base de su alimentación, y hasta el inicio de la crisis alimentaria insumían el 75% de sus ingresos en ella.

Es posible que en los próximos años estas cifras ni siquiera se puedan calcular, pues estaremos muy ocupados tratando de conseguir los alimentos y el agua necesarios para nuestra propia supervivencia, enterrando cadáveres y tratando de combatir las plagas que estos generarán.

Tan grave es la situación que desde el Programa Mundial para la Alimentación (PMA), se advierte que las reservas de alimentos en el mundo están en el nivel más bajo de los últimos 30 años.Sin embargo, con el aumento de los precios de los cereales hay quienes están ganando y mucho. Las multinacionales que monopolizan cada uno de los eslabones de la cadena de producción, transformación y distribución han aumentado estrepitosamente sus ganancias año a año.La tierra, el agua, las semillas, todo está mercantilizado. Todo se vende al mejor postor y todo es parte del juego de maximizar ganancias, el juego del poder, que ha encontrado en el capitalismo, el mejor medio para crecer sin freno alguno. Un juego macabro en el que la vida una persona no tiene mas valor que un grano de arroz.Nos reencontramos la próxima semana, con una nueva entrega de esta publicación.

Ricardo Natalichio
Directorrdnatali@ecoportal.netwww.ecoportal.net
Hambre en el mundo25-05-08,
Por Marcel Claude *

El pasado 15 de abril en Johannesburgo, Sudáfrica, en una reunión de gobiernos y científicos del mundo, se dio a conocer el informe del IAASTD, que demanda un cambio radical en la forma de producción agrícola y pronostica los graves conflictos que implicará la actual escasez de alimentos, se cuestiona la revolución verde y los OGM, y se afirma la necesidad de promover la agricultura en pequeña escala como la única solución viable a la crisis.

De acuerdo a la organización internacional Acción Contra el Hambre, la crisis alimentaria que emerge del cuantioso aumento en el precio de lo alimentos básicos, afectará de manera cruda y cruel a más de 850 millones de personas, esencialmente en África, Asia y el Caribe, que son las que sufren hambre, en medio de la abundancia y el derroche de recursos que se permite el mundo altamente desarrollado. Es más, el mismo Banco Mundial, a través de su actual presidente, Robert Zoellick, pidió una acción coordinada y global para contrarrestar los efectos de la crisis alimentaria, ya que, el aumento de precios en los alimentos está generando desabastecimiento, hambre y desnutrición alrededor del mundo. Según la propia institución son 33 países en el mundo los que afrontan la posibilidad de una crisis social y política debido a los elevados precios de los alimentos y la energía.

La situación es crítica y no ha recibido -como era de esperar- la cobertura noticiosa que un problema de esta envergadura requeriría. Es tan aguda la situación que desde el Programa Mundial para la Alimentación (PMA), se nos advierte que las reservas de alimentos en el mundo están en el nivel más bajo de los últimos 30 años y que amenaza a 100 millones de personas que son “los más pobres de entre los pobres” y que, además, afectará la capacidad para responder al aumento de los precios de la energía y los fertilizantes de más de 500 millones de campesinos pobres. Algunos analistas internacionales sostienen que bastaría con que el precio del arroz suba en un 52% en dos meses y el de los cereales en un 84% en cuatro meses -en un contexto de aumento en el precio del petróleo- para precipitar a dos mil millones de personas hacia el umbral de la pobreza.

Esta situación ha llevado al secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-Moon, a sostener que temía una "crisis en cascada" que afectará al crecimiento y a la seguridad del mundo si la crisis de los precios de los alimentos "no es gestionada de forma correcta y urgente".

Probablemente no sea fácil entender claramente una situación como esta, pero las cifras son tan claras y evidentes que no es necesario ser un entendido en la materia para asomarse a la gravedad del problema. Aproximadamente el 50% de la humanidad vive con menos de dos dólares por día y cerca de mil millones con menos de un dólar diario. Estamos hablando de cifras siderales de personas en condiciones muy precarias -unos tres mil quinientos millones de personas- que viven en países pobres y que, en promedio, gastan un 75% de su presupuesto en alimentación, mientras en los países ricos éste tipo de gastos no supera el 15%.

Entonces, si sabemos que en los países pobres, el trigo, la soya, el arroz y el maíz son la base de su alimentación y si también sabemos que en los últimos 12 meses, el precio del trigo subió 130%, de la soya 85% y del maíz 35%, mientras que el arroz lo hizo en un 71%, no nos puede sorprender que hoy el mundo se enfrente a un grave crisis alimentaria. El precio del arroz pasó en unos pocos meses de 300 dólares la tonelada a unos 1.200 dólares. El PMA evaluó en un 55% el aumento de los precios de los productos alimenticios desde junio de 2007 y algunos expertos estiman que esta cifra llega al 70%.

Estas cifras -por muy duras y frías que parezcan- nos permiten explicar los estallidos de violencia que se han dado a lo largo del planeta, en especial en Haití con 5 muertos, Egipto, Costa de Marfil, Camerún con 40 muertos, Mauritania, Mozambique, Senegal, Uzbekistan y Yemen. En Haití la crisis derribó al Primer Ministro, Jacques Edouard Alexis, quien fue destituido por el Senado haitiano en un intento dramático para frenar las violentas protestas de la población con numerosos establecimientos saqueados, quemados y destruidos debido al
incremento en los precios de los alimentos.

Un ejemplo que ilustra la delicada situación es lo que ocurre en El Salvador, en donde según el PMA, las comunidades rurales están comprando 50% menos comida que hace 18 meses, lo que significa que su consumo nutricional que ya es muy pobre, se ha visto recortado a la mitad. La situación es más que complicada pues está alcanzando a los países de alto desarrollo, cuyos habitantes ahora están invirtiendo 5% más de sus ingresos en comprar alimentos. Estados Unidos, el mayor consumidor mundial, está viviendo la peor alza de precios en los alimentos en casi dos décadas, incluso algunas grandes cadenas distribuidoras, como Wal-Mart y Cotsco, han racionado la venta de algunos productos como el arroz. Para colmo de males, las Naciones Unidas advirtieron que el aumento en el precio de los alimentos básicos podría continuar hasta el año 2010.

Así las cosas, en Filipinas, Pakistán y Tailandia, sus ejércitos vigilan para evitar robos y saqueos en los centros de acopio de granos y en Tailandia, el Ejército monta guardia en los campos de arroz, mientras en Vietnam ha habido huelgas cada vez más frecuentes por la penuria alimentaria. Indonesia, tercer productor mundial de arroz, anuncia que sólo permitirá las exportaciones si las reservas superan los tres millones de toneladas, y Kazajastán suspende todas sus exportaciones de trigo hasta el 1 de septiembre. Por su parte, Argentina, Vietnam y Rusia también han restringido sus exportaciones de trigo, arroz y soja para hacer frente al mercado interno.

Dentro de las causas de la presente crisis alimentaria, la revista médica británica The Lancet, remarcó los efectos del cambio climático, los subsidios agrícolas y, sobre todo, el uso masivo de productos alimentarios para producir los denominados biocombustibles. Efectivamente, las condiciones adversas generadas por el cambio climático, entre las que se cuentan prolongadas sequías o súbitas inundaciones, impiden un aumento en la producción de cereales y granos básicos, mientras la demanda causada por el incremento mundial de población no se detiene.

Por otra parte, la creciente demanda de países como China e India por alimentos de calidad, tiene una incidencia no menor en el aumento de la demanda por granos; por ejemplo en China, la demanda de carne por habitante pasó de 20 a 50 kilos anuales, lo que impacta enormemente en los requerimientos de cereales pues para incrementar la producción de carne, se necesita aumentar el consumo de estos productos por parte del ganado. A su vez, la necesidad de reducir la dependencia del petróleo ha llevado a la reasignación de importantes productos alimenticios hacia la producción de los llamados biocombustibles; actualmente se están utilizando unos 100 millones de toneladas de cereales por año para fabricar etanol o biodiesel.

Ciertamente, el tema de los biocombustibles es altamente controvertido, ya que en algunos casos, cuando se trata del uso de granos como el maíz y el trigo que constituyen la base de alimentación de miles de millones de personas -generalmente las más pobres- es todo un contrasentido ético y, al igual que la producción de salmones que destruye una biomasa pesquera natural casi diez veces el tamaño de la producción salmonera, debería promoverse una moratoria mundial que impidiera el uso de recursos tan críticos como la biomasa pesquera y las reservas de grano para sostener el negocio lucrativo de los salmoneros y de las trasnacionales que -como Monsanto- inciden a nivel mundial y de manera gravitante en la producción y disposición de granos como el maíz. No está demás recordar que con los precios actuales del petróleo, el incentivo para reasignar los granos a la producción de estos biocombustibles crece en forma directamente proporcional al aumento del precio del petróleo.

Al respecto, considérese que el barril de crudo de la OPEP ya tocó los 111 dólares; el Brent del norte que es la referencia en Europa, ya se cotizó en Londres a 117 dólares, y el de Texas, referencia en Estados Unidos, alcanzó en Nueva York los 120 dólares. Ciertamente, compañías multinacionales como Monsanto –responsable del temible Agente Naranja y de la proliferación de los PCB’s y de las dioxinas en el mundo- no tendrán tribulaciones éticas a la hora de poner en riesgo a los 850 millones de hambrientos que hay en el mundo si de ganar mucho dinero se trata. El problema que están causando los biocombustibles fue incluso resaltado por el primer ministro británico, Gordon Brown, quien estima que hay que remediar el aumento reciente de los precios de los alimentos y que la comunidad internacional debería examinar el impacto que está teniendo en este tema la fabricación de biocarburantes.
No menos importante en la explicación de la actual crisis alimentaria es la política agrícola seguida por los países de alto desarrollo.

El presidente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Dominique Strauss, haciendo gala del sesgo ideológico de esta institución, ha declarado que la súbita crisis de alimentos, que se ha intensificado más en países de Asia, África y el Caribe, se debe a las políticas comerciales y de subsidios que
países ricos dan a sus agricultores. Aunque se ponga en tela de juicio la obsesión ideológica del FMI que busca demoler toda forma de impuestos y subsidios, no debería esto segarnos ante el enorme impacto que puede tener en la economía mundial, especialmente en los países pobres, los más de 300 mil millones de dólares anuales que gastan los países ricos (Unión Europea, Japón, Corea del Sur, Estados Unidos y Canadá) para subvencionar a sus productores agrícolas. Esto representa aproximadamente un 30% del valor de la producción y en esas circunstancias no hay negocio que aguante. Esto que no hacen ni pueden hacer los países en desarrollo, es derechamente competencia desleal que afecta a los más pobres de entre los pobres del mundo, lo que se agrava más aún cuando muchas veces, la mal llamada ayuda al desarrollo consiste en entregar suministros de estos productos alimenticios a los países pobres, contribuyendo a eliminar y destruir la producción tradicional de estos pueblos. Muchas veces la ayuda al desarrollo se utiliza como una excusa para sostener las políticas de subsidios que hacen los países ricos a sus agricultores. La hipocresía política no es patrimonio exclusivo del Tercer Mundo.

No pocos expertos sostienen que las políticas de ayuda alimentaria de los países ricos -donde la producción es subsidiada- modificaron en las últimas seis décadas los hábitos alimenticios y destruyeron la producción agrícola local de pueblos en Africa y el Caribe. Vandana Shiva –reconocida líder del Tercer Mundo- responsabiliza al Banco Mundial y al FMI de la destrucción de los sistemas de agricultura tradicional de los países pobres, los que gracias a proyectos de desarrollo y políticas de ajuste estructural, fueron forzados a abandonar la producción de granos básicos, para depender de las exportaciones de flores, frutas y verduras exóticas, así como de los biocombustibles.

Todos estos productos tienen como destino los mercados de los países industrializados que son quienes acaparan la riqueza del mundo. Africanos y caribeños dejaron de comer tubérculos como la yuca o el camote y otras raíces que eran producidos localmente y constituían la base alimentaria antes de que se introdujeran, como ayuda al desarrollo, el trigo, el arroz y el maíz. En Haití, el arroz importado de Estados Unidos a precios subsidiados sustituyó a los tubérculos, raíces y a la producción local y, en algunos países de África, es más barato importar granos o cebollas desde Francia que producirlos localmente, lo que contribuye a la dependencia y a la incapacidad de los países pobres para desarrollar su sector agroalimentario.

Esta crítica situación por la que atraviesa el mundo ha sido ratificada el pasado 15 de abril en Johannesburgo, Sudáfrica, en una reunión de gobiernos y científicos del mundo -auspiciada por Naciones Unidas y el Banco Mundial- en donde se dio a conocer el informe del Panel de Evaluación Internacional de los Conocimientos, la Ciencia y la Tecnología en el Desarrollo Agrícola (IAASTD), el cual demanda un cambio radical en la forma de producción agrícola. En dicho informe, se pronostican los graves conflictos que implicará la actual y dramática escasez de alimentos, se cuestiona la revolución verde -basada en el uso intensivo de pesticidas y fertilizantes- y en los organismos genéticamente modificados y se hace hincapié en la necesidad de promover y fortalecer la agricultura en pequeña escala como la única solución viable a la crisis.

El director del IAASTD, Robert Watson, señaló que "Business as usual is not an option", afirmando que, de la forma que actualmente el mundo enfrenta la insuficiencia alimentaria, no se resolverá el problema del hambre, ni de la pobreza ni de la grave crisis ambiental que vive el planeta. El informe -realizado por un grupo de 400 investigadores a nivel mundial- fue aprobado por 55 países y sólo Estados Unidos, Canadá y Australia mostraron sus reservas, mientras algunos países de la OCDE rechazaron el cuestionamiento de los subsidios agrícolas.
El problema esta planteado y apareció como una plaga largamente larvada y es de esperar que los políticos del mundo, sean capaces de asumir este desafío en la escala y dimensión que corresponde.
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* Marcel Claude es Director de Investigación y Estudio de Universidad ARCIS – Chile

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