lunes, 9 de agosto de 2010

EXPORTACION DE MADERA PODRIA LLEGAR A LOS MIL 500 MILLONES DE DOLARES


LA REPUBLICA AGOSTO 9, 2010

Exportación de madera podrían llegar a los mil 500 mllns. de dólares

Las exportaciones de madera que el año pasado bordeó los US$ 160 millones anuales, podrían incrementarse sustancialmente a US$ 1,500 millones en los próximos cuatro años, si es que se fortalecen las concesiones y se adjudican los mas de 10 millones de hectáreas de bosques de producción permanente que actualmente están sin concesionar, estimó Luis Aguilar, vicepresidente del Comité de madera e industria de la madera de la Asociación de Exportadores (ADEX).

De esta forma no solo se incrementarían los ingresos al Tesoro Público, sino que el Perú competiría con su par chileno que en la actualidad exporta productos maderables por casi US$ 3,000 millones, 15 veces más de lo que vende nuestro país, pese a que no tiene las grandes extensiones con las que cuenta el Perú.

“El sector privado ha hecho estudios y si bien es cierto que en el 2008 las exportaciones superaron los US$ 219 millones y el año pasado los US$ 154 millones, creo podríamos exportar fácilmente -en cuatro años- los US$ 1,500 millones en madera y sus derivados” refirió.

Sin embargo, Aguilar mencionó que ese gran reto, hasta ahora es difícil de alcanzar por una serie de problemas, que, en su opinión, pueden ser superados si es que se cuenta con políticas de Estado adecuadas y sostenidas en el tiempo, que permitan poner en valor el potencial forestal que es mucho más que madera, debiendo considerarse, que en la actualidad las áreas de producción no son aprovechadas totalmente.

Efectivamente, a pesar de contar con alrededor millones de hectáreas que podrían ser utilizadas para la producción de madera, hasta el momento solo se han concesionado 7 millones, de las cuales se aprovecha el 35 % aproximadamente. Un punto a recordar es que el Ministerio de Agricultura (Minag) dispuso la extensión, hasta el 2011, de las concesiones forestales con fines maderables correspondientes al 2008-2009 y 2009-2010.

Otra traba es el trámite para obtener la aprobación de los Planes Operativos Anuales (POAs) que permiten ingresar a trabajar una concesión y las autorizaciones que se otorgan a veces en un año y medio, cuando deben darse en seis meses. Esta facultad que se encontraba a cargo de la Dirección General Forestal y de Fauna Silvestre del Ministerio de Agricultura hoy ha sido transferida a los Gobiernos Regionales, situación que preocupante, ya que esas instancias no cuentan con los presupuestos para contratar el personal técnico suficiente, que acelere esa tarea.

Asimismo, Luis Aguilar manifestó con preocupación que desde el 2002 el Estado no realiza concursos para acceder a concesiones para la actividad forestal.
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EL COMERCIO AGOSTO 9, 2010

Con madera para el éxito: el potencial forestal del Perú

A propósito del TLC con EE.UU., que replantea el aspecto normativo de este sector en el país, repasamos el potencial forestal nacional, que supera los US$3.000 millones dormidos en nuestros bosques

Por: Marienella Ortiz

Isabel Franchini, gerenta general de Maderas Peruanas, observó con estupor cómo cada mes se acumulaba la madera en sus almacenes. Un solo cliente italiano, comprador mensual de pisos y otros derivados madereros por US$100 mil, le dejó de hacer pedidos durante 6 meses consecutivos. Era el 2009, el año nefasto de la crisis que tuvo graves consecuencias en las exportaciones madereras. Entonces Franchini dejó de observar afuera y miró adentro. En menos de un año colocó una línea de productos en Villa El Salvador de partes y piezas para ensamblar muebles de mejor calidad que las elaboradas con madera liviana e importada, por lo general, de Chile.
Vea la infografía sobre las interesantes posibilidades de la industria maderera en nuestro país.Vea la infografía sobre las interesantes posibilidades de la industria maderera en nuestro país.

Este año las exportaciones han comenzado a repuntar (en el primer semestre crecieron 27% con relación al mismo período del 2009), pero la experiencia previa le dejó claro a Franchini que el nicho interno también representa una gran oportunidad. Otras cifras le dan la razón: en el 2008 importamos madera en todos sus conceptos por más de US$800 millones.

Debido a las necesidades crecientes del país, el gerente general de Reforesta Perú, Enrique Toledo, calcula que las compras en madera llegarán en una década a los US$2.000 millones anuales, cifra que perfectamente podría reducirse si existiera una mayor oferta interna. “Actualmente compramos tres veces más de lo que exportamos, pese a que tenemos el noveno bosque más grande del mundo y el cuarto en bosques tropicales. Esa es una gran paradoja. El Perú es rico en bosques y pobre en madera”, señala.

DINERO DORMIDO
Haciendo un cálculo del potencial exportador que tiene el Perú, Toledo resalta que falta poner en valor 13 millones de hectáreas en la selva, lo que representa US$3.000 millones, dinero que hoy está dormido en zonas donde la población vive empobrecida y sumida en la espiral de la violencia narcoterrorista. Y eso sin tomar en cuenta que también está la opción de reforestar y allí hay otros 8,5 millones de hectáreas, donde pueden constituirse fincas forestales.

Lo lógico sería cuestionar cómo es que los empresarios no se percatan de ello, habiendo un mercado amplio, pero la cosa no es tan fácil. El sector forestal tiene problemas de todos los colores.

Primero está el tema de los sobrecostos. Uno de ellos es el flete que se paga para traer madera de la selva a Lima, que resulta más costoso que llevar la misma mercancía del puerto del Callao a otro en China, comenta Isabel Franchini.

Además, el sector enfrenta la poca capacitación técnica de su personal y la escasa inversión en tecnología, debido a que el 90% de empresas son muy pequeñas, señala Jéssica Moscoso, directora de Cite Madera.

En esa línea, el mayor cuello de botella del sector, refiere el coordinador de manufacturas diversas de Prom-Perú, Gustavo Trujillo, está en la falta de inversión en hornos de secado. “El secar la madera permite un menor porcentaje de humedad y asegura que no se hinche. Eso es vital para ofrecer un producto con una calidad estándar”, comenta.

Por su parte, Erick Fischer, presidente del comité de madera de la Asociación de Exportadores (ÁDEX) indica que en la actualidad, de los 7 millones de hectáreas concesionadas solo el 30% estaría en producción, debido a la falta de inversiones adecuadas. Cabe recordar que algunos gobiernos regionales han recibido el encargo de ejecutar concesiones en este sector, pues están paralizadas.

Sin embargo, el mayor problema es la falta de una política de Estado de largo aliento para un sector que madura sus inversiones en dos décadas. Más aun, el tratado de libre comercio con Estados Unidos conlleva a que la nueva normativa se replantee y hoy el sector empresarial está en el limbo.

Fischer teme que el incumplimiento a la adenda forestal del acuerdo restrinja la compra de los productos peruanos. Vale recordar que en el último año, por la crisis y por las idas y venidas en el marco legal del sector, las exportaciones a EE.UU. cayeron casi a la mitad.

MADERA ESCASA
De resolverse los problemas más inmediatos, el representante de ÁDEX considera que en cinco años se podría llegar a exportar US$500 millones. Al respecto, Ignacio Lombardi, presidente de la Cámara Forestal Nacional, dice que en diez años se superaría a Chile que, con un magro terreno, sin bosques tropicales y solo con plantaciones, exporta US$3.000 millones en maderas.

El escenario es auspicioso en cuando a la demanda.

Enrique Toledo de Reforesta Perú comenta que en 50 años la madera será escasa y cara. Por eso, sostiene que la inversión en el futuro estará centrada en las plantaciones de terrenos deforestados más que en las concesiones de bosques y plantea seguir ese camino.

A su vez, Ignacio Lombardi considera que nuestra meta debería apuntar a los 2 millones de hectáreas en plantaciones.

En esa línea, China seguirá demandando cada vez más productos madereros, aunque de menor valor agregado. La mayor empresa forestal del Perú, Maderera Bozovich, cuenta hoy con una oficina en Shangái. En tanto, la recuperación económica de EE.UU. permitirá comenzar a vender a ese país productos más elaborados.

MADERA VERDE
Fischer comenta que en los últimos años la industria local ha dado algunos pasos importantes para no exportar simple madera verde. El producto no tradicional estrella es el piso para exteriores, denominado “decking tile”. Sobre este producto, Gustavo Trujillo refiere que en el 2009, los pedidos no se cayeron dramáticamente como sí ocurrió con la madera aserrada. “El reto de los exportadores es trabajar un producto final”, comenta.

Además, la construcción ha dinamizado el mercado local de la madera. En el primer semestre del año, se superaron todos los récords de crecimiento con una tasa de 24%.

Para Lombardi es necesario un programa de incentivos para el sector como se hizo con la minería en los noventa. “Ahora vemos los frutos de esos incentivos”, agrega.

Señala que en Brasil se permitió deducir hasta en un 50% del Impuesto a la Renta en trabajos de reforestación. A su vez, el Estado chileno dio una bonificación del 75% de los costos netos a la reforestación por 20 años.

Enrique Toledo prefiere apostar por un marco claro y promotor de las inversiones para que el empresariado pueda sacar provecho a la industria forestal. Expresa su esperanza en que eso se logre en los próximos meses, bajo la premura del TLC.

Además están los otros usos del bosque que no son madereros. Ese es el caso del mercado de bonos de carbono, Enrique Toledo comenta que una empresa tiene la opción de recibir por mil hectáreas reforestadas US$60 mil anuales. Un flujo de tal magnitud puede mejorar su rentabilidad.

Queda claro que el potencial interno y externo es reconocido ampliamente por todos. No es un sueño un futuro “boom” de la industria forestal peruana.

Sin embargo, falta que quienes están vinculados al sector se revistan de entusiasmo y apuesten a ganador.

Isabel Franchini, gerenta general de Maderas Peruanas, observó con estupor cómo cada mes se acumulaba la madera en sus almacenes. Un solo cliente italiano, comprador mensual de pisos y otros derivados madereros por US$100 mil, le dejó de hacer pedidos durante 6 meses consecutivos. Era el 2009, el año nefasto de la crisis que tuvo graves consecuencias en las exportaciones madereras. Entonces Franchini dejó de observar afuera y miró adentro. En menos de un año colocó una línea de productos en Villa El Salvador de partes y piezas para ensamblar muebles de mejor calidad que las elaboradas con madera liviana e importada, por lo general, de Chile.

Este año las exportaciones han comenzado a repuntar (en el primer semestre crecieron 27% con relación al mismo período del 2009), pero la experiencia previa le dejó claro a Franchini que el nicho interno también representa una gran oportunidad. Otras cifras le dan la razón: en el 2008 importamos madera en todos sus conceptos por más de US$800 millones.

Debido a las necesidades crecientes del país, el gerente general de Reforesta Perú, Enrique Toledo, calcula que las compras en madera llegarán en una década a los US$2.000 millones anuales, cifra que perfectamente podría reducirse si existiera una mayor oferta interna. “Actualmente compramos tres veces más de lo que exportamos, pese a que tenemos el noveno bosque más grande del mundo y el cuarto en bosques tropicales. Esa es una gran paradoja. El Perú es rico en bosques y pobre en madera”, señala.

DINERO DORMIDO
Haciendo un cálculo del potencial exportador que tiene el Perú, Toledo resalta que falta poner en valor 13 millones de hectáreas en la selva, lo que representa US$3.000 millones, dinero que hoy está dormido en zonas donde la población vive empobrecida y sumida en la espiral de la violencia narcoterrorista. Y eso sin tomar en cuenta que también está la opción de reforestar y allí hay otros 8,5 millones de hectáreas, donde pueden constituirse fincas forestales.

Lo lógico sería cuestionar cómo es que los empresarios no se percatan de ello, habiendo un mercado amplio, pero la cosa no es tan fácil. El sector forestal tiene problemas de todos los colores.

Primero está el tema de los sobrecostos. Uno de ellos es el flete que se paga para traer madera de la selva a Lima, que resulta más costoso que llevar la misma mercancía del puerto del Callao a otro en China, comenta Isabel Franchini.

Además, el sector enfrenta la poca capacitación técnica de su personal y la escasa inversión en tecnología, debido a que el 90% de empresas son muy pequeñas, señala Jéssica Moscoso, directora de Cite Madera.

En esa línea, el mayor cuello de botella del sector, refiere el coordinador de manufacturas diversas de Prom-Perú, Gustavo Trujillo, está en la falta de inversión en hornos de secado. “El secar la madera permite un menor porcentaje de humedad y asegura que no se hinche. Eso es vital para ofrecer un producto con una calidad estándar”, comenta.

Por su parte, Erick Fischer, presidente del comité de madera de la Asociación de Exportadores (ÁDEX) indica que en la actualidad, de los 7 millones de hectáreas concesionadas solo el 30% estaría en producción, debido a la falta de inversiones adecuadas. Cabe recordar que algunos gobiernos regionales han recibido el encargo de ejecutar concesiones en este sector, pues están paralizadas.

Sin embargo, el mayor problema es la falta de una política de Estado de largo aliento para un sector que madura sus inversiones en dos décadas. Más aun, el tratado de libre comercio con Estados Unidos conlleva a que la nueva normativa se replantee y hoy el sector empresarial está en el limbo.

Fischer teme que el incumplimiento a la adenda forestal del acuerdo restrinja la compra de los productos peruanos. Vale recordar que en el último año, por la crisis y por las idas y venidas en el marco legal del sector, las exportaciones a EE.UU. cayeron casi a la mitad.

MADERA ESCASA
De resolverse los problemas más inmediatos, el representante de ÁDEX considera que en cinco años se podría llegar a exportar US$500 millones. Al respecto, Ignacio Lombardi, presidente de la Cámara Forestal Nacional, dice que en diez años se superaría a Chile que, con un magro terreno, sin bosques tropicales y solo con plantaciones, exporta US$3.000 millones en maderas.

El escenario es auspicioso en cuando a la demanda.

Enrique Toledo de Reforesta Perú comenta que en 50 años la madera será escasa y cara. Por eso, sostiene que la inversión en el futuro estará centrada en las plantaciones de terrenos deforestados más que en las concesiones de bosques y plantea seguir ese camino.

A su vez, Ignacio Lombardi considera que nuestra meta debería apuntar a los 2 millones de hectáreas en plantaciones.

En esa línea, China seguirá demandando cada vez más productos madereros, aunque de menor valor agregado. La mayor empresa forestal del Perú, Maderera Bozovich, cuenta hoy con una oficina en Shangái. En tanto, la recuperación económica de EE.UU. permitirá comenzar a vender a ese país productos más elaborados.

MADERA VERDE
Fischer comenta que en los últimos años la industria local ha dado algunos pasos importantes para no exportar simple madera verde. El producto no tradicional estrella es el piso para exteriores, denominado “decking tile”. Sobre este producto, Gustavo Trujillo refiere que en el 2009, los pedidos no se cayeron dramáticamente como sí ocurrió con la madera aserrada. “El reto de los exportadores es trabajar un producto final”, comenta.

Además, la construcción ha dinamizado el mercado local de la madera. En el primer semestre del año, se superaron todos los récords de crecimiento con una tasa de 24%.

Para Lombardi es necesario un programa de incentivos para el sector como se hizo con la minería en los noventa. “Ahora vemos los frutos de esos incentivos”, agrega.

Señala que en Brasil se permitió deducir hasta en un 50% del Impuesto a la Renta en trabajos de reforestación. A su vez, el Estado chileno dio una bonificación del 75% de los costos netos a la reforestación por 20 años.

Enrique Toledo prefiere apostar por un marco claro y promotor de las inversiones para que el empresariado pueda sacar provecho a la industria forestal. Expresa su esperanza en que eso se logre en los próximos meses, bajo la premura del TLC.

Además están los otros usos del bosque que no son madereros. Ese es el caso del mercado de bonos de carbono, Enrique Toledo comenta que una empresa tiene la opción de recibir por mil hectáreas reforestadas US$60 mil anuales. Un flujo de tal magnitud puede mejorar su rentabilidad.

Queda claro que el potencial interno y externo es reconocido ampliamente por todos. No es un sueño un futuro “boom” de la industria forestal peruana.

Sin embargo, falta que quienes están vinculados al sector se revistan de entusiasmo y apuesten a ganador.
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PERU 21 ENERO 13, 2010

La crisis mundial afectó la venta de flores peruanas

En 2009, las ganancias de las compañías exportadoras cayeron 20%. No obstante, las empresas esperan borrar las pérdidas.

Las flores esperan mejorar los niveles de exportación de este año. (USI)
La crisis financiera global que vivió el mundo en 2009, en especial Estados Unidos, afectó la demanda de flores peruanas en el exterior. La directora gerente de Florisert, Amalia Ghiglila, explicó a Perú.21 que los pocos pedidos, sobre todo en el primer semestre del año pasado, afectaron las ganancias de las empresas exportadoras, que retrocedieron 20%, en promedio, frente a lo registrado en 2008.

Los resultados negativos ocurrieron debido a que las firmas compradoras no realizaban sus pedidos con anticipación y, por el contrario, hacían requerimientos con un plazo muy corto. Un factor que también jugó en contra fue el clima.

“En el caso de nuestra empresa, por ejemplo, la producción se retrasó debido a que el invierno se demoró en llegar”, contó. No obstante, el panorama empezó a revertirse lentamente durante el segundo semestre del ejercicio anterior. “Esperamos una recuperación para este año y aumentar la facturación en 10%”, sostuvo.

PEQUEÑO. La venta de flores peruanas al exterior es bastante pequeña si se le compara con los volúmenes de comercialización que se manejan en Colombia y en Ecuador.

En 2009, la exportación de flores sumó US$4 millones 502 mil, lo que representó un retroceso de 38% respecto de 2008, cuando se alcanzó US$7 millones 320 mil, de acuerdo con datos proporcionados por la Comisión de Promoción del Perú para la Exportación y el Turismo (Promperú).

DEMORA ESTATAL. La gerente de Florisert consideró que uno de los principales escollos que enfrentan las empresas exportadoras de este rubro es la lentitud del Servicio Nacional de Sanidad Agraria (Senasa) en el desarrollo de protocolos de importación de materiales, lo que dificulta el arribo de especies nuevas.

“Desde hace tres meses he querido traer una especie nueva de California (EE.UU.), pero no he podido porque no existen protocolos y Senasa se demora en iniciar el trámite”, dijo.

ACUERDOS COMERCIALES. No todo el panorama es adverso, ya que el Tratado de Libre Comercio del Perú con Estados Unidos y Canadá –que permite la llegada del producto local sin pagar arancel– posibilitará el desarrollo de la tecnología necesaria para el mercado de flores. Ghiglila precisó que existe el interés de firmas holandesas por desarrollar inversiones en el sector, apoyado por la estabilidad económica, que se concretarían en los próximos años.
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EL COMERCIO OCTUBRE 10, 2009

Exportaciones forestales cayeron en 41% entre enero y agosto, reportó ADEX

14:04 | Los envíos sumaron más de US$90 mlls. El principal país de destino fue China, seguido de México y EE.UU.

El subsector forestal peruano atraviesa momentos difíciles por la crisis financiera internacional, al punto que entre enero y agosto las exportaciones sumaron US$90 millones 500 mil, 41% menos que en similar periodo del año pasado cuando el monto ascendió a US$154 millones 699 mil, informó la Asociación de Exportadores (ADEX).

La madera peruana se exportó en diez rubros entre los que destacan los “Productos Semi manufacturados” con ventas por US$36 millones 098 mil, “Madera Aserrada” que se exportó por US$33 millones 879 mil y “Madera Chapada y Contrachapada” que tuvo una demanda por US$9 millones 278 mil, según cifras del Sistema de Inteligencia Comercial, Adex Data Trade.

Los demás rubros que se exportan por montos menores son “Muebles y sus partes” (US$4 millones 794 mil), “Productos para la Construcción”, “Madera en bruto”, “Productos manufacturados” y “Tableros de fibras y partículas”, entre otros.

En relación a los destinos de la madera peruana y sus derivados, ADEX señaló que China es el principal comprador con pedidos por US$37 millones 561 mil, el segundo lugar lo ocupa México que demandó esos bienes por US$19 millones 505 mil, seguido por Estados Unidos (US$14 millones 740 mil).

En ese sentido, el gremio exportador anunció la realización de la V Convención Nacional Forestal, “Desarrollando oportunidades de negocio en el sector forestal y la industria maderera”, el próximo 16 de octubre, a fin de difundir las últimas tendencias de los principales mercados mundiales y una serie de herramientas que permitirá a los empresarios del sector forestal enfrentar la crisis en mejores condiciones.

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