viernes, 26 de febrero de 2010

JARABE DE LENGUADO II

SUPLEMENTO DOMINGO LA REPUBLICA FEBRERO 28, 2010

Jarabe de lenguado II
Por Eloy Jáuregui

Hoy se escribe como se habla y no como se piensa. Y se piensa con imágenes y no con ideas. El otro día, Alonso Cueto reproducía un texto de un joven que respondía una invitación y que había recuperado del Facebook: “Ta q’ no puedo, weon, tengo q’ estar en mi jato pa ayudar a la vieja con unas waas”. Y en el Queirolo, una joven poeta me respondió: “Está pajísima pero muy carioca”. Se refería a los 120 euros que cuesta la “Nueva gramática de la lengua española” preparada por la Real Academia Española y la Asociación de Academias de la Lengua Española. Cierto. Un huevo de plata, como diría Zelada.

Y es verdad que necesitábamos urgente esta nueva gramática. Hoy que nos comprendemos –y queremos– menos. Ya don Luis Jaime Cisneros celebraba su aparición en su columna dominical en este diario: “Y es que, si nos hemos de preocupar de la ‘comunicación’, debemos prestar atención a ese instrumento arquitectónico y a la vez melódico con el que aseguramos la ‘construcción’ de lo que decimos. Eso explicará el campo extraordinario que han adquirido los temas de sintaxis. La construcción es ahora lo importante, porque es la que asegura la verdadera fisonomía de la frase; y al asegurarla, robustece la significación”.

Siempre atinado y justo el maestro. Y es que una gramática no es más que eso: fijar y ordenar las expresiones. ¿Y quién se expresa mejor, un delincuente, un magistrado o un congresista? Desconozco mayormente, como dicen en la comisaría.

Dos factores enturbian y ofuscan el habla y la escritura. La anemia de cultura y la sobreabundancia de información en internet.

Paradojas de la Era del Conocimiento. Un parlamentario no usa más de 400 términos de nuestro idioma cuando este tiene más de 87 mil. Un poco más que un cobrador de combi, con el perdón de este. Y en las ‘redes sociales’ ya se olvidaron de las vocales. Lo escribo porque soy ‘twittero’ y ‘facebookero’. Aquí detecto el problema que denuncian los autores de “Derribando muros.
Periodismo 3.0. Oferta y demanda de comunicación en el Perú de hoy”, Miró Quesada, Biondi y Zapata. Es decir, la imperiosa necesidad de desahuevarnos con respecto a los efectos de la tecnología electrónica sobre el cerebro, nuestras formas de interacción, nuestro modo de ser y hacer, nuestras instituciones sociales y valores.

Uno que enseña Expresión Escrita y forma comunicadores en la universidad tiene que bregar con el argot de la red y el achoramiento del que le falta literatura en la sangre. Un alumno respondió que la última novela que había leído era “La ciudad y los perros hambrientos”. Pendejo. Fundió a Vargas Llosa y Ciro Alegría en un solo libro. La culpa no es de él. Es la escuela, el hogar, los noticieros de Canal 4. Yo decía que en el Perú cada vez se escriben más libros de poesía pero olvidé decir que cada día se lee menos buena literatura.

El imaginario de mi país tiene su ecografía en su escritura. Un joven que antes de ir al colegio se queda pegado a las portadas en un quiosco de periódicos ya se enmierdó. Ya no abstrae, conceptúa ni simboliza. Se achora. El júbilo y la sensualidad del ciudadano nace de una poética comunicacional. La ira del mensaje público envilece. Modestamente escribo para querernos más.

Pero no puedo con la gramática “Magaly Medina”.
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Trome 10 10 08

'Aceitar' y 'faenón': el lenguaje de los mafiosos
Por Tábatha Paredes

• Periodista Eloy Jáuregui explica los 'términos' en que se comunican Rómulo León y Alberto Quimper.

El lenguaje que utilizan Alberto Quimper y Rómulo León Alegría, en los audios donde se les escucha en pleno 'negocio', es un tipo de código que crearon estos siniestros personajes para evitar ser descubiertos en su círculo.
El periodista Eloy Jáuregui explicó qué quiso decir León Alegría cuando señalaba que iba a 'aceitar' a un funcionario o cuando señalaba que logró hacer 'una pica en Flandes', entre otras frases peculiares que se oyen en sus corruptas conversaciones.

"Aceitar es cuando a través de algo (un almuerzo, dinero o favor) se empieza a endulzar a un funcionario para que acepte el negocio. La pica en Flandes es un término de guerra antiguo. Se decía así a una parte de Europa (Holanda) que era impenetrable e indomable. Esta gente no se dejaba gobernar y entrar de alguna manera a ese círculo es hacer un hueco en Flandes", detalló.
Asimismo, Jáuregui dijo que cuando los corruptos hablan de hacer un 'faenón' se refieren al haber engañado o evitado muy bien a alguien, pues, esta palabra viene de la faena taurina.

"Es un término taurino. Cuando un torero logra evadir, engañar al toro, se dice faena o faenón", precisó.
Para el periodista, León Alegría y Quimper idearon un lenguaje encriptado. Un especie de código para evitar que otras personas descubran de qué estaban hablando, durante sus conversaciones telefónicas. "Es un lenguaje de corruptos. Ellos lo crearon con ese fin. Es un lenguaje de mafiosos, sazonado con términos lumpenescos, manifestó.

Ganan millones
En otro momento, recordó que León Alegría es un 'lobbysta' conocido y que su negocio radica en buscar las mejores ofertas para cierto grupo comprador o vendedor y, por eso, cobra un porcentaje. Para ser 'lobbysta' -según dijo- se necesitan contactos en el poder y, sobre todo, influencias. Agregó que el sueldo mínimo al mes, de uno de estos personajes es de 200 mil dólares. Asimismo, advirtió que estos personajes siguen operando y Quimper y León solo son parte de un grupo grande que sigue vendiendo al país en partes. "Quién no quiere tener negocios con el gobierno, es la empresa más confiable y más rentable", dijo.
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COMERCIO 12 de septiembre de 2008

MAL DE MUCHOS
Fue solo una broma

Los limeños observaban fascinados la concreción de su sueño aguantando la risa con lágrimas en los ojos
Por Rafo León

Así solían ser las bromas de los limeños en mi época de universitario. Estoy hablando de inicios de los setenta y de la Facultad de Letras de La Católica, cuando esta quedaba en la plaza Francia, los muchachos teníamos que ir con terno y corbata y las chicas con falda escocesa (esas de imperdible en el tablero), medias hasta la rodilla, mocasines con monedita, chompa de cachemira y cartera en el codo. En ese tiempo los limeños eran más que el resto en La Católica, para ellos una isla en el inmenso charco del comunismo y la indiada. Léase San Marcos y las otras universidades, incluida la de Lima, a la que los limeños veían como un reducto de cholos con plata, de quienes podrían ser los hijos de sus mayordomos, limpiados sus orígenes merced al tiempo que tuvo la generosidad de prestarles un futuro, ¡qué vida esta!

Así podía ser una broma cualquiera en esas épocas felices de caminatas por el jirón Camaná y visitas a la librería de Paco Moncloa. En mi sección de primero de Letras había un montón de limeños, y un chico provinciano y de tez oscura que añadía a este handicap el ser un arribista irreducible y sin ninguna dignidad. Si los limeños le pedían ponerse de felpudo, William se echaba boca abajo para que algún Palacios o De Izcue limpiara sobre su espalda las suelas de sus zapatos.

El paso de los años, que pone las cosas en su lugar, me ha hecho ver que William en realidad estaba un poco zafado de la cabeza y vivía para sí mismo la fantasía de permanecer al team de esos limeñotes que tenían auto, iban a bailar al Unicornio con chicas vestidas de lamé plateado, hablaban inglés y se sentaban donde un dentista en Miami. ¿Qué necesidad tenía William de haberse hecho de una locura tan humillante? Solo los especialistas en los absurdos de la condición humana tendrán algún día la respuesta.

Así fue la broma que los limeños le hicieron a William. Un sábado por la noche se fueron en mancha a la Granja Azul de Santa Clara, esa donde se inventaron los pollos a lo spiedo, antecedente aristocrático del hoy democratísimo pollo a la brasa.

Eran como veinte y William. Ocuparon una gran mesa rectangular que en poco tiempo se llenó de más pollos que los que se compró el congresista Anaya. Harta cerveza y no menos ron regaban el ágape que habría de convertirse en el escenario de la broma. Terminados los pollos, convertidos en cerros de huesos chupados y mordidos hasta los tuétanos, los mozos retiraron la vajilla y trajeron un aguamanil para lavarse los dedos, conteniendo agua enjabonada con limón. El primero en recibir el cuenco fue, digamos, un primate de apellido doble y casa en la avenida Salaverry.

Este, siguiendo lo acordado en secreto, en lugar de lavarse las manos se hizo el que bebía. Luego se lo pasó al que tenía a su lado para que haga lo mismo y así, el aguamanil llegó donde William, quien en un acto de comunión con los integrantes de su Valhala, se zampó todo el contenido de líquido desengrasante. Mientras el agua pasaba con dificultad por la garganta de William, los limeños observaban fascinados la concreción de su sueño --hacer que el cholo se dé cuenta de quién es-- aguantando la risa con lágrimas en los ojos. Hasta que William terminó, colorado y resoplando por haberse clavado dos litros de limonada sin azúcar y con su punto de jabón. En ese momento las carcajadas reventaron como las camaretas de una fiesta patronal.

Los abrazos, las palmeadas de espalda, los brindis y los parabienes. La cerveza aumentó de caudal, por ahí aparecieron unas botellas de güisqui, la gran broma se había consumado. La pachanga siguió hasta el amanecer y cuando clareó, los Taunus, Ford Falcon, Fairlaine y Corvette de Lima, todos con escape libre, derrapaban por la Carretera Central hacia la ciudad. William habría de despertarse unas horas más tarde tirado sobre el pasto del restaurante, tratando de entender por qué se sentía como si le hubieran puesto una lavativa jabonosa. Eran limeños, limeños son. Y tienen, pues, sus bromitas dicharacheras.
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LA REPUBLICA 20 de agosto de 2008

Cuando los agarran de ‘‘punto’’

Cada vez son más las llamadas telefónicas de muchachos quejándose sobre el maltrato que reciben de sus compañeros. La solución: Hable e inspire confianza a sus hijos.
Cynthia Campos B.

Informes. Si desea solicitar ayuda o más información sobre este tema llame al 080022210.

Labor. El trabajo de ANAR trata de que los chicos aprendan a convivir con sus compañeros.

Atentos. Estar en un grupo es importante en la escuela. Ser excluido puede llevar a serios problemas.

Le llaman con frecuencia el "lorna" de la clase, el "monse", el "nerd", el "punto" al que van dirigidas todas las bromas. Todos en alguna época de colegio han conocido –otros lo han sido– a uno que fue el blanco de las burlas, de las suaves y de las otras más crueles. Sin embargo, en este acto pueril de ‘chacota’ colegial un peligroso fenómeno se estaba gestando y saltó desde las aulas de los colegios a las páginas de video en Internet y de allí a las páginas de los periódicos.
Se trata de un problema de maltrato que en su forma más grave puede llegar a ocasionar depresión, angustia, nervios y hasta suicidios. La intimidación o violencia entre niños y adolescentes se ha venido intensificando en los años recientes y tiene un nombre: bullying.

Existen muchas formas de rastrear este hecho. Una de ellas es el hilo telefónico y esa es la labor que ANAR (Fundación de Ayuda al Niño y al Adolescente en Riesgo) viene realizando desde hace un tiempo.

Precisamente Gladis Luy, psicóloga de esta institución, explica que el bullying es un fenómeno relativamente nuevo en el Perú. "Se define como el acoso entre los compañeros de clase. Este acoso es sistemático, permanente y se da siempre en grupo, que toma como punto a uno de sus compañeros. Uno de ellos es el actor del maltrato y los demás vienen a ser los observadores, que participan también en la medida en que no hacen nada para detenerlo".

"SON UNOS ABUSIVOS"
Esta vez no tiene ánimos para asistir a la escuela. "El lunes te espero a la salida" le habían dicho en tono amenazante unos muchachos más altos y fornidos que él y el día había llegado. Estaba temeroso, no quería levantarse de la cama, prolongó el desayuno lo más que pudo, pero aun así tuvo que partir rumbo al colegio. Mamá y papá pensaron que era engreído y dormilón.

"Una de las características de la víctima de las agresiones puede darse respecto de los rasgos físicos, por ejemplo. Lo ven distinto, entonces empiezan a discriminarlo. O puede ser también que sea demasiado tímido o que no sabe cómo defenderse. Los compañeros se dan cuenta de estas debilidades y comienzan a fastidiarlo", dice la psicóloga Luy.

TAMBIÉN PSICÓLOGICOS
Que sus amigas dejaran de hablarle era una situación que ella no podía siquiera imaginar. Por eso, a diario les invitaba todo lo que traía en la lonchera. Sus compañeras le habían advertido que si no lo hacía, no volverían a dirigirle la palabra. Este retrato es un ejemplo de que este tipo de maltratos no pasan solo por el plano físico, también pueden ser psicológicos y dañar la autoestima y confianza de los pequeños.

La Revista Peruana de Pediatría de setiembre/diciembre, en su edición on-line, también da cuenta de este fenómeno. En uno de sus estudios se advierte que hay que poner especial atención en niños que pueden considerarse un blanco fácil de las burlas, como los muy estudiosos, los obesos, los que usan anteojos o los que no tienen amigos.

El estudio –con crédito del catedrático de San Marcos Miguel Oliveros– enseña también a identificar las señales. Si el niño no quiere ir a clases, inventa excusas, presenta moretones cuando regresa de la escuela o llega con sus útiles en mal estado hay que prestar atención.

RECIENTE EN EL PERÚ
Aunque los especialistas coinciden en que el bullying es un fenómeno relativamente nuevo en nuestro país, hay algunos casos que deben llamar la atención. Por ejemplo, en diciembre del 2006 una fuerte golpiza de sus compañeros provocó la muerte de un niño de apenas 11 años de edad.

Era el más pequeño del equipo de fútbol, por lo que siempre sus amigos lo colocaban de arquero. Un día, a este pequeño arquero le hicieron tres goles, lo que originó la ira de sus compañeros de juego, de 14, 15 y 17 años, quienes lo molieron a golpes. "Es importante conocer al grupo de amigos", dice la psicóloga Luy.

"Lo recomendable es que los papás brinden el apoyo necesario y si se enteran de algún maltrato informar a los profesores, tutores o psicólogos de la institución. Ellos también pueden ayudar a resolver el problema". La especialista insiste en que es muy importante no perder contacto con los muchachos y brindarles confianza para poder resolver la situación. Hable con ellos.

TEXTUAL
"Esto puede repercutir en la vida futura del muchacho, es decir al salir de la escuela. El hostigamiento sufrido en el colegio puede originar que la persona sea retraída, timorata. Aunque los casos más fuertes están fuera del país, existen rastros también en el Perú. Aquí la modalidad más frecuente es que muchachos que por algún motivo han salido mal del colegio o no van a estudiar, molestan a los que sí asisten".
Fredy Vásquez Gómez
Jefe de prevención del suicidio del Hospital Honorio Delgado

Sanciones por bullying
La violencia física con que un adolescente actúe frente a otro puede ser sancionada hasta con seis años de internamiento en un centro juvenil, para los mayores de 14 años, según indica el Código de Niños y Adolescentes. Según el especialista Percy Huaroc, si el daño ocasiona lesiones graves, el Código de los Niños y Adolescentes indica que para el adolescente menor de catorce se aplicarán "medidas de protección" y para el mayor de esa edad "medidas socioeducativas". Para ello, el maltrato debe presentar reiteración y el expreso deseo de infligir daño.

ANAR está realizando un proyecto para evitar el bullying entre nuestros niños y adolescentes. "Este consiste en trabajar en una cultura de paz entre los niños desde el quinto grado de primaria al segundo de secundaria. Ellos reciben charlas que luego ellos mismos transmitirán a sus compañeros, incluso de otras instituciones educativas. Este años se viene trabajando en colegios de Ventanilla y el Callao", cuenta Germán Guajardo, director de ANAR en el Perú.

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