viernes, 26 de febrero de 2010

CUANDO DE MEONES O CAGONES SE TRATA.....EL TEMA ES COSA SERIA

De: Guillermo Tejada Dapuetto [mailto:gtejadad@speedy.com.pe]
Enviado el: viernes, 26 de febrero de 2010 04:35 p.m.
Asunto: CUANDO DE MEONES O CAGONES SE TRATA.....EL TEMA ES COSA SERIA

Sr. Director:

Hace unos días leía una nota periodística de mi amigo Iván Mory, aparecida en el diario La Primera el 8 de abril del año pasado y que tenía como título: Letrinas santas, y que hacía referencia a la mala costumbre de la gente que llega en masa a una ciudad por alguna actividad turística como Semana Santa y convierten las calles de la misma en urinarios públicos a vista y paciencia del mejor postor. En ese momento me vino a la memoria una de las últimas visitas que hice con familia y todo a la ciudad de las Orquídeas Moyobamba. En ese tiempo con mi esposa y mis dos hijas todavía pequeñas.

Nos trasladábamos de Moyobamba hacia Lamas, cuando la vejiga empezó a hacerse notar y pues por esos lares, pues simplemente no hay sitio para que ninguna mujer pueda miccionar con comodidad y menos sin equilibrio. Llegando al punto de encuentro de las carreteras hacia Tarapoto, de Moyobamba y hacia Lamas, paramos en lo que se llama una “parada de rigor”, pues hay en ese sitio un pequeño control policial, algunos vendedores pululando por aquí y por allá y no muy lejos –a una distancia prudente- había una especie de casucha, el cual tenía en ese tiempo una puerta de madera, parecía sobrepuesto sobre un montículo de tierra y su principal característica era el olor, pues de allí dedujimos que se trataba del baño o –mejor dicho- del silo.

Pasó la familia primero y fue un tiempo interminable en el que hacía todo un esfuerzo por no orinarme encima…..hasta que por fin me tocó mi turno y casi corriendo entré al cuartucho este que me movía em bloque con cada movimiento que hacía dentro….simplemente parecía que me iba a caer dentro o me iba a caer con todo y cuartucho por algún costado. Hasta ese momento no me había dado cuenta que cuando abrí la puerta había sentido algo húmedo….en ese momento no le dí importancia hasta que…..sentí un balazo en la mano derecha, luego otro y otro y otro y así fueron baleándome la mano. Yo no sabía qué hacer y miré petrificado mi mano completamente cubierta de hormigas chiquitas, amarillitas y que caminaban y me picaban a su regalado gusto. Fueron segundos solamente que pasó por mi mente limpiarme la mano con la ropa que tenía puesta, pero en un esfuerzo último de concentración me dí cuenta que si hacía eso me iban a comer vivo. Con la otra mano me saqué al “muchacho” y pude orinar un chorro abundante de orina, mientras que la otra mano seguía siendo baleada…..se me ocurrió entonces orinarme la mano para limpiarla de esos carnívoras hormigas y sentí un refresco impresionante. Cuando termine de miccionar mi mano estaba tan hinchada que parecía que tenía cuatro manos en una. El dolor era terrible y tuvimos que llegar hasta Lamas para que la familia a la cual íbamos a visitar me echaran una crema, la cual envolvieron con unas hojas y mi mano volviese a tomar forma de nuevo.

Y es que como lo afirma mi amigo Mory en tiempos de temporada alta, cuando de turismo se trata, y como cuando hay tiempos de espectáculos como los que abundan hoy por doquier lo que más se necesita y lo que más se usan son los baños. Desde que tengo uso de razón y desde mi primer colegio (el Montessori) nunca me encontré con un baño limpio, aseado o que no te de arcadas entrar a uno de ellos. Pasando por el desaparecido Colegio Cristobal Colón en la Av. Petit Thouars y la Gran Unidad Escolar “Melitón Carbajal”, pues los baños eran unos tremendos huecos cada vez más grandes, sucios y asquerosos, donde hay que aceptarlo el alumno mismo lo hacía más que asqueroso. El olor a creso era insoportable y cuando entrabas a uno de estos denominados baños, pues salias casi nadando y con un rictus en el rostro que parecía que habías visto y olido a un muerto de un par de semana y lleno de gusanos.

Hoy por hoy ningún Centro Comercial se salva de los meones que apuntan mal o los prostáticos que simplemente mojan por donde le da la gana menos en los urinarios. Peor si es día de estreno o de algún espectáculo. Por más que estos centros comerciales tengan a su personal de servicio a tiempo completo y todo siempre te cruzas con algún mal olor y con algún “submarino” despistado sin camino alguno.

Desde el Larcomar Shopping Center, hasta el Jockey Plaza y el Centro Comercial de Chorrillos se salvan. De los Hospitales y clínicas ni se hable y del aeropuerto internacional tampoco. He tenido la oportunidad de “visitar” algunos hoteles fichos y también tienen sus olores y sus momentos, tanto acá en nuestro querido Perú como en el extranjero. Donde la cosa cambia un poco es en Europa (he estado en Madrid y es otra cosa).

Como lo afirma en su artículo mi amigo Mory y yo simplemente trascribo el tema viene por una ausencia extrema de civismo, pero también por una falta de prevención sobre el tema. “Si bien es cierto que lograr civismo en la población es una tarea titánica de educación generacional; sí es posible que los que aún razonan y se hacen respetar censuren o espanten a las bestias de vejigas indomadas y los falsos prospectos que argumentan sufrir de incontinencia urinaria. La otra solución está ligada a la oferta y la demanda. Si hay mayor cantidad de bombas de agua móviles dispuestas a regar ácido úrico y despojo brutal por la ciudad –entiéndase meones y/o cagones- debieran existir más espacios para el desfogue. Eso significa no solo poner letrinas portátiles sino fomentar entre los establecimientos de atención al público que permitan el uso de sus baños por un costo extra.

Al final de cuentas solo de uno depende de que nuestra perspectiva mejore, empecemos por nosotros mismos y por enseñar a los nuestros a que así se trate del Uno o del dos, o de la A o la B, o del amarillo o el marrón, pues hay que hacerlo en las mejores condiciones posibles y si no se puede en condiciones “normales”, pues no dejemos “marca” y punto.

Guillermo Tejada Dapuetto
DNI 07541222
gtejadad@speedy.com.pe
www.guillermotejadadapuetto.com

No hay comentarios:

Las plaquetas de la Nueva Maravilla

Las plaquetas de la Nueva Maravilla
Las plaquetas que ganó Machu Picchu