viernes, 17 de abril de 2009

EL JIRON DEL UNION CRECE EN COMERCIO, PERO DISMINUYE EN TURISMO Y CULTURA


EL COMERCIO ABRIL 20, 2009

El Jirón de la Unión crece en comercio pero disminuye en turismo y cultura

8:33 | Mientras que sus alquileres han aumentado en 50%, expertos dicen que este tradicional lugar del centro de Lima ya no es más un centro cultural

Por Alberto Villar

Remates de jeans cada diez minutos, pollos a la brasa en menos de cinco y una tajada de pizza en unos segundos. Desde hace al menos dos décadas, la histórica riqueza del Jirón de la Unión ha sucumbido (más por fuerza que por razón) a la inclemente invasión del comercio al paso para sobrevivir a duras penas y sin ninguna gracia en la capital. Si antes era todo un lujo pasear por esta arteria para hacerse de la última moda europea o cenar en un exclusivo restaurante, visitarlo hoy representa tan solo un vía crucis no apto para cardíacos.

El arquitecto Juan Gunther recuerda que, hace más de medio siglo, el Jirón de la Unión era el paso obligado para aquellos que venían de distritos costeros como Chorrillos, Barranco y Miraflores a trabajar al centro de la capital.

“En el jirón confluyen los mejores ejemplos arquitectónicos del art noveau, hay balcones imponentes y casonas antiguas, refiere. Sin embargo, hoy es una calle más, usada, sobre todo, por la gente que va hacia el Rímac. Ya no es más un centro cultural, de la moda más exclusiva y con restaurantes y joyerías famosas”.

AUMENTA VALOR DE PREDIOS
Su nostalgia, no obstante, se contrapone a lo que parece ser un auge comercial a prueba de crisis.

El presidente de la Asociación de Comerciantes del Jirón de la Unión, Edmundo Calderón, dice que existen 550 comercios en toda la vía, de los cuales, el 50% se dedica a la venta de ropa, el 30% al calzado y el resto se reparte entre restaurantes (sobre todo pollerías) y tiendas de joyería, donde el atractivo actual son los artículos de plata.

Agregó que unas 400 mil personas lo visitan sábados y domingos, y unas 100 mil de lunes a viernes. “La gente compra entre S/.300 y S/.1.000 los días de mayor afluencia, y de S/.100 a S/.150 el resto de días”, reveló.

Pero no solo eso. Desde hace un año, el valor del alquiler de un predio para el comercio en el Jirón de la Unión ha aumentado un 50%, sobre todo en la cuadra 5, donde confluyen la mayor cantidad y diversidad de negocios. Hoy, el metro cuadrado mensual allí alcanza los 60 dólares.

Asimismo, se espera que el valor aumente con la puesta en marcha de una estación del Metropolitano que se ubicará en el cruce de los jirones de la Unión y Emancipación. Se espera recibir a 100 mil personas al día.

UNA FRÁGIL SEGURIDAD
Pese a ello, Calderón consideró que la Municipalidad de Lima debería enfocarse más en brindar seguridad en las primeras cuadras del jirón, próximas al puente de piedra, que une el Rímac con el centro de Lima.

Junto con él, varios comerciantes se quejaron de la inseguridad en la zona, aun cuando la vigilancia la componen ahora dos serenos por cada cuadra. Un sondeo entre los lectores de la página web de El Comercio colocó la delincuencia como el principal problema del jirón. Empero, en la comisaría de Monserrate informaron que de enero último a la fecha no se han recibido denuncias sobre robos al paso.

En un recorrido efectuado esta semana se constató que, a partir de las 9:30 p.m., cuando los negocios empiezan a cerrar, la presencia de los ambulantes aumenta, al igual que los jóvenes que entran y salen de las discotecas ubicadas cerca de la plaza San Martín. El caos se apodera de esa zona a las 10:30 p.m. y no termina sino hasta la madrugada.

PROPUESTAS COMERCIALES
La presidenta ejecutiva de la consultora Pro Expansión, Gladys Triveño, explicó que, en la actualidad, el Jirón de la Unión sirve como una vía de paso para los turistas que van entre las plazas de Armas y San Martín. “Pero todos los que pasan por allí tienen temor de ingresar a las galerías comerciales por la poca seguridad que existe”, recalcó.

A diferencia de los grandes centros comerciales que se han instalado en la capital, la aglomeración de negocios en la vía ha influido negativamente en la oferta comercial. “Los potenciales clientes no tienen estacionamientos, hay poca limpieza y se carece de servicios como cajeros y casas de cambio”, dijo.

Debido a ello, Triveño considera necesaria la formulación de un plan integral entre los comerciantes y la autoridad municipal para uniformar la estética del lugar, dar importancia a las casas antiguas y dejar de lado los violentos avisos luminosos que inundan las pollerías y puestos de venta de ropa.

Calderón adelantó que, con el objetivo de generar interés en el público extranjero, los comerciantes del jirón impulsarán, dentro de poco, los negocios de artesanía, un rubro olvidado, pero interesante.

LA MUNICIPALIDAD NO OPINA**
¿Qué planes tiene la Municipalidad Metropolitana de Lima para este jirón en el que cada cuadra cuenta una historia distinta y valiosa de la capital? A pesar de los numerosos intentos por divulgarlos, este Diario no recibió respuesta alguna sobre el tema por parte de la Gerencia de Desarrollo Urbano de la comuna.

No obstante, el alcalde de Lima, Luis Castañeda Lossio, refirió ayer que el Cercado de Lima se encuentra en un importante proceso de revalorización, para el cual su entidad ha invertido ya unos 36 millones de dólares.

Contará la historia de Lima y el país
En julio próximo, mes de la patria, un interesante proyecto que buscará revalorizar la historia del país y de la capital se instalará en los comercios ubicados entre las cuadras 2 y 8 del Jirón de la Unión.

Se trata de una muestra fotográfica impulsada por el Museo de Arqueología Josefina Ramos de Cox de la Universidad Católica, la Asociación de Comerciantes del Jirón de la Unión y la Municipalidad de Lima.

Los negocios de estas cuadras colocarán imágenes de 1,80 metros que permitirán al visitante recorrer, paso a paso, la historia del país y, sobre todo, de Lima, desde su fundación hasta nuestros días.

Edmundo Calderón, presidente de la asociación de comerciantes, adelantó que sus asociados se han mostrado satisfechos con el proyecto, que se renovará periódicamente y en función de las fechas significativas del Perú.

La exposición cuenta hasta el momento con el apoyo de varias empresas y buscará convertir el Jirón de la Unión en un gran corredor cultural.

EL DATO
Joyas en riesgo
Un total de 608 (83%) de los 735 monumentos del Centro de Lima se encuentran en riesgo, según el Centro de Investigación, Documentación y Asesoría Poblacional (Cidap).
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EL COMERCIO OCTUBRE 6, 2008

SEGURIDAD, ORDEN VIAL Y ÁREAS VERDES SON CLAVES
Terrenos triplican su valor en varios distritos limeños

Los terrenos y las casas de Barranco, Miraflores, San Isidro, Jesús María, Pueblo Libre, Magdalena y San Miguel han triplicado su valor en los últimos cuatro años, gracias a las condiciones de seguridad, orden vial y belleza paisajista que los rodean.

En los tres primeros distritos mencionados el metro cuadrado puede llegar a valer US$3.000.

En contraposición, las zonas de Lima con menos parques y áreas verdes son las que cada vez ven más disminuido su valor, como sucede en Surquillo, Breña, Rímac, Lince y el Cercado.

UNA OLA QUE SIGUE CRECIENDO
En algunas zonas de la ciudad el valor de los terrenos se ha triplicado
Metro cuadrado entre San Isidro y Barranco puede costar US$3.000. Inseguridad, desorden y caos del tráfico hacen que bienes pierdan valor
Por Álvaro Gastañadui Ramírez

¿Qué es aquello que hace que un terreno en Barranco, San Isidro o Miraflores pueda costar US$3.000 el metro cuadrado, mientras que en el Rímac o Breña ni siquiera llega a la décima parte? Además de los vaivenes de la ley de la oferta y la demanda, esa diferencia se debe a la seguridad, al orden vial y urbano y a la bonita vista, ya sea al mar, a un parque o a una avenida con áreas verdes, que tienen esas zonas, que en algunos casos han subido más de 300% en los últimos cuatro años.

Pero esos distritos no son los únicos que han aumentado su valor. También lo han hecho Jesús María, Pueblo Libre, Magdalena, San Miguel, entre otros (ver infográfico), donde el metro cuadrado puede costar 600 dólares, casi el doble que cuatro años atrás. Mientras tanto, otras zonas de Lima (como el Rímac, Cercado, Breña, Lince, Surquillo) siguen sin despertar el interés de los inversionistas.

Para el urbanista y ex regidor metropolitano Jorge Ruiz de Somocurcio, las zonas de Lima con más seguridad, mejor paisajismo y áreas verdes y mayor integración con la ciudad son las que han subido más de precio.

En efecto, las encuestas de victimización realizadas hasta el 2005 confirman que la delincuencia afecta a todos los niveles socioeconómicos, pero la incidencia de los delitos y la inseguridad es mayor en los sectores medios o bajos, que coincidentemente son los que menos han aumentado su precio. Además, según el Informe Geo de Lima y Callao del 2005, las zonas con menos parques y áreas verdes son las que, precisamente, menos se valorizan.

Por su parte, el especialista en seguridad ciudadana Gabriel Prado confirmó que el factor seguridad no solo revaloriza la propiedad, sino que es una variable determinante para el desarrollo, la composición social y el ordenamiento de toda la ciudad.

DESORDEN Y CONTAMINACIÓN
Para el valuador y ex presidente del Cuerpo Técnico de Tasaciones Diego La Rosa, hay zonas de Lima que se están diferenciando en cuanto al precio en relación con otras por el orden con el que fluya su transporte. Según él, las zonas por donde circula un tráfico caótico los precios tienden a caer. A modo de ejemplo, señaló las primeras 26 cuadras de la avenida Arequipa y toda la Carretera Central, entre Santa Anita y Ate-Vitarte, donde no hay mayor interés de los inversionistas.

Sin embargo, precisó que los distritos pueden tener tanto zonas de alto como de reducido valor, determinados por su valor comercial o residencial. Puso como ejemplo la avenida Carlos Eyzaguirre, en Independencia, donde el metro cuadrado puede costar 600 dólares. También explicó que en algunos casos de precios altos se debía a maniobras especulativas de empresarios.

Por su parte, el presidente del Centro de Investigación y Asesoría del Transporte Terrestre (Cidatt), Juan Tapia, admitió que el caótico transporte de Lima genera la depreciación del valor inmobiliario en Lima, porque provoca congestión de tránsito, contaminación, inseguridad y un nivel de ruido demasiado alto.

Explicó que el transporte urbano es tan caótico, que, además de disminuir el valor de las propiedades, afecta la calidad de vida de las personas. Incluso, señaló que en el Perú muchos ciudadanos podrían denunciar al Estado por la depreciación de sus propiedades causada por el mal transporte urbano que tenemos.

TAREA MUNICIPAL
Aunque cada uno con sus propios palabras, los arquitectos Ruiz de Somocurcio, La Rosa y Arana y el consultor en temas de seguridad Gabriel Prado coincidieron en señalar la responsabilidad que tienen los alcaldes en mejorar su entorno urbano. Incluso, los tres primeros se quejaron de una falta de interés de la autoridad municipal por esa valorización de las propiedades de sus vecinos.

Por ejemplo, Ruiz de Somocurcio enfatizó que los alcaldes deberían potenciar los aspectos positivos de su jurisdicción y reducir los negativos. Para él, uno de los aspectos que debía mejorarse sustantivamente en todos los distritos era el problema del estacionamiento vehicular.

En cambio, para La Rosa, las autoridades deberían organizar la ciudad pensando en la comodidad de sus ciudadanos más que en el de los vehículos. Incluso, planteó que las veredas debían ser más anchas para propiciar que los peatones puedan caminar de manera más segura.

Arana, por su parte, advirtió que con la densificación se estaba reduciendo la proporción de áreas verdes por habitante.

El centro sigue sin atraer inversiones
Si este 'boom' inmobiliario que vive Lima fuera una competencia interdistrital, el Cercado de Lima, en especial el centro, iría en los últimos lugares, no obstante sus ventajas que podrían hacerle ganar la contienda.

Según el urbanista y ex regidor Jorge Ruiz de Somocurcio, el centro tiene graves problemas no resueltos: es inseguro, no cuenta con los servicios que haga atractivo vivir en esta zona, como colegios y universidades, y el caos del transporte sigue generando desorden, contaminación y más inseguridad.

Sin embargo, el valuador y ex presidente del Cuerpo Técnico de Tasaciones Diego La Rosa aseguró que ahora hay más transacciones inmobiliarias en el Centro de Lima, aunque el monto es aún reducido.

Para el ex gerente de Desarrollo Empresarial y actual asesor de la comuna metropolitana Jaime Alva, el Centro de Lima sí forma parte de ese proceso de valorización en que se encuentra la ciudad, aunque admitió que se está desarrollando con más intensidad en otros distritos. Refirió que una prueba de ello es que en los últimos dos años han abierto 15.000 nuevos negocios en el Cercado.

También aseguró que la municipalidad sigue trabajando por mejorar el Cercado, en especial en lo que se refiere a las vías de acceso y salida del centro y el ordenamiento del transporte urbano. Sin embargo, consideró que falta dar el salto cualitativo para mejorar los negocios, que es tarea del sector privado.

MÁS DATOS
Cuatro mil dólares cuesta en Gamarra
4 Las zonas más caras de la ciudad están en Gamarra, en La Victoria, y Mesa Redonda, en el Centro de Lima. El metro cuadrado puede costar US$4.000.
4 De manera peligrosa se está urbanizando las áreas agrícolas de Puente Piedra, Carabayllo y Lurín. Hasta hace tres años, los terrenos se vendían por hectáreas, mientras que ahora ya se hace por metro cuadrado.
4 Según el Banco Continental, en el 2025 el m2 en Lima costaría US$1.600 en promedio.

DEL CONSULTOR
El Estado no debe desentenderse*
La especulación del suelo que vive hoy Lima agudiza su fragmentación. La privatización de la ciudad lleva a formar guetos que, según clases sociales, van desde nuevos asentamientos en lo alto de cerros hasta condominios y edificios de lujo.

No debe sorprender que las inmobiliarias lucren con el uso del espacio. Pero esto es terrible cuando atenta contra la calidad de vida urbana. El Estado debería garantizar una oferta por encima de estándares mínimos y no desentenderse de las regulaciones necesarias. Las municipalidades deben defender el derecho de la gente a su lugar de residencia, a rescatar y poner en valor los espacios públicos sin privatizarlos, pues la ciudad no se puede entender solo como "fruto del mercado".

El desarrollo de un mercado de suelo rentable se está haciendo a costa de una ciudad con pobres en medio y los costados. Sin planificación, los beneficios de la ciudadanía están restringidos "hacia arriba". La ciudad es heterogeneidad, diferencia, patrimonio colectivo que confronta dinámicas contradictorias entre ciudadanos con derecho a sentirse protegidos, pero también a vivir la aventura urbana del siglo XXI.
* MARIO ZOLEZZI. Sociólogo, especializado en temas urbanos
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EL COMERCIO SETIEMBRE 29, 2008

El valor de los inmuebles aledaños al estadio Monumental ha disminuido hasta en 70%

8:03 | En Mayorazgo y Los Portales de Javier Prado el metro cuadrado puede costar US$100 cuando antes costaba el triple o más. La Molina sufre por la restricción del tránsito en los días que hay partidos de fútbol

Por Álvaro Gastañaduí Ramírez

Cada vez que Universitario de Deportes juega en su estadio Monumental un partido de fútbol considerado de alto riesgo, ya sea con Alianza, Cristal o el Boys, los hinchas cremas rezan para que salgan victoriosos, mientras que sus rivales esperan ganar a toda costa. Sin embargo, los menos entusiastas son los más de 100.000 vecinos que viven alrededor de ese estadio, tanto en la zona de Ate-Vitarte --donde queda ubicado ese recinto deportivo-- como los de La Molina. La mayoría de ellos 'reza' también, pero para que las barras no ocasionen desmanes ni la policía les cierre todos los accesos para poder llegar y salir de sus viviendas.

Sin embargo, esos no son los únicos problemas --ni los más graves-- que afrontan esas zonas desde que se inauguró el estadio Monumental en julio del 2000. Las viviendas de las urbanizaciones Mayorazgo y Los Portales de Javier Prado, en Ate-Vitarte, se han depreciado en algunos casos hasta en 70%, según los cálculos del arquitecto Diego La Rosa, valuador y ex presidente del Cuerpo Técnico de Tasaciones del Perú.

Sin embargo, en La Molina, tal como lo aseguró la dirigente de la Asociación de Vecinos de las Colinas de San Patricia, Rosa de Ojeda, el impacto ha sido mínimo. A pesar de ello, algunos vecinos creen que en esa zona cercana al estadio los precios de los inmuebles no se han incrementado como en otras zonas residenciales de Lima.

A modo de ejemplo, el arquitecto La Rosa comentó que un terreno en ambas urbanizaciones de Ate-Vitarte, que nacieron como residenciales en la década del 90, costaba entre 300 y 400 dólares el metro cuadrado, mientras que ahora se puede conseguir hasta en 100 dólares. De manera coincidente, el presidente de la Urbanización Mayorazgo, César Meza y Cabrera, indicó que una casa de dos pisos puede costar unos 70 mil dólares, mientras que en otra zona similar puede llegar a los 200 mil dólares o más.

Vea el gráfico para identificar las zonas depreciadas aquí.

ZONA DEPRIMIDA
Para el arquitecto La Rosa, los propietarios que adquirieron sus inmuebles en las zonas de Mayorazgo y Los Portales de Javier Prado se han visto burlados, porque compraron en una zona tranquila y frente a lo que iba a ser la futura Prolongación Javier Prado. Según el especialista en tasaciones, mientras el estadio siga generando conductas peligrosas o delictivas el precio de esas propiedades va a "estar en el suelo". La solución, para él, pasa por una mayor preocupación de la autoridad municipal para recuperar esos espacios públicos.

En efecto, la depreciación de la zona también puede observarse en el estado de las viviendas.

Por ejemplo, en Mayorazgo, en especial en la Prolongación Javier Prado, hay casas abandonadas, terrenos sin construir y han empezado a proliferar talleres de mecánica y de carpintería. A diferencia de Mayorazgo, Los Portales de Javier Prado --ubicado a su lado-- no está protegido por muros ni rejas y en muchas de sus paredes se puede observar pintas alusivas a los equipos de fútbol, en especial de la U.

Por su parte, los voceros del Concejo de Ate-Vitarte informaron que una primera medida para mejorar esa zona de su distrito de manera integral será construir la Prolongación Javier Prado hasta la Carretera Central. Con esta vía --explicaron-- los asistentes y las barras de fútbol tendrán otra vía de ingreso y salida, a diferencia de que ahora solo existe una y es por la avenida Javier Prado y Melgarejo.

ENCERRADOS EN SUS CASAS
Aunque no se pudo conseguir una versión oficial de la policía, trascendió en fuentes vinculadas a dicha institución que el cierre de las calles que se ordena cada vez que existe un partido de alto riesgo es coordinado con las municipalidades de La Molina y Ate-Vitarte. Indicaron que para evitar un daño mayor se conduce a las barras en ómnibus o a pie a lo largo de la Javier Prado, bajo custodia policial.

Sin embargo, el cierre de las calles, en algunos casos desde la avenida Los Ingenieros, como en el partido de Perú y Argentina, y todos los accesos a esta zona por la Carretera Central, genera graves congestiones de tránsito en toda esa zona de La Molina y Ate-Vitarte (ver infografía).

Esa medida perjudica a las más de 25.000 familias (10.000 en La Molina y 15.000 en Ate-Vitarte) que viven en las inmediaciones del estadio Monumental. Para los dirigentes vecinales de La Molina y Ate-Vitarte, Rosa de Ojeda y César Meza, respectivamente, la única posibilidad que tienen es quedarse ese día sin salir de sus casas o salir temprano y regresar hasta que haya terminado la restricción del tránsito. Además, tampoco pueden recibir visitas en esos días de fútbol, porque simplemente tendrán dificultades para ingresar hasta sus viviendas.

Para el especialista en seguridad ciudadana Gabriel Prado, no se debería cerrar de esa manera las calles cada vez que haya un partido o un concierto en esa zona del Monumental. Explicó que una buena planificación en la organización y el traslado de una barra del fútbol o una manifestación no tiene por qué obligar el cierre de las calles. Sin embargo --agregó--, se debe anticipar a los vecinos las actividades a ser realizadas, para que ellos también tomen sus previsiones.

Indicó que por la organización de espectáculos de esa naturaleza no debería afectarse a los vecinos en su libertad de transitar por sus calles en la forma como lo deseen.

"No se puede secuestrar a los ciudadanos ni ser privados de su libertad por un partido del fútbol", agregó el especialista.

Por su parte, el gerente de Seguridad Ciudadana de La Molina, Óscar Solano, declaró que cada vez que hay partidos de riesgo ellos disponen de 200 de sus serenos no solo para brindar una mayor seguridad a sus vecinos, sino también para ayudarlos a que puedan circular sin problemas. También consideró que los cierres no deberían ser tan drásticos, para evitar mayores molestias en el vecindario.

AL GRANO
"Que las barras vayan como gente común"*
¿Qué piensa de las quejas vecinales por los partidos que se realizan en el estadio de la U?
No las entiendo. Es solo un domingo. Para quejarnos, somos buenos todos. El fútbol es una fiesta. Que se perjudique un domingo no pasa nada.

Pero muchas de las quejas son por la depreciación de las urbanizaciones vecinas
Bueno, pero qué podemos hacer. Podemos destruir el Monumental, no creo. Hay un montón de quejas en la ciudad. Si hacemos caso a los que se quejan, tendríamos que demoler medio Lima.

¿Pero se podría hallar una solución? Recuerde que cuando hay un partido en el Nacional, la gente no se queja.
Porque es otro tipo de gente. Se queja el de La Molina y suena más que el de Lince y Jesús María.

Pero en esos distritos no cierran 20 cuadras a la redonda como en Ate-Vitarte y La Molina.
Pero también se cierra y la gente no se queja, porque es gente más futbolera y no le importa. En otros sitios, más pitucos, les molesta todo. En cambio, cuando hacen los conciertos, el tráfico es increíble, cierran todo, pero no se quejan porque sus hijos sí van.

¿Pero hay alguna solución?
Que las barras sean controladas como se hace en otros lados. Trasladar a las barras en su bus y que no vayan en grupo. Y el que haga líos que vaya preso.
* Germán Leguía. erente de la U

PARA RECORDAR
El 5 de julio del 2000, cuando la 'U' inauguró su estadio en un partido contra el Cristal, se produjo una serie de desmanes y agresiones a conductores y vecinos.

El Instituto Metropolitano de Planificación advirtió en esa ocasión que el estadio no podía funcionar si no se terminaba la Javier Prado hasta la Carretera Central.

Ocho años después, esa obra ya fue transferida al Concejo de Ate-Vitarte, que ha iniciado hace dos meses el perfil técnico. Según sus voceros, en unos seis meses podría concluir la licitación para elegir a la empresa que se encargará de esa obra.

DEL CONSULTOR
El estadio no es una fiesta*
Ir a un estadio no depara la sensación de un goce familiar, el aplauso o el grito de gol tienen cada vez más silencios y estamos más pendientes del cómo llegar y salir.

El estadio por antonomasia es espacio público. Sin embargo, la realidad ha vuelto obsoleta esa idea. Para cualquier aficionado, son más las restricciones que rodean el espectáculo: se limita su circulación en las calles, se contamina de policías y camiones portatropa que rodean a las barras, las familias vecinas se encierran en sus casas y a quienes trabajamos cerca nos asalta el temor.

En el caso del Monumental, los problemas son de origen y su ubicación ha obedecido más a criterios mercantiles lejos de toda planificación, como la ausencia de vías de acceso adecuadas y la nula consideración en la relación con su entorno. Debe exigirse mejoras de infraestructura y producir cambios culturales en las relaciones de convivencia.

Observamos cada vez con mayor frecuencia que los espacios públicos en las metrópolis tienden a convertirse en pequeños territorios liberados por la gente que lo usufructúa de manera privada, perdiéndose el carácter de lugar de encuentro colectivo, de tolerancia o de diversidad. Son por el contrario lugares de ejercicio de poder o de ausencias humanas y su mejor símbolo son las rejas, donde es difícil afirmar quién está dentro o fuera
* Juan Tokeshi G.S. Arquitecto

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