miércoles, 3 de diciembre de 2008

VERONICA KLINGENBERGER (DEDO MEDIO): Y LE RETO DE EDITAR UNA REVISTA IRREVERENTE

EL COMERCIO DICIEMBRE 17, 2008

Verónica Klingenberger y el reto de editar una revista irreverente
Entrevista a la editora de "Dedo medio"
Por Antonio Orjeda

En 1990 Verónica Klingenberger superó un récord nacional en 200 metros planos que parecía imbatible. Tenía 15 años. El Comercio entonces le preguntó: ¿Qué sacrificios te demanda el ser atleta? La flaquita respondió: "Ninguno. Si se practica por convicción, las posibles restricciones pasan desapercibidas". El viernes y sábado últimos, Verónica se acostó a las siete de la mañana. Se había amanecido editando el próximo número de "Dedo Medio", la irreverente revista que tiene a su cargo. No, para ella no fue un sacrificio. Ella ejerce el periodismo con la misma convicción con la que a los 15 batía récords nacionales.

Trabajó en la revista quizás más reconocida del país. Más de una vez sufrió para cobrar su sueldo. ¿Eso la decepcionó de este oficio?
Un poco, pero yo ya sabía que esta iba a ser una vocación ingrata.

Se sacó el clavo en España. Partió para estudiar y allá publicó "El Rocoto", una revista solo para inmigrantes peruanos.
Todo estaba lleno de peruanos. Había muchos medios para latinos, pero ninguno especializado en peruanos. Entonces le dije a Alejandra (Devéscovi, hoy fotógrafa de "Dedo Medio") para hacer una revista sobre temas peruanos, con jerga peruana... ¡Fue un 'boom'!

Quiso quedarse allá, el costo de vida se lo impidió. Regresó con su maestría en Literatura Comparada. ¿Cuál iba a ser aquí su futuro laboral?
Sabía que me iba a dedicar al periodismo. No sé hacer otra cosa.

Regresó, escribió para el primer número de "Dedo Medio" y le ofrecieron ser la editora. ¿Por qué aceptó?
Había muchas cosas que no me convencían, pero había otras que sí: la frescura, el diseño, el grupo de chicos. Compartíamos los mismos gustos.

Su humor gráfico es agresivo, pero más saludable que el humor racista y sexista que abunda en nuestra televisión.
Así es. Puede ser agresivo sacar a Garrido Lecca vestido de prostituta, pero se lo merece.

Su público los adora, ¿pero puede vivir de ser editora de esta revista?
Yo vivo de esto. Estamos creciendo. La gente la compra, la disfruta. En el Facebook ya tenemos a 5.000 personas. ¡Hay una comunidad Dedo Medio! Se ha creado un lazo superfuerte del que los empresarios que invierten en revistas ¡no se han dado cuenta!

Tiene 34 años. ¿Piensa tener hijos?
A veces me provoca...

De seguir en este medio, ¿podrá pagarle el Santa Úrsula o estudios en España como a usted se los pagaron sus padres?
Es complicado, ¿no? Pero bueno, espero hacerlo entre dos, con una pareja.

Si es complicado, ¿por qué sigue en esto?
Es lo que me gusta. Me han hecho ofertas para entrar a empresas o a entidades mucho más serias --y estar en planilla, cosa que nunca en mi vida me ha pasado--, pero no me provoca esa vida.

¿Por qué?
Toda gran empresa tiene todo un sistema con el que no necesariamente voy a comulgar. No tendría toda la libertad que tengo en "Dedo Medio" para plantear un tema y que sean cuatro personas --que son mis amigos-- las que me digan si les parece o no.

Se suele vincular a la rebeldía con la juventud y a la juventud con un rango de edad. Eso es una patraña, ¿no?
Sí. "Dedo Medio" es una revista bastante rockera, ¡y no hay edad para eso! Tú ves a Keith Richards (al guitarrista de los Rolling Stones) y si hay alguien a quien "Dedo Medio" admira, es a él.

Ustedes dicen y muestran lo que muchos querían expresar.
Esa es la respuesta que tenemos de muchos lectores: "Nunca dejen de ser independientes"... Es todo un rollo, porque la mayoría de medios grandes están de alguna manera amarrados con algunas empresas. "Dedo Medio" no. Nuestra consigna es: "Si esto se acaba, ¡se acaba!". Y la gente recordará una revista que, con todos sus errores, fue honesta.

Es complicado. Esto estresa. A veces no hay plata, pero quiero pensar que uno siempre puede hacer lo que quiere... Y quiero tener una familia también. Y no pensar que por tener hijos vaya a tener que trabajar en algo que no me guste. ¡Qué infelicidad!

A su manera, ustedes le están haciendo un bien al país.
Eso espero.

LA FICHA
Nombre: Verónica Klingenberger Navarro.
Colegio: Santa Úrsula.
Estudios: Comunicadora social de la Universidad de Lima, con una maestría en Literatura Comparada por la Universidad Autónoma de Barcelona, España.
Edad: 34 años.
Cargo: Editora de "Dedo Medio".

LA EMPRESA
Dedo Medio
Revista mensual que hace de la información dura un producto entretenido. Aparecida en julio del 2007, su mayor placer es mofarse de la clase política.

Público objetivo
Está dirigida a jóvenes de espíritu de entre 17 y 60 años. Tiene 1.200 suscriptores y un tiraje de 10 mil ejemplares. Su creador es José Villaorduña.

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