sábado, 6 de septiembre de 2008

TIJERETEZOS Y TARJETAZOS. UNA NOTA DE BEATRIZ BOZA DIBOS

COMERCIO 18 de septiembre de 2008

Tijeretazos y tarjetazos

Rincón del autor. El Congreso de la República debe cuidar que la prudencia fiscal no mate los incentivos ni ahogue la iniciativa de quienes hacen las cosas bien
Por Beatriz Boza

Doscientos cincuenta mil familias peruanas recibieron el 2007 remesas del exterior por S/.2.000 millones, 16% más que el 2006. En algunos casos, el familiar que envía el dinero predetermina que se destine a construir la casa, pagar las medicinas de sus padres o solventar la educación de sus hijos, incluyendo aprender inglés. Con la desaceleración en las principales economías del mundo se anticipa que estas remesas puedan disminuir. En esos casos, la familia buscará adecuarse, postergando la construcción o incluso las clases de inglés, porque no puede recortar las medicinas.

En otros casos, preferirán ajustarse más los cinturones y terminar el segundo piso para alquilarlo. La flexibilidad de saber dónde ahorrar en cada caso es necesaria para poder capear la crisis.

Ante las presiones inflaciona-rias y la situación financiera internacional, el Gobierno ha hecho bien en no seguir incrementando el gasto estatal, formulando un presupuesto conservador que en conjunto crece solo 1,8% el 2009 comparado con el de este año. La pregunta es si ello significa recortes para algunas entidades y, en su caso, a quiénes y en qué rubros. En cuanto a montos totales, parecería que todo sigue igual pero en el desagregado de las cuentas hay motivos de preocupación. ¿Cómo así? Rubros como el canon y Foncomún están predeterminados y no se pueden tocar porque por mandato constitucional le corresponden a las municipalidades y regiones.

Ante esto, el MEF ha propuesto recortar los gastos corrientes, afectando en muchos casos la operación diaria de esas entidades, generando una camisa de fuerza innecesaria y contraproducente. Si se va a recortar, por lo menos, debería darse flexibilidad para que cada quien decida cómo adecuarse mejor; y en el recorte no debería perjudicarse al municipio eficiente.

Una rápida revisión de un grupo de gobiernos locales exitosos en el ámbito nacional arroja que los recortes propuestos pueden ser contraproducentes para la gobernabilidad local, pues a las municipalidades que este año han demostrado tener buenas prácticas se les recortaría los recursos ordinarios en 55% en promedio. Eso es mucho. Por ejemplo, a Puente Piedra se le reduciría de S/.5,9 millones a S/.3,7 millones, a Acora en Puno de S/.1,3 millones a S/.361 mil, a Matara en Cajamarca 26% de su presupuesto total y 85% los gastos corrientes de S/.475 mil a S/.73 mil, a Jesús Nazareno en Ayacucho de S/.764 mil a S/.167 mil y a Quillo en Áncash de S/.926 mil a S/.315 mil. Acora, Matara, Puente Piedra y Quillo ganaron este año el Premio a las Buenas Prácticas en Gestión Pública porque están haciendo las cosas bien. ¿Y ahora los ahogamos? El Congreso debe cuidar que la prudencia fiscal no mate los incentivos ni ahogue la iniciativa de quienes hacen las cosas bien.

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