jueves, 4 de septiembre de 2008

GABY PEREZ DEL SOLAR: "NO VIVO DE LA POLITICA"

TROME 24 de septiembre de 2008

Mamita Gaby
Por: Miguel Alegre y Verónica Gasco

• La gran Gabriela Pérez del Solar, una de las mejores voleibolistas de la historia, está con 5 meses de embarazo y alumbrará una niñita.
• Tiene 40 años, mide 1, 94 y su pareja es un norteamericano.
• No siente náuseas ni mareos pero ha engordado un poco. Trome le regaló su primer biberón.

Su espigada figura de 1.94 es inconfundible e inolvidable. Es casi un monumento vivo del Perú. Sus espectaculares bloqueos y mates, que nos hicieron vivir las madrugadas más felices e iluminadas del país, todavía siguen en las retinas de todos los peruanos, aún de los que no tuvieron la suerte de verla en vivo y en directo, vía satélite, a pesar de que hayan pasado 20 años.

La congresista Gabriela Pérez del Solar seguirá siendo siempre para todos la amada Gaby, la guapa muchacha que hoy, a sus 40 años, vive el mejor momento de su vida, pues tiene cerca de cinco meses de embarazo.
Felicitaciones, Gaby. Nos enteramos que estás esperando un bebé.
Sí, gracias. Aunque no lo crean, este es el primer regalo que recibo.
¿Ha cambiado tu vida?
Mi vida sigue igual. Estoy feliz, como cualquier mujer, es un ciclo natural, algo que esperaba ya hace mucho tiempo.

¿Te hubiera gustado salir embarazada antes?
No, porque antes no podía debido a mis contratos de deportes. Después he estado sola muchos años, entonces todo cae porque tiene que llegar en el momento que menos lo esperas.
¿Sabes cuál será el sexo?
Va a ser mujer.
¿Jugará vóley?
Si quiere, porque seguramente va a ser alta también.
Se te nota un semblante especial.

Dicen que la mujer cambia cuando está embarazada. Yo me veo igualita, solo que estoy engordando. Pero gracias a Dios llevo un embarazo tranquilo, sin complicaciones, sin náuseas, sin antojos también.
¿Cómo te imaginas como mamá?, ¿engreidora?
Ni idea, creo que eso te viene natural. No hay un libro de cómo ser mamá, así que creo que eso saldrá espontáneamente.

¿Cómo eres con tus sobrinos?
Soy cariñosa, engreidora, pero nunca he cambiado un pañal, por ejemplo. Y ahora sí lo tendré que hacer.
¿Tu pareja es de Estados Unidos, verdad?
Sí, pero vive acá.
¿Y cuando lo conociste sabía quién eras?
Sí, pero no tanto de lo que yo representaba acá.

¿También tiene algo que ver con el deporte?
No, y tampoco les voy a decir su nombre. Al menos, a él déjenlo tranquilo, ja, ja, ja.
¿Y dónde se conocieron?
Acá, y no digo nada más.
¿Haces algún deporte?
Nada, ni juego al vóley.

¿Sientes que llamas la atención por las calles?
Lo que pasa es que nosotros vivimos en un país machista. Entonces al ver una mujer alta, los hombres se acomplejan. Y si tiene su propia empresa y es congresista, también. Es el complejo de todos los peruanos.
¿Te ha costado conseguir pareja?
No, gracias a Dios, aunque la mayoría han sido extranjeros. Peruanos pocos, solo cuando era chica.

¿Y tu novio es de tu tamaño?
Es más bajo que yo y no tiene ningún problema en ese sentido. Pero imagínate que tú y yo estemos caminando por la calle agarrados de la mano. Tú te morirías de la vergüenza y no yo.
Seguro cuando entras a un restaurante o a cualquier sitio, todos voltean.
Sí, los de acá voltean porque soy Gaby y los extranjeros por mi tamaño. Piensan que no soy peruana.

¿Alguna vez te has enamorado de un peruano?
Claro, cuando estaba joven. Yo siempre he tenido enamorado, casi nunca estaba sola.
¿Y cómo hacías para mantener la relación con tantos viajes?
Casi siempre ese era el problema porque después terminaban conmigo.
¿O sea este es el momento ideal para que estés con alguien?
Sí, porque ya no voy a viajar más y por lo menos hasta el 2011.

¿Y tú también te escapabas de las concentraciones de Man Bo Park?
Yo no, porque realmente era la menor de ese grupo y en el 88 tenía 20 años, era todavía muy chica. Y las travesuras que pude haber hecho no las hacía porque yo vivía el deporte al 100% y mi mundo era ese y no tenía por qué transgredir la disciplina. Aunque como cualquier joven normal sí lo han hecho mis amigas y yo las cubría.

¿O sea que nadie puede contar ninguna travesura tuya?
Sí, de repente me he escapado a veces para ir de compras o cosas así, pero nunca con mi enamorado. Lo que pasa es que yo tengo mala memoria, ja, ja, ja.
¿Alguna vez has sufrido alguna infidelidad?
No, por lo menos nunca me he enterado. Más que por una mujer, a mí me han dejado por el trabajo.

¿Y la perdonarías?
No, es difícil perdonar. Puede ser de la boca para afuera, pero por dentro no creo que te olvides de una infidelidad.
¿Sientes que has sido la mejor voleibolista de la historia?
Una de las mejores, seguramente, pero creo que todas las de Seúl han sido las mejores en sus posiciones.

¿Y entre tú y Cecilia Tait?
Cada una tiene su estilo, pero ella era extraordinaria. Todo ese equipo fue inolvidable.
¿Hay alguna rivalidad entre ustedes?
Ninguna. Todas somos muy buenas amigas.

Pero si en la época de campaña se habló de un enfrentamiento con Cenaida Uribe...
Prefiero no hablar de eso porque no me interesa, fue algo que creó ella.
¿Te has arrepentido de entrar a la política?
No, porque yo soy muy radical en las decisiones que tomo y hasta el momento que culmine seguiré con las mismas ganas. Ya en el último día, evaluaré qué va a ser de mi vida en el 2011.

¿Nunca pensaste perder el cariño del pueblo?
De repente en un principio. Yo estoy perdiendo plata ahorita porque he dejado mi hotel, y no necesito del sueldo que me da el Congreso para vivir. Lo que necesito es trabajar por mi país, entonces eso me hace dormir tranquila. A veces cuando te dicen congresista, no sabes si agachar la cabeza o sentirte orgullosa y, en realidad, da vergüenza. El poder a veces confunde a las personas, pero nosotras las del vóley vivimos con la fama desde chicas, y sabemos que con el nombre podemos hacer muchas cosas buenas.

¿Y te pasa que solo con verte ya no te cobran en los restaurantes?
No, de repente cuando recién llegamos de las Olimpiadas, pero ahora no, por allí me hacen un descuento, pero no pasa mucho. Cuando recién volvimos de Seúl sí me pasaba en todos lados, hasta en los taxis. Pero lo que sigue pasando es que siento el cariño de las personas, el recuerdo. Me dicen 'ustedes nos hicieron vivir momentos felices, increíbles y nos levantábamos a las 5 de la mañana'.

¿Qué haces cuando quieres escaparte de la fama?
Me voy a Ollantaytambo, a dar una vuelta a mi hotel, que ya lo tuve que dejar en manos de mi familia, de mis hermanos, pero de vez en cuando voy a chequear a ver cómo va.

¿Planeas irte a vivir ahí cuando te jubiles?
No creo, me encanta el sitio, adoro el pueblo, la gente. Es un pueblito que ha desarrollado mucho, gracias en parte a la inversión que hice. Ahí hay una energía maravillosa de los cerros, de los Apus, pero me gustan las ciudades. Extraño el claxon, las combis, necesito eso. No estoy acostumbrada a la paz total.
Están por cumplirse 20 años de la hazaña de Seúl 88.

Sí, es increíble cómo pasa el tiempo.
¿Van a celebrarlo?
No, no creo que hagamos nada. Hay muchas a las que no veo hace tiempo. Lo que sí seguramente es que nos vamos a llamar, por lo menos las que hablamos seguido, que somos Cecilia, Rosa, Natalia y yo.

¿Todavía guardas tu medalla?
Sí, ahí la debo tener por algún lado.
¿Y para cuándo el Baby Shower?
Eso sí, de todas maneras habrá y no se preocupen que de todas maneras les avisaré.

¿Quién lo va a organizar?
No sé, porque seguro voy a tener varios. Uno lo va a hacer mi familia, otro me quieren hacer acá en el Congreso, también mis amigas del vóley. Pero de todas maneras espero que Trome esté ahí.
_________________________
PERU 21 SETIEMBRE 24, 2008

Gaby Pérez del Solar: "No vivo de la política"

La ex ‘matadora’ nacional y actual congresista se alista para afrontar un nuevo reto, ser madre. Considera que muchos de sus colegas venden faltas promesas a la gente y prefiere callar sobre su enfrentamiento con Cenaida Uribe.

Por Verónica Gasco y Miguel Alegre.

Su 1.94 metros de estatura no pasa desapercibido por ningún lado. Gabriela Pérez del Solar o, simplemente, Gaby es casi un monumento vivo en el Perú. Sus espectaculares bloqueos y mates hicieron vibrar al país, como aquella madrugada del 29 de setiembre de 1988, cuando la blanquirroja obtuvo la medalla de plata al caer con Unión Soviética en la final olímpica de Seúl. Han pasado 20 años desde ese suceso y la ex ‘matadora’ y actual congresista se prepara para un nuevo partido en su vida: ser madre. De eso y de otras cosas nos habla en la siguiente entrevista.

Felicitaciones porque pronto serás madre…
Sí, gracias. Aunque no lo crean, todo este momento es muy especial.

*¿El embarazo ha cambiado tu vida? *
Mi vida sigue igual. Estoy feliz, como cualquier mujer; es un ciclo natural, algo que esperaba hacía mucho tiempo. Dicen que la mujer cambia cuando está embarazada. Yo me veo igualita, solo que estoy engordando. Pero, gracias a Dios, estoy teniendo un embarazo tranquilo, sin complicaciones, sin náuseas, sin antojos.

¿Crees que esta es la época perfecta para tener tu bebé o te hubiera gustado concebirlo antes?
No, porque antes yo no podía debido a mis contratos de deportes que me impedían salir embarazada. Después he estado sola muchos años. Todo cae en el momento en que menos lo esperas.

¿Será hombre o mujer?
Será una mujercita.

*¿De qué país es tu actual pareja? *
Él es de Estados Unidos, pero vive acá, en el Perú.

Cuando lo conociste, ¿él sabía quién eras tú?
Sí sabía, pero no se imaginaba lo que yo represento en el Perú.

¿Qué es más difícil: ser congresista o ser voleibolista?
Son responsabilidades diferentes. El vóley es una responsabilidad física, de disciplina, de concentración. El Congreso es una responsabilidad hacia el pueblo. Ahí está en riesgo mi nombre, mi imagen, todo, porque, si yo fuera la única congresista, sería la única responsable, pero somos 120 y a veces nos involucran a todos en un mismo tema.

*¿Te has arrepentido de haber entrado a la política? *
No, porque yo soy bien radical en mis decisiones y, hasta el momento en que culmine, seguiré con las mismas ganas. Lamentablemente, muchos venden falsas promesas a la gente.

¿Nunca pensaste en perder el cariño del pueblo?
De repente en un principio pero, por otro lado, yo soy consciente de que de la política no vivo, no necesito el sueldo que me da el Congreso para vivir. Lo que necesito es trabajar por mi país.

Están por cumplirse 20 años de la hazaña de Seúl 88. ¿Cómo vas a celebrar?
Sí, es increíble cómo pasa el tiempo. No creo que hagamos nada. Hay muchas a las que no veo hace tiempo. Lo que sí es seguro es que nos vamos a llamar, por lo menos las que hablamos seguido, que somos Cecilia (Tait), Rosa (García), Natalia (Málaga) y yo.

¿Todavía guardas tu medalla?
Sí, ahí la debo tener por algún lado.

¿Sientes que has sido la mejor voleibolista de la historia en el Perú?
Una de las mejores quizás, pero creo que todas las que estuvieron en Seúl han sido las mejores en sus posiciones.

La gente siempre dice que entre tú y Cecilia Tait estaba la mejor…
Cada una tiene su propio estilo, pero ella era extraordinaria. Ese equipo fue inolvidable.

Se ha dicho que había mucha rivalidad entre ustedes. ¿Es cierto eso?
No, para nada. Todas somos amigas.

Pero sí se habló de un enfrentamiento con Cenaida Uribe.
Prefiero no hablar de eso porque no me interesa, fue algo que ella creó.

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