miércoles, 24 de septiembre de 2008

EL SENTIDO DE LA PERTENENCIA...A PROPOSITO DE "UN LATINO EN NEW YORK"

-----Mensaje original-----
De: Guillermo Tejada [mailto:gtejadad@yahoo.com]
Enviado el: Viernes, 12 de Septiembre de 2008 10:54 a.m.
Para: gtejadad@speedy.com.pe
Asunto: NOTA DE OPINION- UN LATINO EN NEW YORK

EL SENTIDO DE LA PERTENENCIA…A PROPOSITO DE “UN LATINO EN NEW YORK”

En el Arte de Vivir, una ONG con vocación de servicio y que dicta cursos para liberarse del stress, hay un curso –FASE I- que empieza con una frase que dice “TE PERTENEZCO”, frase que busca el encuentro con el otro, es decir, con todos los otros seres humanos de este mundo que siendo distintos a ti -distinta formación, clase social, raza y cultura- no lo son tanto en términos de esencia. Se dice que con esta inclusión se disminuye las agresiones, se acortan las distancias e incluso hasta se podrían evitar las guerras.

Cuando no pertenecemos a un sitio o un grupo colectivo de cualquier índole nos sentimos raros, alienados, distintos provocándonos rechazo e instintivamente una necesidad de aislarnos.

Así también cuando viajamos por estadías largas –migramos por trabajo o estudio a otro país- a algunos nos pasa que sentimos un inconsolable deseo por regresar, repentinamente extrañamos de manera visceral a la familia, amigos y cultura. Evidentemente, no nos pasa a todos pero sí a la gran mayoría, y es que en un lugar lejano y con otra cultura el sentido de pertenencia no es tan palpable como en casa.

Algo así le paso a Luis “luchín” Alberto Vásquez, periodista moyobambino que migró a Estados Unidos en búsqueda de un futuro mejor para sus hijos. Su libro “Un latino en New York” narra sus experiencias llenas de dificultades por las que tuvo que atravesar como ciudadano de “quinta categoría” en el país del “primer mundo”.

Luis Alberto ó “luchín”, para los que lo conocemos y queremos, sueña con ser ciudadano americano y llegar tan lejos como sea posible, pero la realidad lo “contrasuelea” al verse de jardinero, oficio que no lo denigra, pero que lo recompensa muy poco económicamente obligándolo a trabajar en dos turnos. Esto último lo despedaza, destroza y hunde en la soledad pasando muchas veces noches con sabor amargo en el fondo de un desván.

Al leer el libro muchos nos sentiremos identificados con él, viviremos y sentiremos sus palabras y experiencias como las nuestras y quienes hemos sentido las mismas sensaciones volveremos a transitar por esos miedos, nostalgias e incertidumbre que nos produce vivir al otro lado del mundo.

Sin embargo, algún día con la globalización, la intercultura –tal vez un iluso soñador- tengo la esperanza que todos podamos decir “El mundo nos pertenece y no somos extraños en ninguna parte”.

Por este motivo, y por estos sentimientos encontrados es que quien suscribe creó hace ya 20 largos años un instrumento de comunicación denominado: Indice de Noticias, un informativo que recoge las principales noticias de nuestro querido país, incidiendo en los sectores de Comercio Exterior y Turismo, y que llega gratuitamente –a través del email- a más de 45 mil peruanos regados en 34 países del mundo. Este informativo ha sido catalogado Buena Práctica Gubernamental por dos años seguidos y ha recibido varios reconocimientos a nivel internacional y en el Perú, instituciones como el Municipio de Santiago de Surco, CANATUR y el Comité de Turismo de la CCL le han hecho llegar sendas felicitaciones. El Indice de Noticias es solo un puente por donde transitan noticias que vienen y van y que por un espacio mínimo de tiempo (pero grande de emoción) enlaza a nuestros compatriotas con sus sentimientos patrióticos.

Un latino en New Cork es un libro para leer, reflexionar y encontrarse con uno mismo.

Guillermo Tejada Dapuetto
DNI 07541222
www.guillermotejadadapuetto.blogspot.com
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La Primera 23 09 08

Latino en New York

El libro de Vásquez.

Luis Alberto Vásquez (San Martín-1963), es un experimentado periodista y escritor, que no ha querido quedarse con tantos recuerdos, apuntes, datos, amarguras y sueños. Precisamente por eso ha escrito “Un latino en New York” y que viene a ser un testimonio crudo, respecto a la condición humana de un peruano en la capital de Estados Unidos.

Luis Alberto Vásquez, demuestra que no es fácil instalarse para un intelectual latino, en un mundo donde la competencia hace que el llamado Sueño americano, esté reservado sólo para los más fuertes. Patético, sincero hasta los sentimientos más hondos, el libro es en verdad es tierno, conmovedor y lleno de pasión. Vásquez ha publicado juntamente con Juan Cristóbal “Maestra vida” (1988), luego “Confesiones bajo la luna” (1995) y “La vida continua” (2002). “A mí me negaron la visa tres veces y me emborraché como diez veces”, empieza diciendo el primer texto titulado: “Por la puerta de atrás”.
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PERU 21 29 de agosto de 2008

Mis experiencias en USA (II parte)
Autor: Frieda Holler

Durante mi estadía estuve informándome, curiosa y deseosa de no perderme nada de ese país, uno de los más desarrollados del mundo: los días miércoles, todos los 'seniors citizens’, mayores de 60 años, gozan de descuentos especiales en todos los restaurantes de Atlanta, por lo que ese día están llenos de cabellos canos, felices y gorditos.

Los lunes, en cambio, son los 'kits’ niños de hasta 12 años los que pueden almorzar gratis, y los universitarios tienen acceso a descuentos especiales no solo en restaurantes sino en ropa, gimnasios, librerías, etc.

Los estudiantes de colegios públicos tienen comida y movilidad completamente gratis. En algunos colegios dan una cuota mínima por el pago de hojas, fólders y lapiceros. Las madres divorciadas, viudas o solteras no pagan nada y reciben, además de una cuponera de US$300 para las compras inherentes al hogar, un sueldo siempre y cuando no tengan un trabajo seguro.

Pude observar en el aeropuerto de Atlanta el ir y venir de los soldados y mujeres del USA Army, vestidos de rángers, botas, cabellos cortados casi al ras, con cascos y en la mano teléfonos celulares, así como MP3, esperando para embarcar, siendo aplaudidos por todos los pasajeros. Se les acercaban con palabras de agradecimiento, cariñosos, los saludaban y les deseaban bendiciones sinceras. Jóvenes entusiastas que iban a cumplir con el deber de servir a su patria… Me dejó impresionada.

No cabe duda de que, por lo general, los norteamericanos son educados, corteses, saludan siempre, desean y ofrecen buenos días a diestra y siniestra y se ríen sin empacho, no necesitan de ceremonias especiales para hablarle a una persona desconocida, gozan de muy buena autoestima, aman y respetan a su país y a su gente.

Los presos hacen labor de servicio a la comunidad, pagan parte de sus condenas con este trabajo. Los observé en un parque público, vestidos con uniformes blancos y grilletes en los pies, limpiando jardines, sonrientes, nadie los mira (solamente yo incrédula) ni les dice nada, se siente el respeto en el ambiente.

Desarrollados en casi todo, pero ¿verlos sentados en una mesa? ¡Es de terror! Pero hay orden, pulcritud, respeto, trabajos bien remunerados, protegidos con efectivos seguros, y grandes oportunidades para todo aquel que la busca. No puedo evitarlo: me ha generado una envidia sana que no puedo esconder y, menos, dejar de escribir.

Quisiera ver en mi país el orden, por ejemplo, en el parque automotor: que nadie pase en la luz roja, que no toquen bocina a diestra y siniestra, que respeten al prójimo, al espacio individual, en el trato con los niños y los ancianos, que no se ponga un cartel en un micro que diga “te haces el dormido para no ceder el asiento” (comercial de una gaseosa), y la consideración en los horarios para trabajar, dormir y divertirse.

Fue una grata e inolvidable experiencia que agradezco a Dios habérmela permitido vivir y poder compartir con usted.
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TROME 29 de agosto de 2008

Abuso contra inmigrantes

Mi amigo, el fotógrafo Gary, llegó al restaurante por su lomito saltado con una jarra de emoliente calientito. "María, es indignante el abuso y ensañamiento contra los ilegales latinos en Estados Unidos, donde el gobierno de George Bush aplica una política inhumana contra los inmigrantes, principalmente si son sudamericanos. En un inclemente operativo, un contingente policial norteamericano allanó una fábrica de Mississippi y detuvo a 595 personas, entre peruanos, mexicanos, salvadoreños, guatemaltecos, panameños, hondureños y brasileños. Fue una redada despiadada contra trabajadores honestos. Todos eran obreros, padres de familia, hombres y mujeres, que se ganaban el pan con el sudor de su frente.

Gente honrada que llegó a la tierra del 'Tío Sam' con la ilusión de hacer realidad el 'sueño americano'. Pero los trataron como si fueran delincuentes, les pusieron grilletes, los depositaron en fríos calabozo y, para colmo, los separaron de sus hijos. Muchos niños, incluso, fueron alejados de sus padres y sus madres, quedándose solos y desamparados, como si fueran huerfanitos. Según el presidente del Senado chileno, Adolfo Zaldívar, muchos peruanos que llegaron a Chile hoy son prósperos empresarios que les dan trabajo a los propios mapochinos.

Además, según estudios internacionales, el Perú es el país donde hay más emprendedores, gente que aspira al progreso a base de su talento, esfuerzo y sacrificio. Compatriotas con estas características se encuentran también en Estados Unidos, pero lamentablemente algunos están en condición de ilegales, como muchas otras personas de diferentes nacionalidades. No han tenido suerte, pero siguen luchando, tratan de empezar desde abajo, trabajando como obreros en fábricas, mozos en restaurantes o albañiles en obras de construcción.

Sin embargo, la administración de Bush, violando el derecho internacional humanitario, los margina y maltrata, les niega la oportunidad de labrarse un mejor futuro en tierras lejanas". Pucha, qué triste lo que me cuenta Gary. Ese tal Bush nunca me cayó bien y me da cólera que trate así a los inmigrantes. Me voy preocupada, cuídense.

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