miércoles, 2 de julio de 2008

LOS RETOS DEL SUCESOR DE CARRANZA EN EL MEF


LA PRIMERA 01 de octubre de 2008

Raúl Wiener
Analista

La crisis según PPK

PPK es una extraordinaria combinación de político con banquero, de economista con hombre de negocios, de privatizador con hombre de Estado, de alarmista con apaciguador, etc. Como político sabe que ante el derrumbe de toda su teoría, lo único que queda es actuar, por eso no se hace bola con las compras de bancos, aseguradoras e inmobiliarias en los Estados Unidos. Peor era dejar caer el sistema, nomás. Como banquero además sabe que el asunto es no asustar a sus clientes que ya han iniciado la corrida de dinero. Alto, dejen su dinero donde está que nada va a pasar. Hasta que pase nomás.

Como economista neoliberal PPK jamás aceptará que la liberalización y desregulación de la que fue promotor ideológico tanto tiempo, son responsables del actual desorden financiero mundial; pero como hombre de negocios, que tiene inversiones que defender, coincide sin vacilaciones en que ha llegado el momento de que el Estado proteja a los inversores y regule a los especuladores, sin que pueda medir por ahora la profundidad del viraje y la duración de este nuevo intervencionismo.

Como privatizador, sería mucho pedirle que el hombre reconozca que detrás de la crisis está el extraordinario poder de decisión que el Estado norteamericano (y el peruano, en gran parte bajo su inspiración) trasladó a las grandes corporaciones y bancos; pero como lo hace el PPK del norte (Henry Paulson), no vacila en reconocer que llegado el momento sólo una poderosa voluntad estatal puede corregir todas las decisiones negativas que se tomaron en la fase anterior.

Como alarmista profesional PPK puede hablar de los enormes peligros de la inflación si se suben los salarios y se aceptan los reclamos regionales, de la tragedia presupuestal que podía haber ocurrido si no se realizaban las privatizaciones programadas para los primeros años de la década del 2000 (que no se realizaron por la resistencia arequipeña, y no pasó nada), o del desborde de excrementos en Lima si no se vendía SEDAPAL, para lo cual ya había formado una ON de asesoría; pero como apaciguador de coyuntura, lo que hace es recomendar a Althaus que se tome su valium, que la cosa no es para tanto, que el capitalismo va a salir siempre adelante aún a pesar de la bancarrota de Wall Street y del rechazo de la Cámara de Representantes del plan de Rescate de Bush.

El triunfo del capital es inexorable a pesar de la crisis, es el mensaje del ex ministro de Economía que en eso se parece a los viejos comunistas, que también creían en que su victoria estaba inscrita en la historia y que nadie la podía evitar.
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LA REPUBLICA 07 de Julio de 2008

Los retos del sucesor de Carranza en el MEF

Estabilizar el sector externo, controlar la inflación y hacer una reforma tributaria son algunos de los temas pendientes en el sector.
Ana Núñez.

Desafío. Según expertos, Luis Valdivieso recibirá una especie de bomba de tiempo por aranceles demasiado bajos.

El grado de inversión alcanzado por el Perú y las sostenidas cifras en azul de la macroeconomía no garantizan a quien asuma la cartera del MEF, en reemplazo de Luis Carranza, que tendrá las cosas de color de rosa.

Para diferentes economistas, el nuevo inquilino del ministerio del Jr. Junín –todo indica que será Luis Valdivieso– heredará un escenario difícil, donde habrá que dar más de una vuelta de timón y donde no habrá lugar para el simple continuismo.
José Oscátegui, economista de la Universidad Católica, es uno de los más críticos de la gestión del actual titular de Economía y no duda en señalar de que éste deja una bomba de tiempo, que podría llevar al país a una inflación mayor y peligrosa. Señala que Carranza deja los aranceles demasiado bajos y un tipo de cambio "demasiado apreciado".

Según Oscátegui, tal como ocurre actualmente, el crecimiento económico en nuestro país está generando dos problemas que son insostenibles: el de la inflación y el desbalance en el sector externo.
"Estas dos cosas están detrás de las medidas que tomó Carranza, y que Valdivieso (el inminente sucesor) tiene que corregir. Para resolver el tema de la inflación, el Banco Central de Reserva debe hacer su trabajo, porque no lo está haciendo bien. Ahora, al bajar los aranceles –más aún en un período en el cual se estaba valorando la moneda– el ministro Carranza facilitó las importaciones. Eso se tiene que corregir", dijo.

REFORMA TRIBUTARIA
El especialista de la Universidad Católica indicó que un tercer tema que deberá ser asumido por el reemplazante de Carranza será la reforma tributaria.
"Es necesario que se procese una reforma de modo tal que el Estado tenga más recursos. Esa reforma debería ser de carácter progresivo, es decir, tasando más a los que ganan más. Carranza no se preocupó por cambiar el marco institucional para que haya una mayor recaudación", dijo.

Oscátegui indicó que, durante la nueva gestión, el MEF va a tener que priorizar sus inversiones, pues el escenario actual se puede agravar si indiscriminadamente se aumenta la inversión pública.

Por esta misma línea van los cuestionamientos del ex director del Banco Central de ReservaKurt Burneo, quien afirmó que contra lo que mucha gente señala, Luis Carranza dejó que el gasto público crezca en demasía, por lo que el actual titular del MEF debería permanecer en el cargo, pero para resolver ese entuerto.

"El tema de tener un ritmo de gasto en el primer trimestre por encima del 15 por ciento, y tener un gasto proyectado para este año, según cifras del BCR, que crecería en 12 por ciento en términos reales, es un montón. Eso está teniendo ya efecto en el tema de la inflación, porque este mayor gasto está impulsando la demanda interna, está impulsando el gasto en general, con un producto potencial que a lo sumo crece en 7 por ciento. Esto origina presiones inflacionarias por el lado inflacionario, y eso es lo que estamos mirando ya", explicó.

FALTA VOLUNTAD POLÍTICA
Burneo explicó que para resolver esa situación se requiere bajar la velocidad de expansión al gasto público, lo que debe implicar la voluntad política, para ello, del presidente García.

"Cuando me dicen que el señor Carranza ha sido un escollo frente a los impulsos de mayor gasto del presidente de la República, a mí me origina una sonrisa, porque con un crecimiento del gasto por encima del 15 por ciento no se puede hablar de moderación", sostuvo.
Otro tema que deberá ser enmendado por el nuevo titular del MEF, continuó Burneo, está relacionado con el Fondo de Estabilización.

"El Estado ahora tiene un activo pendiente con este fondo de estabilización de aproximadamente mil 800 millones de soles. Ha sido posible que se moderen los incrementos del precio de combustible gracias a ese fondo de estabilización, pero como concepto de esta especie de subsidio se ha entregado a las refinadoras una especie de cheques por cobrar que aún no están incorporados en las estadísticas de las cuentas fiscales. Entonces, ahí hay una sorpresa que no será tan agradable para el señor Valdivieso", manifestó.

DATOS
Obras. El ex ministro de Economía Pedro Pablo Kuczynski insistió en que el MEF debería dar prioridad a la ejecución de obras en la sierra y la amazonía. "Esa es una prioridad no solo para el ministro de Economía, sino para el gobierno en general", dijo.

El factor BCR. Agregó que la inflación actual viene en gran medida del petróleo, los alimentos importados y del fuerte auge de la demanda interna, por eso es necesario combinar más agresividad en pequeñas obras con las políticas conservadoras del BCR para lograr mayor bienestar y reducir el impacto de la inflación.
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LA REPUBLICA 16 de Julio de 2008

¿Un ‘mago’ al MEF?

Acabado el periodo del hermético Luis Carranza, el presidente García le ha buscado un sucesor que, grosso modo, corresponde al retrato-robot de los ministros de Economía que tranquilizan a aquellos sectores que aún recuerdan con inquietud su primer mandato. Luis Valdivieso –hijo de aquel notable jugador de fútbol que fue el "mago" Juan Valdivieso– es un tecnócrata que ha hecho toda su carrera en el FMI. Su nombramiento, entonces, es una señal de que seguiremos apegados a la ortodoxia.

Ninguna sorpresa, por tanto, en el programa anunciado por el ministro y que comprende: 1) Combatir, junto con el BCR, la inflación generada por el incremento de los precios de los alimentos; 2) Fortalecer la inversión social de carácter productivo, buscando combatir la pobreza; 3) Reducir los programas de asistencia directa; 4) Revisar el SNIP de modo que no constituya una barrera burocrática y ofrecer asistencia técnica a las regiones; 5) Tomar en cuenta a ministros y autoridades regionales al momento de elaborar el presupuesto anual.

Son metas cautas que evidencian una intención de privilegiar la calidad del gasto, compartir las decisiones que se toman con las regiones o intentar desacoplar los precios internos de los alimentos de su evolución internacional. Sin embargo, no permiten imaginar a un ministro partidario de una importante intervención del Estado para resolver el problema de fondo, que consiste en influir en cómo se reparte la riqueza en la economía, para así resolver las tareas distributivas pendientes.

Es decir, que el rumbo económico continuará enfeudado a esa corriente conservadora que evita tocar un objetivo fundamental de política económica –la distribución progresiva del ingreso a todos– y cuando no tiene más remedio que hacerlo busca vaciarlo de contenido práctico y, en especial, ocultar lo que constituye el corazón de la pugna: la relación capital-trabajo. El Estado es imprescindible sujeto en la dinámica de esta tensión, puesto que su intervención puede inclinar la balanza, pero en los últimos años lo ha hecho siempre en favor del capital.

De ahí la impaciencia que recorre a las mayorías, que ven ingresos extraordinarios, cifras de crecimiento nunca vistas y hasta lanzamientos del Perú como "modelo" y la continuidad de salarios diminutos, chorreo inexistente y ausencia de medidas que permitan corregir el reparto inequitativo de la riqueza. Una de las consecuencias del modelo neoliberal predominante ha sido el fortalecimiento de una clase empresarial acostumbrada a recibir todos los beneficios y a repartir casi nada.

Tocará al ministro lidiar con el descontento social, pero también con las tendencias facilistas de un gobierno que posiblemente tenga que afrontar los riesgos de una economía recalentada y dependiente de que los precios de los minerales continúen en alza, en un mundo tan globalizado que una decisión que se toma en China puede ocasionar una estampida y la crisis de los mercados. Le deseamos suerte: la necesitará.
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EL COMERCIO JULIO 16, 2008

EDITORIAL
Los enormes retos del MEF después del grado de inversión

Con la ratificación internacional de la robustez de la economía peruana, confirmada esta vez por la calificadora de riesgo Standard & Poor's, solo queda por delante consolidar y perfeccionar nuestra estabilidad económica, la eficiencia en el gasto público y asegurar nuestra competitividad.

Son estas tres herramientas las que nos permitirán avanzar con firmeza hacia el desarrollo. Precisamente, uno de los componentes más alentadores del informe de S&P es que, junto con la baja significativa de la vulnerabilidad fiscal y externa, se diversifican las fuentes de crecimiento.

Somos, asimismo, uno de los países que más crece en la región y que menor inflación posee, pese a los traumáticos cambios en el mercado internacional. Y la pobreza pasó en los últimos años de 48,7% en el 2005 a 39% en el 2007, y el crecimiento del empleo alcanza el 10%.

Este reconocimiento internacional afirma también la invariable vigencia del modelo económico, basado en la inversión privada, la mejor y más sana fuerza motriz del empleo. Y resulta altamente satisfactorio que S&P compruebe un mayor consenso de la clase política ante las políticas macroeconómicas sanas.

Sin embargo, queda pendiente mejorar la estructura social y económica del Perú, lo que afecta a la fragilidad del sistema político.

En suma, este segundo grado de inversión es halagador, pero contiene el gran compromiso de llevar adelante un fino trabajo para seguir creciendo y creando empleo, sin riesgo de recalentamiento y con mejor distribución de la bonanza.
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LA REPUBLICA 15 de Julio de 2008

Valdivieso asume reto de llevar a todos las ventajas del crecimiento

Marca distancia con Luis Carranza, pero este será asesor presidencial. Prometió detener la inflación, fortalecer la inversión social, revisar el SNIP, y trabajar con los ministros y los presidentes regionales el diseño presupuestal.
Silvia Mori.

En marcha. Tras su juramentación como ministro de Economía, Valdivieso explicó a grandes rasgos las líneas maestras de su gestión, y hoy se reunirá con el BCR.

Dialogante, concertador y con objetivos concretos. En su primera aparición oficial, el flamante ministro de Economía, Luis Miguel Valdivieso Montano, trató de diferenciarse de la fama de "duro" que caracterizó a su antecesor, Luis Carranza, al afirmar que su gestión buscará que los beneficios del crecimiento lleven progreso a todos los peruanos. Para ello mantendrá un diálogo directo y permanente con las autoridades regionales, a fin de procurar un mayor grado de ejecución de la inversión.
En apretada exposición a los periodistas en el salón Túpac Amaru de Palacio de Gobierno, pero sin aceptar preguntas, Valdivieso detalló –durante 17 minutos– las líneas maestras que guiarán su gestión al mando de una de las carteras más complicadas del gabinete.

Un primer objetivo, aseguró, será combatir la inflación tanto general como en los alimentos. "Ese es el flagelo más grande que puede afectar a la población, y se debe actuar antes de que sea tarde", enfatizó.
En esa línea, anunció que hoy mismo se reunirá con directivos del Banco Central de Reserva (BCR), para concertar un programa de acción a seguir para garantizar que la inflación no suba.

Ratificó, además, la necesidad de continuar fortaleciendo la inversión social, con carácter productivo, para reducir la pobreza. También se propuso reducir la asistencia directa en la medida de lo posible.
Otra tarea suya será reglamentar los decretos legislativos vinculados a su sector, y consultar a la población cuáles son las áreas donde se debe proseguir con mayor rapidez.

Además, revisará la estructura del Sistema Nacional de Inversión Pública (SNIP) para verificar si, efectivamente, hay barreras que restan viabilidad a proyectos de inversión.
"El SNIP debe ser una segunda opinión con respecto a proyectos que presentan las regiones. Lo que haremos es aligerar lo aligerable. No relajaremos condiciones, pero sí ver si hay barreras burocráticas", dijo.

En esa línea, el titular de Economía manifestó que intentará entablar una conversación con los presidentes regionales para ver de qué manera su sector puede ayudarlos en la elaboración de proyectos.
"A las regiones ofreceremos asistencia técnica en la medida en que ellas lo requieran. Y si no la requieren del Ministerio, podremos organizarla de otras fuentes", agregó.

CARRANZA, EL ASESOR
Y si bien en reiterados momentos Valdivieso elogió el trabajo de su antecesor, Luis Carranza, afirmando que le deja una "valla bastante alta" de superar, no faltaron en su disertación las falencias del sector.

En crítica directa a Carranza, Valdivieso reconoció que el presupuesto nacional es elaborado sin tomar en cuenta la opinión de los actores políticos y sociales, entre ellos, los propios ministros.

"El ejercicio presupuestal aquí ha tenido un carácter inercial. No hay consulta con los ministros ni con las regiones. Ahora habrá una consulta para el diseño presupuestal, con el propósito de que lo importante se refleje en él", indicó.
Lo que Valdivieso no comentó es que, a pesar de eso, celebrando el nuevo grado de inversión otorgado al Perú, García Pérez nombró al ex ministro Carranza como asesor presidencial en materia económica. ¿Casi un ministro en la sombra?

EL PLAN DE VALDIVIESO
1) Combatir junto al bcr la inflación en general y en alimentos.
2) Fortalecer la inversión social, con carácter productivo, para reducir la pobreza.
3) Reducir la asistencia directa en la medida que sea posible.
4) Revisar estructura del snip para eliminar barreras burocráticas.
5) Ofrecer asistencia técnica a las regiones.
6) Tener en cuenta a ministros y a autoridades regionales y locales al elaborar presupuesto.

EN SUS PALABRAS:
"Todos queremos seguir creciendo lo más alto posible, con la inflación más baja posible. Al mismo tiempo, todos queremos que los beneficios del crecimiento lleguen a todos los peruanos. Desde ahora el énfasis estará en eso...".
"La inflación en Perú tiene dos fuentes: la externa viene del precio del petróleo y alimentos importados, la interna del exceso de demanda. Por eso se debe manejar bien el presupuesto...".
"En el área de inversión, todo el mundo se queja del SNIP. El Sistema Nacional de Inversión Pública no tiene por qué ser barrera. Debe ser una segunda opinión ante los proyectos regionales...".
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EL COMERCIO 15 de Julio de 2008

CONOCIENDO CÓMO PIENSA EL NUEVO MINISTRO DE ECONOMÍA
Valdivieso busca que beneficios del desarrollo lleguen a todos
Se excusó de responder preguntas hasta no instalarse en su despacho, pero dijo claramente cuál será el derrotero de su gestión.

El nuevo ministro de Economía, Luis Valdivieso, tras jurar al cargo en Palacio de Gobierno al mediodía de ayer en una ceremonia muy sencilla y rápida, señaló que, siguiendo la visión del presidente Alan García, enfatizará en "seguir creciendo lo más alto posible con la inflación más baja posible, y que los beneficios del crecimiento y del progreso nos llegue a todos los peruanos. Es una tarea importante. De ahora en adelante el énfasis estará en esto".

Sobre la inflación, Valdivieso advirtió que empieza a haber "algunas fricciones", por lo que su primer objetivo y área de concentración será controlar "la inflación general, así como la de alimentos".

Adelantó que hoy tendrá una reunión con los directivos del Banco Central de Reserva, "responsable directo de la inflación", para concertar el programa de acción que desde el ministerio y desde la política fiscal se hará para garantizar que esta no se incremente "porque es el flagelo más grande que puede afectar a la población".

MAYOR COORDINACIÓN
Uno de los anuncios que hizo Valdivieso ayer en su primer encuentro con la prensa es que el diseño presupuestal será intensamente consultado con los ministros y con las regiones.

"El ejercicio presupuestal ha sido inercial. Se toma el del año pasado, los resultados y se programa el del año siguiente. No hay una consulta intensa con los ministros, con las regiones. Hay consulta, pero tiene que ser mucho más intensa", señaló el ministro, y añadió que la evaluación del presupuesto tiene que ser multianual, es decir que incluya más de un año. Además habló de que se ejecute por resultados, lo que permitirá tener metas más claras.

SNIP NO SERÁ BARRERA
Sobre las críticas al SNIP en cuanto a que se habría convertido en una barrera para ejecutar las inversiones, el ministro señaló que no tiene que ser visto así. "No tiene por qué ser una barrera sino una segunda opinión, con respecto a los proyectos que presentan las regiones, una opinión técnica". Señaló que su despacho va a "aligerar lo aligerable. No vamos a relajar las condiciones, pero vamos a ver si efectivamente hay barreras burocráticas".

El ministro también habló de profundizar las reformas económicas. "Los decretos aprobados recientemente van en esa dirección". Valdivieso señaló que se dedicará, en coordinación con los sectores involucrados, a elaborar la reglamentación.

Gasto corriente continuará estricto
El ministro Luis Valdivieso adelantó que continuará con la política de su antecesor, Luis Carranza: ser muy estricto en el gasto corriente. "Es una medida muy importante de continuar. Sin embargo hay que mirar la estructura de ese gasto corriente para ver dentro de los límites que tenemos qué se puede hacer mejor".
Con respecto a los programas sociales, Valdivieso adelantó que su interés es estudiarlos a fondo para ver cómo se pueden mejorar. Hoy sostendrá una reunión con el grupo consultivo de asuntos sociales.

"Yo quisiera que al final de este gobierno tuviéramos mucha inversión social. Darle a la gente medios para que ellos mismos produzcan e ir reduciendo en la medida de lo posible la asistencia directa, dejarla focalizada y bien dirigida. Tenemos que garantizar que los reciban las personas adecuadas".
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CORREO 14 de Julio de 2008

CECILIA BLUME
Luis Valdivieso, el 204

Según las últimas informaciones, Luis Valdivieso asumiría hoy el importante cargo de ministro de Economía y Finanzas. Valdivieso tiene una trayectoria impecable, que lo hace un estupendo candidato para ese puesto. Así parecería haberlo entendido el presidente García, quien le encarga a este ex funcionario del FMI continuar con la labor que de manera sobresaliente ha llevado adelante Luis Carranza.

Ad portas de que Standard Poor’s nos otorgue el grado de inversión, con un crecimiento de 9% en este año, y una inflación de 5.7%, que refleja lo que pasa en el mundo, Valdivieso asume un reto mucho más importante y complejo: llevar los beneficios del crecimiento económico a los más pobres. En nuestro país, mucha gente vive debajo de la línea de pobreza en bolsones a los que es muy difícil llegar y a los que parecería que únicamente se puede ofrecer subsidio directo, tal como lo hacen programas de asistencia condicionada como Juntos, siendo necesario llegar a ellos también con educación y salud. A pesar de cualquier esfuerzo, estos lugares lejanos, de difícil acceso, sin infraestructura y con una población dispersa y reducida dedicada al autoconsumo, siguen con una calidad de vida que no ha variado mucho en el último siglo. Huancavelica, Apurímac, Ayacucho, Puno, Huánuco y Cajamarca deben esperan ser asistidos de manera urgente. Si bien el INEI nos recuerda que la pobreza se ha reducido a 39.3%, hay que detenerse en los 13.7% de pobres extremos que viven en su mayoría en la Sierra y la Selva.

El actual gobierno ha ensayado distintos productos para reducir la pobreza: la profundización de Juntos, la estrategia Crecer, el shock de inversiones, la entrega de alimentos puerta a puerta, el aumento de infraestructura, entre otros. El Ejecutivo es consciente de que la lucha contra la pobreza puede ser su talón de Aquiles o convertirse en su logro más importante. El crecimiento económico se le imputa a varios y probablemente la historia recuerde por igual en ese aspecto a los últimos gobiernos. Así, el reto de Valdivieso será hacer la diferencia en la lucha contra la pobreza, aspecto extremadamente complejo que requiere trabajo, imaginación y comunicación. Para ello, en el corto plazo, deberá afinar, junto con el BCR, políticas públicas para controlar las expectativas de inflación, apoyar el crecimiento de infraestructura y ocuparse seriamente de revisar la política energética nacional. Sin un adecuado manejo de estos temas, no podrá tenerse el espacio necesario para reducir la pobreza.

Hoy será un día de cambios en el MEF y el ministro 204 desde Hipólito Unanue pasará su último día de tranquilidad en largo tiempo. Los éxitos de este ministro serán de todos los peruanos. ¡Buena suerte!
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EL COMERCIO 14 de Julio de 2008

EDITORIAL
El legado de Luis Carranza ante el futuro

En medio de la turbulencia foránea y las presiones internas, la gestión de Luis Carranza en el Ministerio de Economía y Finanzas ha sido más que satisfactoria. No solo por el prudente manejo de las cuentas fiscales, sino porque puso énfasis en elevar la inversión pública, convirtiéndose en esencial artífice de los logros económicos.

Ahora bien, es cierto que en un país con tanto déficit en infraestructura y tareas sociales pendientes, lo avanzado aún resulta insuficiente y se quisiera más. Pero precisamente el ministro Carranza supo mantener el equilibrio de las cuentas fiscales y de la economía nacional en momentos tan sensibles en los que el mínimo desatino en el gasto podría presionar la inflación.

La apuesta por las obras y la inversión pública, pese a la lentitud que exaspera, es la mejor manera de poner los cimientos para el futuro. Ahora que hay recursos, como ha dicho Carranza, es vital fomentar y consolidar la competitividad y eso pasa por generar infraestructura y mejorar la calidad educativa y la salud pública.

Para tal giro ha sido necesario reducir y contener en lo posible el gasto corriente, razón por la que ha tenido diferencias y duros roces con sus colegas de Gabinete, que naturalmente presionan por ampliaciones presupuestales para sus carteras. Sin embargo, su compromiso con una política con perspectiva lo mantuvo impasible en su línea a favor de la llamada habilitación del país para diversificar la economía y no depender solo de los minerales, cuyo precio es fluctuante. En este aspecto, supo mantener la eficiencia de la gestión macroeconómica que impuso de manera destacada su antecesor, Pedro Pablo Kuczynski, uno de los responsables de las cifras en azul con las que culminó la administración toledista.

Otro punto significativo en la gestión de Carranza fue la obtención del grado de inversión, la mejor muestra de seriedad en el manejo de la economía. También el aumento de las reservas internacionales (actualmente estimadas en US$35 mil millones), con lo cual el país queda más protegido frente a las crisis internacionales, cuyos efectos no se pueden desestimar en la coyuntura.

No estamos en la mejor de las épocas. Las cotizaciones del petróleo y de los alimentos suben, hay peligro de recesión y los precios internacionales de nuestros productos podrían jugarnos una mala pasada. Por eso, el sucesor de Carranza tendrá que mostrar la misma prudencia y calma. Estar atento al aumento de la inflación, y a las causas externas e internas que la provocan, así como atender la agenda pendiente en materia de inversión pública, sobre todo en las regiones más desamparadas y atrasadas del país. Hoy existen recursos para interconectar los pueblos con carreteras, electrificarlos y dotarlos de los servicios indispensables de saneamiento.

El ministro saliente ha dado muestras de inteligencia y serenidad. Su relevo es ordenado y existe una línea de continuidad en el modelo económico que no debe ser afectada por la politiquería o la demagogia. La heterodoxia y los experimentos populistas traen inestabilidad, corrupción y hacen más pobres a los pobres.
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EXPRESO 02 de Julio de 2008

MEF estrena nuevo ministro antes del 28

Seguirá manteniendo la disciplina fiscal, aseguró premier Jorge del Castillo.
Antes del 28 de julio el voceado ministro de Economía y Finanzas Luis Valdivieso Montando estaría ocupando el despacho que dejará el saliente Luis Carranza Ugarte, quien ayer en Palacio de Gobierno hizo una de sus últimas apariciones públicas.

Valdivieso Montano, quien ya habría aceptado el cargo, está desde hace tres semanas en el país. Su decisión de aceptar la cartera del MEF, se habría iniciado luego de una conversación que habría sostenido con el presidente Alan García en Huancavelica.
Se trata de un economista que trabaja en el Fondo Monetario Internacional (FMI), donde es funcionario de la oficina regional para Asia y el Pacífico.
Fuentes del Ejecutivo informaron que se trata de un allegado al ministro de Agricultura Ismael Benavides Ferreyros y del ex premier Luis Rodríguez Pastor (gobierno de Fernando Belaunde).
Una de las principales cosas que se espera una vez se produzca el cambio es que Valdivieso trabaje para mejorar las coordinaciones que existen entre el MEF y el BCR.

Sigue política fiscal
Si se concreta la salida de Carranza el gobierno continuará respetando la disciplina fiscal que hasta el momento se ha mantenido en los dos primeros años de gobierno, aseguró el presidente del Consejo de Ministros, Jorge del Castillo. Aunque no quiso ahondar en el tema, Del Castillo expresó que después del 9 de julio se darán a conocer las definiciones respecto al reemplazante de Carranza, en este caso Valdivieso.
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CORREO 02 de Julio de 2008

Carranza: orejas y rabo

Un síntoma de que nos estamos volviendo un país más normal en lo económico es que los ministros de Economía son hoy por hoy de perfil bajo y básicamente tecnócratas. Si bien durante el gobierno de Toledo aún tuvimos titulares del MEF bastante protagonistas y políticos como PPK y Silva Ruete, Fernando Zavala (y algo adelantó en esta tendencia Jaime Quijandría) marcó la última pauta de lo que se viene viviendo ahora con Luis El Puma Carranza y su casi seguro sucesor Luis El Mago Valdivieso (que va a tener que tapar el arco del MEF tan bien como su padre lo hizo en Alianza). Ya los poderosos “superministros” de Economía de antaño, como Beltrán (segundo pradismo), Ulloa (primer y segundo belaundismo), Silva Ruete (Morales Bermúdez, Paniagua y Toledo), Rodríguez Pastor (segundo belaundismo), Alva Castro (primer gobierno aprista), Boloña y Camet (fujimorismo), y PPK (como ministro y como tutor de Zavala durante el gobierno de Toledo), parecen pertenecer al pasado.

Cierto es que siempre el titular del MEF, por más tecnócrata y callado que sea, es el personaje más poderoso del gabinete tras el Premier, pero todo apunta –al menos por el momento– a que ya no tendrá ese papel político activo de otrora. Eso es sano.
Se va muy bien Carranza, con unos números de crecimiento del PBI que serían la envidia de cualquier colega del mundo; con cuentas en azul; con una inflación más baja que el resto del vecindario; con una muy fuerte reducción de la pobreza; con cambios importantes en comercio exterior (rebaja de aranceles), tributarios (simplificación) y laborales (MYPE); con un TLC con los gringos donde tuvo mucho que ver en su implementación; con emisiones internacionales de bonos en soles; con una fuerte reducción programada de la deuda externa; y, last but not least (“al final, pero no menos importante”), sin ningún escándalo que manche su imagen. Lástima que si bien consiguió el grado de inversión con Fitch y la canadiense Dominion, no lo logró redondear con Standard Poor’s por muy poco (Moody’s se ha puesto muy difícil.

Es que estas calificadoras la embarraron tanto con las “hipotecas-basura” que ahora se han ido al otro extremo). Y hay que sumar en su activo el valor de aceptar el tremendo reto de trabajar con un presidente que venía con un pasado económico harto complicado –pues mucha gente no creía que hubiese cambiado–, estableciendo finalmente una relación bastante fluida (los encontronazos se dieron más bien con varios ministros). Basta recordar que Carranza renunció sin hacerse muchos problemas al viceministerio de Economía bajo Toledo por estar en desacuerdo con las Interoceánicas, así que hubiera hecho lo mismo de tener algún problema serio con García.

Cierto que tuvo mucha suerte con el boom en los precios de las materias primas, que PPK y su pupilo Zavala le dejaron la cancha bastante limpia, que García lo ha respaldado en casi todo, que pudo abrir un poco más el puño para gastar, que pudo llevarse mejor con el resto de colegas, pero nada de eso resta que cortó orejas y rabo en esta faena.
Carranza se va con algunos kilitos nuevos, amén de varias fuertes desavenencias con colegas que más bien habían enflaquecido, pero no todo es perfecto.
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EL COMERCIO 02 de Julio de 2008

CAMINO EXPEDITO PARA SU REEMPLAZANTE
Presidente elogia labor de Carranza en Economía
Resalta su participación en alto crecimiento, TLC con Estados Unidos y el grado de inversión

El presidente Alan García confirmó ayer que su ministro de Economía, Luis Carranza, le ha pedido --lo hace desde enero-- alejarse del cargo por razones personales.
"El doctor Carranza me ha dicho que al haber concluido los objetivos, al haberse logrado el TLC (con Estados Unidos); estando el grado de inversión a las puertas y después de tener crecimientos importantes de la economía y reducción de la pobreza, él consideraba posible alejarse del cargo".

El presidente agregó que ha estado tratando de convencerlo para que se quede.
"Yo he venido insistiendo en que se quede, que nos acompañe, pero al final he puesto en sus manos que sea él quien decida. No es un tema que el primer ministro o el presidente estén proponiendo, ni es un tema que nos parezca imprescindible. Lo he dejado en sus manos", señaló García agregando que la renuncia aún no ha sido formalizada.

Luego el presidente realizó un amplio reconocimiento de la labor que ha desempeñado Carranza al frente del MEF, aunque admitió que incluso al interior del Gabinete han podido darse algunas tensiones porque el funcionario no soltaba los recursos.
"Cuando uno tiene un ministro de Economía amado por los demás ministros y el pueblo, es que las cosas no están andando bien y que se van a pagar las cuentas en el futuro. (...) Ha hecho una excelente labor. A veces incomprendida, dura. Todos le piden como si él tuviera un pozo de dónde sacar dinero".

García siguió llenando de elogios a Carranza, a modo de despedida: "Yo estoy muy satisfecho con la acción del ministro Carranza. Ha dado la estabilidad suficiente para que los sectores productivos crezcan".
García, sin embargo, no quiso confirmar quién ocupará la importante cartera y evitó pronunciarse sobre el voceado economista Luis Valdivieso.

AGRADECE RESPALDO
Antes de iniciar la explicación de la transferencia de recursos a los gobiernos regionales, ceremonia que se realizó en Palacio, Carranza expresó su agradecimiento a la confianza depositada por el mandatario.
"Voy a trasladar este respaldo y esta confianza a los trabajadores del Ministerio de Economía, que están muy identificados con el objetivo fundamental del Gobierno que es la reducción de la pobreza", comentó.

EL DATO
Reunión en la PCM
Anoche se realizó en la PCM una reunión de la bancada aprista. Entre los temas tratados estuvieron el paro de la CGTP, los cambios ministeriales y la elección del presidente del Congreso.
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EXPRESO 03 de Julio de 2008

Cambio en el MEF

Ante la especulación sobre el alejamiento de Luis Carranza Ugarte como ministro de Economía y Finanzas queda recordar, en primer término, el papel ejemplar que viene desempeñando al frente de la política económica del Perú.
Carranza es un técnico de lujo que ha ejercido un rol de capital importancia en la preservación de los lineamientos generales de una economía sana, moderna y abierta, así como en la defensa de los logros económicos del país, que sólo se obtienen cuando hay estabilidad fiscal, captación de inversiones extranjeras y control del gasto público improductivo.

En segundo lugar, el MEF es uno de esos portafolios administrados por una sólida tecnocracia profesional, donde, por fortuna, el relevo de hombres no implica necesariamente una modificación de la política económica peruana ni de su gestión. Por tanto, quien ocupe la cartera del jirón Junín deberá mantener la responsabilidad y seriedad en el manejo de la economía, al igual que la relación inteligente con la banca internacional y el sentido común puesto en un concepto elemental: sólo el crecimiento sostenido de la economía permite aumentar puestos de trabajo y disminuir la pobreza.

Y en tercer término, debemos señalar que el país y parte de su clase política ya debería haber madurado –así lo esperamos– para comprender que a estas alturas el mundo globalizado deja muy poco margen de maniobra a aquellos que quieren aplicar políticas demagógicas, populistas o estatistas. De manera que es casi seguro que quien reemplace a Carranza en el MEF será una persona con similar perfil técnico, profesional e ideológico. Entonces todo indica que no habrá mayor desviación en la política económica. Por cierto hacerlo sería suicida y contraproducente. El rumbo está trazado, hay que perseverar en él y tener paciencia en la correcta ruta del desarrollo vigente, que evoluciona a veces con la sensación de ser un proceso lento pero confiable.

En suma, no obstante estos tres elementos de apreciación sobre el, reiteramos, eventual cambio de timonel en el MEF, queda aún por señalar que el país se prepara para entrar a un nuevo capítulo –de la actual administración gubernamental– referido a su dirección económica. Han sido dos años de gestión de Carranza en los cuales se ha continuado fortaleciendo los pilares de nuestra economía. Pero al próximo ministro le toca consolidar los éxitos alcanzados, sin descuidar la apreciación de mejores estrategias para hacer frente a la crisis internacional que viene elevando los costos de producción en Estados Unidos, Asia y Europa, y ha comenzado a repercutir gravemente en países subdesarrollados y emergentes como el nuestro. Frente a este reto, el gobierno, el sector privado y la población en general deben prepararse para soportar las turbulencias que se van a presentar.
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PERU 21 03 de Julio de 2008

La Opinión del Director
Augusto Álvarez Rodrich

LUCHO SE FUE DE VACACIONES

El cambio en el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF)

El orden con el que se está realizando el primer cambio de ministro de Economía y Finanzas del gobierno actual constituye, por varias razones, una magnífica señal para el país y, también, para el presidente Alan García.

Luis Carranza deja el cargo después de ejercerlo con solvencia durante dos años en los que se manejó la economía con responsabilidad, lo que ha permitido estabilidad, crecimiento y reducción de pobreza en un momento de incertidumbre en la escena internacional.

Lo anterior no es poca cosa, pero quizá uno de los factores más relevantes de la gestión de Carranza es que lo ayudó al presidente García a superar el déficit de desconfianza con el que empezó su administración debido a sus pésimos antecedentes en la materia. Hoy es la 'chochera' del empresariado y el campeón de la inversión, pero no olvidemos que su elección fue la del 'mal menor'.

Durante la campaña electoral, él dijo que buscaba una persona para el MEF con la capacidad de decirle 'no' al presidente. Entonces, eso fue visto como una buena señal. Ahora, la mejor expresión de que el presidente García tiene plena confianza de los inversores es que puede darse el lujo de anunciar que su ministro de Economía se va sin decir 'al toque' quién lo reemplazará.

Carranza fue clave para cruzar el puente de la confianza, pero también es justo señalar que el propio presidente hizo los méritos para ello. Y acaba de rematar su faena recordando que, en caso de discrepancia en el gabinete, el ministro de Economía siempre tendrá la razón y que nunca se votará ahí contra su opinión.
Que lo anterior no es broma se refleja en el hecho que Carranza deja el gabinete con varias rencillas con ministros como Hernán Garrido Lecca, Rafael Rey y Ántero Flores-Aráoz, a quienes últimamente ni les contestaba el teléfono para que no lo estén 'picando'.

Seguramente el próximo titular del MEF será un 'clon' de Carranza aunque con un mejor manejo de las formas con sus colegas. Su desafío es fácil de enunciar pero complejo de lograr: que el progreso alcance a más gente.
Con dicho fin sería interesante que el MEF se dividiera en dos entes, con el objetivo de que no siga siendo manejado fundamentalmente con mentalidad de cajero, como ha sido el patrón de las últimas tres décadas en el Perú.
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EL COMERCIO 03 de Julio de 2008

PUNTO DE VISTA
Cambiando el modelo
Por Eduardo Morón. Economista U. del Pacífico

Por años se ha discutido que los elementos fundamentales del modelo económico que se estableció en los 90 debía ser reformado. La razón detrás de dichas quejas era básicamente redistributiva. La percepción y la evidencia muestran que el crecimiento económico alcanzado siempre benefició más a los que más tenían. Se podría decir que el propio diseño de las normas generó este resultado porque el tema redistributivo no estuvo presente en dichas reformas. La preocupación entonces era más básica: fundar una economía de mercado que funcionara sin generar inflación y desequilibrios macroeconómicos.

Algunos detalles que quedaron fuera de la reforma de los 90 fue la del agro tradicional de la sierra, que tenía enormes problemas de capitalización, de escala de operaciones y de mercado. Otra de las patas cojas fue la reforma del Estado que se quedó a medias. Algunas entidades se crearon y otras se cerraron, pero los mecanismos básicos de contratar gente que vale la pena, promover a los buenos funcionarios y dejar de lado a quienes no cumplían las metas nunca se lograron aterrizar. Cualquier empresario sabe que es imposible atraer talento a una organización donde no hay mecanismos de premio y castigo basados en la productividad individual.

También se dejó de lado el que a mi juicio es el principal problema del país: la informalidad. La informalidad fruto de la baja productividad de la gran mayoría de la mano de obra del mercado peruano es una trampa de pobreza. Empresas diminutas que producen y ganan poco. Viven refugiadas en el limbo de la informalidad y obtienen parte de su rentabilidad al no tener que pagar impuestos. Pero en su mayoría están condenadas a no poder capacitar a ningún trabajador, a no tener mayores posibilidades de acumulación de capital y, por lo tanto, a permanecer como empresas de subsistencia. Las microempresas un poco más modernas buscan asociarse con empresas de mayor tamaño que les permitan tener un horizonte de prosperidad. Por más que 10 millones de personas trabajan en estas empresas la legislación las miró por encima. Hoy no tienen acceso a salud, pensiones o vacaciones pero eso no era lo urgente.

Esta semana que pasó se cerró la avalancha de decretos que completan el paquete de implementación del TLC. Dentro del paquete hay normas que apuntan a intentar resolver los tres problemas que mencioné. Hay que mirar los detalles porque si bien los objetivos son los correctos no necesariamente los instrumentos lo son. Por ahora miré la parte de pensiones de la ley de mypes. La primera duda que me surgió es que se exige 25 años de aporte a los microempresarios para acceder a una pensión de jubilación, pero cerca de la mitad de quienes trabajan en microempresas tienen más de 40 años y por lo tanto ni siquiera en el hipotético caso que aporten puntualmente el resto de meses hasta llegar a los 65 podrían alcanzar ese requisito. ¿Cómo se va a actuar con aquellos trabajadores que no logren alcanzar dicho requisito? ¿Vamos a empezar a tener reclamos por bonos complementarios para jubilación anticipada? ¿O vale la pena pensar en fijar una pensión mínima universal no contributiva para los de muy bajos recursos?

En segundo lugar, los salarios reportados en la encuesta de hogares en personas que trabajan en microempresas son mucho menores al salario mínimo y el salto a la formalidad aún resulta muy oneroso. Todavía no tenemos el detalle de los reglamentos de las normas para analizar el posible impacto, pero lo destacable es que se haya decidido avanzar en aquello que antes fue completamente ignorado.
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LA REPUBLICA 04 de Julio de 2008

Cambiar a Carranza para que nada cambie
Humberto Campodónico

La salida del Ministro Carranza del MEF puede tener varias lecturas. Una es la existencia de encontronazos, cada vez más frecuentes, de Carranza con otros ministros del gabinete, que no estarían contentos con las negativas del primero a conceder aumentos en los pliegos presupuestales de los segundos. A lo que se sumarían exigencias desmesuradas para el desembolso de montos de gastos e inversiones ya establecidos en el presupuesto de la República.

Así, la salida de Carranza podría ser interpretada como el alejamiento de un "ama de llaves" de la Caja Fiscal demasiado escrupulosa, lo que dejaría libre el camino para un aumento del gasto y la inversión, lo que se considera una condición sine qua non para el aumento de la alicaída popularidad del gobierno.

Una lectura opuesta dice que el Ministro Carranza ha escogido irse en el momento preciso (dizque "por motivos personales"), pues se va por todo lo alto: deja el cargo con un crecimiento del PBI de dos dígitos, ha reducido la deuda externa con los prepagos (logrando el grado de inversión de Fitch), un presupuesto con superávit fiscal, un TLC firmado con EEUU (aunque todo el mérito no le corresponda) y una balanza comercial (aún) superavitaria.

A lo que se agrega la reciente promulgación de más de 100 decretos legislativos destinados a completar la reforma neoliberal en el campo de las concesiones (puertos), el régimen laboral, el sistema tributario y la privatización de las empresas públicas –vía la cotización en la Bolsa de Valores-, entre otras. Así, Carranza (seguramente al BBVA de Madrid, de donde se le trajo)–, aplaudido por los grandes empresarios y con el crédito abierto para regresar en alguna oportunidad futura.

Otra lectura, más política-politiquera, dice que la renuncia es una típica maniobra de García. Como Carranza es visto por el movimiento laboral como el causante del "puño ajustado" en materia económica, se le ofrece su salida. Así, García bota lastre por la borda y, al nombrar un nuevo Ministro, se otorga un respiro en la víspera del Paro Nacional. Una escobita nueva, se afirma, siempre barre bien.

La cuestión es que el voceado nuevo ministro Luis Valdivieso es un clon del actual pues ostenta el mismo tipo de credenciales: trabajó con el ex ministro Boloña durante el régimen de Fujimori y es un funcionario del FMI con una larga trayectoria: fue subjefe de la división del FMI en Rusia de 1992 a 1996, impulsando las reformas neoliberales a ultranza –algo que los rusos prefieren no recordar. Tendría, sin embargo, una personalidad menos autista que la de Carranza y se llevaría mejor con los demás ministros (por lo menos, se dice, va a contestar el teléfono).

Se viene, entonces, más de lo mismo. La prioridad del nuevo ministro seguirá siendo "el crecimiento económico, que solo se obtiene con el aliento a la inversión", lo que quiere decir que el péndulo económico seguirá bien a la derecha. Ni querrá escuchar que la bonanza macroeconómica, de un lado eleva la rentabilidad patrimonial de las empresas al 30% anual pero, de otro no se traduce en mejoras salariales para los trabajadores del sector moderno y urbano (lo que se agravará con el DL 1086, MYPEs).

Si a inicios del gobierno no se aplicó la reforma tributaria prometida en las elecciones (por ejemplo, la eliminación de las exoneraciones tributarias a las ganancias de capital en la Bolsa y, también, el impuesto a las sobreganancias), menos se hará ahora. Seguiremos con una baja presión tributaria (entre las peores de América Latina) que agrava las desigualdades, sobretodo en la sierra sur, por lo que la población percibe que solo un reducido sector obtiene los frutos de la bonanza.
Lejos estamos del trauma post elecciones del 2006, cuando en el CADE se dijo que "no hay un nosotros con alguien afuera". Lo peor es que los traumas tienden a volver a repetirse cuando se cambia al Ministro para que todo siga igual.
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CORREO 07 de Julio de 2008

PEDRO PABLO KUCZYNSKI

De Lucho a Lucho

Parece ya un hecho casi consumado que a mediados de mes Lucho Valdivieso le tomará la posta a Lucho Carranza en el Ministerio de Economía y Finanzas. Hay que felicitar a ambos: a Lucho C. por una magnífica trayectoria y a Lucho V. por aceptar un reto que sin duda superará con éxito. Llamémoslos C. y V.

¿Quiénes son C. y V.? Ambos tienen doctorados en Economía de buenas universidades en Estados Unidos: C. de Minnesota, donde trabajó bajo Edward Prescott, reciente premio Nobel de Economía, y V. de la Universidad de Boston, en la cual el padre intelectual de la facultad de Economía fue el gran Paul Rosenstein-Rodan, a quien tuve el privilegio de tener como amigo. (No quiero insultar a nadie, pero tuve la suerte de ir becado a la Universidad de Princeton, en la cual los gurús económicos que trataron infructuosamente de enseñarme algo de Economía fueron Jacob Viner, Fritz Machlup, Oskar Morgenstern y William Baumol, todos ellos cumbres de la ciencia económica mucho antes de que se crearan los premios Nobel de Economía). Tanto C. y V. son hijos de la clase media: C. de un coronel del Ejército quien transitó por las provincias del Perú, y V. del famoso arquero de Alianza Lima Juan “El Mago” Valdivieso. Además, V. es hermano de Rosa Valdivieso, economista del BCR en mis épocas como gerente en esos pasadizos. Tanto C. como V. tienen experiencia internacional, C. en el Banco BBVA y V. muchos años en el Fondo Monetario Internacional promoviendo difíciles reformas económicas en Rusia y Asia.

Lucho Carranza deja una economía con creciente prosperidad y crecimiento –pienso que 9% este año–, una deuda pública que disminuye cada año y un gobierno con mayor credibilidad económica que cualquier otro en América Latina. Siempre hay algunos problemas inmediatos y otros de largo plazo: en los próximos meses el gran reto es frenar la inflación, la cual es en gran parte importada, pero que sin duda tiene también presiones causadas por el aumento enorme de la demanda interna. En el mediano plazo hay otros retos financieros: el hecho de que la recaudación tributaria está más o menos estancada en 15.6% del Producto desde 2006, a pesar del auge de las exportaciones; otro reto es la distribución de los recursos fiscales: algunas regiones y municipalidades con ingentes recursos sentados en el banco, pero con pocas obras para poner en vitrina, mientras que otros se topan con escasez y penuria. Nadie puede resolver estos temas en dos años. C. ha iniciado importantes reformas en la reducción de la informalidad laboral y el manejo de la deuda pública.

Se puede ir orgulloso de la labor realizada.

Aparte de lo ya mencionado, el gran reto que enfrenta no sólo el nuevo ministro sino todo el gobierno es cómo promover una mayor presencia de obras públicas en las zonas más pobres del país, la Sierra y la Amazonía. No creo que este tipo de gasto público tenga consecuencias inflacionarias importantes, pues se trata de gastos relativamente pequeños que tendrían beneficios proporcionalmente muy importantes para zonas y comunidades muy pobres. Además, la mayor parte de los recursos necesarios ya existen y están durmiendo y roncando tranquilos en los bancos en Lima.

¿De qué estamos hablando? Número uno y más importante: rehabilitación, mantenimiento y pavimentación de pistas y carreteras, las cuales, a pesar de crecientes esfuerzos, siguen en mal estado (nos ocuparemos del caso de Áncash en nuestro próximo editorial, pero preocupa el estado casi calamitoso de la parte alta de la subida al Callejón de Huaylas desde Pativilca: esta obra ya está contratada, pero por motivos que se desconocen el contratista internacional no evidencia ninguna actividad, salvo tapar unos cuantos huecos). Segundo: mejorar y ampliar aún más los esfuerzos ya en marcha en electrificación rural. Tercero: trabajar más, mucho más, en la implementación a nivel de pueblos y pequeñas ciudades de sistemas de agua y alcantarillado, más tratamiento de aguas servidas que van directamente a los ríos como el Santa, el Vilcanota y muchos otros más. Hay más tareas prioritarias, pero con esta agenda de tres ya habría mucho progreso.

V., el nuevo ministro, tiene muñeca y podrá manejar bien los conflictos entre los incesantes pedidos de gasto y la necesidad de evitar la inflación y la indisciplina monetaria. El Banco Central de Reserva lo apoyará sin duda alguna. Es un muy buen nombramiento. Le deseamos todo éxito.
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LA REPUBLICA 08 de Julio de 2008

ACTUALIDAD ECONÓMICA
Distribución y excedente económico: ¿por qué no mejoran los salarios?

Julio Gamero.
Director ejecutivo de PCS

Desde el 2002 la economía peruana viene creciendo a una tasa promedio anual superior al 6%. Si bien ello ha significado que el excedente económico crezca significativamente, su repartición viene configurando una estructura del ingreso más concentrada que antes. Así, por ejemplo, los ingresos de quienes viven de su trabajo han disminuido su participación en el PBI. Según el INEI, esta bajó del 30.1% en 1991 al 25.1% en el 2001 y al 21.8% en el 2006. Por su parte, el excedente de explotación subió hasta el 62% del PBI, precisamente en los años de la recuperación económica.

Entre el 2006 y el 2007, mientras el PBI per cápita mejoraba en más del 14%, los sueldos y salarios promedio en las empresas de más de 10 trabajadores de Lima Metropolitana, es decir, del sector formal de la economía, se mantenían sin mayor recuperación adquisitiva y a niveles inferiores a los de 1994 (Ministerio de Trabajo, IEM de febrero 2008) no obstante la importante mejora en la productividad laboral lograda en los último cinco años (ver el Marco Macroeconómico Multianual 2009 -2011).

¿Por qué, entonces, las remuneraciones no vienen mejorando de la misma manera que el crecimiento de la economía? Básicamente por la permanencia de un marco institucional adverso a la redistribución que se mantiene como herencia de las reformas liberales, económicas y laborales, de la primera mitad de los noventa. Y por ello, no hay reforma tributaria para gravar más la renta y el patrimonio del sector con mayor riqueza; hay, básicamente, un mantenimiento de la legislación laboral pro empresa y está la insistencia en propiciar una "reforma laboral" que recorta derechos laborales tras el argumento de la "progresividad" de los mismos y de la promoción de la microempresa.

Conviene recordar que no hay hecho más político en la economía que el reparto del excedente económico. Es que su distribución entre remuneraciones, utilidades e impuestos es un proceso que está en función directa a la capacidad de negociación de cada uno de los actores involucrados: trabajadores, empresarios y Estado, respectivamente. El sector empresarial como tributario del ajuste estructural de los noventa es quien detenta, el día de hoy, el poder. Los asalariados privados, con una tasa de sindicalización inferior al 9% y con la mitad de ellos con menos de 3 años promedio de antigüedad en su puesto de trabajo, no son, en el momento actual, un contrapeso real al poder del empresariado. Y el Estado, bajo el síndrome del "perro del hortelano", no quiere ejercer su rol regulador ni aumentar la presión tributaria.

Esa primera ronda distributiva es la que marca el sentido general y final de la distribución del ingreso. Por ello, sus secuelas son difíciles de revertir, salvo se incorpore un mecanismo político –¿el Pacto Social?– que quiebre el "acuerdo" de la reforma liberal. La segunda ronda distributiva, por su parte, concentrada en la cuantía y el manejo del gasto social, es solo un paliativo de la primera, ya que las ganancias distributivas asentadas en una mejora de la eficiencia de los programas sociales resultan marginales frente a los cambios en la distribución funcional del ingreso.

La política social, por sí sola, no logra revertir la concentración del ingreso que se gesta por acción del mercado, más aún cuando no se incorpora en el menú de acción una reforma tributaria que redistribuya con progresividad. En ese sentido, mejorar la capacidad de negociación del sector trabajador alienta mejoras en la distribución, al igual que los aumentos del salario mínimo. Es por ello que la calidad del empleo, el trabajo decente, no puede estar ausente de cualquier propuesta seria que pretenda la disminución de la brecha distributiva.

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